Remington Steele: Comedia, intriga y romance por la que no pasa el tiempo

19 marzo 2014

Careta de Remington Steele

Una de mis series preferidas de la infancia era “Remington Steele”, me gustaba tanto que incluso cuando mis padres me llevaron a ver mi primera película en pantalla grande, por si alguien tiene curiosidad fue “Indiana Jones y la Última Cruzada” (Indiana Jones and the Last Crusade), cuando solamente tenía siete años, me dio una rabia tremenda perderme el episodio porque no, no teníamos vídeo por aquel entonces.

Corría el año 1989, la serie ya había finalizado en Estados Unidos dos años antes y se había estrenado en TVE-1 en 1986, el año de su cancelación. Recuerdo que la emitían los sábados por la tarde y que seguro que a toda niña nos gustaba el señor Steele porque hay que reconocer que si había un guapo en los años 80 en la pequeña pantalla ese era Pierce Brosnan a quien el tiempo no ha hecho demasiada justicia, pero ese es otro tema, vayamos al principio.

Creación:

La idea inicial la tuvo el director Robert Butler en 1969, y lo que se le ocurrió era que la protagonista fuera una detective privado. Lo comentó con el entonces presidente de MTM, Grant Tinker, pero este le dijo que la idea estaba adelantada a su tiempo. Claro que dado el éxito de series con mujeres independientes a la cabeza, Tinker contactó con Butler en 1980 para recuperar su idea. Como estaba incompleta, le juntó con Michael Gleason a quien se le ocurrió queel jefe de la protagonista apareciera de repente y la sacara de quicio.

Así nació “Remington Steele” aunque la NBC, cadena a la que se la quisieron vender no la aceptó. Claro que cuando Tinker cogió las riendas de la misma la historia cambió y se emitió un piloto que con unas cuantas revisiones se convirtió en el arranque de la serie bajo el nombre de “License to Steele” (Licencia para Steele), el 1 de octubre de 1982.

Promo de Remington Steele

Protagonistas:

Desde  que la veía de pequeña, hasta algún revisionado posterior cuando la emitieron en las autonómicas, y más ahora con ojos de adulta, reivindiqué y reivindico a Laura Holt como protagonista de la serie. No porque el nombre de Stephanie Zimbalist apareciera primero, al fin  al cabo Pierce Brosnan era un completo desconocido en Estados Unidos cuando le contrataron, sino porque a pesar de que el señor Steele tuviera ideas, sobre todo relacionadas con argumentos de películas, Laura era la verdadera detective, la que muchas veces acababa resolviendo la intriga de turno sin palabrería de más. Además ¿habéis visto en televisión a alguna otra mujer correr tanto en tacones como Stephanie Zimbalist? Laura Holt era una heroína con derecho propio, cada dos por tres estaba en peligro, se escapaba de los malos muchas veces sin ayuda, corría que se las pelaba y encima siempre tenía la pistola en la agencia.

Ahora, indudable es el gran equipo que formaban. Según he leído, Stephanie Zimbalist no tenía claro si aceptar el papel, y dudaron en contratar a Pierce Brosnan pero afortunadamente la primera cambió de idea y aceptaron al segundo.

Laura Holt era una mujer independiente, amante de su trabajo, disciplinada en todo lo que hacía y obstinada, sí. Remington Steele era su invención, un jefe masculino para que contrataran a su agencia cuando se estableció sola, un jefe creado con las características del hombre de sus sueños, que un buen día se le apareció en persona. Claro que no cumplía al 100% dichas características y ni siquiera tenía un nombre. Pero Laura acabó aceptándole a su lado por el bien de su agencia.

La tensión sexual no resuelta se palpaba en el ambiente a pesar de que ya en el piloto, Laura y Remington se besaron. Vale, era la típica escena de alguien viene ¿qué hacemos? Beso al canto, pero se besaron. Pero a pesar de tontear continuamente, de forma elegante siempre, la relación amorosa de ambos nunca fue fácil, sobre todo por los secretos de él y porque ella no se acababa de fiar.

Stephanie Zimbalist y Pierce Brosnan en Remington Steele

Y tendrían sus roces como ambos han contado y como siempre se ha dicho, pero lo cierto es que Stephanie Zimbalist y Pierce Brosnan tenían una química impresionante y que Remington era la horma del zapato de Laura.

Ahora, a pesar de que ella no estuviera en la primera temporada, la tercera pata de “Remington Steele” fue, sin duda alguna, Mildred Krebs. En la primera entrega Laura tenía un compañero detective en la agencia, Murphy Michaels (James Read), quien también era su amigo, y una secretaria, Bernice Foxe (Janet DeMay). Al finalizar la primera temporada James Read le dijo a Michael Gleason que no estaba contento con el rumbo de su personaje y Gleason decidió que lo mejor era prescindir de Michaels y Foxe y contratar a una persona que cumpliera ambos roles. Pensó en una treintañera llamada Mildred Krebs que competiría por el afecto del señor Steele con Laura pero, a pesar de que por edad no cumpliera el perfil, hicieron una prueba a Doris Roberts y se ganó el papel por derecho propio.

