Gracepoint: El innecesario remake de Broadchurch

17 octubre 2014

Promo de la primera temporada de Gracepoint

Cuando leí que iban a hacer un remake de la serie británica “Broadchurch” en Estados Unidos, no entendí el por qué, y menos teniendo en cuenta que la serie protagonizada por David Tennant y Olivia Colman se acababa de emitir allí a través de BBC America.

Al empezar a verla aún lo entiendo menos porque si “Gracepoint” no está copiada plano a plano de su serie madre, poco le falta. Toda escena es un continuo deja-vu, al menos en los dos primeros episodios, si has visto “Broadchurch” y no es que ayude tener al propio David Tennant repitiendo personaje. Al menos le han cambiado el nombre, aunque no se puede decir lo mismo del personaje que hace Anna Gunn que al igual que el que interpretó Olivia Colman, ganando un BAFTA por él, se llama Ellie Miller.

Si en “Broadchurch” era el pequeño Danny Latimer quien aparecía muerto, en “Gracepoint” es Danny Solano (Nikola Filipovic), hijo de Mark (Michael Peña) y de Beth (Virginia Kull), matrimonio amigo también de la detective Miller y su familia. El desarrollo de la trama es el mismo, con sospechosos y coartadas a comprobar por los detectives que llevan el caso.

Por ahí están también Nick Nolte y Jackie Weaver como Jack Reinhold y Susan Wright, así como otras caras conocidas de la pequeña pantalla como es el caso de Kevin Rankin que hace del cura del pueblo, Paul Coates, o Kevin Zegers en el papel del periodista y sobrino de Miller, Owen Burke.

Particularmente, ni siquiera llamaría a “Gracepoint” adaptación porque el pueblo hasta parece el mismo y la ambientación es prácticamente calcada a la de “Broadchurch”. Aportar, no va a portar nada aunque sí parece que el asesino, o la asesina, no será el mismo que en la original porque ya solo faltaba que lo fuera.

Realmente no puedo destacar nada de momento, ni tan siquiera las actuaciones del reparto donde veo muy forzado, por ejemplo, a Michael Peña que es un actor que me gusta pero no me acaba de encajar aquí. Veremos cómo sigue la cosa pero vaya que creo que “Gracepoint” será una serie de diez episodios que quedará como una anécdota en la historia de la pequeña pantalla.


Red Band Society: Entretenida dramedia en un inverosímil hospital

16 octubre 2014

Promo de la primera temporada de Red Band Society

 

Albert Epinosa publicó en el año 2008 el libro “El Mundo Amarillo” en el que narraba sus vivencias durante los diez años que tuvo cáncer, enfermedad que se le diagnosticó por primera vez a los 13 años de edad. Del libro surgió la serie “Polseres Vermelles”, o lo que es lo mismo “Pulseras Rojas”, que tuvo mucho éxito en la televisión catalana y bastante en sus emisiones en la TV nacional española, así como en otros países.

Desde hace unas semanas su remake estadounidense, “Red Band Society”, coproducido por Steven Spielberg se emite en FOX y yo estoy completamente enganchada porque es una serie que da muy buen rollo y que tiene unos personajes bastante buenos. La trama se da en un inverosímil hospital Californiano, que yo no me creo que haya centros así, principalmente en la plantas de pediatría ya que los protagonistas son adolescentes con diversos problemas. Está el líder no oficial, Leo (Charlie Rowe), a quien le amputaron una pierna a causa de su cáncer; su mejor amigo en el lugar es Dash (Astro), quien consigue porros aunque no debería fumar por su fibrosis quística y al que le gusta apostar; la chica con la que tuvo una breve relación que le gustaría retomar es Emma (Ciara Bravo) que es anoréxica; y está el chico del coma, Charlie (Griffin Gluck) al que algunos ven cuando están anestesiados.

Charlie ejerce las veces de narrador y aunque piensen que no se entera de lo que pasa, sí que percibe todo, hasta lo que hace su nueva compañera de habitación, una chica muy popular en si instituto a la que el corazón le deja de funcionar bien, Kara (Zoe Levin), aunque muchos insisten en que por su personalidad es imposible que tenga corazón. El último chico protagonista es Jordi (Nolan Sotillo), quien aparece solo en el hospital para que le traten de su cáncer y que enseguida se hace amigo de Leo quien acaba creando el club de las pulseras rojas, por las pulseras identificativas que tienen cada uno de ellos.

