Primera temporada de Mentes Criminales

10 abril 2014

Promo de la primera temporada de Mentes Criminales

Jason Gideon (Mandy Patinkin) es el mejor criminólogo de la Unidad de Análisis de la Conducta del FBI, BAU (sus siglas en inglés) a partir de ahora. Trabaja en Quantico, Virginia, con el jefe de la unidad, Aaron Hotchner (Thomas Gibson), el agente Derek Morgan (Shemar Moore) y el doctor Spencer Reid (Matthew Gray Gubler). También participa en las investigaciones la analista informática Penelope Garcia (Kirsten Vangsness) quien hace magia con sus bases de datos y que es un personaje recurrente.

La acción de “Mentes Criminales” (Criminal Minds) comienza cuando Gideon vuelve tras una baja a la unidad y el primer destino del equipo es Seattle donde el sudes, sujeto desconocido de turno (unsub en inglés), secuestra a víctimas para matarlas. Allí conocen, y conocemos, a Elle Greenaway (Lola Glaudini) agente del FBI destinada a la ciudad cuyo sueño es trabajar para el BAU. Y así el primer caso que vemos en pantalla se resuelve.

El piloto se deja ver pero es flojo, aunque como presentación de personajes no está mal porque da una buena muestra de cómo son cada uno. En el segundo episodio ya aparece la agente Jennifer Jareau (A. J. Cook), alias JJ, el enlace con la prensa de la unidad.

Mandy atinkin, Thomas ibson, Lola Glaudini y Matthew Gray Guble en la primera temporada de Mentes Criminales

Jeff Davis  creó la serie que empezó a emitirse en la CBS estadounidense en septiembre de 2005 llegando a España de la mano de Telecinco en 2006. Cierto es que yo la veía aunque con el revisionado me he dado cuenta de que no me acordaba de casi nada. Además creo que siendo entretenida en su conjunto general, la serie fue mejorando a partir de la segunda entrega.

La verdad es que aún siendo coral, Mandy Patinkin con su personaje tiene mucho protagonismo en la temporada. Tanto que incluso el 99% de las citas de principio y final de los episodios las decía él en voz en off. Porque Hotch será el jefe pero Gideon es el alma del equipo además de mentor del joven doctor Reid.

Utilizaron bastantes canciones al final de cada episodio, algo que no siempre se ha hecho, y el tiempo de cada episodio se utiliza más con el equipo que con los sudes, algo que en los últimos tiempos de la serie también ha cambiado.

Thomas Gibson, Matthew Gray Gubler y Shemar Moore en la primera temporada de Mentes Criminales

Mi valoración general de la temporada es buena, entretiene y los casos están bastante bien en su mayoría aunque, como digo, creo que en comparación con otras entregas es floja. Eso sí, capitulazos tiene, en especial tres: El decimocuarto “Riding the Lightning” (lo estoy revisionando en VOSE, sí) en el que una pareja de asesinos en serie que van a ser ejecutados con inyección letal es entrevistada por el equipo para encontrar los cuerpos de algunas de sus víctimas; el decimoséptimo “A Real Rain” en el que el equipo viaja hasta Nueva York para tratar de encontrar a alguien que se toma la justicia por su mano lo que da lugar a pensar mucho en lo que plantea el episodio; y el decimosegundo y último “The Fisher King”, el primer cliffhanger de la serie, típico para finalizar las temporadas de “Mentes Criminales”, en el que un tipo llamado Frank Giles introduce al equipo en un peligrosos juego en el que tendrán que salvar a una chica mediante varias pistas que les envía, y que acaba apuntando con una pistola a Elle en su propia casa.

Por cierto, el productor ejecutivo de la serie era Edward Allen Bernero quien había trabajado en “Turno de Guardia” (Third Watch) y, en “Mentes Criminales” hay muchos de los actores de la serie, invitados incluso, que aparecen. Los voy a contar, sí. En la primera entrega Chris Bauer y Lisa Vidal.


Entretenida primera entrega de Intelligence

9 abril 2014

Meghan Ory, Josh Holloway y Marg Helgenberger en la primera temporada de Intelligence

Cuando en enero comenté el piloto de “Intelligence” a los pocos días de su estreno en Estados Unidos, gracias por la brevedad FOX Crime España, dije que me pareció entretenido. El lunes de madrugada la citada cadena finalizó la emisión de la primera temporada, y puede que última ya que CBS aún no se ha pronunciado sobre ella después de renovar casi toda su parrilla de cara a la temporada que viene, y el resultado me ha gustado.

“Intelligence” es una serie procedimental entretenida que se ventiló bastante enseguida la trama de la mujer del protagonista, Gabriel Vaughn, personaje que le ha venido como anillo al dedo a Josh Holloway en su regreso a la televisión como protagonista.

Su compañera de fatigas principal, Riley Neal (Meghan Ory) ha estado a la altura episodio sí y episodio también, y entre ambos no podía faltar la tensión sexual no resuelta, que haberla la ha habido también. Pero en el fondo, por muy protagonistas que Gabriel y Riley puedan ser por ser los agentes de campo de la agencia gubernamental para la que trabajan, el reparto de “Intelligence” es bastante coral.

A Marg Helgenberger, tras verla en “CSI”, también le ha pegado mucho hacer de la jefa Lilliand Strand, protectora de Gabriel, al igual que el resto del grupo empezando por el creador del microchip que el protagonista tiene en el cerebro, el doctor Shenendoah Cassidy (John Billingsley), su hijo el nerd Nelson (P. J. Byrne) y el agente Chris Jameson (Michael Rady). Entre todos han logrado sacar todos los casos y dificultades a las que se han enfrentado en trece episodios adelante.

Reparto de Intelligence

Sí, “Intelligence” entretiene lo necesario para seguirla por sus casos, explosiones, peleas y tiros. Pero también porque los personajes no están mal y porque su primera entrega también ha ahondado en esa pregunta que ronda a Gabriel por la cabeza, si el chip le hace menos humano de lo que es.

Y, en los trece episodios han habido algunos muy buenos, como por ejemplo el noveno, “Athens” en el que Cybercom, la agencia para la que los protagonistas trabajan, es atacada o los dos últimos en los que a Gabriel le acusan de matar a tres personas y tienen que lograr coger a los verdaderos responsables así como a un topo.