James Read y Janet DeMay en Remington Steele

Doris Roberts entró dando vida a una funcionaria de Hacienda dispuesta a meter a Remington Steele entre rejas por no haber declarado nada, y tras perseguirle junto con Laura hasta México, acabó quedándose a trabajar con ellos, como secretaria en un principio pero como investigadora amateur también. Claro que no fue hasta la cuarta temporada cuando supo el fraude que era su jefe al que siempre veneraba por encima de Laura, aunque tras descubrirlo su postura respecto a él cambió.

Cinefilia y seriefilia:

En el 98% de los episodios de “Remington Steele” el señor Steele, gran aficionado al cine, salía con una solución relacionada con alguna película, clásicos por los general, para dar con la clave del caso que les ocupaba. Lo cierto es que eran unos spoileadores pero es genial cada vez que se escucha un título, el reparto, la productora y el año de una película. Hasta Laura aprendió y eso que ella no era muy aficionada al cine, sino a las series como deja claro en un episodio en el que ayuda a demostrar la inocencia del actor de su serie preferida de la infancia a pesar de que tiene todas las pruebas en su contra.

Comedia, intriga y romance:

A “Remington Steele” la incluían en la categoría de drama, tal vez porque siempre había muertes, pero lo cierto es que a la serie nunca le faltó el sentido del humor. Los guiones estaban muy bien y siempre hubo situaciones de carcajada o sonrisa, especialmente en las tres primeras temporadas. He de decir que hay escenas en la primera entrega que me han parecido hilarantes cuando las he visto en este revisionado. Los episodios en los que sale la familia de Laura, sea su madre Abigail (Beverly Garland) o su hermana Frances (Maryedith Burrell) y Donald (Michael Durrell), el marido de esta.

Intriga, toda. Se podía intentar descubrir quién era el asesino, o la asesina, en cada episodio, aunque lo mejor de la serie era sin duda ver a sus protagonistas en acción intentando atar cabos y sacar información, así como salir de situaciones peligrosas y comprometidas episodio tras episodio.

Beso de Remington y Laura en Remington Steele

Y romance, claro. Antes hablaba de la tensión sexual no resuelta, que claramente se iba a resolver ya en el último episodio, pero qué relación, una de las más lentas y con más vaivenes de la televisión. Pero a Laura le gustaba su señor Steele y a él claramente ella, o si no hubiese volado mucho antes de irse a Londres al final de la tercera temporada para buscar respuestas que darle a Laura.

Mi episodio preferido: 

Noventa y cuatro episodios tuvo la serie, quitando alguno algo aburrido, todos muy entretenidos. Pero yo me quedo con uno de la segunda temporada, el decimosexto llamado “Elegy for Steele” (Elegía para Steele) en el que alguien a quien Laura metió entre rejas antes de tener un jefe de carne y hueso y quien intentó incriminar a este en el quinto capítulo de la misma temporada, el Mayor Percy Descoine (Guy Boyd) vuelve para acabar con Laura y su “jefe” en una hora. Un episodio vibrante de principio a fin con una huida difícil que, claro, salvan in extremis cazando al malo.

La sintonía:

Henry Mancini compuso la sintonía principal de la serie que el la primera temporada no fue la misma sino el llamado “Laura Holt’s Theme” que después sonó al final de cada episodio, y es que el la entrega original Laura era quien narraba su historia. Después se creó la pegadiza sintonía que, salvo en excepciones y con variaciones, sonó hasta el final de la serie.

Escenarios:

La serie se grabó en Los Ángeles y se pudieron ver sus calles y algunos lugares como Santa Mónica o Hollywood, aunque también viajaron varias veces a México y grabaron por Europa, especialmente en la tercera temporada. Así hubo episodios en Malta, Londres o Irlanda. También en Las Vegas.

Estrellas invitadas:

Muchas caras conocidas, sobre todo después, pasaron por la serie. Entre otros la que fuera mujer de Pierce Brosnan Cassandra Harris; el padre de Stephanie Zimbalist, Efrem Zimbalist Jr., la citada Beverly Garland, Barry Van Dyke, Dorothy Lamour, Jeffrey Jones, Virginia Mayo, Jane Kaczmarek, Annie Potts, A. Martínez, Barbara Babcock, o en ese gran episodio “Steele in the Chips” Steele en Peligro) de la tercera temporada coescrito por la propia Zimbalist aparecieron Jean Smart, G. W. Bailey y Geena Davis.

Geena Davis y Stephanie Zimbalist en Remington Steele

El final:

La serie fue cancelada para dejar paso a otras nuevas al final de la temporada 1985-1986. Michael Gleason hizo que los protagonistas se casaran (una boda en español en un barco, todo sea dicho) falsamente para que Norman Keyes (James Tolkan) no acabara haciendo que echaran al señor Steele del país, porque Keyes siempre se olió que era un fraude.

