24: Live Another Day, la mejor 24 desde la quinta temporada

16 julio 2014

Promo de 24: Live Another Day

“Jack is back” , rezaban las promos de FOX antes y durante la emisión de la novena temporada de 24″, subtitulada como Live Another Day”. Sin haber visto la octava temporada, culpa de la mala emisión en España y de las peores sexta y séptima temporada, tenía ganas de volver a ver a Jack Bauer (Kiefer Sutherland) en acción. Ganas e ilusión porque “24″ hasta la quinta temporada me pareció una muy buena serie, y para su regreso no pude evitar, una es friki sí, ponerme mi camiseta de la serie.

Pero su inicio no me pareció nada prometedor. Es más, en una de mis colaboraciones en la web FrikArte escribí sobre los cuatro primeros episodios de “24: Live Another Day” mostrando mi descontento. Claro que, tras la vuelta de vacaciones y ver lo que me había perdido en unas semanas, los cinco episodios del tirón que visioné, del séptimo al undécimo, me hicieron cambiar de parecer. Volví a las andadas, a disfrutar “24″ en una alta dosis, léase visionar hasta cinco episodios seguidos, y a engancharme queriendo, más y más.

Así que me retracto y debo decir que “24: Live Another Day” ha sido lo mejor de la serie desde el fin de la quinta temporada, y eso que entre una y otra hubo tres temporadas y una película para televisión.

Tras desaparecer tras ser llamado traidor por su país, Jack Bauer aparece cuatro años después en Londres donde el presidente James Heller (William Devane) ha ido a convencer al Primer Ministro británico Alastair Davies (Stephen Fry) de que no les dejen sin una base primordial para sus drones. Pero lo que no saben ni él, ni su jefe de gabinete Mark Boudreau (Tate Donovan), ni el Primer Ministro, ni mucho menos su hija Audrey (Kim Raver), casada con Boudreau, es que una terrorista de nombre Margot Al-Harazi (Michelle Fairley) pretende atentar contra la capital de Inglaterra.

Kiefer Sutherland y Mary Lynn Rajskub en 24: Live Another Day

Eso lo sabe Jack Bauer, que se presenta con un amigo que le ayuda y protege y que va a buscar a Chloe O’Brian (Mary Lynn Rajskub) quien tras la muerte de su marido e hijo huyó a Londres y ayuda a una organización liderada por Adrian Cross (Michael Wincott), que es una especie de Julian Assange.

Jack necesita a Chloe no solo para encontrar a Al-Harazi, sino para que le ayude con todo lo tecnológico y las comunicaciones y Chloe le ayuda a pesar de que a Cross no le guste nada. Pero claro, Jack no lo tiene fácil porque detrás de él está la CIA con Steve Navarro (Benjamin Bratt) al frente de la oficina londinense y los agentes Kate Morgan (Yvonne Strahovski) y Erik Ritter (Gbenga Akinnagbe) tras sus talones.

Pero Heller confía en Jack, Audrey confía en Jack y ate acaba confiando en él porque ¿quién mejor que Jack Bauer para salvar un día más? Ellos lo saben, nosotros lo sabemos y él también.

No creo que a Benjamin Bratt le sacaran demasiado partido pero estaba bastante claro, creo yo, por dónde iban a ir los tiros de su personaje. Los personajes de Tate Donovan siempre me parecen bastante cansinos y esta vez no me ha parecido lo contrario, de hecho estaba deseando que Audrey se enterara de todo lo que su marido estaba haciendo por detrás y que le pegara un bofetón.

Los seis primeros episodios, como decía, ni fu ni fa, de hecho la hubiese dejado de ver gustosa pero quería ver por dónde iban los tiros y por suerte lo hice aunque la mala no me acababa de convencer tampoco ni sus problemas familiares que no me interesaban lo más mínimo.

Gbenga Akinnagbe y Yvonne Strahovski en 24: Live Another Day

Pero llegó el episodio siete y con él los spoilers porque ahora me voy a explayar así que si no has acabado la temporada no sigas leyendo hasta nuevo aviso.

La búsqueda de Al-Harazi más cerca que nunca, Jack y Kate trabajando codo con codo y los tejemanejes de Cross, Navarro y Boudreau al descubierto. Los rusos al acecho de Jack con ayuda de Mark, Heller siendo amenazado y ofreciendo su vida para que los terroristas no lleven a cabo su cometido… Pero Jack salva a Heller, la gratitud de Audrey vuelve a tenerla porque nunca la perdió, Al-Harazi muerde el polvo, o el asfalto mejor dicho, y “24″ da un nuevo giro, ese que siempre tenía a mitad de temporada pero al final.

Entra un nuevo villano en acción, un viejo conocido: Cheng Zhi (Tzi Ma) quien, como bien recuerda Chloe, tuvo a Jack prisionero y torturándole durante más de un año y cuando Audrey fue a buscarlo le hizo lo mismo a ella. Audrey había ido a encontrarse con una amiga china para que ayudara en el intento de Heller de parar una guerra contra China, orquestado todo a cuenta del dispositivo con el que acabaron los terroristas manejando los drones, y acaba en el punto de mira de un francotirador de Cheng.

Llegamos al final, un episodio entre las 10 de la noche y las 11 de la mañana. ¿WTF? Todo tenía su explicación porque en cincuenta minutos ficticios, unos 35 reales, Jack encuentra a Chloe, a la que había secuestrado Cheng tras acabar con Cross, quien estaba colaborando con Navarro y con el chino; Kate salva a Audrey del francotirador pero no del segundo hombre de Cheng y la pobre y sufridora Audrey muere (¿por qué guionistas, por qué?); y Jack acaba pillando a Cheng, haciendo que China retroceda en sus intenciones de ataque y decapitándole por Audrey.

Y mientras el ataud de Audrey va hacia el Air Force One con su padre destrozado no solo por haber perdido a su hija sino por saber que en breve no se acordará ni de que la tuvo alguna vez por culpa del alzheimer, Jack se intercambia por Chloe a quien los rusos se habían llevado y le dice que es su mejor amiga y que eche un ojo a su familia de vez en cuando. Jack se va en helicóptero con los rusos y el contador de “24: Live Another Day” se pone en las 10:59:59.

William Devane y Kim Raver en 24: Live Another Day

Me ha gustado el final, todo menos la innecesaria muerte de Audrey quien nunca hizo daño a nadie y a la que le hicieron sufrir más que a nadie en esta serie, Jack aparte. Un Jack que cuando Kate le da la mala noticia coge una pistola para quitarse la vida sin importarle nada ni nadie ni él mismo, consciente de que toda la gente que le acaba rodeando o queriendo acaba mal. Pero Jack salva el día, no esperaba menos ¿quién lo hacía? Menos eso creo que ha sido un muy buen final.

Fin de los spoilers.