Lo dicho, entretenida. Me dará pena si la cancelan, la verdad, porque podrían sacar más de ella.


Coupling: Una divertida comedia británica sobre las relaciones de pareja

8 abril 2014

Reparto de Coupling

 Hace unos cuantos años, digamos que cuatro, me puse a ver “Coupling” y me gustó lo que vi pero por alguna extraña razón, o muchas series para ver, la dejé aparcada. El verano pasado me la llevé de vacaciones pero bastante tuve con ponerme al día con “Breaking Bad” pero sí que revisioné la primera temporada hace unos meses con el firme propósito de retomarla y terminarla que, al fin y al cabo, tristemente solo tuvo veintiocho episodios.

“Coupling” fue creada por Steven Moffat, quien escribió todos su episodios, basándose en su relación amorosa con su segunda mujer, Sue Vertue. Así los personajes, más o menos principales en esta serie coral, se llaman Steve (Jack Davenport) y Susan (Sarah Alexander).

Podríamos decir que “Coupling” fue la respuesta británica a series de éxito como “Friends” pero sin ser tan blanca porque sí, tratará sobre un grupo de amigos y sus relaciones personales, así como las diferencias entre los hombres y mujeres sobre todo en lo que a las relaciones amorosas se refiere, pero la sitcom de Moffat lo hace hablando mucho de sexo y haciendo humor sobre el mismo y siempre de forma inteligente.

Reparto femenino de Coupling

“Coupling” es realmente divertida y aunque los guiones sean muy importantes, no lo son menos sus personajes, un grupo de amigos que a mí ya se me ha quedado en la retina para siempre. Ya he mencionado a Steve Taylor, el que siempre va de sensato cuando habla con Patrick (Ben Miles) y Jeff (Richard Coyle), quien a principio de la serie corta por su bien con Jane (Gina Bellman) y empieza a salir con Susan quien había sido novia de Patrick.

Susan Walker es organizada y trabaja en una oficina con Jeff Murdock, el mejor amigo de Steve. Su relación con este tiene altibajos durante la serie porque a veces se muestra insegura y Steve es un tipo que suele meter la pata si quererlo. La mejor amiga de Susan es Sally Harper (Kate Isitt) quien tiene un salón de belleza y está preocupada día sí y día también de su cuerpo y de la vejez.

Jeff es extraño, un inadaptado social e incapaz de comunicarse con los demás de manera normal. Mete la pata siempre y Steve siempre es muy protector con él. Por su parte Patrick Maitland es un ligón pero le gustan los rollos de una noche y se ha acostado con casi cualquier mujer que aparece en la serie. Está tan bien dotado que Steve al empezar a salir con Susan se sintió más que inseguro.

Reparto masculino de Coupling

Y por último está Jane Christie, la que va de locuela por la vida y que dice incluso más verdades malamente que Sally. Nunca permitió a Steve que le devolviera las llaves de su casa y sigue teniendo fotos de él en ella.

No hay dos personajes iguales en “Coupling”, aunque en la cuarta temporada apareció Oliver Morris (Richard Mylan), un tipo algo similar a Jeffrey sobre todo en lo de liarse hablando y acabar diciendo cosas que no deberían.

Cuatro años estuvo la serie en antena, entre 2000 y 2004, cuatro temporadas y, como he dicho antes, veintiocho episodios, ninguno de ellos malo, alguno de ellos brillante. La BBC pidió a Steven Moffat una quinta entrega pero los actores y él ya estaban con otros trabajos y fue imposible realizarla pero lo cierto es que “Coupling” tiene un final más que satisfactorio sobre todo cuando Steve lucha un momento contra sus sentimientos y al ver unos ojos que le miran directamente se da cuenta de que ha cambiado y se ha convertido en otro hombre.

Ahora sí, spoilers, así que si no has visto la recomendable “Coupling”, no sigas leyendo hasta nuevas negritas.

Lo bueno de la relación de Steve y Susan es que es bastante real con sus inseguridades, sus vaivenes y ese final en el que ella se entera de que está embarazada y pasan juntos por todo aunque Susan no esté segura al 100% de que Steve pueda soportarlo. Pero so padres de un niño, los ojos que le miraron fueron los suyos y ahí el bueno de Steve, porque este hombre es más bueno que el pan, se da cuenta de que ya no es el mismo.

El último episodio da a entender que Jane nunca podría olvida a Steve porque le quiso de verdad aunque siempre podrán ser amigos porque se llevan bien. Hubo un momento en el que Jeff y Jane podrían haber sido novios, que no se hubiesen complementado mal pero Richard Coyle se fue al final de la tercera temporada y ahí apareció Oliver con el que ella empezó a salir y quien le caló respecto a su fachada de loca y rara, que nunca fue tal aunque quisiera hacerlo creer a todo el mundo.

Y Patrick y Sally acaban juntos y con petición, extraña muy extraña, de matrimonio incluida. Sally nunca tuvo suerte con los hombres, Patrick nunca estuvo mucho tiempo con ninguna de las muchas mujeres con las que estuvo, quitando a Susan probablemente, pero ella le hace hasta cambiar.

La salida de Jeff ni tan mal, la verdad es que Oliver llenó bien ese hueco aunque a veces tanto uno como otro, sobre todo el segundo, podían llegar a sacar algo de quicio.

Fin de los spoilers.

Promo cuarta temporada de Coupling

Y como a veces suelo mencionar alguno de mis episodios preferidos sino el que más, de “Coupling”, que me ha hecho reír mucho, he de quedarme con uno de la cuarta temporada, el segundo concretamente llamado “Night Lines” (Líneas Nocturnas) en el que los protagonistas acaban teniendo una conversación a cinco bandas por teléfono y donde hay bastantes revelaciones tanto de unos como de otros.

Sí, para pasar un buen rato, para reír con las situaciones y las conversaciones de los guiones y para conocer a unos personajes dignos de recordar, merece mucho ver “Coupling”. Más que recomendable.


Cuarta temporada de Poker de Reinas

31 marzo 2014

Wendie Malick, Valerie Bertinelli, Jane Leeves y Betty White en la cuarta temporada de Poker de Reinas

Anoche finalizó en AXN White la cuarta temporada de “Poker de Reinas” (Hot in Cleveland), las Chicas de Plata como las llamo yo por sus semejanzas con las mítica “Las Chicas de Oro” (The Golden Girls) aunque esa fuera de mucha más calidad.

