Remington Steele: Comedia, intriga y romance por la que no pasa el tiempo

19 marzo 2014

Careta de Remington Steele

Una de mis series preferidas de la infancia era “Remington Steele”, me gustaba tanto que incluso cuando mis padres me llevaron a ver mi primera película en pantalla grande, por si alguien tiene curiosidad fue “Indiana Jones y la Última Cruzada” (Indiana Jones and the Last Crusade), cuando solamente tenía siete años, me dio una rabia tremenda perderme el episodio porque no, no teníamos vídeo por aquel entonces.

Corría el año 1989, la serie ya había finalizado en Estados Unidos dos años antes y se había estrenado en TVE-1 en 1986, el año de su cancelación. Recuerdo que la emitían los sábados por la tarde y que seguro que a toda niña nos gustaba el señor Steele porque hay que reconocer que si había un guapo en los años 80 en la pequeña pantalla ese era Pierce Brosnan a quien el tiempo no ha hecho demasiada justicia, pero ese es otro tema, vayamos al principio.

Creación:

La idea inicial la tuvo el director Robert Butler en 1969, y lo que se le ocurrió era que la protagonista fuera una detective privado. Lo comentó con el entonces presidente de MTM, Grant Tinker, pero este le dijo que la idea estaba adelantada a su tiempo. Claro que dado el éxito de series con mujeres independientes a la cabeza, Tinker contactó con Butler en 1980 para recuperar su idea. Como estaba incompleta, le juntó con Michael Gleason a quien se le ocurrió queel jefe de la protagonista apareciera de repente y la sacara de quicio.

Así nació “Remington Steele” aunque la NBC, cadena a la que se la quisieron vender no la aceptó. Claro que cuando Tinker cogió las riendas de la misma la historia cambió y se emitió un piloto que con unas cuantas revisiones se convirtió en el arranque de la serie bajo el nombre de “License to Steele” (Licencia para Steele), el 1 de octubre de 1982.

Promo de Remington Steele

Protagonistas:

Desde  que la veía de pequeña, hasta algún revisionado posterior cuando la emitieron en las autonómicas, y más ahora con ojos de adulta, reivindiqué y reivindico a Laura Holt como protagonista de la serie. No porque el nombre de Stephanie Zimbalist apareciera primero, al fin  al cabo Pierce Brosnan era un completo desconocido en Estados Unidos cuando le contrataron, sino porque a pesar de que el señor Steele tuviera ideas, sobre todo relacionadas con argumentos de películas, Laura era la verdadera detective, la que muchas veces acababa resolviendo la intriga de turno sin palabrería de más. Además ¿habéis visto en televisión a alguna otra mujer correr tanto en tacones como Stephanie Zimbalist? Laura Holt era una heroína con derecho propio, cada dos por tres estaba en peligro, se escapaba de los malos muchas veces sin ayuda, corría que se las pelaba y encima siempre tenía la pistola en la agencia.

Ahora, indudable es el gran equipo que formaban. Según he leído, Stephanie Zimbalist no tenía claro si aceptar el papel, y dudaron en contratar a Pierce Brosnan pero afortunadamente la primera cambió de idea y aceptaron al segundo.

Laura Holt era una mujer independiente, amante de su trabajo, disciplinada en todo lo que hacía y obstinada, sí. Remington Steele era su invención, un jefe masculino para que contrataran a su agencia cuando se estableció sola, un jefe creado con las características del hombre de sus sueños, que un buen día se le apareció en persona. Claro que no cumplía al 100% dichas características y ni siquiera tenía un nombre. Pero Laura acabó aceptándole a su lado por el bien de su agencia.

La tensión sexual no resuelta se palpaba en el ambiente a pesar de que ya en el piloto, Laura y Remington se besaron. Vale, era la típica escena de alguien viene ¿qué hacemos? Beso al canto, pero se besaron. Pero a pesar de tontear continuamente, de forma elegante siempre, la relación amorosa de ambos nunca fue fácil, sobre todo por los secretos de él y porque ella no se acababa de fiar.

Stephanie Zimbalist y Pierce Brosnan en Remington Steele

Y tendrían sus roces como ambos han contado y como siempre se ha dicho, pero lo cierto es que Stephanie Zimbalist y Pierce Brosnan tenían una química impresionante y que Remington era la horma del zapato de Laura.

Ahora, a pesar de que ella no estuviera en la primera temporada, la tercera pata de “Remington Steele” fue, sin duda alguna, Mildred Krebs. En la primera entrega Laura tenía un compañero detective en la agencia, Murphy Michaels (James Read), quien también era su amigo, y una secretaria, Bernice Foxe (Janet DeMay). Al finalizar la primera temporada James Read le dijo a Michael Gleason que no estaba contento con el rumbo de su personaje y Gleason decidió que lo mejor era prescindir de Michaels y Foxe y contratar a una persona que cumpliera ambos roles. Pensó en una treintañera llamada Mildred Krebs que competiría por el afecto del señor Steele con Laura pero, a pesar de que por edad no cumpliera el perfil, hicieron una prueba a Doris Roberts y se ganó el papel por derecho propio.

James Read y Janet DeMay en Remington Steele

Doris Roberts entró dando vida a una funcionaria de Hacienda dispuesta a meter a Remington Steele entre rejas por no haber declarado nada, y tras perseguirle junto con Laura hasta México, acabó quedándose a trabajar con ellos, como secretaria en un principio pero como investigadora amateur también. Claro que no fue hasta la cuarta temporada cuando supo el fraude que era su jefe al que siempre veneraba por encima de Laura, aunque tras descubrirlo su postura respecto a él cambió.