A Kiefer Sutherland le va el papel que ni pintado y esta temporada al final ha servido para cerrar viejas historias, tal vez por eso al final me haya parecido buena porque ha sido genial ver a Heller otra vez y a Audrey. William Devane ha estado magnífico porque es un actor que se deja notar y creo que Kim Raver es muy buena actriz desde que empecé a ver “Turno de Guardia” (Third Watch) y de eso ya ha pasado mucho tiempo. Al principio no me convenció demasiado Yvonne Strahovski en su papel pero creo que lo ha hecho suyo y lo ha hecho bien. Y la nueva Chloe de Mary Lynn Rajskub parecía una yonki pero Chloe ha acabado siendo, una vez más, la mejor aliada del héroe Bauer.

Tal vez la fórmula de recuperar la serie esté en temporadas de doce episodios porque han sido capaces de abreviar y de introducir el indispensable giro, desde luego que funcionar ha funcionado y ha mantenido al interés, para mí, durante toda su segunda parte. La FOX estadounidense no se ha pronunciado sobre si renovará “24″ para que el verano que viene tengamos más o no. Pero si este ha sido el final, bien por los guionistas y por la cadena por apostar por él, y si hay más tened por seguro de que lo comentaré porque si es tan bueno como estos doce episodios, volveré a engancharme.


Nominaciones y predicciones de los Emmy 2014

15 julio 2014

Imagen: Television Academy a través de Wikipedia

De vuelta de vacaciones toca informar sobre las nominaciones de la 66 edición de los premios Emmy, que la Academia de la Televisión estadounidense otorgará, para la franja del primetime, el próximo lunes 25 de agosto en Los Ángeles en una gala que tendrá como maestro de ceremonias al cómico Seth Meyers.

El día 16 del mismo mes se darán los de la categoría de Artes Creativas, pero me voy a centrar en las categorías principales, las de mejores series, miniseries y actuaciones por parte de actores y actrices. Estos son los nominados:

Mejor Serie Dramática:

-Breaking Bad.
-Downton Abbey.
-Juego de Tronos (Game of Thrones).
-House of Cards.
-Mad Men.
-True Detective.

Respecto a otros años se ha caído “Homeland” de la lista, lógico porque menuda tercera entrega tan poco interesante; sigo echando de menos a “The Killing” y “The Newsroom”, como acérrima defensora que soy, podría estar perfectamente en la lista.  ¿Quién ganará? Espero que Breaking Bad, se lo merece por muchas cosas y es el último Emmy al que optará.

Mejor Actriz Dramática:

-Lizzy Caplan por “Masters of Sex”.
-Claire Danes por “Homeland”.
-Michelle Dockery por “Downton Abbey”.
-Julianna Margulies por “The Good Wife”.
-Kerry Washington por “Scandal”.
-Robin Wright por “House of Cards”.

No habiendo visto la actuación ni de Margulies ni de Wright pero a sabiendas de lo que son capaces, mi favorita es la que probablemente será la eterna nominada y nunca se lleve un Emmy por su gran trabajo en “Downton Abbey”, Michelle Dockery. Me parece correcta la nominación de Kerry Washington, creo que lo hace bien aunque en “Scandal” hay gente que brilla más que ella en mi opinión y a Claire Danes, por llevar su papel a la exageración desde luego que ni la hubiera nominado. Sí a Mireille Enos, sí incluso a Emily Mortimer.

Mi voto con el corazón, Michelle Dockery (aunque no se lo llevará). Eso sí, aplaudiré mucho si dicen el nombre de Lizzy Caplan que está espléndida en “Masters of Sex” siendo, en mi opinión, el alma de esa serie. Ahora ¿Sandra Oh no se merecía una nominación?

Mejor Actor Dramático:

-Bryan Cranston por “Breaking Bad”.
-Matthew McConaughey por”True Detective”.
-Woody Harrelson por “True Detective”.
-Jeff Daniels por “The Newsroom”.
-Jon Hamm por “Mad Men”.
-Kevin Spacey por “House of Cards”.

Mi corazón está dividido. Tengo que dejar a un lado a Jeff Daniels porque me alegré mucho de que lo ganara el año pasado pero dudo que repita. ¿Matthew o Bryan? Papelón el de McConaughey que acabaría un año de 10 después de todos los premios que le dieron por su papel en el filme “Dallas Buyers Club”, Oscar incluido, y que en “True Detective” se sale. Pero Bryan Cranston estuvo inmenso desde el minuto uno en “Breaking Bad”. Apuesto por Cranston.

Mejor Actriz de Reparto Dramática:

-Christine Baranski por “The Good Wife”.
-Joanne Froggatt por “Downton Abbey”.
-Anna Gunn por “Breaking Bad”.
-Christina Hendricks por “Mad Men”.
-Lena Headey por “Juego de Tronos” (Game of Thrones).
-Maggie Smith por “Downton Abbey”.

Otra vez está Maggie Smith, genial que hayan vuelto a pensar en Joanne Froggatt pero Anna Gunn merece el premio sin duda alguna. Aún se me ponen los pelos de punta al pensar en toda la escena del cuchillo en “Breaking Bad”. ¿Echo en falta a alguien? Sí, a Bellamy Young que para mí brilla más que Kerry Washington en “Scandal” y hasta Betsy Brandt por “Breaking Bad”.

Mejor Actor de Reparto Dramático:

-Jim Carter por “Downton Abbey”.
-Josh Charles por “The Good Wife”.
-Peter Dinklage por “Juego de Tronos” (Game of Thrones).
-Mandy Patinkin por “Homeland”.
-Aaron Paul por “Breaking Bad”.
-Jon Voight por “Ray Donovan”.

Me encanta Jim Carter en “Downton Abbey” pero mi voto va, y no sé a quién de los dos se lo daría, para Mandy Patinkin, de lo mejor de la horrible tercera temporada de “Homeland” o Aaron Paul porque, inexplicablemente, a Dean Norris le han dejado sin nominación alguna por “Breaking Bad”. Y eso sí que es tongo.

Mejor Serie de Comedia:

-The Big Bang Theory.
-Louie.
-Modern Family.
-Orange is the New Black.
-Silicon Valley.
-Veep.

Lo cierto es que no veo ninguna de esta categoría así que me da un poco igual quien gane. Voy a darle un voto de confianza a “Orange is the New Black”, serie que tengo pendiente, porque Jenji Kohan es original en sus historias.

Mejor Actriz de Comedia:

-Lena Dunham por “Girls”.
-Edie Falco por “Nurse Jackie”.
-Julia Louis-Dreyfus por “Veep”.
-Melissa McCarthy por “Mike & Molly”.
-Amy Poehler por “Parks and Recreation”
-Taylor Schilling por “Orange is the New Black”.

Lo mismo que con la categoría de Mejor Serie de Comedia, no veo ninguna de estas pero voto por Amy Poehler porque nunca se lo dan, y merecido seguro que lo tiene. Pero a este paso lo volverá a ganar Julia Louis-Dreyfus. Sigo echando de menos en esta categoría a Kat Dennings.

Mejor Actor de Comedia:

-Louis C. K. por “Louie”.
-Don Cheadle por “House of Lies”.
-Ricky Gervais por “Derek”.
-Matt LeBlanc por “Episodes”.
-William H. Macy por “Shameless”.
-Jim Parsons por “The Big Bang Theory”.