Reparto de Red Band Society

En su mundo hospitalario los adultos que están en sus vidas son el doctor Jack McAndrew (Dave Annable), la joven enfermera Brittany Dobler (Rebecca Rittenhouse) que se lleva bien con los adolescentes pero que es muy inocente e ingenua; y la enfermera jefe Dena Jackson (Octavia Spencer) que tiene fama de dar miedo pero que lo que pretende es hacer bien su trabajo y que los pacientes a su cargo estén lo mejor posible.

Algunos personajes adultos que también aparecen son los padres de varios de los pacientes, el enfermo hipocondríaco Ruben (Griffin Dune) quien donará todo su dinero al centro y en enfermero gay y buen amigo de la enfermera Jackson, Jenji (Wilson Cruz).

En cada episodio los adolescentes tienen sus historias tanto médicas como personales e interactúan tanto entre ellos como con los adultos. A falta de ver el quinto episodio, los cuatro primeros de “Red Band Society” me han gustado. Como decía, es una serie de buen rollo a pesar del tema principal que trata. Los personajes tienen su personalidad bien marcada desde el primer momento y, aunque no se inventa nada más allá de esos estereotipos, cada uno no tiene por qué ser lo que parece de buenas a primeras.

Dave Annable y Octavia Spencer en la primera temporada de Red Band Society

Resulta entretenida, desde luego, y a pesar de que parece que no le está yendo bien en audiencias, espero que FOX no se apresure a cancelarla porque calidad tiene. Merece la pena conocer a este grupo y seguir sus andanzas, porque además aunque pudiera parecer, no es una serie que vaya a por la lágrima fácil del espectador, hay incluso más momentos que quieren ir a lo divertido que a la tristeza.

Algún día tendré que ponerme con “Polseres Vermelles”, pero de momento seguiré disfrutando de “Red Band Society” y del buen hacer de sus actores, especialmente de Octavia Spencer que con su sola presencia llena la pantalla.


Madam Secretary, una amena serie política y familiar

14 octubre 2014

Téa Leoni y Tim Daly en el piloto de Madam Secretary

Una de las nuevas series estadounidenses de la temporada 2014-2015 es “Madam Secretary” que se emite los domingos en CBS. Creada por Barbara Hall, a quien siempre habrá que dar las gracias por desarrollar esa gran serie llamada “La Juez Amy” (Judging Amy), “Madam Secretary” es una serie de corte político y familiar protagonizada por Téa Leoni en el personaje de Elizabeth “Bess” McCord, una exagente de la CIA convertida en profesora de universidad a la que el presidente de Estados Unidos y viejo amigo suyo, Conrad Dalton (Keith Carradine), llama para ofrecerle el puesto de Secretaria de Estado tras la muerte del que ocupaba el puesto.

No muy convencida acepta, porque POTUS (President of the United States en inglés, el presidente de Estados Unidos en castellano) no iba  tomar un no por respuesta, y hereda el equipo de trabajo de su predecesor, con la jefa de personal Nadine Tolliver (Bebe Neuwirth) a la cabeza, Matt Mahoney (Geoffrey Arend) elaborando sus discursos, Daisy Grant (Patina Miller) como portavoz ante la prensa, y Blake Moran (Erich Bergen) haciendo las veces de su ayudante personal.

Su equipo no la recibirá precisamente con lo brazos abiertos, al menos le cuesta más ganarse a Nadine, y menos el jefe de personal de la Casa Blanca Russell Jackson (Zeljko Ivanek) quien no se esfuerza por tratar con ella. Pero los problemas de Elizabeth no vienen solamente por lo que en cada episodio tenga que resolver como Secretaria de Estado, sino también en lo familiar porque los suyos deben adaptarse a la nueva vida, lo que incluye poder acabar en el ojo público.

Fotograma de la primera temporada de Madam Secretary

Pero Elizabeth tiene un marido comprensivo y paciente, Henry (Tim Daly), que se encarga de las trifulcas que pueda haber entre sus hijos: la hija mayor que abandona la universidad Stevie (Wallis Currie-Wood), la adolescente Alison (Kathrine Herzer) y el crío de doce años Jason (Evan Roe), quien siempre tiene algo que decir sobre política.