No hubiese sido un mal final, la verdad, aunque decidieron cerrarlo mejor y así la serie logró una quinta temporada de cinco episodios que empezó con la falsa luna de miel en México de Laura y Remington en la que Keyes les quiso hacer la puñeta una vez más, qué buen personaje el señor Keyes todo sea dicho, y donde aparece Tony Roselli (Jack Scalia), personaje fijo en las cinco entregas de la temporada y cuya historia se podría haber solventado en tres. El final de “Remington Steele” pecó de tener pocas escenas entre sus protagonistas y dejar a Mildred en un papel muy secundario, dándole muchos minutos a Roselli que no tenía nada que hacer en realidad con Laura.

Lo mejor, que al menos los daddy issues del señor Steele se solventaron cuando se enteró de quién era su padre en realidad. Y, claro, en la última escena nos dejan entrever que finalmente iba a pasar lo que tenía que pasar entre Laura y Remington.

¿Y el paso del tiempo? 

Hay series a las que el paso del tiempo no las perdona. No es el caso de “Remington Steele” que sigue siendo un fabuloso entretenimiento de, como decía, comedia, intriga y romance que no ha perdido un ápice de su calidad. Fue una gran serie en su día dentro del género y treinta y dos años después de su estreno sigue estando en plena forma. Hay series que merecen quedarse en un buen recuerdo, pero hay otras que merecen revisionarse y sin lugar a dudas esta es de esas. Hasta pena me ha dado terminarla pero bueno, nada dura eternamente y siempre se pueden hacer más revisionados o, como hacía antaño ver mis episodios preferidos.

Gracias Robert Butler y Michael Gleason por traer “Remington Steele” a nuestras vidas, y no menos al tridente Zimbalist-Brosnan-Roberts por sus geniales interpretaciones. Un clásico más que recomendable y de revisión obligada para quienes lo disfrutaron en su día.


Dreamcatcher: El mejor episodio de Revolution hasta la fecha

12 marzo 2014

Zak Orth en "Dreamcatcher", el episodo 2x15 de Revolution

Hay una película terriblemente mala llamada “El Cazador de Sueños”, “Dreamcatcher” en inglés, que comenté en mi blog cinéfilo y que no recomiendo a nadie que vea. Solamente la menciono porque comparte título con el decimoquinto episodio de la segunda temporada de “Revolution” pero nada tiene que ver ese bodrio con el mejor episodio de la serie de NBC hasta la fecha.

Esta temporada no estoy hablando mucho de la serie, comenté hasta los cinco primeros episodios y tras quince vistos he de decir que, a diferencia de en la primera temporada, la segunda entrega arrancó mejor para después irse por las ramas pero tras este capitulazo espero que recupere el rumbo perdido y que el final de temporada, y probablemente de serie, sea digno de recordar.

Así que si no has visto “Dreamcatcher”, el 2×15 de “Revolution”, deja de leer aquí, a no ser que tengas curiosidad pero, spoilers hay.

Promo del 2x15, Dreamcatcher, de RevolutionEn el episodio catorce Aaron (Zak Orth), dispuesto a matar a los nanorobots que ayudó a crear, acaba tras una explosión en 2014 en un mundo en el que nunca se fue la electricidad y en el que la gente vive como antes del apagón. De hecho él sigue estando casado con Priscila (Maureen Sebastian) y siendo dueño de una torre en la que tiene su empresa de informática y donde todos sus trabajadores parecen felices de trabajar.

Pero aunque el primer día se siente muy extraño, el segundo ya está acostumbrado a saborear de nuevo la cerveza, los besos de su novia o a poder comer lo que le plazca. Claro que entonces se da cuenta de que está en un mundo completamente imaginario donde nada es real. El cerebro de Aaron empieza a actuar y así aparece Charlie (Tracy Spiridakos) a sacarle las castañas del fuego una vez más cuando su peor pesadilla, el doctor Calvin Horn (Zeljko Ivanek) se le presenta. Son los nanos, le explica Charlie (la de su cerebro, la real no tendría explicación para lo que sucede según ella misma le deja bien claro), que tratan de que no acabe con ellos.

¿Alguien más sintió satisfacción al ver a Charlotte muerta? Sí, al igual que Aaron sabía que era mentira pero, a pesar de que me dejó de caer tan mal como al principio, a veces pienso que no aporta nada a la historia.

Zeljko Ivanek en el 2x15, Dreamcatcher, de Revolution

Charlie le dice a Aaron que tiene que encontrar a su madre, que ella le ayudará. Así que Aaron da con la doctora Rachel Matheson (Elizabeth Mitchell) que primero piensa que es un loco que le quiere atracar pero al ver a los perseguidores de quien dice ser su amigo, su familia, no duda en ayudarle. ¿Y qué mejor que ir a buscar a Miles?