Voy a repetirme pero vaya, que no veo ninguna de esas series tampoco. Ahora, que gane William H. Macy que es muy buen actor.

Mejor Actriz de Reparto en Serie de Comedia:

-Allison Janney por “Mom”.
-Mayim Bialik por “The Big Bang Theory”.
-Julie Bowen por “Modern Family”.
-Anna Chlumsky por “Veep”.
-Kate McKinnon por “Saturday Night LIve”.
-Kate Mulgrew por “Orange is the New Black”.

¡¡¡La gran Allison Janney for the win!!!

Mejor Actor de Reparto en Serie de Comedia:

-Fred Armisen por “Portlandia”.
-Andre Braugher por “Blooklyn Nine-Nine”.
-Ty Burrell por “Modern Family”.
-Adam Driver por “Girls”.
-Jesse Tyler Ferguson por “Modern Family”.
-Tony Hale por “Veep”.

Tampoco veo ninguna pero pronostico una victoria de Fred Armisen.

Mejor Miniserie:

-Treme.
-Luther.
-Fargo.
-American Horror Story: Coven.
-The White Queen.
-Bonnie & Clyde.

“Luther” ¿en serio? La tercera temporada fue la peor. Lo de “American Horror Story” ya es lo de todos los años pero si hay justicia en este mundo a una grande, grande como fue, es y será “Treme” no se la puede ni se la debe dejar sin premio. Otro voto con el corazón aunque debería estar en la categoría de Mejor Serie y no en Miniserie por corta temporada que tuviera.

Mejor Película para Televisión:

-Matar a Kennedy (Killing Kennedy).
-Muhammad Ali’s Greatest Fight.
-The Normal Heart.
-Sherlock: His Last Vow.
-The Trip to Bountiful.

“Killing Kennedy” a pesar de no verla entera me pareció que estaba bastante bien hecha pero creo que voy a votar por “The Normal Heart”.

Mejor Actriz de Miniserie o Película para Televisión:

-Helena Bonham-Carter por “Burton & Taylor”.
-Minnie Driver por “Return to Zero”.
-Jessica Lange por “American Horror Story: Coven”.
-Sarah Paulson por “American Horror Story: Coven”.
-Cicely Tyson por “The Trip to Bountiful”.
-Kristen Wiig por “The Spoils of Babylon”.

Se lo daba a Sarah Paulson pero algo me dice que se lo llevará Cicely Tyson.

Mejor Actor de Miniserie o Película para Televisión:

-Benedict Cumberbatch por “Sherlock: His Last Vow”.
-Chiwetel Ejiofor por “Dancing on the Edge”.
-Idris Elba por “Luther”.
-Martin Freeman por “Fargo”.
-Mark Ruffalo por “The Normal Heart”.
-Billy Bob Thornton por “Fargo”.

Siento mucha predilección por mi querido Mark Ruffalo así que para él mi voto.

Mejor Actriz de Reparto de Miniserie o Película para Televisión:

-Angela Bassett por “American Horror Story: Coven”.
-Kathy Bates por  “American Horror Story: Coven”.
-Frances Conroy por  “American Horror Story: Coven”.
-Ellen Burstyn por “Flowers in the Attic”.
-Julia Roberts por “The Normal Heart”.
-Allison Tolman por “Fargo”.

La lógica y la tradición de los Emmy diría que Julia Roberts gana seguro, pero voy a decir que se lo dan a Frances Conroy.

Mejor Actor de Reparto de Miniserie o Película para Televisión:

-Martin Freeman por “Sherlock: His Last Vow”.
-Matt Bommer por “The Normal Heart”.
-Colin Hanks por “Fargo”.
-Alfred Molina por “The Normal Heart”.
-Joe Mantello por “The Normal Heart”.
-Jim Parsons por “The Normal Heat”.

Alguien de “The Normal Heart” tendrá que ganar así que como me gusta, Alfred Molina es mi predicción.

Hay unos premios que dan en la ceremonia de los Emmy creativos pero quiero comentarla también.

Mejor Actriz Invitada en Serie de Drama:

-Allison Janney por “Masters of Sex”.
-Kate Burton por “Scandal”.
-Jane Fonda por “The Newsroom”.
-Kate Mara por “House of Cards”.
-Margo Martindale por “The Americans”.
-Diana Rigg por “Juego de Tronos” (Game of Thrones).

Ni Allison Janney ni Kate Burton son invitadas en las series por las que las han nominado. Allison Janney está nominada a dos Emmy (no es la única este año), merecidas ambas nominaciones bajo mi punto de vista, así que espero que alguna se lleve. Para mí Margo Martindale es lo mejor de “The Americans”, Jane Fonda deja mucha huella con sus breves apariciones en “The Newsroom” y Kate Burton ha estado inmensa en la tercera temporada de “Scandal” en la que le han sacado más partido. Si no gana Janney, Fonda o Burton son más que merecedoras.

Mejor Actor Invitado en Serie de Drama:

-Dylan Baker por “The Good Wife”.
-Beau Bridges por “Masters of Sex”.
-Reg E. Cathey por “House of Cards”.
-Joe Morton por “Scandal”.
-Paul Giamatti por “Downton Abbey”.
-Robert Morse por “Mad Men”.

Por debilidad que sienta por Beau Bridges, se lo daba a Joe Morton que tampoco ha sido invitado en “Scandal” sino uno de los pilares fundamentales de la tercera temporada.

Mejor Actriz Invitada en Serie de Comedia:

-Tina Fey por “Saturday Night Live”.
-Uzo Aduba por “Orange is the New Black”.
-Laverne Cox por “Orange is the New Black”.
-Joan Cusack por “Shameless”.
-Natasha Lyonne por “Orange is the New Black”.
-Melissa McCarthy por “Saturday Night Live”.

Aquí también debería ganar alguien de “Orange is the New Black” por cantidad pero si me seguís ya conocéis mi frase de Tina Fey FTW! Y en eso se queda.

Mejor Actor Invitado en Serie de Comedia:

-Steve Buscemi por “Portlandia”.
-Louis C. K. por “Saturday Night Live”.
-Gary Cole por “Veep”.
-Jimmy Fallon por “Saturday Night Live”.
-Nathan Lane por “Modern Family”.
-Bob Newhart por “The Big Bang Theory”

Jimmy Fallon me encanta así que voto por él.


Cerrado por vacaciones

14 junio 2014

Homer Simpson Cerrado por Vacaciones

El verano casi está aquí y este año adelanto mis vacaciones. Durante las próximas tres o cuatro semanas Diario de una Teléfila no tendrá ningún post nuevo pero volverá con alguna serie a comentar, seguramente, que me iré de vacaciones pero las series se vienen conmigo y este año, al menos, me llevo “A Dos Metros Bajo Tierra” (Six Feet Under) que ya toca ponerse a verla.

¡Pasarlo bien!