“Madam Secretary” no se parece nada a “El Ala Oeste” (The West Wing) pero sí que puede recordar a “Señora Presidenta” (Commander in Chief) la serie que duró una temporada en ABC entre septiembre de 2005 y junio de 2006. En aquella la vicepresidenta de Estados Unidos, encarnada por Geena Davis, tomaba el mando de la Casa Blanca tras el fallecimiento del presidente, teniendo que lidiar con muchas cosas laborales pero también familiares. Y como en ella, “Madam Secretary” es autoconclusiva ya que cada crisis que resuelven Bess y su equipo se da en un episodio.

Me está gustando y toco madera porque ya hay rumores sobre una posible cancelación y eso que su audiencia sobrepasa los 11 millones de espectadores en EEUU pero las demos no ayudan. Es entretenida y Téa Leoni cumple con creces en su papel. Eso sí, hay algo que a mí me parece sobrante y es esa intriga de si al amigo de la protagonista que le contó que estaba seguro de que habían liquidado al Secretario de Estado lo mataron también.

Recomendable.


El buen comienzo de la cuarta temporada de New Girl

9 octubre 2014

New Girl, promo de la cuarta temporada

Al finalizar su irregular tercera entrega dije que seguiría viendo “New Girl” a pesar de su considerable bajón y he de decir que el buen ritmo que cogió al final de esa temporada lo está manteniendo en la cuarta. Con el último episodio pendiente todavía, los tres primeros han sido bastante divertidos para mi gusto y lo mejor es que Schmidt ha vuelto al loft con sus amigos.

En el arranque de temporada interactuaron todos, que es cuando mejor funciona la serie en mi opinión. Pero el segundo y el tercero siguieron con la dinámica de una trama para dos y otra para el resto; en el segundo siendo la primera para Schmidt (Max Greenfield) y Jess (Zooey Deschanel) y en el tercero para esta y Cece (Hannah Simone) porque a estas dos amigas les podían sacar bastante más partido juntas que precisamente este episodio en el que Rob Reinner repitió como padre de Jess ha sido, hasta ahora, el mejor de todos.

Genial que el quinteto se haya convertido definitivamente en un sexteto con Coach (Damon Wayans Jr.) como personaje fijo pero es que Schmidt parece haber recuperado el protagonismo perdido. Aunque al principio Schmidt era un poco inaguantable le cogí cariño enseguida y lo cierto es que si el tiene un protagonismo interesante, “New Girl” también gana. Eso sí, no me gusta el camino que ha tomado el personaje de Nick (Jake Johnson) que cada vez parece más tonto.

A ver si empiezan a sacar partido a la historia de Winston (Lamorne Morris) con la Academia de Policía que en el segundo capítulo ya hubo algo relacionado, pero creo que tienen una historia jugosa en ella si saben aprovecharla o quieren, claro está. Y si nos vuelven a dar episodios en los que nos devuelvan al colegio donde Jess y Coach trabajan.

Sí, me está gustando el inicio de la cuarta temporada de “New Girl”, al menos a priori si mantienen el buen ritmo podríamos decir que promete, así que toco madera para no equivocarme.


A mitad de su segunda temporada, abandono Bates Motel

30 septiembre 2014

Promo de la segunda temporada de Bates Motel

“No está mal pero se le puede sacar mucha más chicha” dije cuando hablé el año pasado de la primera temporada de “Bates Motel”. Eso es justo lo que, para mí, no han hecho convirtiendo los episodios en tediosos porque poco pasa en ellos por no decir nada. Porque, manda narices, que en una serie que podríamos catalogar como de intriga lo que mejor te parezca de un episodio sea la interpretación por parte de Vera Farmiga del “Maybe This Time” de “Cabaret”.

Cuatro episodios he aguantado y dejo seis sin ver porque me aburre “Bates Motel”. Ciertamente, me importa un pimiento lo que les pase a sus protagonistas además de sobra se sabe, al ver la fuerza bruta que le entra a Norman (Freddie Higmore) de repente y su falta de memoria en ciertas ocasiones, que él mató a su profesora como ya hizo con su padre y que su madre, que según el propio Norman haría lo que fuera por él, lo único que hace es encubrirle y negarle sus sospechas.