Claro que ni Rachel sabe de lo que le habla Aaron, ni mucho menos Miles, adicto a las cervezas que no parece hacer más en la vida que esperar a Rachel en el motel donde vive porque sí, tienen un lío con el que ella quiere acabar. Tampoco recuerda nada Monroe (David Lyons) quien también se deja caer por allí y que deja flipado a Aaron cuando le da un abrazo y un beso en la mejilla a su gran amiga Rachel. Un mundo imaginario, sí.

Horn y sus hombres, los nanos con esa apariencia, atacan de nuevo y Aaron grita a sus amigos para tratar de que se den cuenta de que ni Rachel es una madre de familia, sino que realmente da mucho miedo, (qué gran frase); que Miles es un líder nato y que Bass estaba a cargo de la República. Y cuando los malos atacan los tres recuerdan, al fin y al cabo todo es producto de la imaginación de Aaron, y luchan. Bass y Miles con una espada, Rachel con una botella de Whiskey, muy recurrente.

Zak Orth, Billy Burke, David Lyons y Elizabeth Mitchell en el 2x15, Dreamcatcher, de RevolutionAl final Aaron piensa que lo mejor es tirarse de una azotea para ver si despierta pero no consigue lo que espera y al final los nanos se salen con la suya y consiguen que su cocreador no los mate.

Muy interesante episodio que rompe con todo lo anteriormente visto en “Revolution”, lleno de frases geniales que nos llevan a la realidad, y que nos deja abierta claramente la posibilidad de que los nanos se hayan pasado al lado oscuro para mal y que los héroes de esta aventura no solamente tengan que enfrentarse con los patriotas.

Veremos que se cuece en los próximos episodios.


La brillante finale de la primera temporada de True Detective

11 marzo 2014

Matthew McConaughey en la finale de la primera temporada de True Detective

 

El pasado domingo HBO emitió en Estados Unidos el último episodio de la primera temporada de “True Detective” logrando su audiencia más elevada desde que se estrenó en enero y que se petara el HBO Go, el servicio de streaming de la cadena de cable por todas las personas que intentaron ver el episodio.

Sin problemas pude visionarlo ayer (gracias de nuevo Internet y a todos aquellos que desinteresadamente comparten las cosas y se molestan en proporcionar subtítulos) porque “True Detective” es una serie que tardó unos episodios en convencerme pero de la que no me podía despegar porque tenía la necesidad de verla, y no muchas consiguen eso, la verdad.

Lenta y con momentos aburridos, como dije, pero muy bien escrita, con una fotografía muy buena, pensada a la perfección y con dos protagonistas de excepción donde Matthew McConaughey ha interpretado a uno de los policías con más jugo de la historia de la pequeña pantalla, con jugo y fantasmas todo sea dicho, “True Detective” cogió ritmo a partir del tercer episodio para ir creciendo hasta su brillante finale. Digo de la primera temporada porque parece que HBO la renovará aunque haya otro reparto porque McConaughey ya ha dicho que no seguirá y es probable que su amigo Woody Harrelson haga lo propio. Además, la historia está más que cerrada.

Y ahora sí, si no has llegado aún al episodio final, no sigas leyendo para que no te tragues ningún spoiler.

Matthew McConaughey y Woody Harrelson en la finale dela primera temporada de True DetectiveEn el séptimo episodio se nos mostró a quien los detectives Rust Cohle (McConaughey) y Marty Hart (Harrelson) habían intentado localizar, una persona que a mí se me hizo familiar y es que, como bien confirma Rust en el episodio, ya la habíamos visto en uno delos episodios iniciales.

Después de relacionar, mediante varias personas a las que entrevistaron, a los Tuttle y al sheriff Childress con el caso que los exdetectives comenzaron cuando encontraron a Dora Lange diecisiete años atrás, una foto de una casa, y las pensar qué podían ser las orejas verdes del dibujo del monstruo con el que quieren dar, hace que Marty la recuerde de los archivos del caso Lange y así acaban dando con un lugar perdido en medio de la nada que nada más pisar tras bajar del coche Rust sabe perfectamente que es el sitio que buscaban.

Pero antes de que Rust y Marty se personen allí, ya habíamos descubierto a la pareja que lo habita: un hombre con cicatrices en la cara, a quien ya habíamos visto al final del séptimo episodio pero también en uno de los del principio, y a una mujer con la que mantiene una relación. Ambos descuidados, ambos agresivos y con algo que esconder, al menos por parte del hombre, Errol (Glenn Fleshler), quien mantiene a alguien preso… Aunque después vemos que es un cadáver.

Fotograma de la primera temporada de True Detective

Sin cobertura para llamar a los detectives que les interrogaron, Papania (Tory Kittles) y Gilbough (Michael Potts), Marty entra en la casa y descubre a la novia/hermanastra de Errol. Una casa que está patas arriba, llena de muñecas, ropa tirada y porquería por todas partes. Mientras Rust ve a Errol que le atrae hasta un auténtico laberinto bajo la tierra y a los restos de lo que parece una iglesia grande.