Primera temporada de Masters of Sex, una serie que engancha

13 junio 2014

Promo de la primera temporada de Masters of Sex

Algo tiene “Masters of Sex” que engancha. En realidad son muchas cosas pero principalmente lo bien hecha que está esta serie que en Estados Unidos emite Showtime, cuya segunda temporada estrenará en un mes justo, y que en España se puede ver en Canal+. Creada por Michelle Ashford basándose en la biografía escrita por Thomas Maier en 2009 titulada “Masters of Sex: The Life and Times of William Masters and Virginia Johnson, the Couple Who Taught America How to Love ” (Maestros del Sexo: La Vida y la Época de William Marsters y Virginia Johnson, la Pareja que Enseñó a Estados Unidos Cómo Amar), la serie arranca en 1956 cuando en un hospital universitario de Missouri, el doctor Bill Masters (Michael Sheen) contrata a Virginia Johnson (Lizzy Caplan) como su secretaria/ayudante y ambos empiezan a lanzar en serio el estudio sobre el sexo que Masters lleva queriendo realizar desde muchos años antes.

Masters fue pionero en querer enseñar cómo funcionaba el sexo para lo que logró reunir voluntarios femeninos y masculinos para que practicaran el sexo por la ciencia, así como que se dieran placer ellos solos para ver cómo, entre otras cosas, funcionaban todas las etapas del acto sexual o de la masturbación.

Michael Sheen y Caitlin Fitzgerald en la primera temporada de Masters of Sex

“Masters of Sex” nos hace partícipes de ello, porque no solo Masters y Johnson son voyeurs ya que tienen que tomar notas de todo lo que sucede y medir tiempos, sino que como espectadores también nos convertimos en voyeurs y, sinceramente, se hace raro pero vamos que tampoco estamos ante una película porno ni nada por el estilo, todo está hecho con bastante gusto aunque, no creo que sea necesario enseñar tantos pechos en pantalla. Pero vaya, es Showtime así que tampoco vamos a asustarnos por nada.

Pero “Masters of Sex” es más que el tiempo que se dedica a ese estudio en pantalla, la serie presenta a unos cuantos personajes que resultan muy interesantes y sus relaciones todos ellos interpretados muy bien por los actores que les dan vida. Michael Sheen y Lizzy Caplan brillan y eso que él es un tipo que no es de los que caigan simpáticos. Se complementan bien y ella actúa con mucha naturalidad. No menos naturales resulta Caitlin Fitzgerald como Libby, la mujer de Bill, o Hélene Yorke como Jane, la secretaria y sujeto de estudio. No me olvido de dos grandes: Beau Bridges como Barton Scully, el jefe directo de Bill, y Allison Janney como su mujer Margaret.

Pero no me puedo olvidar de Teddy Sears, Nicholas D’Agosto y Julianne Nicholson, ni de Annaleigh Ashford cuyo personaje de la prostituta Betty ya merecería una serie para ella sola.

Allison Janney y Teddy Sear en la primera temporada de Masters of Sex

Así que de momento tenemos que “Masters of Sex” está bien hecha, que tiene buenos personajes y un buen reparto. ¿Por qué más engancha esta serie? Por su ambientación y por llevarnos a una época y a los problemas que había en ella: la homosexualidad, el divorcio, la segregación racial, o que ser hombre hacía la vida más fácil porque las mujeres incluso con carrera no lo tenían nada fácil, así como el tabú que ya era el sexo de por sí o que las mujeres ginecólogas no gozaran de confianza a la hora de tener pacientes porque las mujeres no querían que una mujer mirara sus partes.

La historia que cuentan puede llamar la atención más o menos pero al final resulta interesante. Es una buena serie, además de valiente y, particularmente, espero su segunda temporada con ganas. Por cierto, la cabecera de la serie no tiene desperdicio.

 


Tras nueve años en antena, Aída llegó a su fin

10 junio 2014

Miren Ibarguren y Pepe Viyuela en el final de Aída

Hace muchos años que dejé de ver la serie “Aída”, ese spin off de la fantástica “7 Vidas” que tomó prestado al personaje de la otrora chacha Aída García interpretado por la genial Carmen Machi, quien abandonó la serie tras la sexta temporada, apareciendo en seis episodios más después. La dejé de ver porque “Aída” empezó siendo divertida, con un buen elenco y unos personajes que no estaban mal y que en su mayoría resultaban graciosos que al fin y al cabo de eso se trataba, de reírse, pero llegó un punto en el que creo que empezaron a abusar del humor burdo y ahí es cuando en mi casa hicimos eso del “apaga y vámonos”.

Pero cuando has visto un puñado de temporadas de una serie que en el fondo recuerdas con cariño por los buenos momentos proporcionados antes de los malos y por traer al mapa a un grande como el Luisma (Paco León), había cierta curiosidad por ver el episodio final. ¿Cómo iban a cerrar “Aída”? Dignamente lo han hecho, no como sucedió con “7 Vidas” que en vez de terminar con el brillante episodio 200, aquel que grabaron en directo, la cadena la alargó cuatro episodios más para darnos un final sin más.

Melani Olivares y Paco León en el final de Aída

Pero vuelvo con “Aída” que es la protagonista del post. Como digo hace mucho que no la veía, ni siquiera sabía que Ana Polvorosa, quien hacía de Lorena, la hija mediana de Aída, había dejado la serie, y nunca había visto a Miren Ibarguren hacer de Soraya, su hija mayor. Ciertamente el episodio me recordó en parte por qué había dejado de ver la serie, aunque admito que en su conjunto lo disfruté mucho por cómo de buena fue la despedida, con boda (o bodas) incluidas y reencuentros como los de Aída, Lore o Toni (Secun de la Rosa), que se pasaron por el último episodio en plan cameo.

El Luisma y Paz (Melani Olivares) tienen sus más y sus menos en el episodio pero acaban juntos, no podía haberlo imaginado de otra manera. Soraya me pareció un mal calco de su madre pero con histérica mala leche, Chema (Pepe Viyuela) no cambió en todo el tiempo que no vi la serie, fue genial ver que Machu Pichu tenía un nombre, Oswaldo (Óscar Reyes) y cambiadísimos estaban los antes niños de la serie: el Jonathan (David Castillo) y quien se volviera inaguantable para mí en su día, Fidel (Eduardo Casanova). Eso sí, Mauricio Colmenero (Mariano Peña) me pareció aún más extremo en sus bromas pesadas y sus comentarios gruesos.

Carmen Machi en el final de Aída

Estrenada el 16 de enero de 2005 en Telecinco y creada por Nacho García Velilla, “Aída” se ha convertido en una de las ficciones más longevas de la televisión española con diez temporadas en antena y 237 episodios emitidos. Se llevó varios premios y siempre tuvo buena audiencia. Para mí perdió en calidad, pero es admirable cómo se ha mantenido tanto tiempo en pantalla y los millones de espectadores que la han seguido. No todas las series pueden acabar por todo lo alto y “Aída” lo ha logrado.

Los personajes del ficticio barrio madrileño Esperanza Sur han dicho adiós y de muy buena forma, como decía, porque la trama de la boda estuvo divertida y la última escena como cierre fue muy buena. Indudablemente, “Aída” es parte por derecho propio de la historia de las series de televisión en España.