Cinefilia y seriefilia:

En el 98% de los episodios de “Remington Steele” el señor Steele, gran aficionado al cine, salía con una solución relacionada con alguna película, clásicos por los general, para dar con la clave del caso que les ocupaba. Lo cierto es que eran unos spoileadores pero es genial cada vez que se escucha un título, el reparto, la productora y el año de una película. Hasta Laura aprendió y eso que ella no era muy aficionada al cine, sino a las series como deja claro en un episodio en el que ayuda a demostrar la inocencia del actor de su serie preferida de la infancia a pesar de que tiene todas las pruebas en su contra.

Comedia, intriga y romance:

A “Remington Steele” la incluían en la categoría de drama, tal vez porque siempre había muertes, pero lo cierto es que a la serie nunca le faltó el sentido del humor. Los guiones estaban muy bien y siempre hubo situaciones de carcajada o sonrisa, especialmente en las tres primeras temporadas. He de decir que hay escenas en la primera entrega que me han parecido hilarantes cuando las he visto en este revisionado. Los episodios en los que sale la familia de Laura, sea su madre Abigail (Beverly Garland) o su hermana Frances (Maryedith Burrell) y Donald (Michael Durrell), el marido de esta.

Intriga, toda. Se podía intentar descubrir quién era el asesino, o la asesina, en cada episodio, aunque lo mejor de la serie era sin duda ver a sus protagonistas en acción intentando atar cabos y sacar información, así como salir de situaciones peligrosas y comprometidas episodio tras episodio.

Beso de Remington y Laura en Remington Steele

Y romance, claro. Antes hablaba de la tensión sexual no resuelta, que claramente se iba a resolver ya en el último episodio, pero qué relación, una de las más lentas y con más vaivenes de la televisión. Pero a Laura le gustaba su señor Steele y a él claramente ella, o si no hubiese volado mucho antes de irse a Londres al final de la tercera temporada para buscar respuestas que darle a Laura.

Mi episodio preferido: 

Noventa y cuatro episodios tuvo la serie, quitando alguno algo aburrido, todos muy entretenidos. Pero yo me quedo con uno de la segunda temporada, el decimosexto llamado “Elegy for Steele” (Elegía para Steele) en el que alguien a quien Laura metió entre rejas antes de tener un jefe de carne y hueso y quien intentó incriminar a este en el quinto capítulo de la misma temporada, el Mayor Percy Descoine (Guy Boyd) vuelve para acabar con Laura y su “jefe” en una hora. Un episodio vibrante de principio a fin con una huida difícil que, claro, salvan in extremis cazando al malo.

La sintonía:

Henry Mancini compuso la sintonía principal de la serie que el la primera temporada no fue la misma sino el llamado “Laura Holt’s Theme” que después sonó al final de cada episodio, y es que el la entrega original Laura era quien narraba su historia. Después se creó la pegadiza sintonía que, salvo en excepciones y con variaciones, sonó hasta el final de la serie.

Escenarios:

La serie se grabó en Los Ángeles y se pudieron ver sus calles y algunos lugares como Santa Mónica o Hollywood, aunque también viajaron varias veces a México y grabaron por Europa, especialmente en la tercera temporada. Así hubo episodios en Malta, Londres o Irlanda. También en Las Vegas.

Estrellas invitadas:

Muchas caras conocidas, sobre todo después, pasaron por la serie. Entre otros la que fuera mujer de Pierce Brosnan Cassandra Harris; el padre de Stephanie Zimbalist, Efrem Zimbalist Jr., la citada Beverly Garland, Barry Van Dyke, Dorothy Lamour, Jeffrey Jones, Virginia Mayo, Jane Kaczmarek, Annie Potts, A. Martínez, Barbara Babcock, o en ese gran episodio “Steele in the Chips” Steele en Peligro) de la tercera temporada coescrito por la propia Zimbalist aparecieron Jean Smart, G. W. Bailey y Geena Davis.

Geena Davis y Stephanie Zimbalist en Remington Steele

El final:

La serie fue cancelada para dejar paso a otras nuevas al final de la temporada 1985-1986. Michael Gleason hizo que los protagonistas se casaran (una boda en español en un barco, todo sea dicho) falsamente para que Norman Keyes (James Tolkan) no acabara haciendo que echaran al señor Steele del país, porque Keyes siempre se olió que era un fraude.

No hubiese sido un mal final, la verdad, aunque decidieron cerrarlo mejor y así la serie logró una quinta temporada de cinco episodios que empezó con la falsa luna de miel en México de Laura y Remington en la que Keyes les quiso hacer la puñeta una vez más, qué buen personaje el señor Keyes todo sea dicho, y donde aparece Tony Roselli (Jack Scalia), personaje fijo en las cinco entregas de la temporada y cuya historia se podría haber solventado en tres. El final de “Remington Steele” pecó de tener pocas escenas entre sus protagonistas y dejar a Mildred en un papel muy secundario, dándole muchos minutos a Roselli que no tenía nada que hacer en realidad con Laura.

Lo mejor, que al menos los daddy issues del señor Steele se solventaron cuando se enteró de quién era su padre en realidad. Y, claro, en la última escena nos dejan entrever que finalmente iba a pasar lo que tenía que pasar entre Laura y Remington.

¿Y el paso del tiempo? 