No ha sido la mejor entrega aunque ha tenido buenos episodios y remontó hacia la mitad. Lo peor, sin duda, el coñazo que dio Melanie (Valerie Bertinelli) con Alec (Jay Harrington), su jefe, y su relación de si estamos juntos o si no estamos juntos que se alargó mucho más de lo debido.

Toda la temporada ha ocupado la relación de Victoria (Wendie Malick) con sir Emmet Lawson (Alan Dale) que también empezó con mucha repetición sobre si nos llevamos mal, nos llevamos bien, nos odiamos o nos queremos. La horma de Victoria en hombre es, sin duda, Emmet.

Pero también han habido cosas buenas. Joy (Jane Leeves), que es mi preferida, no ha dado el coñazo y su personaje es el que más historias diferentes ha tenido ya fuera por matricularse en la universidad, por ligar, o por de repente convertirse en abuela.

Y todo un acierto ponerle una a amiga a Elka, que no se acerca a sus 91 años ni de lejos pero que al menos aparenta una mayor cercanía que el resto. Mamie Sue (Georgia Engel) ha sido un fichaje recurrente muy bueno.

Wendie Malick, Valerie Bertinelli, Cloris Leachman, Jane Leeves, Georgia engel, Betty White, Mary Tyler Moore y Valerie Harper en la cuarta temporada de Poker de Reinas

La serie girará en torno a lo mismo en la siguiente temporada seguramente, que en Estados Unidos ya está emitiendo TVLand y que espero que se estrene pronto en España. Entretener, suele hacerlo, y las risas o al menos las sonrisas están aseguradas en la mayoría de episodios.

Y ahora el spoiler del final…

¿Melanie embarazada? WTF! ¿De quién? Porque Elka dirá que Joy es una golfa pero creo que debería dirigir sus miras hacia Mel.


Anatomía de Grey 10×15 – Throwing it All Away

20 marzo 2014

Jessica Capshaw en el 10x15 de Anatomía de Grey

 

Ha vuelto fuerte “Anatomía de Grey” (Grey’s Anatomy) tras el parón y ese cliffhanger en el que April (Sarah Drew) se quedó en su boda sin saber si seguir adelante o escapar con Jackson (Jesse Williams). La temporada ha tenido sus altibajos porque es difícil superar la brillante novena entrega que sobre todo tuvo un arranque espectacular, pero siguen sabiendo sacar capitulazos. Lo fue el noveno, centrado en Callie (Sara Ramírez), or ejemplo, y lo ha sido el decimoquinto, “Throwing It All Away” (Tirándolo Todo), centrado casualmente en Arizona (Jessica Capshaw), y eso que a diferencia del anterior, en este había otras tramas.

Y si aún no has visto el episodio, mejor que no sigas leyendo, claro.

La foto es un indicativo de cómo se queda la pierna ortopédica de la doctora Robbins cuando Stephanie (Jerrika Hinton) la golpea sin querer con una camilla. Arizona acaba en el suelo y poco después con un montón de personas a su alrededor ayudándola y preocupándose por ella que vuelve a sentir esas caras de compasión.

Así Arizona acaba con su otra pierna ortopédica, la que le hace daño y provoca ampollas. Pero lo que es más importante, se enfrenta a Callie profesionalmente cuando opina que una niña que siente dolores desde siempre en sus torcidas piernas estaría mucho mejor con otras que no fueran las suyas. La cría quiere que se las amputen, Callie no porque lleva años tratándola y sería admitir el fracaso y Arizona que la comprende muy bien sabe que su decisión es la correcta.

Genial la conversación que la doctora tiene con el padre de la niña sobre las piernas ortopédicas y el hecho de que su hija quiera ser una “lisiada” voluntariamente. Arizona responde que se llaman minusválidos y le acaba enseñando su pierna. La reacción de él es de sorpresa y le suelta un “no lo había notado”. A lo que ella responde sin perder la compostura que por qué tendría que haberlo hecho.

Sí, desde luego que el episodio tenía partes de alegato sobre una verdad, todos somos igual de válidos estemos completos o nos falte algún miembro. La crítica a quienes piensan lo contrario está ahí, en ese guión y a través del personaje de Robbins.

Brillante la escena con Cristina Yang (Sandra Oh) en la que ambas hablan del accidente, pero no tanto como ese final. El alegato de Arizona de querer empezar de nuevo, de que tras un año nefasto en el que pudo perder más de su pierna admite ante su mujer que  antes siempre se levantaba contenta y que iba contenta a trabajar y que es lo que quiere pero que nunca podrá conseguirlo si no es estando al lado de Callie y de Sofia. Sí, otra discusión que parecía que iba a acabar en drama cuando Callie se marcha con cara de malas pulgas de la habitación dejando a Arizona llorando para después aparecer a los veinte segundos para ponerle las zapatillas con ruedas que tan feliz la hacían antes del accidente.

Ahora, he mentado a Cristina y como sigo sin concebir la serie sin ella, creo que podrían finalizarla perfectamente cuando acabe la temporada porque ya están atando muchas relaciones y la doctora Yang, quien siempre diré que es el personaje con la mayor evolución de la serie, se está volviendo la confidente de muchos, la mentora de otros y hasta ha perdido sus formas ásperas.

En fin, un muy buen episodio.


Remington Steele: Comedia, intriga y romance por la que no pasa el tiempo

19 marzo 2014

Careta de Remington Steele

Una de mis series preferidas de la infancia era “Remington Steele”, me gustaba tanto que incluso cuando mis padres me llevaron a ver mi primera película en pantalla grande, por si alguien tiene curiosidad fue “Indiana Jones y la Última Cruzada” (Indiana Jones and the Last Crusade), cuando solamente tenía siete años, me dio una rabia tremenda perderme el episodio porque no, no teníamos vídeo por aquel entonces.