Intrigas políticas, espionaje, terrorismo y amoríos en la tercera temporada de Scandal

27 mayo 2014

Tony Goldwyn, Scott Foley y Kerry Washington en la tercera temporada de Scandal

Olivia: ¿Cómo hemos llegado a ser así? ¿Cuándo dejamos de ser personas?

Cyrus: ¿Alguna vez fuimos personas? ¿O servir al placer del presidente nos ayudó a quitarnos nuestras pieles y desenmascararnos como los monstruos que realmente somos?

Este diálogo que Olivia Pope (Kerry Washington) y Cyrus Beene (Jeff Perry) muestra a la perfección parte de lo que ha sido la tercera temporada de “Scandal”, que harta de esperar a que FOX España se dignara a emitir he acabado viéndola en cuatro jornadas. Porque sí, la serie creada por Shonda Rhimes será rocambolesca y dará más giros argumentales que una peonza pero entretenida y disfrutable lo es y con la tercera temporada lo han demostrado y han hecho una historia tan inverosímil como enganchadora.

Todas las temporadas de “Scandal” han empezado igual, con la serie siendo una especie de procedimental en el que Olivia Pope y Asociados tenía que resolver los trapos sucios de alguna persona importante en Washington. La tercera no ha sido menos y la protagonista, porque todo gira en torno a ella y hasta lo admite, empezó con algunos clientes y hasta yendo contra la Casa Blanca para acabar donde parece pertenecer por lo que cualquier día veremos un cartel en el que ponga “Olivia Pope for President” porque es lo que le falta.

A partir de aquí spoilers a tutiplén de la tercera temporada de la serie.

Promo de la tercera temporada de Scandal

Si en la última escena de la segunda temporada de la serie de ABC la prensa acechaba a Olivia porque se filtró que era la amante del Presidente, también conocimos a su padre, Elijah o Rowan Pope (Joe Morton) un tipo que dirige esa agencia secreta de la que casi todo el mundo acabará hablando, el B613, para la que Huck (Guillermo Díaz) trabajó en su día al igual que Jake Ballard (Scott Foley). Un tipo que se toma todo el crédito de lo que ha llegado a ser Olivia y que acabó encerrando a su madre, Maya (Khandi Alexander), veintidós años fingiendo que había muerto en un accidente de avión.

Y como Olivia está en el centro de todo, su madre resulta que era una espía que vendía información al mejor postor que nunca había estado enamorada de su padre al que engañó durante años; y el avión en el que supuestamente estaba había derribado Fitz (Tony Goldwyn). Oh, culebronesco total… Pero efectivo para todo lo que nos han contado en dieciocho episodios.

Bellamy Young en la tercera temporada de Scandal

Los dimes y diretes de Liv y Fitz siguen llenado muchos minutos de pantalla en “Scandal”, un amor apasionado que tiene algo de prohibido pero sobre todo mucho de atormentado porque no pueden estar juntos aunque se quieran. Hasta Mellie (Bellamy Young) ha acabado por comprender que Fitz es mejor cuando Olivia está con él. Claro que mucho querrá la señorita Pope al Presidente Grant pero no acaba dejando clara su postura sobre lo que siente por Jake a quien no le importa nada que juegue con él porque también la quiere.

Por si fuera poco, Mellie se lía con quien lleva enamorado de ella doce años, quien postula para vicepresidente, Andrew Nichols (John Tenney) y al que contó su secreto de que había sido violada por el padre de Fitz, momento en el que su relación se enfrió hasta tal punto que su marido admite haberse fijado en otras personas porque ella no quería ni tocarle.

Esto de culebronesco tiene mucho, tanto que hasta Huck y la psicópata-matarife Quinn (Katie Lowes) acaban montándoselo en el despacho al lado de la sangre de padre de Olivia. Uf, eso ha sido demasiado pero el papel de la espía Quinn ha estado bastante bien.

Jeff Perry y Dan Bucatinsky en la tercera temporada de Scandal

Porque espías han habido muchos en la tercera temporada de “Scandal” y terroristas que querían acabar con la vida del presidente y que casi acaban con la de la vicepresidenta Sally Langston (Kate Burton) quien llamó a Cyrus para confesar que había cometido un pecado, matar a su marido Daniel Douglas (Jack Coleman), al que siempre se refería por ese nombre. Un Cyrus que es el centro de todas las tormentas, el que esconde trapos sucios, el que quiere sacar los de los demás, el que queda viudo porque a su pobre marido, James Novak (Dan Bucatinsky), lo mata Jake Ballard, quien en un bonito gesto esperó a su lado a que muriera. Y todo por el bien de la República, una República en la que cuya capital está salpicada de escándalos por doquier, de asesinos, de espías y de terroristas porque la madre de Olivia resulta que acaba siéndolo y el hijo de Fitz y Mellie acaba muerto por su culpa.

Pero ¿para qué iba el padre de Olivia a deshacerse de su mujer siendo un activo tan valioso? Pues no, mientras su hija se marcha con Jake porque ambos quieren dejar todo atrás, Rowan mete a Maya en el agujero, el famoso agujero en el que su super grupo secreto reprograma el cerebro de quienes en él entran.

Y todo a la vez que en la Casa Blanca un destrozado Fitz tiene que dar su discurso por haber ganado unas elecciones que hasta el asesinato de su hijo daba por perdidas frente a Sally Langston, ganadas a diferencia de las primeras limpiamente… O eso cree él porque una vez más no ha sido así.

Kate Burton en la tercera temporada de Scandal

La agencia de Rowan volverá a dar caña, la historia de la madre de Liv tiene que seguir y esta y Jake acabarán volviendo quién sabe por qué. Tal vez porque Harrison (Columbus Short), ese personaje totalmente prescindible, haya desaparecido; tal vez porque Abby (Darby Stanchfield) sea buena resolviendo problemas pero no la mejor; o quizás para ayudar a David (Joshua Malina) acabar con el B613 de una vez por todas.

Fin de los spoilers.

Inverosímil, rocambolesca, previsible en ciertos aspectos y con más malos malísimos por metro cuadrado que cualquier episodio de un procedimental policíaco “Scandal” nos ha dado en su tercera temporada intrigas políticas, espías, terroristas y amoríos varios.

Joe Morton y Khandi Alexander en la tercera temporada de Scandal

Podemos esperar más de lo mismo en la cuarta pero por rocambolesca y por giros y giros que de, hay algo muy claro, que es una buena serie y que está muy bien interpretada, donde tengo que resaltar por encima de los demás a Jeff Perry a quien parece que en todos los episodios le va a dar un ataque al corazón; a Bellamy Young porque menuda interpretación que hace siendo contenida cuando tiene que serlo y sacando todo de dentro cuando tiene que hacerlo; a Kate Burton que vaya papelón que le ha tocado hacer esta temporada; a Tony Goldwyn que como presidente nunca sabremos de lo que es capaz porque “Scandal” no es una serie donde importe lo que haga el Presidente a nivel político pero que borda su personaje; y a Kerry Washington que aunque a veces den ganas de estrangular a Olivia Pope, es capaz de ser dulce y una bruja (por no decir algo más fuerte) en un mismo episodio. Ahora, destaco mucho la presencia de Joe Morton quien me impresionó desde el primer episodio de la temporada y la siempre genial Khandi Alexander.