Aquí la tensión ya estaba por las nubes y la ambientación junto con el peligroso Errol estaban consiguiendo que mi nivel de nerviosismo subiera más y más. Y así, después de un plano WTF en el que Rust ve algo parecido a un agujero negro, Errol ataca y le clava un cuchillo. Parecía que Cohle estaba herido de muerte y sin dejarnos respirar, Hart entra en escena y se lleva un hachazo.

Pero, aunque cundió el pánico porque los refuerzos ni habían llegado, heridos como estaban Rust y Marty no dejan de luchar, Marty se zafa de Errol y Rust le pega un certero tiro en la cabeza. Y ambos se quedan en la oscuridad esperando a que alguien les encuentre.

Woody Harrelson y Matthew McConaughey en el final de la primera temporada de True Detective

Y no, a pesar de que ambos acaban en la cama de un hospital, sobreviven. Marty ya pensaba que Rust era difícil de matar y se lo demuestra una vez más. Diecisiete años después acaban pillando a su presa en un caso de ritos satánicos, desapariciones y gente poderosa metido en ello a la que no pudieron coger. Pero como verdaderos detectives, sobre todo Rust, no cesaron en su empeño de terminar con lo que empezaron les costara lo que les costase.

Sí, “True Detective” no es para nada una serie detectivesca al uso. No es tampoco una serie para todos los públicos pero de lo que estoy más que segura es que HBO ha vuelto una vez más a apostar por la calidad y a traernos un producto de factura impecable. No se pueden hacer cábalas con esta serie, no se puede teorizar pero la investigación se ha llevado muy bien y que nos hayan contado todo, prácticamente, mediante esos interrogatorios ha sido todo un acierto para llevarnos por una narración totalmente diferente a lo que podemos estar acostumbrados.

Sí, “True Detective” es una serie más que recomendable para los espectadores exigentes y, de nuevo, tengo que alabar el grandísimo trabajo de Matthew McConaughey dando vida a Rust Cohle.


Muy buena gala para la 86 edición de los Oscar

4 marzo 2014

Ellen DeGeneres, Meryl Streep, Julia Roberts, Bradley Cooper, Jennifer Lawrence, Brad Pitt, Jared Leto, Kevin Spacey selfie Oscars 2014

Debo empezar este post con el que a día de hoy es el tweet más retweeteado de la historia de Twitter. El selfie que Ellen DeGeneres se puso a hacer en un momento de la 86 edición de los Oscar que, según algunos dicen, fue totalmente planificado para anunciar un móvil Samsung, marca patrocinadora de los premios. Pero y silo fue ¿qué más da? Fue uno delos grandes momentos de una ceremonia que fue entretenida de principio a fin porque incluso quienes se enrollaron en sus discursos dijeron muy buenas palabras.

Parte de la culpa del entretenimiento será del guión, claro, pero mucha de la presentadora y es que Ellen DeGeneres, grande de la comedia, volvía a hacerse cargo de la presentación siete años después de su primera vez en la que recordó que también Meryl Streep y Cate Blanchet habían estado nominadas por lo que todo seguía igual.

Ellen tuvo muy buenos momentos aunque el monólogo de apertura no fuera el mejor de los últimos años. Lo de las fotos quedó bien, lo de las pizzas fue un puntazo y llenó muchos minutos de presentaciones, cosa que otros años no ha pasado.

Ellen DeGeneres en los Oscar 2014

Y cuando salió de esa guisa recordando a la bruja buena de “El Mago de Oz” (The Wizard of Oz)… No pude evitar recordar a Whoopie Goldberg cuando salió vestida como Judi Dench en “Shakespeare in Love” (¡que vuelva Whoopie a presentar ya!).

Elle ni cantó ni bailó, pero hubo bastantes actuaciones musicales. La mejor de los nominados a Mejor Canción fue sin duda la de Pharrel Williams con la canción “Happy” de la segunda parte de “Gru” (Despicable Me 2), que puso a todo el Dolby Theater hollywoodiense a bailar y a dar palmas e hizo moverse al ritmo de la música a Meryl Streep, Amy Adams o Lupita Nyong’o. No ganó porque la favorita, “Let it Go” de “Frozen: El reino del Hielo” (Frozen) no falló aunque a Idina Menzel le pudieron los nervios. Los U2 en su estilo (los pasé porque a mí no me van) y la canción de “Her” era algo sosita en su ritmo.

Pero fuera de las nominadas hubo dos actuaciones más. La de Bette Midler que tras el In Memoriam, donde dejaron parada más rato que la del resto la imagen del gran Phillip Seymour-Hoffman, se marcó su gran éxito “Wind Beneath my Wings” aunque o bien le pudieron también los nervios o la voz de Bette no es lo que era. Claro que la gran actuación de la noche, con permiso de quien se marco un accapella al recoger el Oscar al Mejor Documental, fue la Alecia Moore, Pink (o P!nk como lo escribe ella) con el homenaje a los 75 años de “El Mago de Oz”.

