Iba a ver la primera temporada entera. He aguantado nueve episodios y no sé por qué todavía porque después de un piloto que me gustó el resto no me ha llegado ni a decepcionar, más que nada me ha causado risa y algo de verguenza ajena. En pleno siglo XXI con tantas series policiales y detectivescas a mis espaldas ¿cómo me va a parecer verosímil semejante bodrio? Ni tensión ni nada crea “The Following” así que he decidido olvidarme de ella para siempre. La dejo, sí.
No es la cara de Kevin Bacon que más inexpresivo no puede ser, y eso que es un actor que me gusta, no son los odiosos seguidores de Carroll (James Purefoy) con la petarda de Emma al frente (Valorie Curry), ni que me den igual la mujer y el hijo de Carroll, sino que la historia no me ha conseguido enganchar y ha contribuido la inverosimilitud de la misma.
Un par de tíos muy buscados están atrapados pero se salvan más que milagrosamente, el FBI va a buscar a un crío secuestrado y en vez de enviar un equipo táctico mandan a un agente y a un colaborador, hay seguidores del malo hasta debajo de las piedras pero no se molestan en investigar para ver si han ido a la cárcel a visitarle o no (como parece que han hecho todos)… Que no, que no me convence, es un quiero y no puedo que no sabe mantener nada de tensión, conmigo no lo ha conseguido, al menos, como digo.
“The Following” creo que este año serás mi “FlashForward” del año. Hasta nunca.

Escrito por Teléfila 