Larga vida a “Scandal”.


Revolution: Dos temporadas de altibajos que merecían un buen cierre

26 mayo 2014

Careta de Revolution

 

Este post contiene spoilers sobre toda la serie así que si no la has visto no sigas leyendo y si no la has acabado, cuidado con lo que lees.

Nunca fue perfecta pero al menos entre tanta serie policíaca y demás “Revolution” trató de engancharnos con otra historia de supervivencia en la que un grupo de personas con sus defectos trataba de, digámoslo así, salvar el mundo. Un mundo que no era lo que solía ser porque no tenía energía y donde Estados Unidos estaba dividido en varias partes habiendo un general malo malísimo con el que había que acabar.

Los primeros episodios de la serie creada por Erik Kripke sirvieron para presentar la situación y darnos una visión algo general de los personajes. Por un lado el que iba a ser el héroe de la historia, con ayuda obviamente, Miles Matheson (Billy Burke) quien había sido en la milicia de Sebastian Monroe (David Lyons) su mano derecha pero que abandonó a su buen amigo porque no estaba de acuerdo con sus ansias de poder y su forma de retenerlo; por otro a su sobrina Charlie (Tracy Spiridakos), una joven muy cansina que de pequeña se quedó sin madre y por la milicia, con Tom Neville (Giancarlo Esposito) al frente, sin padre y con su hermano Danny (Graham Rogers) secuestrado.

Billy Burke y David Lyons en el 1x10 de Revolution

Y aunque Miles es reticente al final decide ayudar a su sobrina, quien de ayuda llevaba a Aaron Pittman (Zak Orth), amigo de la familia desde hacía mucho, y a Maggie (Anna Lise Philips) quien era la novia de su padre y con la que no se llevaba demasiado bien, y que no duró mucho tampoco. Mientras que Miles recluta a su buena amiga Nora (Daniella Alonso). Su misión: ir donde Monroe a por Danny aunque allí se encuentren con Rachel Matheson (Elizabeth Mitchell), quien años atrás se había entregado a Miles por orden de Monroe para que dejaran en paz a su familia.

Una vez rescatado Danny, “Revolution” tuvo un parón de cuatro meses y la historia cambió totalmente siendo mucho más interesante y mejor hasta el final de esa primera entrega porque, con Danny muerto, la misión del grupo al que se unió Rachel, era acabar con Bass Monroe y su milicia. Pero Rachel y Aaron se embarcaron en un viaje para intentar devolver la energía al planeta porque, ella era la creadora de los nanorobots que la absorbieron y él trabajó en su equipo.Zak Orth y Elizabeth Mitchell en la primera temporada de Revolution

Lo que consiguieron fue que Nora muriera, que Charlie se enfadara muchísimo con su madre, que Monroe no fuera su único enemigo y que por los viejos tiempos (era amigo de Miles y de Rachel) incluso les ayudara a que quien en su día contrató a Rachel, Randall Flynn (Colm Feore), no les matara.

Pero Flynn lanzó bombas nucleares, mucha más gente murió y así los patriotas quisieron recuperar todo el poder después de años sin hacer nada para que el presidente del país cuando el apagón, y quien estaba detrás de Flynn, se quedase como cabeza del país. Como ya me explayé en el post que escribí tras la finale, no me voy a repetir.

Daniella Alonso y Tracy Spiridakos en la primera temporada de Revolution

“Revolution” ha durado dos temporadas, cierto es que la primera mejoró mucho, que el arranque de la segunda fue muy prometedor pero que la trama de los patriotas se alargó demasiado, tanto que la serie se merecía una tercera temporada para lograr un buen cierre, porque ese cliffhanger final que suponía una revolución total de los nanos era más que interesante. Pero nunca sabremos qué pasaría… Los buenos triunfarían al final porque Rachel y Aaron lograrían acabar con lo que ellos empezaron pudieron encontrar la paz interior que sobre todo ella necesitaba por ser culpable de casi todo.

Echaré de menos la serie la temporada que viene porque a pesar de sus altibajos la he disfrutado. No es que los guiones fueran la leche pero al historia era interesante y entretenida. Ahora, culpo a los guionistas más que a la NBC por cargársela, por irse por las ramas cuando podían haber dedicado una temporada entera a cargarse a los patriotas y a ir a por los nanos.

Giancarlo Esposito en el piloto de Revolution

También han habido otros fallos como no sacarle el partido suficiente a Tom Neville cuando Giancarlo Esposito era uno de los mejores miembros del reparto, y en la segunda temporada su historia fue bastante sobrante en mi opinión porque poco aportó, o poner en boca de Monroe que quería recuperar la República aunque tal vez fuera para conservara su hijo a su lado, así como que Charlie y Rachel no acabaran de llevarse bien por culpa de ambas, en realidad porque la cansina del arco nunca llegó a saber lo que su madre hizo por su familia ni comprendió su actitud tras lo sucedido en la Torre, y la segunda por no haber sido sincera con su hija y por llevar esa carga tan pesada dentro que nunca pudo quitarse aunque sí tratar de que su país no se fuera al carajo para su hija.

Pero bueno de nada vale quejarse, “Revolution” se ha quedado así en una entretenida serie con altos y bajos de dos temporadas en la que las carencias y el irse por las ramas hasta se han podido perdonar en ocasiones por tener a David Lyons alegrando la vista y llevando tan bien su personaje y a Elizabeth Mitchell que es muy grande. Ambos interactuando con casi todos han demostrado su calidad. Giancarlo Esposito dio todo lo que pudo y he de decir que Billy Burke creció con su personaje. Y ese fantástico episodio llamado “Dreamcatcher”, el mejor de la serie, siempre estará en mi retina.

Hasta siempre “Revolution”…  Aunque la revisionaré.

 


Segunda temporada de Revolution, o cómo abrir un gran frente que se quedará en cliffhanger para siempre

24 mayo 2014

Finale de Revolution, 2x22 Declaration of Independence

Se acabó lo que se daba, a dos episodios del final ya sabíamos que NBC había cancelado la serie (aunque, tristemente, me lo olía desde hacía tiempo) así que solo quedaba cruzar los dedos para que la finale de la segunda temporada de “Revolution”, y a la postre último episodio de la serie, resultara satisfactoria.

Me guardé el penúltimo episodio para hacer una doble finale y acerté de pleno porque creo que tanto el 2×21, “Memorial Day” (Día de Recuerdo), como el 2×22, “Declaration of Independence” (Declaración de Independencia), han sido de los mejores episodios de una temporada con altibajos, porque la serie lo ha sido, en la que no solo culpo a la NBC de haberla maltratado con tanto parón, sino a los guionistas por entretenerse contando una historia y sacarnos el bombazo de otra con la que me han dejado con la miel en los labios. Rabia da, pero como era previsto, no tanto.

A partir de aquí spoilers, así que si no has visto la temporada completa, mejor que no sigas leyendo.