Hay series a las que el paso del tiempo no las perdona. No es el caso de “Remington Steele” que sigue siendo un fabuloso entretenimiento de, como decía, comedia, intriga y romance que no ha perdido un ápice de su calidad. Fue una gran serie en su día dentro del género y treinta y dos años después de su estreno sigue estando en plena forma. Hay series que merecen quedarse en un buen recuerdo, pero hay otras que merecen revisionarse y sin lugar a dudas esta es de esas. Hasta pena me ha dado terminarla pero bueno, nada dura eternamente y siempre se pueden hacer más revisionados o, como hacía antaño ver mis episodios preferidos.

Gracias Robert Butler y Michael Gleason por traer “Remington Steele” a nuestras vidas, y no menos al tridente Zimbalist-Brosnan-Roberts por sus geniales interpretaciones. Un clásico más que recomendable y de revisión obligada para quienes lo disfrutaron en su día.


Dreamcatcher: El mejor episodio de Revolution hasta la fecha

12 marzo 2014

Zak Orth en "Dreamcatcher", el episodo 2x15 de Revolution

Hay una película terriblemente mala llamada “El Cazador de Sueños”, “Dreamcatcher” en inglés, que comenté en mi blog cinéfilo y que no recomiendo a nadie que vea. Solamente la menciono porque comparte título con el decimoquinto episodio de la segunda temporada de “Revolution” pero nada tiene que ver ese bodrio con el mejor episodio de la serie de NBC hasta la fecha.

Esta temporada no estoy hablando mucho de la serie, comenté hasta los cinco primeros episodios y tras quince vistos he de decir que, a diferencia de en la primera temporada, la segunda entrega arrancó mejor para después irse por las ramas pero tras este capitulazo espero que recupere el rumbo perdido y que el final de temporada, y probablemente de serie, sea digno de recordar.

Así que si no has visto “Dreamcatcher”, el 2×15 de “Revolution”, deja de leer aquí, a no ser que tengas curiosidad pero, spoilers hay.

Promo del 2x15, Dreamcatcher, de RevolutionEn el episodio catorce Aaron (Zak Orth), dispuesto a matar a los nanorobots que ayudó a crear, acaba tras una explosión en 2014 en un mundo en el que nunca se fue la electricidad y en el que la gente vive como antes del apagón. De hecho él sigue estando casado con Priscila (Maureen Sebastian) y siendo dueño de una torre en la que tiene su empresa de informática y donde todos sus trabajadores parecen felices de trabajar.

Pero aunque el primer día se siente muy extraño, el segundo ya está acostumbrado a saborear de nuevo la cerveza, los besos de su novia o a poder comer lo que le plazca. Claro que entonces se da cuenta de que está en un mundo completamente imaginario donde nada es real. El cerebro de Aaron empieza a actuar y así aparece Charlie (Tracy Spiridakos) a sacarle las castañas del fuego una vez más cuando su peor pesadilla, el doctor Calvin Horn (Zeljko Ivanek) se le presenta. Son los nanos, le explica Charlie (la de su cerebro, la real no tendría explicación para lo que sucede según ella misma le deja bien claro), que tratan de que no acabe con ellos.

¿Alguien más sintió satisfacción al ver a Charlotte muerta? Sí, al igual que Aaron sabía que era mentira pero, a pesar de que me dejó de caer tan mal como al principio, a veces pienso que no aporta nada a la historia.

Zeljko Ivanek en el 2x15, Dreamcatcher, de Revolution

Charlie le dice a Aaron que tiene que encontrar a su madre, que ella le ayudará. Así que Aaron da con la doctora Rachel Matheson (Elizabeth Mitchell) que primero piensa que es un loco que le quiere atracar pero al ver a los perseguidores de quien dice ser su amigo, su familia, no duda en ayudarle. ¿Y qué mejor que ir a buscar a Miles?

Claro que ni Rachel sabe de lo que le habla Aaron, ni mucho menos Miles, adicto a las cervezas que no parece hacer más en la vida que esperar a Rachel en el motel donde vive porque sí, tienen un lío con el que ella quiere acabar. Tampoco recuerda nada Monroe (David Lyons) quien también se deja caer por allí y que deja flipado a Aaron cuando le da un abrazo y un beso en la mejilla a su gran amiga Rachel. Un mundo imaginario, sí.

Horn y sus hombres, los nanos con esa apariencia, atacan de nuevo y Aaron grita a sus amigos para tratar de que se den cuenta de que ni Rachel es una madre de familia, sino que realmente da mucho miedo, (qué gran frase); que Miles es un líder nato y que Bass estaba a cargo de la República. Y cuando los malos atacan los tres recuerdan, al fin y al cabo todo es producto de la imaginación de Aaron, y luchan. Bass y Miles con una espada, Rachel con una botella de Whiskey, muy recurrente.

Zak Orth, Billy Burke, David Lyons y Elizabeth Mitchell en el 2x15, Dreamcatcher, de RevolutionAl final Aaron piensa que lo mejor es tirarse de una azotea para ver si despierta pero no consigue lo que espera y al final los nanos se salen con la suya y consiguen que su cocreador no los mate.

Muy interesante episodio que rompe con todo lo anteriormente visto en “Revolution”, lleno de frases geniales que nos llevan a la realidad, y que nos deja abierta claramente la posibilidad de que los nanos se hayan pasado al lado oscuro para mal y que los héroes de esta aventura no solamente tengan que enfrentarse con los patriotas.

Veremos que se cuece en los próximos episodios.


Revolution: Cuando los patriotas son los malos

28 octubre 2013

Promo de la segunda temporada de Revolution

Cinco episodios lleva la NBC emitidos de la segunda temporada de “Revolution” y cinco episodios, como no, llevo vistos porque sí, sigo enganchada y me parece muy entretenida. Además, si tras los cuatro meses de parón el año pasado la serie volvió rompiendo con lo visto en parte, ahora ha roto con el pasado.