Corría el año 1989, la serie ya había finalizado en Estados Unidos dos años antes y se había estrenado en TVE-1 en 1986, el año de su cancelación. Recuerdo que la emitían los sábados por la tarde y que seguro que a toda niña nos gustaba el señor Steele porque hay que reconocer que si había un guapo en los años 80 en la pequeña pantalla ese era Pierce Brosnan a quien el tiempo no ha hecho demasiada justicia, pero ese es otro tema, vayamos al principio.

Creación:

La idea inicial la tuvo el director Robert Butler en 1969, y lo que se le ocurrió era que la protagonista fuera una detective privado. Lo comentó con el entonces presidente de MTM, Grant Tinker, pero este le dijo que la idea estaba adelantada a su tiempo. Claro que dado el éxito de series con mujeres independientes a la cabeza, Tinker contactó con Butler en 1980 para recuperar su idea. Como estaba incompleta, le juntó con Michael Gleason a quien se le ocurrió queel jefe de la protagonista apareciera de repente y la sacara de quicio.

Así nació “Remington Steele” aunque la NBC, cadena a la que se la quisieron vender no la aceptó. Claro que cuando Tinker cogió las riendas de la misma la historia cambió y se emitió un piloto que con unas cuantas revisiones se convirtió en el arranque de la serie bajo el nombre de “License to Steele” (Licencia para Steele), el 1 de octubre de 1982.

Promo de Remington Steele

Protagonistas:

Desde  que la veía de pequeña, hasta algún revisionado posterior cuando la emitieron en las autonómicas, y más ahora con ojos de adulta, reivindiqué y reivindico a Laura Holt como protagonista de la serie. No porque el nombre de Stephanie Zimbalist apareciera primero, al fin  al cabo Pierce Brosnan era un completo desconocido en Estados Unidos cuando le contrataron, sino porque a pesar de que el señor Steele tuviera ideas, sobre todo relacionadas con argumentos de películas, Laura era la verdadera detective, la que muchas veces acababa resolviendo la intriga de turno sin palabrería de más. Además ¿habéis visto en televisión a alguna otra mujer correr tanto en tacones como Stephanie Zimbalist? Laura Holt era una heroína con derecho propio, cada dos por tres estaba en peligro, se escapaba de los malos muchas veces sin ayuda, corría que se las pelaba y encima siempre tenía la pistola en la agencia.

Ahora, indudable es el gran equipo que formaban. Según he leído, Stephanie Zimbalist no tenía claro si aceptar el papel, y dudaron en contratar a Pierce Brosnan pero afortunadamente la primera cambió de idea y aceptaron al segundo.

Laura Holt era una mujer independiente, amante de su trabajo, disciplinada en todo lo que hacía y obstinada, sí. Remington Steele era su invención, un jefe masculino para que contrataran a su agencia cuando se estableció sola, un jefe creado con las características del hombre de sus sueños, que un buen día se le apareció en persona. Claro que no cumplía al 100% dichas características y ni siquiera tenía un nombre. Pero Laura acabó aceptándole a su lado por el bien de su agencia.

La tensión sexual no resuelta se palpaba en el ambiente a pesar de que ya en el piloto, Laura y Remington se besaron. Vale, era la típica escena de alguien viene ¿qué hacemos? Beso al canto, pero se besaron. Pero a pesar de tontear continuamente, de forma elegante siempre, la relación amorosa de ambos nunca fue fácil, sobre todo por los secretos de él y porque ella no se acababa de fiar.

Stephanie Zimbalist y Pierce Brosnan en Remington Steele

Y tendrían sus roces como ambos han contado y como siempre se ha dicho, pero lo cierto es que Stephanie Zimbalist y Pierce Brosnan tenían una química impresionante y que Remington era la horma del zapato de Laura.

Ahora, a pesar de que ella no estuviera en la primera temporada, la tercera pata de “Remington Steele” fue, sin duda alguna, Mildred Krebs. En la primera entrega Laura tenía un compañero detective en la agencia, Murphy Michaels (James Read), quien también era su amigo, y una secretaria, Bernice Foxe (Janet DeMay). Al finalizar la primera temporada James Read le dijo a Michael Gleason que no estaba contento con el rumbo de su personaje y Gleason decidió que lo mejor era prescindir de Michaels y Foxe y contratar a una persona que cumpliera ambos roles. Pensó en una treintañera llamada Mildred Krebs que competiría por el afecto del señor Steele con Laura pero, a pesar de que por edad no cumpliera el perfil, hicieron una prueba a Doris Roberts y se ganó el papel por derecho propio.

James Read y Janet DeMay en Remington Steele

Doris Roberts entró dando vida a una funcionaria de Hacienda dispuesta a meter a Remington Steele entre rejas por no haber declarado nada, y tras perseguirle junto con Laura hasta México, acabó quedándose a trabajar con ellos, como secretaria en un principio pero como investigadora amateur también. Claro que no fue hasta la cuarta temporada cuando supo el fraude que era su jefe al que siempre veneraba por encima de Laura, aunque tras descubrirlo su postura respecto a él cambió.

Cinefilia y seriefilia:

En el 98% de los episodios de “Remington Steele” el señor Steele, gran aficionado al cine, salía con una solución relacionada con alguna película, clásicos por los general, para dar con la clave del caso que les ocupaba. Lo cierto es que eran unos spoileadores pero es genial cada vez que se escucha un título, el reparto, la productora y el año de una película. Hasta Laura aprendió y eso que ella no era muy aficionada al cine, sino a las series como deja claro en un episodio en el que ayuda a demostrar la inocencia del actor de su serie preferida de la infancia a pesar de que tiene todas las pruebas en su contra.

Comedia, intriga y romance:

A “Remington Steele” la incluían en la categoría de drama, tal vez porque siempre había muertes, pero lo cierto es que a la serie nunca le faltó el sentido del humor. Los guiones estaban muy bien y siempre hubo situaciones de carcajada o sonrisa, especialmente en las tres primeras temporadas. He de decir que hay escenas en la primera entrega que me han parecido hilarantes cuando las he visto en este revisionado. Los episodios en los que sale la familia de Laura, sea su madre Abigail (Beverly Garland) o su hermana Frances (Maryedith Burrell) y Donald (Michael Durrell), el marido de esta.

Intriga, toda. Se podía intentar descubrir quién era el asesino, o la asesina, en cada episodio, aunque lo mejor de la serie era sin duda ver a sus protagonistas en acción intentando atar cabos y sacar información, así como salir de situaciones peligrosas y comprometidas episodio tras episodio.