Steven Culp en la segunda temporada de Revolution

Ya comenté los cinco primeros episodios de la segunda entrega, esos en los que veíamos a los protagonistas meses después de que Randall Flynn (Colm Feore) soltase las bombas y cómo les había afectado lo sucedido, sobre todo a Rachel (Elizabeth Mitchell), y cómo querían vengarse como Charlie (Tracy Spiridakos) y Tom Neville (Giancarlo Esposito), a quien podían haber sacado más partido. Pero la trama principal la dejaron bastante clara, los Patriotas que habían aparecido como salvadores eran los malos de la película porque a pesar de ir de verdaderos estadounidenses, las intenciones del Presidente Jack Davis (Cotter Smith), un tipo similar a George W. Bush, eran acabar con todos los enemigos y quedarse con el país.

Así que al final Bass Monroe (David Lyons) acaba combatiendo mano a mano con su gran amigo y hermano aunque no de sangre Miles (Billy Burke), a pesar de que Rachel se la siga teniendo guardada por lo que le hizo a ella y por matar a su hijo. Charlie nunca fue un apoyo para su madre, así que el personaje de Gene Porter (Stephen Collins), padre de Rachel, creo que le vino muy bien. Y no solo Bass que Neville quería doble venganza, primero por perder a su mujer Julia (Kim Raver) y segundo por perder a su hijo Jason (JD Pardo), aunque a este lo matara Charlie (y con razón).

David Lyons en la segunda temporada de Revolution

No me olvido de Connor (Mat Vairo), el hijo de Bass quien fue a buscarle a Mexico con Miles y Rachel para que estuviera con él y al que le promete la República para acabar decepcionándole porque su vínculo con Miles es mucho mayor.

Sí los Matheson, con Gene, los Neville y los Monroe acaban combatiendo juntos, más o menos, y al final una trampa hace que los Matheson y Bass logren evitar una guerra más ofreciéndole a Frank Blanchard (M. C. Gainey), tipo importante en Texas, al Presidente en bandeja.

Hasta llegar ahí, los guionistas dieron vueltas entre campos de reclutamiento donde lavaban el cerebro a los reclutas y les programaban para que fueran máquinas de matar, a Willoughby en peligro constante y con los Patriotas mandando en él, a un Presidente de tejemanejes muy chungos, gas mostaza, una epidemia provocada, y unas cuantas muertes por disparos, espadas o navajas como la de la pobre Marion (Reiko Aylesworth, otro spoiler andante porque he visto morir a sus personajes en tres series), que cayó por Ed Truman (Steven Culp), mandamás de los Patriotas en Willoughby que podría haber cambiado de bando perfectamente.

Stephen Collins y Reiko Aylesworth en la segunda temporada de Revolution

El bombazo del que hablaba al principio es el de los nanos, o como dijo Rachel su proyecto de ciencias”. Los nanos absorbieron la energía del planeta y por eso no había electricidad, ir a la torre en la primera temporada no sirvió para restaurarla pero Aaron (Zak Orth) no tardó en comprender al principio de la segunda entrega que algo pasaba con los nanos por las luciérnagas. Así sucedió lo de ese gran episodio, el decimoquinto llamado “Dreamcatcher” (Cazador de Sueños) en el que los nanos podían retener a las personas, como intentaron con Aaron y consiguieron con Priscilla (Maureen Sebastian), en otro mundo.

Los nanos hicieron que Aaron quemara a gente como si fuera Carrie, que un montón de ratas murieran o que las luciérnagas revolotearan como lo hacían. Rachel y Aaron lograron recuperar a Priscilla pero los nanos clamaron venganza, aunque ellos no lo supieran… Así acabó la segunda temporada y la serie, dejando la puerta abierta a una tercera temporada en la que los nanos y la lucha contra ellos iban a ser el tema principal de “Revolution”.

Fin de los spoilers.

Maureen Sebastian, Zak Orth y Elizabeth Mitchell en la segunda temporada de Revolution

He disfrutado la segunda temporada que empezó muy bien, se torció a la mitad con episodios poco relevantes por alargar totalmente la trama de los Patriotas, y que a pesar de ese cliffhanger y de la ingenuidad de los responsables de la serie ha acabado bien. Sí, para mí ha sido una finale satisfactoria de temporada. Menos de serie pero qué se le va a hacer.

Fotos: NBC


Andy Richter Controls the Universe, una buena comedia que duró demasiado poco

22 mayo 2014

Promo de Andy Richter Controls the Universe

Descubrir series está muy bien y más de esas que ni llegaron a tu país en su día (dudo mucho que esta fuera estrenada) y que, a pesar de tener una duración corta, son una joya de las de guardar para revisionar de cuanto en tanto. Eso es “Andy Richter Controls the Universe” (Andy Richter Controla el Universo), serie creada por Victor Fresco y cuyos diecinueve episodios se emitieron en dos midseason, la de 2002 con los seis episodios de la primera temporada, y la de 2003 con los 13 episodios de la segunda entrega. Después FOX la canceló.

La serie estaba protagonizada por Andy Richter, guionista y actor que se hizo conocido por trabajar con Conan O’Brien en su Late Night de NBC que dejó por otros proyectos como “Andy Richter Controls the Universe”. Su personaje, Andy Richter, era un escritor frustrado que se tenía que conformar con redactar manuales de instrucciones en una empresa de Chicago llamada Pickering Industries.

Como personaje principal, Andy era la voz en off que explicaba cosas tanto al principio como al final de los episodios y muchas veces a lo largo de ellos, sobre todo cosas relacionadas con su desbordante imaginación por lo que muchas veces contaba que había pasado algo y antes de ver lo que de verdad había sucedido, Andy contaba dos versiones diferentes, ajustadas a lo que a él le hubiese gustado que pasara.

Andy Richter en Andy Richter Controls the Universe

Los episodios giraban normalmente en torno a él, aunque a veces los secundarios tenían algunas historias para ellos. Eso sí, el lugar de trabajo de Andy era tan importante que todos sus amigos estaban allí por lo que los personajes interactuaban mucho en todos los episodios.

Y qué geniales secundarios, empezando por Paget Brewster que aunque muchos la conociéramos por “Mentes Criminales” ella es especialista en comedia y es una mujer muy divertida. Su personaje era el de Jessica, la amiga y jefa de Andy, directora de su departamento. Como bien narraba el protagonista en el piloto, habían intentado ver si podían tener una relación pero descubrieron enseguida que no iba a funcionar. Aunque Andy meta la pata siempre podía contar con Jessica para dar la cara con él, y pegarle después. Jessica era experta en mediar cuando había problemas en la oficina, pero también en sacar su lado más superficial cuando de hombres se trataba.

Otro buen amigo de Andy era Keith (James Patrick Stuart), un tipo guapo sabedor de serlo que siempre iba impecablemente vestido y peinado. De hecho, por serlo no tenía ni que esforzarse en hacer las cosas y básicamente no daba un palo al agua porque los demás las hacían por él. Andy siempre podía contar con él también aunque al principio no le gustó que se “quedara” con Wendy (Irene Molloy), la nueva recepcionista de la empresa.