Si no llevas la serie al día no sigas leyendo que hay spoilers a tutiplén.

Seis meses después de que Randall Flynn (Colm Feore) apretase el botón soltando las bombas nucleares sobre Atlanta y Philadelphia, los protagonistas están separados. Por una parte está el grupo de Miles (Billy Burke), Aaron (Zak Orth) y Rachel (Elizabeth Mitchell) en Willoughby, Texas. A Aaron le dan desmayos de vez en cuando y ahora se ha vuelto Carrie, mientras que Miles protege a Rachel más que nunca aunque al padre de ella, Gene Porter (Stephen Collins, genial como siempre), no le guste. Y ella… Ella sigue siendo una badass. “Eres una mujer complicada”, le suelta Miles en el quinto episodio y ella simplemente le dice que sí. Pero Rachel se sigue sintiendo culpable y a veces sigue pareciendo que quiere arreglar el desaguisado ella misma pero sabe que no está loca, y es que tuvo una etapa de nerviosismo extremo.

David Lyons y Tracy Spiridakos en el 2x03 de Revolution

Por otro lado está la señorita cansina, es decir, Charlie (Tracy Spiridakos) que pasa de estar con su madre y se marcha para vengarse de Bass Monroe (David Lyons) con el que acaba yendo a Willoughby porque primero Bass le salva la vida y segundo por él se entera de que a su madre la buscan.

Y buscando a su mujer encontramos a Tom Neville (Giancarlo Esposito) en un campamento de refugiados en Georgia junto a su hijo Jason (JD Pardo), pero no tarda en darse cuenta de que su mujer fue pasto de la bomba. Al campamento llegan soldados y algún cabecilla del antiguo gobierno de Estados Unidos con supuestas buenas intenciones que Neville no se traga aunque se acerca a quien al final resulta no tener tan malas ideas, la delegada Allenford (Nicole Ari Parker) quien le dice dónde tienen preso a su hijo, porque Neville se mete con los patriotas y a Jason se lo llevan, y le explica lo que hacen con quienes se llevan del campamento: cambios de conductas con LSD y otras drogas.

Mapa EEUU de Revolution

Sí, los patriotas son los malos por una vez. Aún no están del todo claro sus propósitos pero la reconquista de todo el país seguro que la tienen en mente. Y por eso llegan a Willoughby donde opera la Ley de Texas que es un territorio con gobierno propio.

Y se sigue sin electricidad, claro, pero como que da igual, los protagonistas tienen una batalla más grande con la que lidiar y esa es evitar que los patriotas, como lo era Randall Flynn, lleven sus planes ,cualesquiera que sean, a cabo. Y tomo prestado algo que leí el otro día, la Milicia Matheson. Porque la tienen que hacer ya que los patriotas, como se demostró en el cuarto episodio, tienen espías y alguien tiene que empezar una lucha.

Por ello se ha juntado a la familia Matheson, Aaron y Monroe, y espero que cuando Neville saque a su hijo de donde esté (si no lo hace tampoco le echaré de menos) se unan a ellos también.

Billy Burke, Zak Orth y Elizabeth Mitchell en el 2x05 de Revolution

La Milicia de Monroe pasó a la historia ¿cómo vencer a los patriotas? Esa parece que será toda la trama principal de la temporada y en ella juega un papel importante la política una vez más en un país dividido en el que no hay electricidad pero sí armas de fuego, espadas y malhechores.

El arranque ha sido bueno, no nos están dando la chapa con la relación Rachel-Miles y aunque no acabo de ver que Aaron pueda hacer que alguien se prenda en llamas solo porque se enfade, de ahí la mención de antes a Carrie, sigue habiendo algo que pasó tras las bombas que no nos han contado y que quiero saber.

“Revolution” sigue teniendo un gran potencial y como decía entretiene mucho. Veremos cómo sigue pero no parece que se vaya a torcer la historia porque desde su arranque el año pasado ha mejorado.


Comedias made in 2013: Mom, Welcome to the Family, The Millers y Sean Saves the World

27 octubre 2013

Esta temporada televisiva se han estrenado varias comedias. No es nada nuevo, cada años los canales estadounidenses dejan huecos para nuevos productos de humor con o sin risas enlatadas. No he visto todas pero sí cuatro de ellas:

Allison Janney y Anna Faris en la primera temporada de Mom

Mom:

Tres episodios le ha valido a la CBS para darle la temporada entera a “Mom”, serie creada por Chuck Lorre,  Gemma Baker y Eddie Gorodetsky que tiene como protagonistas a Anna Faris y a la gran Allison Janney. En realidad Faris es la protagonista principal, da vida a Christy una alcohólica que no tuvo una infancia fácil por las adicciones de su madre Bonnie (Janney) y acabó cayendo en el pozo y repitiendo los errores de su progenitora con la que no se leva demasiado bien.

Lo cierto es que los guiones tienen puntos muy divertidos y saben sacar la sonrisa a pesar de las cosas dramáticas que narran. La relación Bonnie-Christy es uno de los puntos fuertes pero también la de Christy con sus hijos. De momento a la trama del restaurante y de su lío con el jefe no le han sacado jugo.

El último episodio que han emitido, el quinto si mal no recuerdo, ha tenido la aparición estelar de la ganadora del Oscar Octavia Spencer y fue muy divertido.