Luego está Dylan (Max Theriot) y su trabajo en el ámbito del tráfico de marihuana… O esto es una distracción para llenar minutos de pantalla o tiene algo que ver pero ni se vislumbra el qué porque de verdad que parece todo de relleno, al igual que la historia de Emma (Olivia Cooke) con el chico de la marihuana o la pesadísima amiga de Norma que no la deja e paz aunque esta le diga que no tiene ganas de ir a una de sus cenas/fiestas. Y para colmo aparece el hermano de Norma para poner lo que esta dice en entredicho…

Por lo tanto, he decidido que no pienso perder más el tiempo con “Bates Motel” y que pasa a la lista de esas series abandonadas para bien, ni acabo la segunda temporada ni mucho menos perderé mi tiempo con la tercera que A&E ya la ha renovado.

Y, como suelo decir siempre, si pasa algo y mejora pues me lo pierdo, que la disfrute a quien le guste.


Revisionando Mentes Criminales: Segunda temporada

29 septiembre 2014

Careta de la segunda temporada de Mentes Criminales

La segunda temporada de “Mentes Criminales” empezó donde acabó la primera, con Elle (Lola Glaudini) herida y luchando por su vida por el sudes que iba dejando pistas a los miembros del BAU (o la UAC en castellano), mientras sus compañeros trataban de darle caza. La herida de Elle era difícil de cicatrizar, y tras volver a su unidad antes de lo que cualquiera esperaría, acabó tomándose ciertas cosas demasiado personalmente y matando a un sudes a sangre fría. Pero Hotch (Thomas Gibson) la encubrió y ella acabó dejando su placa y su pistola en el episodio seis, “The Boogeyman”.

Tras la segunda parte de “The Fisher King” (El Rey Pescador) con el que se abrió la temporada, llegó el primer gran episodio de la entrega para mí, el séptimo, “North Mammon”, en el que un psicópata secuestra y encierra a tres adolescentes que deben decidir quién de ellas acabará muriendo. Duro y negro episodio, pero muy bueno. Dos episodios después nos presentaron a quien iba a reemplazar a la agente Elle Greenaway en la unidad, Emily Prentiss (Paget Brewster), la hija de la embajadora Elizabeth Prentiss (Kate Jackson) a quien se conoce episodios después, quien odiaba la política porque la había vivido desde siempre. Como ni Hotch ni Gideon (Mandy Patinkin) habían firmado su incorporación al BAU, no se fiaban, pero no tardó en superar con sobresaliente su examen en el primer caso en el que contaron con ella, episodio diez “Lessons Learned” (Lecciones Aprendidas), un grandísimo capítulo en el que Mandy Patinkin hace una actuación buenísima y que trataba sobre el jefe de una célula terrorista islámica al que debían sacar una información crucial en Guantánamo.

Lola Glaudini en The Aftermath, episodio de la segunda temporada de Mentes Criminales

Otro episodio a reseñar es el decimosegundo, “Profiler, Profiled” (El Criminólogo Perfilado, podríamos traducirlo) en el que Derek Morgan (Shemar Moore) es acusado de asesinato y en el que conocemos no solo a su madre y hermanas, sino también cosas de su pasado.

Si el valor de una temporada se mide por el número de buenos episodios que la forman, diría que la segunda entrega de “Mentes Criminales” superó con creces a su predecesora siendo mejor que buena porque a los episodios que he mencionado hay que añadir otros como el doble en el que Reid (Matthew Gray Gubler) es secuestrado y por lo que acabará drogándose, el durísimo “Ashes and Dust” (Cenizas y Polvo), o los geniales “Open Season” (Temporada Abierta) y “Legacy” (Legado), los episodios veinte y veintiuno, respectivamente.

No ha que olvidar a ese gran villano de nombre Frank (Keith Carradine) que apareció a mitad de temporada y al final de ella para acabar con su historia, lo que a la postre a Jason Gideon le haría replantearse su trabajo.