Beso de Remington y Laura en Remington Steele

Y romance, claro. Antes hablaba de la tensión sexual no resuelta, que claramente se iba a resolver ya en el último episodio, pero qué relación, una de las más lentas y con más vaivenes de la televisión. Pero a Laura le gustaba su señor Steele y a él claramente ella, o si no hubiese volado mucho antes de irse a Londres al final de la tercera temporada para buscar respuestas que darle a Laura.

Mi episodio preferido: 

Noventa y cuatro episodios tuvo la serie, quitando alguno algo aburrido, todos muy entretenidos. Pero yo me quedo con uno de la segunda temporada, el decimosexto llamado “Elegy for Steele” (Elegía para Steele) en el que alguien a quien Laura metió entre rejas antes de tener un jefe de carne y hueso y quien intentó incriminar a este en el quinto capítulo de la misma temporada, el Mayor Percy Descoine (Guy Boyd) vuelve para acabar con Laura y su “jefe” en una hora. Un episodio vibrante de principio a fin con una huida difícil que, claro, salvan in extremis cazando al malo.

La sintonía:

Henry Mancini compuso la sintonía principal de la serie que el la primera temporada no fue la misma sino el llamado “Laura Holt’s Theme” que después sonó al final de cada episodio, y es que el la entrega original Laura era quien narraba su historia. Después se creó la pegadiza sintonía que, salvo en excepciones y con variaciones, sonó hasta el final de la serie.

Escenarios:

La serie se grabó en Los Ángeles y se pudieron ver sus calles y algunos lugares como Santa Mónica o Hollywood, aunque también viajaron varias veces a México y grabaron por Europa, especialmente en la tercera temporada. Así hubo episodios en Malta, Londres o Irlanda. También en Las Vegas.

Estrellas invitadas:

Muchas caras conocidas, sobre todo después, pasaron por la serie. Entre otros la que fuera mujer de Pierce Brosnan Cassandra Harris; el padre de Stephanie Zimbalist, Efrem Zimbalist Jr., la citada Beverly Garland, Barry Van Dyke, Dorothy Lamour, Jeffrey Jones, Virginia Mayo, Jane Kaczmarek, Annie Potts, A. Martínez, Barbara Babcock, o en ese gran episodio “Steele in the Chips” Steele en Peligro) de la tercera temporada coescrito por la propia Zimbalist aparecieron Jean Smart, G. W. Bailey y Geena Davis.

Geena Davis y Stephanie Zimbalist en Remington Steele

El final:

La serie fue cancelada para dejar paso a otras nuevas al final de la temporada 1985-1986. Michael Gleason hizo que los protagonistas se casaran (una boda en español en un barco, todo sea dicho) falsamente para que Norman Keyes (James Tolkan) no acabara haciendo que echaran al señor Steele del país, porque Keyes siempre se olió que era un fraude.

No hubiese sido un mal final, la verdad, aunque decidieron cerrarlo mejor y así la serie logró una quinta temporada de cinco episodios que empezó con la falsa luna de miel en México de Laura y Remington en la que Keyes les quiso hacer la puñeta una vez más, qué buen personaje el señor Keyes todo sea dicho, y donde aparece Tony Roselli (Jack Scalia), personaje fijo en las cinco entregas de la temporada y cuya historia se podría haber solventado en tres. El final de “Remington Steele” pecó de tener pocas escenas entre sus protagonistas y dejar a Mildred en un papel muy secundario, dándole muchos minutos a Roselli que no tenía nada que hacer en realidad con Laura.

Lo mejor, que al menos los daddy issues del señor Steele se solventaron cuando se enteró de quién era su padre en realidad. Y, claro, en la última escena nos dejan entrever que finalmente iba a pasar lo que tenía que pasar entre Laura y Remington.

¿Y el paso del tiempo? 

Hay series a las que el paso del tiempo no las perdona. No es el caso de “Remington Steele” que sigue siendo un fabuloso entretenimiento de, como decía, comedia, intriga y romance que no ha perdido un ápice de su calidad. Fue una gran serie en su día dentro del género y treinta y dos años después de su estreno sigue estando en plena forma. Hay series que merecen quedarse en un buen recuerdo, pero hay otras que merecen revisionarse y sin lugar a dudas esta es de esas. Hasta pena me ha dado terminarla pero bueno, nada dura eternamente y siempre se pueden hacer más revisionados o, como hacía antaño ver mis episodios preferidos.

Gracias Robert Butler y Michael Gleason por traer “Remington Steele” a nuestras vidas, y no menos al tridente Zimbalist-Brosnan-Roberts por sus geniales interpretaciones. Un clásico más que recomendable y de revisión obligada para quienes lo disfrutaron en su día.


Dreamcatcher: El mejor episodio de Revolution hasta la fecha

12 marzo 2014

Zak Orth en "Dreamcatcher", el episodo 2x15 de Revolution

Hay una película terriblemente mala llamada “El Cazador de Sueños”, “Dreamcatcher” en inglés, que comenté en mi blog cinéfilo y que no recomiendo a nadie que vea. Solamente la menciono porque comparte título con el decimoquinto episodio de la segunda temporada de “Revolution” pero nada tiene que ver ese bodrio con el mejor episodio de la serie de NBC hasta la fecha.

Esta temporada no estoy hablando mucho de la serie, comenté hasta los cinco primeros episodios y tras quince vistos he de decir que, a diferencia de en la primera temporada, la segunda entrega arrancó mejor para después irse por las ramas pero tras este capitulazo espero que recupere el rumbo perdido y que el final de temporada, y probablemente de serie, sea digno de recordar.

Así que si no has visto “Dreamcatcher”, el 2×15 de “Revolution”, deja de leer aquí, a no ser que tengas curiosidad pero, spoilers hay.

Promo del 2x15, Dreamcatcher, de RevolutionEn el episodio catorce Aaron (Zak Orth), dispuesto a matar a los nanorobots que ayudó a crear, acaba tras una explosión en 2014 en un mundo en el que nunca se fue la electricidad y en el que la gente vive como antes del apagón. De hecho él sigue estando casado con Priscila (Maureen Sebastian) y siendo dueño de una torre en la que tiene su empresa de informática y donde todos sus trabajadores parecen felices de trabajar.