Momentos a destacar. El mejor discurso de la noche, el de Jared Leto, aunque Cate Blanchett siguió haciendo hincapié en que las películas con mujeres protagonistas siguen interesando, y Matthew McConaughey se puso espiritual y hasta a hacer teatrillo, aunque le faltó su “all right, all right, all right”. Lupita Nyong’o también se lució con sus palabras y los autores de “Let it Go” estuvieron muy divertidos.

Ahora, la persona más mentada de la noche fue Sandra Bullock a la que cada vez que alguien recogía un premio por “Gravity” le daba las gracias hasta que consiguieron hacerla llorar, claro. Bette Midler lloró al ver el pabellón en pie tras su actuación y Sally Field estuvo a punto de hacerlo al presentar.

Me llamó la atención el poco entusiasmo de Steve McQueen al recibir John Ridley el premio al Mejor Guión Adaptado por “12 Años de Esclavitud” (12 Years a Slave), ni le abrazó, ni le dio la mano, ni nada. Y eso que luego se puso a saltar como un loco al recibir el Oscar a la Mejor Película, peo nada, que a Ridley le aplaudió sin ganas y con las yemas de los dedos.

Admito que me he hecho fan de Jared Leto, su pelazo y su estilismo y que su madre fue todo una estrella a pesar de que ni es famosa ni nada. Y sigo pensando que Jennifer Lawrence actúa allá donde va porque no creo que lo de decirle a no sé quién que por qué se reía cuando salió a dar un premio estuviera en el guión.

Por cierto ¿qué le pasaba a Harrison Ford? ¿No leía el prompter, es así de agrio o se puso nervioso?

Y, como ahora a casi todos parece que les da por estropear los posados en los photocalls, que han pasado a ser photobooms, dejo el que más me ha gustado, Benedict Cumberbatch poniendo una cara más extraña que la que él tiene (es un hecho fastidiando el posado de U2 y acompañantes.

Benedict Cumberbatch photoboom Oscars 2014

En definitiva, que la gala de la 86 edición de los Oscar fue muy entretenida.


Y tras el episodio 200, definitivamente dejo Mentes Criminales

16 febrero 2014

Reparto de Mentes Criminales

 

Hablaba ayer mismo sobre el episodio 200 de “Mentes Criminales” y hoy retomo el tema, en lo que a la serie respecta, para decirle adiós. Es un adiós agridulce con pena porque ha sido una de las series que más me han entretenido de los últimos años y porque el reparto siempre me ha gustado pero, tengo que dejarla porque la paciencia tiene un límite y en mi caso ya se ha agotado.

Desde la séptima temporada “Mentes Criminales” está de capa caída bajo mi punto de vista. De hecho el último buen episodio que recuerdo de ella fue la finale de dicha temporada. Se han vuelto rebuscados, sádicos y vagos porque pecan mucho de tirar del ordenador de Garcia (Kirsten Vangsness) para resolverlo todo de manera muy rápida, como ya dije hace poco más de un año.

La serie lleva nueve años en antena y sigue teniendo mucha audiencia pero por procedimental que sea han hecho grandes episodios con alguno de los personajes como eje central. Claro que historias verosímiles por lo que ya sabíamos de dichos personajes, pero es que ya una se queda con cara de incredulidad completa ante ciertos argumentos.

No es que la fórmula se haya agotado, siempre es lo mismo con diferentes casos pero de ser interesantes y de tener momentos de camaradería y alguna que otra situación personal, han pasado a ser bastante aburridos. Si la historia de JJ (A.J. Cook) en el episodio 200 fue de traca, dos episodios anteriores ver a Garcia como la Reina Negra entrar a ritmo de las Destiny’s Child fue de lo más irrisorio que he podido ver en esta serie.

Mentes Criminales promo del episodio 7x12

El problema de tener que dar líneas de guión a muchos miembros que se reparten el espacio en pantalla con los sudes sigue creciendo, hasta tal punto de que es muy triste el mal uso que se le da a un actorazo como Joe Mantegna.

Jeanne Tripplehorn como Alex Blake me ha acabado convenciendo pero tampoco le han sacado jugo porque lo que han hecho ha sido trasnformar a la JJ que conocíamos y seguir dándole minutos y minutos a la supuesta favorita del público que es analista y no criminóloga.

“Mentes Criminales” me ha dejado de entretener y cuando una serie ya no te aporta ni eso, es mucho mejor dejarla para bien. Aunque, llamadme masoca si queréis, en mi caso voy a revisionarla porque quiero volver a disfrutar de ella como antaño y eso solamente voy a conseguirlo si vuelvo a los orígenes.