A Wendy le caía bien Andy aunque no le hubiese dirigido la palabra por timidez cuando ocupó su puesto, pero se fijó en Keith con el que empezó inmediatamente una relación amorosa. Al igual que Andy tenía un sueño frustrado, porque quería ser cantante. Aunque pareciera ingenua, de eso poco tenía Wendy.

Por último, el recién llegado a la empresa en el episodio piloto, Byron (Jonathan Slavin), un tipo inseguro y muy tímido al que Andy no aceptaba al principio porque tenía que compartir oficina con él, ya que Byron iba a ilustrar todos los manuales redactados por Andy.

Foto promocional de Andy Richter Controls the Universe

Los cinco eran el reparto principal de “Andy Controls the Universe”, cinco personajes totalmente diferentes que se complementaban genial. Mis preferidos, Andy, Jessica y Byron tal vez porque las mejores frases y situaciones las tenían ellos.

Hablaba antes de la imaginación del protagonista. Pues bien, de vez en cuando tenía conversaciones con un fantasma, el del señor Pickering (John Bliss), fundador de Pickering Industries y muerto años atrás. El humor apto para todos los públicos de los demás personajes chocaba con el de Pickering porque este era muy, pero que muy, políticamente incorrecto  siempre acababa metiéndose con Andy y criticando sus acciones. Si a Andy se le hubiesen aparecido el ángel en un hombro y el diablo en el otro cada vez que tuviera un dilema, Pickering hubiese sido el segundo todas las veces.

Una lástima que “Andy Richter Controls the Universe” durara tan poco porque era realmente divertida, creo que me reí con todos y cada uno de sus diecinueve episodios y, como decía, su reparto se complementaba muy bien. Como curiosidad, el episodio octavo de la segunda temporada en el que aparecía Lola Glaudini interpretando a la señora de la limpieza de Jessica y, Paget Brewster fue quién tomó el relevo de Lola Glaudini en “Mentes Criminales”. Conan O’Brien, por cierto, salió en un episodio también.


Qué grande eres Cristina Yang

21 mayo 2014

Sandra Oh como Cristina Yang en Anatomía de Grey

Cristina Yang, personaje que durante 220 episodios ha interpretado la actriz canadiense Sandra Oh, llegó a la pequeña pantalla un 27 de marzo en la estadounidense ABC de la mano de su creadora Shonda Rhimes, aunque en España tuvimos ocasión de empezar a seguir las andanzas de la doctora Yang un 10 de noviembre del mismo año cuando FOX comenzó a emitir la primera entrega de “Anatomía de Grey” (Grey’s Anatomy).

Aquel episodio llamado como un disco, una canción y una película de The Beatles, “A Hard’s Day Night” (La Noche de un Duro Día) nos presentó a los residentes del hospital Seattle Grey con Meredith Grey (Ellen Pompeo) a la cabeza, aunque por cabeza de cartel que Mer sea, no hay que restarle un ápice como protagonista a Cristina Yang y eso que estoy hablando de una serie coral.

La doctora Yang no es de esos personajes que te caigan bien a la primera, al contrario, es de esos personajes a los que cuesta cogerlos con ganas desde el principio por factores varios, en el caso de Cristina por su actitud probablemente, pero lo bueno es que poco a poco sin que te des cuenta te van conquistando no solo porque están brillantemente escritos sino porque quienes los interpretan no son menos brillantes.http://diariodeunatelefila.files.wordpress.com/2014/05/sandra-oh-ellen-pompeo-anatomia-de-grey.jpg

“Anatomía de Grey” empezó como una serie de midseason cuya temporada solamente contó con nueve episodios y desde entonces, desde ese 2005, ABC no ha dejado de renovarla. Hasta el jueves pasado, en mi caso hasta el lunes cuando vi la finale en FOX España de la décima temporada, hemos disfrutado de la gran interpretación de Sandra Oh como Cristina Yang, el probablemente mejor personaje de la serie y el que sin ninguna duda al respecto, más ha evolucionado en las diez entregas en las que hemos disfrutado de él, en esos 220 episodios que decía antes en los que Sandra Oh ha aparecido.

La doctora Yang empezó siendo una residente que iba a lo que iba, tenía muy claro que quería ser cardiocirujana pero no una cualquiera, sino la mejor y lo logró aunque se perdiera cosas por el camino porque lograr lo que uno quiere no es fácil, ni en la realidad ni muchas veces en la ficción (que es más interesante que tener historias felicianas donde los protagonistas siempre salen ganando). Porque Yang era dura, parecía ni sentir ni padecer y aunque encontró en Meredith a su persona y en Burke (Isaiah Washington) a su mejor mentor, le costaba expresar lo que sentía y a veces quedaba como una inadaptada social. Y que a nadie se le ocurriera ni verla llorar ni mucho menos tratar de darle un abrazo.

Pero esa coraza, aunque no por completo, se fue rompiendo poco a poco hasta llegar a su última temporada en la que la doctora Yang tuvo muchas escenas de colegueo con personas con las que nunca antes las había tenido, caso de Arizona (Jessica Capshaw) por ejemplo cuando le dio las gracias por sus gritos tras el accidente.

Sandra Oh y Kevin McKidd en Anatomía de Grey

Durante diez temporadas hemos visto la evolución de Cristina como médico pero sobre todo como persona. La hemos visto llorando desconsoladamente cuando Burke la dejó plantada ante el altar. La vimos sufrir al perder a O’Malley (T. R. Knight), enamorarse de Owen (Kevin McKidd) en la que ha sido una de las relaciones más bonitas de la serie, mantener la compostura tras el accidente de avión y después en estado de shock por lo sufrido, ofrecer su vida por la de Derek y también ser la persona de Meredith y todo lo que eso ha significado durante tanto tiempo, incluso la vimos referirse al Seattle Mercy West como el Seattle Mercy Death (Seattle Mercy Muerte) por todo lo que sucedía a su alrededor. Pero también la hemos visto salvar muchas vidas y ser pionera en varias operaciones.

Hasta llegar a “Fear (of Unknown)”, el último episodio de la décima temporada de “Anatomía de Grey”, ese en el que se acordó de los que no estaban, en el que quiso hacer su última operación antes de marcharse a Zurich, en el que nos dejó claro que se había despedido muchas veces de Owen antes de hacerlo definitivamente a través del cristal del quirófano, en el que se acordó de cuando fue a comprar una mesa con Callie (Sara Ramírez) cuando eran compañeras de piso o en el que dio abrazos como nunca antes había dado. Pero sobre todo ese en el que ella misma narró y en el que bailó, por última vez con su persona, con Meredith quien le tuvo que decir que la quería porque era lo que Cristina esperaba aunque ella nunca se lo hubiera dicho.

220 episodios, diez temporadas, brillantes momentos y una grande, Cristina Yang. Nos quedamos sin ella en “Anatomía de Grey” y se la echará de menos, pero a quien también echaremos de menos será a quien le ha dado vida todo este tiempo, Sandra Oh una muy buena actriz a la que espero que fichen pronto para otro proyecto y que la tengan en cuenta para los Emmy de 2014 porque se merecería ganar uno.

¡Qué grande eres Cristina Yang!


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