Promo del piloto de Welcome to the Family

Welcome to the Family:

A diferencia de la anterior, la NBC no tuvo reparo alguno en retirar “Welcome to the Family” de su parrilla tras tres episodios emitidos. La serie narraba cómo dos familias, sobre todo los padres de cada una, estaban condenadas a entenderse después de que la hija de los Yoder se quedara embarazada del hijo de los Hernández.

Claro que si el señor Dan Yoder (Mike O’Malley) pensaba que más no le podía pasar, su mujer Caroline (Mary McCormack) se queda embarazada. Su vida cambia de un momento para otro teniendo que aguantar a quien no soporta, su consuegro Miguel (Ricardo Antonio Chavira).

El piloto no fue gran cosa pero el segundo episodio mejoró y el tercero me pareció muy divertido. Una pena porque a pesar de que hayamos visto cosas parecidas tanto en cine como en televisión, la serie tenía potencial.

Will Arnett y Margo Martindale en el piloto de The Millers

The Millers:

Otra de las nuevas comedias de la CBS y también con temporada completa. Es una comedia muy de libro, la verdad, pero Will Arnett me entusiasmó en la desaparecida (maldita NBC) “Up All Night” (Sin Pegar Ojo) y Margo Martindale tiene la comedia en sus venas. El punto fuerte de “The Millers” está en ellos dos porque a Beau Bridges no le sacan demasiado partido y los secundarios son bastante prescindibles normalmente.

Ese baile a lo “Dirty Dancing” del piloto realmente me dejó con ganas de más, aunque el segundo episodio no fue tan bueno.

Promo de Sean Saves the World

Sean Saves the World:

Si la anterior era de libro, esta de NBC no tiene un argumento para tirar cohetes. Padre divorciado cuya mujer le deja a su hija adolescente y tiene que aprender qué es eso de la paternidad a marchas forzadas y aguantar a su madre. Ah, y es gay.

Serie para el lucimiento absoluto de su protagonista Sean Hayes, encasillado hasta la médula y difícilmente aguantable en ocasiones, a mí me lo resulta. ¿Qué aporta la comedia? Básicamente nada y la presencia de Megan Hilty hace que eche de menos “Smash” porque en “Sean Saves the World” no se pone a cantar, no procede. Me falta por ver el episodio de esta semana pero la abandonaré.


Life, una buenísima serie policíaca que acabó muy pronto

1 julio 2013

Promo de Life

¡Madre mía, qué buena serie! Sí, así tengo que empezar este post de amor, porque eso va a ser, a una, para mí, gran serie policíaca.

Me ha costado tiempo ver “Life” pero cuando me he puesto con ella la he devorado sin empacharme ni un ápice y no es para menos teniendo en cuenta que desde el primer momento me ha gustado. El piloto ya dice mucho de ella pero su desarrollo es realmente bueno, sobre todo durante la segunda temporada, más larga y con más tiempo para desarrollar personajes y tramas.

Reparto de la primera termporada de Life

“Life” presenta a Charlie Crews (Damian Lewis), un oficial de la policía de Los Ángeles que se pasa doce años en prisión por un crimen que no cometió. Le acusaron de matar a un amigo y socio suyo, Tom Seaboldt, y a parte de su familia. Gracias a su abogada consigue salir al no coincidir su ADN con el del lugar del crimen por lo que se libra de estar entre rejas de por vida. Así le indemnizan y se convierte en millonario además de ser readmitido en el cuerpo de policía como detective. Qué menos después de haberse quedado sin amigos, ni mujer ni trabajo por algo que no hizo.

Charlie desarrolla en la cárcel afición tanto por lo zen como por la fruta. Allí se hace amigo, además, de Ted Earley (Adam Arkin) con el que comparte su mansión y quien le lleva sus finanzas. Pocos muebles tiene Charlie en casa pero sí va creando un esquema para descubrir quién pudo tenderle semejante trampa.

Damian Lewis en Life

En su primer día de vuelta a la policía le emparejan con la detective Dani Reese (Sarah Shahi), a la que su pasado trabajando en narcóticos como infiltrada le ha pasado factura en forma de adicciones. A Reese no le gusta la idea de trabajar con Crews ni a su jefa, la teniente Karen Davis (Robin Weigert), tampoco por lo que esta le pide a Dani que vigile bien a su compañero porque al más mínimo fallo le echará a la calle.

Pero Dani y Charlie, a pesar de lo diferentes que son, son muy buenos policías y poco a poco van forjando una confianza mutua. Confianza que, aunque Reese sea una chica dura, acaba en amistad. Su relación y cómo evoluciona está muy bien plasmada, todo sea dicho.

Damian Lewis y Sarah Shahi en Life

A lo largo de la primera entrega aparecen otros personajes como el antiguo compañero de Charlie, Bobby (Brent Sexton), su exmujer Jen (Jennifer Siebel Newsom) que tiene nuevo marido aunque Crews intenta que vuelva con él, su abogada Constance Griffiths (Brooke Langton) y Jack Reese (Victor Rivers), el padre de Dani, que parece estar conectado con su caso.

Ya en la segunda, hay un cambio y la teniente Davis cede su lugar al capitán Kevin Tidwell (Donal Logue), un gran cambio porque Tidwell es un cachondo y tiene muy buenas escenas con Crews y Reese. En esta segunda entrega también aparecen otros personajes a tener muy en consideración como Mickey Rayborn (Willian Atherton), Paul Bodner (Shashawnee Hall), Jane Seever (Gabrielle Union), Amanda Puryer (Helen McCrory) y repitiendo Garret Dillahunt como Roman Nevikov.