Esta serie empezó bien, al menos era diferente. La segunda entrega fue superior a la primera, la tercera tal vez fuera la mejor de todas aunque la cuarta me gustó mucho. La quinta me resultó aburrida y la sexta volvió a su cauce con esa fantástica historia relacionada con Prentiss (Paget Brewster) que es el miembro de la Unidad de Análisis de Conducta del que siempre sabremos más que del resto, y la séptima ya supuso el declive total.

Sí, voy a devolver a Jason Gideon (Mandy Patinkin) a mi pantalla y a recordar esos primeros tiempos de la agente Elle Greenaway (Lola Glaudini) para verles marchar después y dar la bienvenida a quien me caía mal primero para convertirse en mi personaje preferido después, Prentiss, y a David Rossi (Joe Mantegna) que, a pesar de parecerme innecesario al principio, me acostumbré a verlo enseguida.

Y así pretendo recordar a aquellos sudes que ponían los pelos de punta, cómo Gideon era el mentor de Reid (Matthew Gray Gubler), a seguir alegrándome la vista con Derek Morgan (Shemar Moore) porque hay que ver como está el hombre, o también a seguir viendo la cara de Hotch (Thomas Gibson) apenas cambiar y a “badass” Prentiss en acción.


Capítulo 200 de Mentes Criminales: El episódico regreso de Emily Prentiss

15 febrero 2014

Paget Brewster, Shemar Moore y Matthew Gray Gubler en el episodio 200 de Mentes Criminales

Cuántas ganas tenía de que llegara el episodio 200 de “Mentes Criminales” (Criminal Minds) para volver a ver a Emily Prentiss en acción y es que, como dijo Paget Brewster en Twitter cuando anunciaron a bombo y platillo que volvería para el acontecimiento, chafaron la sorpresa. Casi mejor porque como yo me quería bajar del carro, lo mismo lo hubiese hecho antes de tiempo.

Tal vez su vuelta influyó en que la serie lograra el mejor dato de audiencia de la temporada y desde 2012 porque la agente Emily Prentiss se ganó muchos fans, yo entre ellos, en su periplo como agente de la Unidad de Análisis de la Conducta (UAC o BAU, en el original) entre las temporadas dos y siete de la serie. Pero, por alegría que diera su vuelta, y aunque fuera parte muy importante en el episodio, el 150 estuvo centrado en ella y no el 200, que se le ha reservado a JJ (A. J. Cook).

Anoche supuestamente se debería haber emitido en España, en AXN, el episodio pero hubo repetición así que ¿para qué esperar más? Dí fácilmente con él y a disfrutarlo… Aunque no del todo porque vaya telita que tuvo.

Ahora sí, si no has visionado aún el episodio 200 de “Mentes Criminales” y vas a hacerlo, no sigas leyendo porque esta entrada es muy explícita en lo que a spoilers se refiere.

Thomas Gibson y A. J. Cook en el episodio 200 de Mentes Criminales

En el episodio anterior, el decimotercero de la novena temporada, nos dejaron con un cliffhanger, el secuestro de JJ cuando había quedado, presumiblemente, con Matt Cruz (Esai Morales), con quien se traía algo entre manos y no una relación amorosa (qué bajo hubiesen caído), sino una operación secreta que hicieron cuando a JJ la trasladaron al Departamento de Estado (esa fue la excusa que buscaron cuando la CBS rescindió el contrato de la actriz, en lo que denominé el culebrón de la CBS). A él, como se ve al poco de iniciarse el episodio 200, también le secuestran.

Así llegan los flashbacks (toda serie que se precie debe tenerlos al parecer), y vemos como Erin Strauss (Jayne Atkinson), la difunta y otrora jefa del BAU, recibe a JJ en su nueva misión que no es rocambolesca sino lo siguiente: ayudar en los interrogatorios de una misión secreta destinada a la caza de Bin Laden. No se andan con chiquitas estos guionistas pero, es tan inverosímil que da risa. ¿Cómo una persona con poca experiencia en el campo y cuyo trabajo ha sido ser el enlace con los medios de comunicación de su unidad acaba ahí en medo del desierto a la caza del terrorista más buscado? A los guionistas se les ha ido la pinza completamente, vaya.

Ahí es donde JJ conoce a Matt Cruz y a otros agentes, y acaba descubriendo que hay un topo. Hay explosiones, tiroteos y hasta un aborto en esos flashbacks que, podrían haber servido para mostrar cómo JJ se ha convertido en lo que nos han querido vender desde el inicio de la séptima temporada, cuando la actriz regresó a la serie tras la recapacitación por parte de la cadena, pero nunca he acabado de encajar a JJ en su papel de badass.

Eso sí, quien sí se da cuenta del cambio es Prentiss cuando ambas van a París, lugar en el que Emily se esconde después de casi perder la vida en la sexta temporada. Con esa gloriosa frase de “no pongas esa mirada de no se lo dije a nadie porque solo puedo fiarme de mí misma porque la inventé yo”.