Mandy Patinkin, Keith Carradine y Shemar Moore en la segunda temporada de Mentes Criminales

Muy buenos episodios entre los veintidós que formaron la segunda temporada de la serie y una gran incorporación la de Paget Brewster como Emily Prentiss que, se convertiría en uno de mis personajes preferidos de “Mentes Criminales” si no en mi favorito hasta su marcha, a pesar de que cuando vi esta temporada por primera vez tardó en caerme bien. Claro está que ganó más y más protagonismo y la serie también ganó con ello, que Prentiss es mucha Prentiss.

A los ya citados Kate Jackson y Keith Carradine, hay que añadir otras estrellas invitadas de la temporada como Jayne Atkinson (la jefa de sección Erin Strauss), Anthony Azizi, James Van Der Beek, Amy Madigan, Melissa Leo o quienes en su día fueron protagonistas de “Turno de Guardia” (Third Watch), que ya dije que iba a contarlos, Jason Wiles, Skip Sudduth y Anthony Ruivivar, así como Josh Stewart en el papel de Will LaMontagne, quien aparece por primera vez en “Jones”, el episodio dieciocho y que tiene un flirteo con JJ (A.J. Cook), pero quien haya visto la serie ya sabe que acaban casados.

Paget Brewster y Kate Jackson en la segunda temporada de Mentes Criminales

Ah, y como las temporadas de “Mentes Criminales” tienen cliffhangers, esta no iba a ser menos aunque no llegó ni de lejos al nivel del de la primera entrega y es que la jefa Erin Strauss quiere acabar con Hotchner y le pide a Emily que sea su chivata por así decirlo porque ella la metió en el BAU.

Lo dicho, muy buena temporada.


Segunda temporada de Under the Dome: Nuevos problemas, cero explicaciones

25 septiembre 2014

Fotograma de la segunda temporada de Under the Dome

El pasado lunes finalizó en Estados Unidos la segunda entrega de “Under the Dome” (La Cúpula, en España )que al igual que el año pasado cuando se estrenó, ha vuelto a ser un éxito para la CBS con una media de siete millones pasados de espectadores. En España Antena 3 la relegó hace unas semanas a la medianoche pero aún faltan algunos episodios por emitirse de los trece que forman la temporada.

Cuando hablé de ella en 2013 ya dije que me parecía entretenida y es que sin ser ninguna maravilla ni resultar medianamente original, esta serie basada en la novela del mismo título de Stephen King tiene algo que engancha. Le sigo encontrando muchos defectos y pocas virtudes pero a la hora de la verdad quieres seguir sabiendo más. Eso sí, si fuera una serie anual, es decir fuera de la temporada veraniega, la habría abandonado hace tiempo. De hecho espero que la renueven para ver qué pasa, pero para una última temporada porque “Under the Dome” es un claro ejemplo de cómo se quiere estirar un chicle que no da para más.

Si no has visto aún la segunda temporada, no sigas leyendo, Más adelante avisaré también de spoilers sobre el final.

La segunda entrega empezó fuerte, con dos inesperadas muertes de dos personajes principales. Primero la sheriff Linda Esquivel (Natalie Martínez) por salvar a Barbie (Mike Vogel) de morir aplastado. Una muerte muy tonta que no se veía venir pero está claro que ser sheriff en Chester’s Mill es estar marcado para morir. La segunda en el mismo episodio la de Angie McAllister (Britt Robertson), una de las cuatro manos relacionadas con el huevo de la dichosa cúpula. Angie, la primero histérica se convirtió en un personaje decente y muy importante pero de golpe y plumazo se la quitaron de encima. Y, ciertamente ni su hermano Joe (Colin Ford) ni su enamorado Junior (Alexander Koch) sufrieron mucho al respecto. era bastante obvio, además, quién había acabado con su vida.

Sherry Stringfield, Dwight Yoakam y Eddie Cahill en la segunda temporada de Under the Dome

Dos personajes que se fueron y otros cinco que aparecieron. La primera la profesora de ciencias Rebecca Pine (Karla Crome) que era una especia de MacGyver porque tenía solución para prácticamente todo: desde hacer un análisis de sangre hasta construir un molino enorme, pasando por dotes de enfermera y exploradora. Eso sí, dar por saco a varios personajes también estaba entre su repertorio, pero con ella encontraron un equilibrio bastante bueno entre los dos bandos: el de Julia, que al fin y al cabo es la elegida, y el de Jim (Dean Norris).