Sarah Shahi, Brent Sexton y Damian Lewis en la primera temporada de Life

La primera temporada de la serie me gustó mucho. Los casos episódicos están muy bien y también la historia de Crews y de cómo quiere cazar a quienes hicieron que acabara en prisión. Así, se llega a un final satisfactorio aunque la investigación de Charlie es aún mejor durante la segunda temporada y los personajes que intervienen en ella aportan mucho más que otros que salieron en la primera entrega.

Creada por Rand Ravich, “Life”, tristemente, estuvo durante dos temporadas en antena. NBC la estrenó en Estados Unidos en el año 2007, emitiendo 11 episodios y 21 más entre 2008 y 2009 para después cancelarla. El propio Ravich escribió buena parte de los treinta y dos episodios de la serie, demostrando plasmar muy bien la idea que tenía para ella.

Reparto de la segnda temporada de Life

Los guiones me han parecido muy buenos, sobre todo en las interacciones entre Crews y Reese y entre estos y otros personajes secundarios. Los personajes geniales y el trabajo del reparto, también muy bueno, con una pareja protagonista de excepción que tiene  mucha química (grande Damian Lewis, no menos grande Sarah Shahi), y con unos secundarios muy interesantes, sobre todo Donal Logue, Brent Sexton y el siempre genial Adam Arkin.

Y, ese final… Grandísimo, de esos que te tienen al borde del sofá y de los de comerse las uñas por su tensión. En realidad todo se resuelve en 42 minutos sin florituras, ni relleno ni nada dejando una sensación de satisfacción absoluta. Quedan algunas cosas en el aire pero lo importante se cierra.

Y ahora voy con los spoilers.

Aunque no me convencía al principio que a Reese la mandaran con el FBI y no trabajara con Charlie, Sarah Shahi estaba embarazada y le dejaron trabajar menos horas, la verdad es que verle tanto con Bobby como con Seever estuvo bien. El personaje de esta segunda era realmente bueno, más que una sustituta, de hecho, un personaje que encaja realmente bien con Crews. Pero se montaron una trama muy interesante con Reese en el FBI y todas las preguntas que le hacían para descubrirse al final que todo era una trampa y que Roman Nevikov estaba detrás de ello.

Garret Dillahunt y Sarah Shahi en la finale de Life

Admito que lo del “one plus one is one and one means love” me dejó muerta porque ¿Crews se da cuenta de que quiere a Dani al no tenerla como compañera durante un tiempo? De hecho parece que Dani habla más con él por teléfono que con Tidwell, y eso que sale con su capitán. ¿Y ese toque de meñiques cuando Charlie no duda en cambiarse por ella para salvarla? ¿Estaba el amor en el aire y no me dí cuenta? Bueno, hasta un par de detalles por parte del detective Crews en el último episodio. Aunque, todo sea dicho, Reese se puso a escuchar cintas zen y a decir que todo estaba conectado.

Fin de los spoilers.

Resumiendo: Me ha encantado “Life”, me ha dado pena (mucha) terminarla y creo que es una de las mejores series policíacas que se han hecho. Podía haber durado más, sí, pero al menos son treinta y dos episodios y una historia muy buena.

Para mí, una serie muy recomendable.


A un episodio del final de Revolution… ¿Qué se esconde en el nivel 12?

3 junio 2013

David Lyons y Elizabeth Mitchell en el 1x19 de Revolution

 

Aviso de spoilers si no has visto el episodio diecinueve de la primera entrega de “Revolution”.

El decimonoveno y penúltimo episodio de la primera temporada de “Revolution”, “Children of Men”, nos dejó con la intringulis de qué hay en el nivel 12 de la Torre, el sitio en el que se supone que Aaron (Zak Orth) debía hacer volver la electricidad aunque Rachel (Elizabeth Mitchell) nunca le hablara de la posibilidad, una entre un billón, de que la energía no volviera pero que la Tierra se incendiara.

Total que la señora Matheson no pudo acabar con la vida de Monroe (David Lyons) a pesar de que le costara la suya propia pero estaba sedienta de venganza. Así que con un grupo de hombres del general, y Randall Flynn (Colm Feore), entra e la Torre, no sabiendo cómo porque no tenía acceso, aunque con Rachel todo es supuestamente, y allí el grupo de personas que vive y rescata a Grace Beaumont (Maria Howell) les tiende una emboscada. Rachel se esconde en el bunker de Dick Cheeney y Bass la sigue y acaban juntos en el teniendo una muy buena conversación y más de una confidencia.

Juntos, armados, ayudan tanto a Aaron y a Charlie (Tracy Spiridakos), como a Miles (Billy Burke) y a Nora (Daniella Alonso) que habían entrado a rescatar a Rachel.

Fuera, Neville (Giancarlo Esposito) y Jason (JD Pardo) son atrapados por la Milicia pero al final la palabrería de Tom Neville hace que un antiguo miembro de su equipo les suelte. Si acerté en que el capitán se pondría contra Monroe ¿querrá ahora iniciar una revolución él mismo y derrocara Bass para hacerse con el poder? Neville es un tipo capaz de cualquier cosa y no le costó irse al bando contrario ni luchar junto a Miles y compañía.

Ahora, tal vez Monroe ayudara a Rachel y salvase a Charlie y a Aaron, así como a Miles y Nora pero el episodio nos deja con una pelea pendiente porque tanto Miles como Bass se vuelven a ver las caras. ¿Se pelearán?

Aunque, más importante es conocer qué demonios hay en el nivel 12 al que ninguno de los de la Torre quieren bajar. La season finale promete. La NBC la emite hoy, yo espero verla mañana.