Evidentemente, quien secuestra tanto a la agente Jareau como al jefe Cruz es dicho topo, pero el BAU no puede dar con ellos y la cosa se complica cuando a Hotch (Thomas Gibson) le dicen que es un asunto de Estado y quitan de en medio a la unidad. Ahí es cuando entra Emily Prentiss en acción que no duda en aparcar su trabajo de jefa de la Interpol en Londres para acudir a la llamada de Hotch e intentar rescatar a JJ. Ella da la clave importante para que Garcia (Kirsten Vangsness) con su ordenador localice a los secuestrados. Hay que decir que en dicho secuestro JJ es torturada y le hacen hasta el polémico waterboarding para que hable y que A. J. Cook se prestó a que se lo hicieran de verdad.

Y, con JJ y Cruz localizados, el BAU y Prentiss van a buscarles. Ahí ni equipo de SWAT ni nada, unos se lían a tiros mientras Hotch y Prentiss entran al rescate y cuando eso pasaba solía significar que ellos encontraban a las víctimas, así que previsible total que lo hicieran. Y como JJ se va tras el malo, Hotch le dice a Prentiss que vaya a ayudarla y conociendo a Emily como la conozco ya sabía que, una vez más, iba a acabar salvando el día. Aunque sobraba la frase estúpida de “¿dónde se ha metido?” cuando JJ se marcha de la sala.

El malo huye, JJ va detrás y se queda sin balas, Emily llega y también se le acaba la munición pero ambas van detrás de su presa. Prentiss empieza la pelea, que ella siempre será la auténtica badass de esta serie, casi le reduce pero se lleva un puñetazo, JJ ataca pero el malo es listo y si el cae ella cae con él pero…

No, la misma persona que salvó a su marido Will (Josh Stewart) de morir con una bomba pegada al cuerpo en el último episodio de la séptima temporada aunque le costase su propia vida, agarra en el último momento a JJ del brazo para no perderla. Cuánto le debe esa familia a Emily Prentiss, hay que ver. Final efectivo pero previsible.

Foto de familia del episodio 200 de Mentes Criminales

Y al final, después de 24 horas desaparecida, de haber sido torturada y de casi morir de una caída de unos cuantos pisos, la agente Jennifer Jareau acaba celebrando la vida en un bar con su marido y su hijo, sus amigos del BAU y su amiga jefa de la Interpol.

Así que se puede decir que lo único congruente es lo que pasa en toda la parte del rescate pero no lo de los flashbacks porque es imposible creerse esta historia tan inverosímil.

Luces y sombras en el episodio 200 de “Mentes Criminales”, pero ha sido genial ver de vuelta a la gran Emily Prentiss, volver a ver a Jayne Atkinson después de que se cargaran a Erin Strauss tan malamente y disfrutar de la presencia de Tamoh Pennikett.


Segunda temporada de Doctora en Alabama, irregular pero entretenida en su segunda mitad

11 febrero 2014

Rachel Bilson, Wilson Bethel y Tim Matheson en la segunda temporada de Doctora en Alabama

Hace un par de domingos terminó AXN White de emitir la segunda temporada de “Doctora en Alabama” (Hart of Dixie), que siguió más o menos la tónica de la primera pero sin ser tan redonda, teniendo en cuenta que es una serie blanca totalmente para pasar el rato sin mayores pretensiones.

Le costó mucho arrancar al principio resultándome bastante aburrida y me replanteé seguir con ella, además como su protagonista Zoe Hart (Rachel Bilson) es una cansina pues aún me resultaba peor. Pero, seguí con ella y no me arrepiento porque, afortunadamente, la segunda mitad de la temporada fue mejor que la primera por lo que como valoración global se puede decir que la segunda entrega de la serie ha sido irregular.

La foto que ilustra este post es un spoiler, sí pero ¿quién no se veía venir que Zoe y Wade (Wilson Bethel) se iban a liar? Claro que por ello vino buena parte del aburrimiento porque por mucho que la doctora echara pestes de su vecino y dijera que no pensaba acostarse con él ni una vez más, al final acababan en la cama y, la pescadilla que se muerde la cola acaba cansando al personal. Pero como lo mejor para dramatizar las cosas es que una relación sentimental de muchas vueltas, la de Zoe y Wade las da.

Ahora, mejoró en mi opinión, como digo, por dejar más de lado ese lío, a pesar de que Zoe empezó de nuevo a pensar en George (Scott Porter) por hacer un mayor uso de personajes secundarios como Annabeth (Kaitlyn Black) y Tansy (Mircea Monroe), por seguir sacándole partido a Lavon (Cress Williams)  y por hacer que Lemon (Jaime King) tenga un nuevo papel en su vida.

Nos dejaron un poco con un cliffhanger al término de la temporada pero seguro que las cosas seguirán parecidas en Bluebell, aunque algunos se hayan embarcado en un verano inesperado, cuando la serie vuelva a las pantallas españolas, esperemos que pronto que vamos con media temporada de retraso.


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