Pero aunque el primer día se siente muy extraño, el segundo ya está acostumbrado a saborear de nuevo la cerveza, los besos de su novia o a poder comer lo que le plazca. Claro que entonces se da cuenta de que está en un mundo completamente imaginario donde nada es real. El cerebro de Aaron empieza a actuar y así aparece Charlie (Tracy Spiridakos) a sacarle las castañas del fuego una vez más cuando su peor pesadilla, el doctor Calvin Horn (Zeljko Ivanek) se le presenta. Son los nanos, le explica Charlie (la de su cerebro, la real no tendría explicación para lo que sucede según ella misma le deja bien claro), que tratan de que no acabe con ellos.

¿Alguien más sintió satisfacción al ver a Charlotte muerta? Sí, al igual que Aaron sabía que era mentira pero, a pesar de que me dejó de caer tan mal como al principio, a veces pienso que no aporta nada a la historia.

Zeljko Ivanek en el 2x15, Dreamcatcher, de Revolution

Charlie le dice a Aaron que tiene que encontrar a su madre, que ella le ayudará. Así que Aaron da con la doctora Rachel Matheson (Elizabeth Mitchell) que primero piensa que es un loco que le quiere atracar pero al ver a los perseguidores de quien dice ser su amigo, su familia, no duda en ayudarle. ¿Y qué mejor que ir a buscar a Miles?

Claro que ni Rachel sabe de lo que le habla Aaron, ni mucho menos Miles, adicto a las cervezas que no parece hacer más en la vida que esperar a Rachel en el motel donde vive porque sí, tienen un lío con el que ella quiere acabar. Tampoco recuerda nada Monroe (David Lyons) quien también se deja caer por allí y que deja flipado a Aaron cuando le da un abrazo y un beso en la mejilla a su gran amiga Rachel. Un mundo imaginario, sí.

Horn y sus hombres, los nanos con esa apariencia, atacan de nuevo y Aaron grita a sus amigos para tratar de que se den cuenta de que ni Rachel es una madre de familia, sino que realmente da mucho miedo, (qué gran frase); que Miles es un líder nato y que Bass estaba a cargo de la República. Y cuando los malos atacan los tres recuerdan, al fin y al cabo todo es producto de la imaginación de Aaron, y luchan. Bass y Miles con una espada, Rachel con una botella de Whiskey, muy recurrente.

Zak Orth, Billy Burke, David Lyons y Elizabeth Mitchell en el 2x15, Dreamcatcher, de RevolutionAl final Aaron piensa que lo mejor es tirarse de una azotea para ver si despierta pero no consigue lo que espera y al final los nanos se salen con la suya y consiguen que su cocreador no los mate.

Muy interesante episodio que rompe con todo lo anteriormente visto en “Revolution”, lleno de frases geniales que nos llevan a la realidad, y que nos deja abierta claramente la posibilidad de que los nanos se hayan pasado al lado oscuro para mal y que los héroes de esta aventura no solamente tengan que enfrentarse con los patriotas.

Veremos que se cuece en los próximos episodios.


La brillante finale de la primera temporada de True Detective

11 marzo 2014

Matthew McConaughey en la finale de la primera temporada de True Detective

 

El pasado domingo HBO emitió en Estados Unidos el último episodio de la primera temporada de “True Detective” logrando su audiencia más elevada desde que se estrenó en enero y que se petara el HBO Go, el servicio de streaming de la cadena de cable por todas las personas que intentaron ver el episodio.

Sin problemas pude visionarlo ayer (gracias de nuevo Internet y a todos aquellos que desinteresadamente comparten las cosas y se molestan en proporcionar subtítulos) porque “True Detective” es una serie que tardó unos episodios en convencerme pero de la que no me podía despegar porque tenía la necesidad de verla, y no muchas consiguen eso, la verdad.

Lenta y con momentos aburridos, como dije, pero muy bien escrita, con una fotografía muy buena, pensada a la perfección y con dos protagonistas de excepción donde Matthew McConaughey ha interpretado a uno de los policías con más jugo de la historia de la pequeña pantalla, con jugo y fantasmas todo sea dicho, “True Detective” cogió ritmo a partir del tercer episodio para ir creciendo hasta su brillante finale. Digo de la primera temporada porque parece que HBO la renovará aunque haya otro reparto porque McConaughey ya ha dicho que no seguirá y es probable que su amigo Woody Harrelson haga lo propio. Además, la historia está más que cerrada.

Y ahora sí, si no has llegado aún al episodio final, no sigas leyendo para que no te tragues ningún spoiler.

Matthew McConaughey y Woody Harrelson en la finale dela primera temporada de True DetectiveEn el séptimo episodio se nos mostró a quien los detectives Rust Cohle (McConaughey) y Marty Hart (Harrelson) habían intentado localizar, una persona que a mí se me hizo familiar y es que, como bien confirma Rust en el episodio, ya la habíamos visto en uno delos episodios iniciales.

Después de relacionar, mediante varias personas a las que entrevistaron, a los Tuttle y al sheriff Childress con el caso que los exdetectives comenzaron cuando encontraron a Dora Lange diecisiete años atrás, una foto de una casa, y las pensar qué podían ser las orejas verdes del dibujo del monstruo con el que quieren dar, hace que Marty la recuerde de los archivos del caso Lange y así acaban dando con un lugar perdido en medio de la nada que nada más pisar tras bajar del coche Rust sabe perfectamente que es el sitio que buscaban.

Pero antes de que Rust y Marty se personen allí, ya habíamos descubierto a la pareja que lo habita: un hombre con cicatrices en la cara, a quien ya habíamos visto al final del séptimo episodio pero también en uno de los del principio, y a una mujer con la que mantiene una relación. Ambos descuidados, ambos agresivos y con algo que esconder, al menos por parte del hombre, Errol (Glenn Fleshler), quien mantiene a alguien preso… Aunque después vemos que es un cadáver.

Fotograma de la primera temporada de True Detective

Sin cobertura para llamar a los detectives que les interrogaron, Papania (Tory Kittles) y Gilbough (Michael Potts), Marty entra en la casa y descubre a la novia/hermanastra de Errol. Una casa que está patas arriba, llena de muñecas, ropa tirada y porquería por todas partes. Mientras Rust ve a Errol que le atrae hasta un auténtico laberinto bajo la tierra y a los restos de lo que parece una iglesia grande.