Por otro lado también apareció el barbero del pueblo, Lyle (Dwight Yoakam) quien era amigo de Pauline Rennie (Sherry Stringfield), madre de Junior y mujer de Jim, a la que todos creían muerta pero que logra ponerse en contacto con el pueblo desde su hogar en Zenith. También la creía muerta su hermano Sam (Eddie Cahill), que se fue a vivir a una cabaña aislada cuando su hermana “murió” y al que encuentra Julia cuando tras tirar el huevo al lago aparece una chica llamada Melanie Cross (Grace Victoria Cox) a la que salva.

Melanie había muerto años atrás de adolescente, cuando encontró el huevo en compañía de Sam, su novio por aquel entonces, Pauline y Lyle: las cuatro manos originales. También conocimos al padre de Barbie, Don (Brett Cullen), cuando este salió de Chester’s Mill por un agujero llegando a su ciudad natal, Zenith, y a Hunter (Max Ehrich) un cerebro de la informática que trabaja para Don pero que quiere ayudar a los de Chester’s Mill. De hecho la cúpula parece que no tiene nada que ver con marcianos como nos dejaron caer al final de la primera temporada de “Under the Dome”, sino con la energía y la empresa de Don Barbara.

Vamos que yo creo que ni ellos mismos saben dónde van a llegar entre tanta visión de Pauline con sus dibujos, la energía, la cúpula que se contrae y esas cuevas que aparece de la nada. Porque no han explicado absolutamente nada de nada en trece episodios que básicamente han sido un cúmulo de problemas que los protagonistas han debido afrontar: cambios de tiempo bruscos, cambios de temperatura, escasez de recursos y provisiones…

Rachelle Lefevre y Mike Vogel en la segunda temporada de Under the Dome

Y en medio del todo de nuevo Big Jim Rennie queriendo imponer su ley y haciendo fechorías, sobre todo hacia el final. Y ahora sí, spoilers del último episodio.

La gente le da la espalda a Jim, pero luego vuelven a tener algo de confianza en él y hasta parece ablandarse un poco cuando descubre que su querida Pauline está viva. ero nada más lejos de la realidad, a Big Jim le interesa salir de Chester’s Mill con su familia y le importan un carajo sus convecinos sean amigos, como Andrea (Dale Raoul), o no. El caso de esta última es muy reseñable porque la acaba matando malamente y encima justifica que por su amistad lo hace rápido, para acabar con Julia pero no lo consigue, claro, porque Julia tonta no es y fiarse de Jim no es fácil. Y encima mata a la pobre Rebecca que en realidad había hecho una buena obra poniendo fin al sufrimiento de Pauline que iba a desangrarse por dentro, poco a poco. Una pena porque ambas, para mí, se han convertido en lo mejor junto a Jim en lo que a personajes se refiere.

Julia se queda a un lado del túnel que aparece cuando la tierra de traga, literalmente, a Melanie en el episodio 12, y Junior con ella tras disparar a su padre y herirle. Los demás con cara de estupefacción cuando llegan a un callejón sin salida, Barbie pone la mano en la roca y esta se derrumba dejando a su paso una luz blanca y a Melanie diciendo que les guiará a casa. ¿A casa? Casi todos ya están en ella pero atrapados por la puñetera cúpula.

Fin de los spoilers.

¿Y hacia dónde va todo esto ahora? Yo no lo veo nada claro y, la verdad, algo intrigada estoy pero tampoco demasiado. ¿Y si no la renuevan? Pues a leerse el libro, que a lo mejor el señor King ha vuelto a hacer un final horrendo pero el desarrollo de la historia es mucho mejor que, tampoco es muy difícil, la verdad.

En fin, entretenida sí, que sus apenas 40 minutos de metraje se pasan volando, pero con muchas cosas que dejan bastante que desear desde guiones flojos aunque con frases ingeniosas de vez en cuando, hasta interpretaciones que rozan el ridículo (véase por ejemplo esa escena entre Barbie y Julia en la ambulancia, a mí me creó risa en vez de lo que pretendían) y una historia que en el fondo no tiene ni pies ni cabeza.

Pero engancha, esa es la mayor virtud de “Under the Dome”.


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