Smash acaba por todo lo alto

31 mayo 2013

Megan Hilty y Katharine McPhee en la finale de Smash

El domingo la NBC puso punto y final a la emisión de “Smash”, tanto a la segunda temporada como a la serie porque al poco del estreno de esta entrega prácticamente se sabía que en la midseason de 2014 la serie no estaría en ella. Pero como ya escribiré una entrada al global de “Smash”, prefiero centrarme en su finale.

Así que si aún no has visto el final de la serie no sigas leyendo si no quieres enterarte de lo que pasa. ¡Spoilers a saco!

Episodio doble. El primero, “The Nominations” en el que unos esperan expectantes las nominaciones a los premios Tony y otros están a verlas venir como Derek (Jack Davenport) con el que Ivy (Megan Hilty) tiene que hablar para decirle que está embarazada de él pero el director está más pendiente de solucionar algunos problemas y la actriz no tiene muy claro si decírselo o no porque, al igual que todo el mundo, no parece creer que Derek pueda cambiar, y hay alguna que se lo recuerda.

Pero, básicamente, lo que sucede es que tanto “Bombshell” como “Hit List” reciben muchas nominaciones, la segunda una más que la primera, estando nominados Tom (Christian Borle), Julia (Debra Messing), Ivy por sus dos trabajos del año, Karen (Katharine McPhee), Jimmy (Jeremy Jordan) y el difunto Kyle (Andy Mientus) así como Leigh Conroy (Bernadette Peters) Derek por partida doble, una nominación por cada musical. Ese momento en el que dicen cuatro nominadas como Mejor Actriz Protagonista de Musical pero omiten a Ivy por equivocación fue pura ciencia ficción. ¿Karen sí y Ivy no? ¡Venga ya!

Por su parte, Eileen (Anjelica Huston) se empieza a replantear si ese musical es su vida ya que tanto a ella como a otros les ha hecho perder mucho. Así Julia recibe una llamada de su exmarido quien le dice que su abogado le pide una carta sobre su engaño y demás.

Y así llega el episodio final, “The Tonys”, que empezó así:

Julia va a ver a Michael Swift (Will Chase) y a entregarle la carta que supuestamente le iba a dar a su casi exmarido Frank (Brian d’Arcy James) pero que no puede entregarle por sus sentimientos de siempre hacia Swift; Eileen va a por Nick (Thorsten Kaye) para que la acompañe a los Tonys después de enterarse de que ya ha salido de la cárcel; Jimmy está en plan misterioso y todo porque se entrega por algo que hizo en el pasado y Derek, tras admitir que le dio a Daisy (Mara Davi) el papel de Diva en “Hit List” a cambio de sexo, es el hombre más odiado del mundillo aunque está dispuesto a enmendar lo que le hizo a Ana (Krysta Vargas)

Y, en los Tony, los premios en las categorías de musical se reparten entre “Bombshell” y “Hit List”, claro estaba, siendo el primero el Mejor Musical y haciéndose justicia con Ivy que se lleva el premio a la Mejor Actriz Protagonista de Musical… Para decepción de Karen. ¿Pero cómo te lo ibas a llevar tú, Cartwright?

Y así, Ivy parece que le dice a Derek que vana  ser padres y acaban juntos, Julia y Tom vuelven a ser pareja artística y Jimmy antes de ir a la cárcel le dice a Karen que la quiere. Y, claro, Eileen y Nick acaban juntos también. Y esas imágenes se ven entre una última actuacion: Karen y Ivy cantando a dúo una canción específicamente escrita para la finale con mucho significado que decía frases como “Hemos aprendido que hay que darles un buen final para que se olviden de todo lo anterior”.

Y ahí fue cuando sentí nostalgia porque “Smash” podía haber sido muy grande pero empezó a perder el rumbo poco a poco.


La regla del tercer episodio: dejo Hannibal

29 abril 2013

Reparto de Hannibal

 

Hace unas semanas hablé del estreno de la serie “Hannibal” en AXN y decía de ella que era la única serie nueva de midseason que esperaba con ganas en parte por estar creada por Bryan Fuller. Pues bien, si el episodio piloto me dejó algo fría, los dos mejores no han mejorado mi percepción de la serie de NBC y he decidido que para no disfrutarla mejor hago caso a mi Regla del Tercer Episodio y la dejo.

¿Los motivos? Primero que los episodios me parecen aburridos y algo lentos. Lo segundo, los personajes que en tres episodios no me caen ni bien ni me parece que tengan un mínimo de interés como para preocuparme por lo que les pase. Es más si Hannibal Lecter (Mads Mikkelsen) se comiera ya a Will Graham (Hugh Dancy) me daría exactamente igual porque si ese chico tiene que atrapar al caníbal me parece que lo lleva claro.

¿Qué más? Ah sí, que el primer caso se ha alargado hasta el tercer episodio y además no hay misterio que valga porque ya sabemos que el imitador del asesino original va  ser Lecter y a este paso lo van a descubrir cuando se acabe la temporada.

Pero lo peor es que hasta esa inverosímil serie llamada “The Following” me resultaba hasta más entretenida, que al menos me reía de lo idiotas que eran todos, y eso ya son palabras mayores. Así que lo siento mucho señor Fuller pero su serie no me convence nada, y para perder el tiempo con tantas series mejores para ver no estamos. Así que sí, dejo “Hannibal”. Bien por el que la esté disfrutando pero a mí no me engancha.


Estreno de Hannibal en AXN

16 abril 2013

Mads Mikkelsen en una promo de Hannibal

La única serie nueva de midseason que estaba esperando con ganas era “Hannibal” de la NBC, última creación de mi querido Bryan Fuller que utiliza personajes creados por Thomas Harris para su saga de novelas en las que aparece el doctor Hannibal Lecter.