Aquí la tensión ya estaba por las nubes y la ambientación junto con el peligroso Errol estaban consiguiendo que mi nivel de nerviosismo subiera más y más. Y así, después de un plano WTF en el que Rust ve algo parecido a un agujero negro, Errol ataca y le clava un cuchillo. Parecía que Cohle estaba herido de muerte y sin dejarnos respirar, Hart entra en escena y se lleva un hachazo.

Pero, aunque cundió el pánico porque los refuerzos ni habían llegado, heridos como estaban Rust y Marty no dejan de luchar, Marty se zafa de Errol y Rust le pega un certero tiro en la cabeza. Y ambos se quedan en la oscuridad esperando a que alguien les encuentre.

Woody Harrelson y Matthew McConaughey en el final de la primera temporada de True Detective

Y no, a pesar de que ambos acaban en la cama de un hospital, sobreviven. Marty ya pensaba que Rust era difícil de matar y se lo demuestra una vez más. Diecisiete años después acaban pillando a su presa en un caso de ritos satánicos, desapariciones y gente poderosa metido en ello a la que no pudieron coger. Pero como verdaderos detectives, sobre todo Rust, no cesaron en su empeño de terminar con lo que empezaron les costara lo que les costase.

Sí, “True Detective” no es para nada una serie detectivesca al uso. No es tampoco una serie para todos los públicos pero de lo que estoy más que segura es que HBO ha vuelto una vez más a apostar por la calidad y a traernos un producto de factura impecable. No se pueden hacer cábalas con esta serie, no se puede teorizar pero la investigación se ha llevado muy bien y que nos hayan contado todo, prácticamente, mediante esos interrogatorios ha sido todo un acierto para llevarnos por una narración totalmente diferente a lo que podemos estar acostumbrados.

Sí, “True Detective” es una serie más que recomendable para los espectadores exigentes y, de nuevo, tengo que alabar el grandísimo trabajo de Matthew McConaughey dando vida a Rust Cohle.


Y tras el episodio 200, definitivamente dejo Mentes Criminales

16 febrero 2014

Reparto de Mentes Criminales

 

Hablaba ayer mismo sobre el episodio 200 de “Mentes Criminales” y hoy retomo el tema, en lo que a la serie respecta, para decirle adiós. Es un adiós agridulce con pena porque ha sido una de las series que más me han entretenido de los últimos años y porque el reparto siempre me ha gustado pero, tengo que dejarla porque la paciencia tiene un límite y en mi caso ya se ha agotado.

Desde la séptima temporada “Mentes Criminales” está de capa caída bajo mi punto de vista. De hecho el último buen episodio que recuerdo de ella fue la finale de dicha temporada. Se han vuelto rebuscados, sádicos y vagos porque pecan mucho de tirar del ordenador de Garcia (Kirsten Vangsness) para resolverlo todo de manera muy rápida, como ya dije hace poco más de un año.

La serie lleva nueve años en antena y sigue teniendo mucha audiencia pero por procedimental que sea han hecho grandes episodios con alguno de los personajes como eje central. Claro que historias verosímiles por lo que ya sabíamos de dichos personajes, pero es que ya una se queda con cara de incredulidad completa ante ciertos argumentos.

No es que la fórmula se haya agotado, siempre es lo mismo con diferentes casos pero de ser interesantes y de tener momentos de camaradería y alguna que otra situación personal, han pasado a ser bastante aburridos. Si la historia de JJ (A.J. Cook) en el episodio 200 fue de traca, dos episodios anteriores ver a Garcia como la Reina Negra entrar a ritmo de las Destiny’s Child fue de lo más irrisorio que he podido ver en esta serie.

Mentes Criminales promo del episodio 7x12

El problema de tener que dar líneas de guión a muchos miembros que se reparten el espacio en pantalla con los sudes sigue creciendo, hasta tal punto de que es muy triste el mal uso que se le da a un actorazo como Joe Mantegna.

Jeanne Tripplehorn como Alex Blake me ha acabado convenciendo pero tampoco le han sacado jugo porque lo que han hecho ha sido trasnformar a la JJ que conocíamos y seguir dándole minutos y minutos a la supuesta favorita del público que es analista y no criminóloga.

“Mentes Criminales” me ha dejado de entretener y cuando una serie ya no te aporta ni eso, es mucho mejor dejarla para bien. Aunque, llamadme masoca si queréis, en mi caso voy a revisionarla porque quiero volver a disfrutar de ella como antaño y eso solamente voy a conseguirlo si vuelvo a los orígenes.

Esta serie empezó bien, al menos era diferente. La segunda entrega fue superior a la primera, la tercera tal vez fuera la mejor de todas aunque la cuarta me gustó mucho. La quinta me resultó aburrida y la sexta volvió a su cauce con esa fantástica historia relacionada con Prentiss (Paget Brewster) que es el miembro de la Unidad de Análisis de Conducta del que siempre sabremos más que del resto, y la séptima ya supuso el declive total.

Sí, voy a devolver a Jason Gideon (Mandy Patinkin) a mi pantalla y a recordar esos primeros tiempos de la agente Elle Greenaway (Lola Glaudini) para verles marchar después y dar la bienvenida a quien me caía mal primero para convertirse en mi personaje preferido después, Prentiss, y a David Rossi (Joe Mantegna) que, a pesar de parecerme innecesario al principio, me acostumbré a verlo enseguida.

Y así pretendo recordar a aquellos sudes que ponían los pelos de punta, cómo Gideon era el mentor de Reid (Matthew Gray Gubler), a seguir alegrándome la vista con Derek Morgan (Shemar Moore) porque hay que ver como está el hombre, o también a seguir viendo la cara de Hotch (Thomas Gibson) apenas cambiar y a “badass” Prentiss en acción.