El piloto presenta a los personajes principales. El cazador de asesinos en serie y desarrollador de perfiles Wil Graham (Hugh Dancy) al que el jefe de la Unidad de Ciencias de la Conducta del FBI Jack Crawford (Laurence Fishburne) acude por su peculiar forma de ver los escenarios de los crímenes para que le ayude con un caso, el doctor Hannibal Lecter (Mads Mikkelsen) que es un psiquiatra forense además de un asesino en serie canibal aunque esto no se indica del todo en el primer episodio y Alana Bloome (Caroline Dhavernas) que es una profesora de psicología que conoce bien a Graham y a Crawford y que también realiza perfiles para el FBI.

El primer caso trató sobre la desaparición de varias jóvenes similares y en él Jack Crawford acude a Graham, Lecter y Bloome en menor medida para que le ayuden, empezando el doctor Lecter a mostrar fascinación por Graham y a demostrar que no es lo que aparenta.

Admito que tal vez me esperaba más del piloto, me dejó algo fría, pero me pareció que estaba bien hecho. Es la presentación y habrá que ver por dónde van los tiros porque lo más interesante será cuando se den cuenta de que Lecter es el malo malísimo, supongo. Esa forma de ver los asesinatos de Will Graham no me parece que vaya a ser demasiado efectiva pero, como digo, veremos qué se
cuece.

José Andrés es el asesor culinario de la serie que, admito, aunque me puse a cenar mientras la veía consiguió provocarme hambre.


Ni Liza Minelli consigue reflotar Smash

12 abril 2013

Christian Borle y Liza Minelli en el 2x10 de Smash

Diez episodios de la segunda temporada de “Smash” me han llevado a pensar que habría sido mucho mejor si al final de la primera entrega Ivy (Megan Hilty) hubiese sido la elegida para interpretar a Marilyn como se merecía y la NBC hubiera decidido poner el punto y final a la serie ahí.

Me hubiera dado rabia, sí, pero al menos “Smash” habría tenido un final digno porque, a falta de unos pocos episodios para su final y habiendo sido relegada su emisión a los sábados en su país de origen, no espero nada bueno, y es triste. Al menos las canciones originales de la serie siguen teniendo muy buen nivel además de sus coreografía pero, eso no salva la mediocridad del resto.

Cambiar de showrunner y dejar de lado a Theresa Rebeck, su creadora, no fue una buena elección. Tampoco ha acabado siéndolo el corte tan brusco con personajes secundarios de la trama como el marido e hijo de Julia (Debra Messing), el malévolo Ellis (Jaime Cepero) que podría haber dado mucho más juego o quien era el perfecto Di Maggio, MIchael Swift (Will Chase). El hijo de Julia era un cansino igual que lo acabó siendo Dev (Raza Jaffrey), el ex de Karen.

Se puede pasar sin todos ellos, no digo que no, pero también sin los nuevos personajes y la trama de “Hit List”. ¿Por qué hacer una serie sobre los entresijos de un musical, “Bombshell”, y las dudas de quién interpretará en el mismo a Marilyn Monroe para después romper con eso y hacer una trama paralela sobre otro musical?

“Bombshell”, sus canciones y sus entresijos son de lo que trataba “Smash” y ojalá se hubiese quedado en eso, no en vendernos a la Karen (Katharine McPhee) superstar y a su nuevo interés amoroso, el problemático Jimmy Collins (Jeremy Jordan) y a su amigo Kyle (Andy Mientus), que no le he visto personalidad alguna hasta el último episodio. Porque, lo de Karen es para dar de comer aparte.

La señorita Cartwright, cansina por naturaleza durante toda esta temporada, se pone a cantar “Original” del musical que va a protagonizar (o no porque parece que le van a dar un escarmiento ¡por fin!), una canción irónica teniendo en cuenta de que ella de originalidad no tiene nada. Sí, ha pasado de ser esa chica de pueblo en la gran ciudad queriendo buscar su sueño a dejar aparcado el mismo para ayudar a que otras personas puedan cumplir el suyo. Puede parecer un acto noble, sí, pero estúpido un rato y más teniendo en cuenta que nos quieren vender a una chica que no llega al nivel de su otrora archienemiga Ivy Lynn.

Julia, para colmo, ha pasado de tener problemas maritales y de luchar por olvidar una relación pasada a ser una caricatura de sí misma y a flirtear con todo hombre que se le pone por delante. Vale, han sido dos, pero esa parte de la trama sobraba ¿o no?

Karen con interés romántico, Julia con lo mismo y hasta Eileen (Anjelica Huston) que ya no se dedica a tirarle copas a su exmarido sino que afirma no haberse recuperado de su anterior relación pero también se pone a flirtear con un viejo conocido.

Menos mal que Derek (Jack Davenport), Tom (Christian Borle) y Ivy no han cambiado nada siendo para mí los mejores personajes de la serie.

Sí, se la han cargado y va a morir de mala manera y todo por haber elegido el camino equivocado. Hay cosas que podrían haber intentado explotar como los problemas de “Bombshell” y su mejora, la relación Ivy-Karen, la venganza de Eileen con su ex… Pero no, se han ido por otros derroteros que no me han gustado. Así que a ver cómo le ponen el cierre porque, como decía en el título de la entrada, ni Liza Minelli consigue reflotarla. Genial que saliera, por supuesto, pero ¿no hubiese sido mejor un dúo con Ivy en vez de con Tom?

Una pena.


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