Capítulo 200 de Mentes Criminales: El episódico regreso de Emily Prentiss

15 febrero 2014

Paget Brewster, Shemar Moore y Matthew Gray Gubler en el episodio 200 de Mentes Criminales

Cuántas ganas tenía de que llegara el episodio 200 de “Mentes Criminales” (Criminal Minds) para volver a ver a Emily Prentiss en acción y es que, como dijo Paget Brewster en Twitter cuando anunciaron a bombo y platillo que volvería para el acontecimiento, chafaron la sorpresa. Casi mejor porque como yo me quería bajar del carro, lo mismo lo hubiese hecho antes de tiempo.

Tal vez su vuelta influyó en que la serie lograra el mejor dato de audiencia de la temporada y desde 2012 porque la agente Emily Prentiss se ganó muchos fans, yo entre ellos, en su periplo como agente de la Unidad de Análisis de la Conducta (UAC o BAU, en el original) entre las temporadas dos y siete de la serie. Pero, por alegría que diera su vuelta, y aunque fuera parte muy importante en el episodio, el 150 estuvo centrado en ella y no el 200, que se le ha reservado a JJ (A. J. Cook).

Anoche supuestamente se debería haber emitido en España, en AXN, el episodio pero hubo repetición así que ¿para qué esperar más? Dí fácilmente con él y a disfrutarlo… Aunque no del todo porque vaya telita que tuvo.

Ahora sí, si no has visionado aún el episodio 200 de “Mentes Criminales” y vas a hacerlo, no sigas leyendo porque esta entrada es muy explícita en lo que a spoilers se refiere.

Thomas Gibson y A. J. Cook en el episodio 200 de Mentes Criminales

En el episodio anterior, el decimotercero de la novena temporada, nos dejaron con un cliffhanger, el secuestro de JJ cuando había quedado, presumiblemente, con Matt Cruz (Esai Morales), con quien se traía algo entre manos y no una relación amorosa (qué bajo hubiesen caído), sino una operación secreta que hicieron cuando a JJ la trasladaron al Departamento de Estado (esa fue la excusa que buscaron cuando la CBS rescindió el contrato de la actriz, en lo que denominé el culebrón de la CBS). A él, como se ve al poco de iniciarse el episodio 200, también le secuestran.

Así llegan los flashbacks (toda serie que se precie debe tenerlos al parecer), y vemos como Erin Strauss (Jayne Atkinson), la difunta y otrora jefa del BAU, recibe a JJ en su nueva misión que no es rocambolesca sino lo siguiente: ayudar en los interrogatorios de una misión secreta destinada a la caza de Bin Laden. No se andan con chiquitas estos guionistas pero, es tan inverosímil que da risa. ¿Cómo una persona con poca experiencia en el campo y cuyo trabajo ha sido ser el enlace con los medios de comunicación de su unidad acaba ahí en medo del desierto a la caza del terrorista más buscado? A los guionistas se les ha ido la pinza completamente, vaya.

Ahí es donde JJ conoce a Matt Cruz y a otros agentes, y acaba descubriendo que hay un topo. Hay explosiones, tiroteos y hasta un aborto en esos flashbacks que, podrían haber servido para mostrar cómo JJ se ha convertido en lo que nos han querido vender desde el inicio de la séptima temporada, cuando la actriz regresó a la serie tras la recapacitación por parte de la cadena, pero nunca he acabado de encajar a JJ en su papel de badass.

Eso sí, quien sí se da cuenta del cambio es Prentiss cuando ambas van a París, lugar en el que Emily se esconde después de casi perder la vida en la sexta temporada. Con esa gloriosa frase de “no pongas esa mirada de no se lo dije a nadie porque solo puedo fiarme de mí misma porque la inventé yo”.

Evidentemente, quien secuestra tanto a la agente Jareau como al jefe Cruz es dicho topo, pero el BAU no puede dar con ellos y la cosa se complica cuando a Hotch (Thomas Gibson) le dicen que es un asunto de Estado y quitan de en medio a la unidad. Ahí es cuando entra Emily Prentiss en acción que no duda en aparcar su trabajo de jefa de la Interpol en Londres para acudir a la llamada de Hotch e intentar rescatar a JJ. Ella da la clave importante para que Garcia (Kirsten Vangsness) con su ordenador localice a los secuestrados. Hay que decir que en dicho secuestro JJ es torturada y le hacen hasta el polémico waterboarding para que hable y que A. J. Cook se prestó a que se lo hicieran de verdad.

Y, con JJ y Cruz localizados, el BAU y Prentiss van a buscarles. Ahí ni equipo de SWAT ni nada, unos se lían a tiros mientras Hotch y Prentiss entran al rescate y cuando eso pasaba solía significar que ellos encontraban a las víctimas, así que previsible total que lo hicieran. Y como JJ se va tras el malo, Hotch le dice a Prentiss que vaya a ayudarla y conociendo a Emily como la conozco ya sabía que, una vez más, iba a acabar salvando el día. Aunque sobraba la frase estúpida de “¿dónde se ha metido?” cuando JJ se marcha de la sala.

El malo huye, JJ va detrás y se queda sin balas, Emily llega y también se le acaba la munición pero ambas van detrás de su presa. Prentiss empieza la pelea, que ella siempre será la auténtica badass de esta serie, casi le reduce pero se lleva un puñetazo, JJ ataca pero el malo es listo y si el cae ella cae con él pero…

No, la misma persona que salvó a su marido Will (Josh Stewart) de morir con una bomba pegada al cuerpo en el último episodio de la séptima temporada aunque le costase su propia vida, agarra en el último momento a JJ del brazo para no perderla. Cuánto le debe esa familia a Emily Prentiss, hay que ver. Final efectivo pero previsible.

Foto de familia del episodio 200 de Mentes Criminales

Y al final, después de 24 horas desaparecida, de haber sido torturada y de casi morir de una caída de unos cuantos pisos, la agente Jennifer Jareau acaba celebrando la vida en un bar con su marido y su hijo, sus amigos del BAU y su amiga jefa de la Interpol.

Así que se puede decir que lo único congruente es lo que pasa en toda la parte del rescate pero no lo de los flashbacks porque es imposible creerse esta historia tan inverosímil.

Luces y sombras en el episodio 200 de “Mentes Criminales”, pero ha sido genial ver de vuelta a la gran Emily Prentiss, volver a ver a Jayne Atkinson después de que se cargaran a Erin Strauss tan malamente y disfrutar de la presencia de Tamoh Pennikett.


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