A mitad de su segunda temporada, abandono Bates Motel

30 septiembre 2014

Promo de la segunda temporada de Bates Motel

“No está mal pero se le puede sacar mucha más chicha” dije cuando hablé el año pasado de la primera temporada de “Bates Motel”. Eso es justo lo que, para mí, no han hecho convirtiendo los episodios en tediosos porque poco pasa en ellos por no decir nada. Porque, manda narices, que en una serie que podríamos catalogar como de intriga lo que mejor te parezca de un episodio sea la interpretación por parte de Vera Farmiga del “Maybe This Time” de “Cabaret”.

Cuatro episodios he aguantado y dejo seis sin ver porque me aburre “Bates Motel”. Ciertamente, me importa un pimiento lo que les pase a sus protagonistas además de sobra se sabe, al ver la fuerza bruta que le entra a Norman (Freddie Higmore) de repente y su falta de memoria en ciertas ocasiones, que él mató a su profesora como ya hizo con su padre y que su madre, que según el propio Norman haría lo que fuera por él, lo único que hace es encubrirle y negarle sus sospechas.

Luego está Dylan (Max Theriot) y su trabajo en el ámbito del tráfico de marihuana… O esto es una distracción para llenar minutos de pantalla o tiene algo que ver pero ni se vislumbra el qué porque de verdad que parece todo de relleno, al igual que la historia de Emma (Olivia Cooke) con el chico de la marihuana o la pesadísima amiga de Norma que no la deja e paz aunque esta le diga que no tiene ganas de ir a una de sus cenas/fiestas. Y para colmo aparece el hermano de Norma para poner lo que esta dice en entredicho…

Por lo tanto, he decidido que no pienso perder más el tiempo con “Bates Motel” y que pasa a la lista de esas series abandonadas para bien, ni acabo la segunda temporada ni mucho menos perderé mi tiempo con la tercera que A&E ya la ha renovado.

Y, como suelo decir siempre, si pasa algo y mejora pues me lo pierdo, que la disfrute a quien le guste.


Revisionando Mentes Criminales: Segunda temporada

29 septiembre 2014

Careta de la segunda temporada de Mentes Criminales

La segunda temporada de “Mentes Criminales” empezó donde acabó la primera, con Elle (Lola Glaudini) herida y luchando por su vida por el sudes que iba dejando pistas a los miembros del BAU (o la UAC en castellano), mientras sus compañeros trataban de darle caza. La herida de Elle era difícil de cicatrizar, y tras volver a su unidad antes de lo que cualquiera esperaría, acabó tomándose ciertas cosas demasiado personalmente y matando a un sudes a sangre fría. Pero Hotch (Thomas Gibson) la encubrió y ella acabó dejando su placa y su pistola en el episodio seis, “The Boogeyman”.

Tras la segunda parte de “The Fisher King” (El Rey Pescador) con el que se abrió la temporada, llegó el primer gran episodio de la entrega para mí, el séptimo, “North Mammon”, en el que un psicópata secuestra y encierra a tres adolescentes que deben decidir quién de ellas acabará muriendo. Duro y negro episodio, pero muy bueno. Dos episodios después nos presentaron a quien iba a reemplazar a la agente Elle Greenaway en la unidad, Emily Prentiss (Paget Brewster), la hija de la embajadora Elizabeth Prentiss (Kate Jackson) a quien se conoce episodios después, quien odiaba la política porque la había vivido desde siempre. Como ni Hotch ni Gideon (Mandy Patinkin) habían firmado su incorporación al BAU, no se fiaban, pero no tardó en superar con sobresaliente su examen en el primer caso en el que contaron con ella, episodio diez “Lessons Learned” (Lecciones Aprendidas), un grandísimo capítulo en el que Mandy Patinkin hace una actuación buenísima y que trataba sobre el jefe de una célula terrorista islámica al que debían sacar una información crucial en Guantánamo.

Lola Glaudini en The Aftermath, episodio de la segunda temporada de Mentes Criminales

Otro episodio a reseñar es el decimosegundo, “Profiler, Profiled” (El Criminólogo Perfilado, podríamos traducirlo) en el que Derek Morgan (Shemar Moore) es acusado de asesinato y en el que conocemos no solo a su madre y hermanas, sino también cosas de su pasado.

Si el valor de una temporada se mide por el número de buenos episodios que la forman, diría que la segunda entrega de “Mentes Criminales” superó con creces a su predecesora siendo mejor que buena porque a los episodios que he mencionado hay que añadir otros como el doble en el que Reid (Matthew Gray Gubler) es secuestrado y por lo que acabará drogándose, el durísimo “Ashes and Dust” (Cenizas y Polvo), o los geniales “Open Season” (Temporada Abierta) y “Legacy” (Legado), los episodios veinte y veintiuno, respectivamente.

No ha que olvidar a ese gran villano de nombre Frank (Keith Carradine) que apareció a mitad de temporada y al final de ella para acabar con su historia, lo que a la postre a Jason Gideon le haría replantearse su trabajo.

Mandy Patinkin, Keith Carradine y Shemar Moore en la segunda temporada de Mentes Criminales

Muy buenos episodios entre los veintidós que formaron la segunda temporada de la serie y una gran incorporación la de Paget Brewster como Emily Prentiss que, se convertiría en uno de mis personajes preferidos de “Mentes Criminales” si no en mi favorito hasta su marcha, a pesar de que cuando vi esta temporada por primera vez tardó en caerme bien. Claro está que ganó más y más protagonismo y la serie también ganó con ello, que Prentiss es mucha Prentiss.

A los ya citados Kate Jackson y Keith Carradine, hay que añadir otras estrellas invitadas de la temporada como Jayne Atkinson (la jefa de sección Erin Strauss), Anthony Azizi, James Van Der Beek, Amy Madigan, Melissa Leo o quienes en su día fueron protagonistas de “Turno de Guardia” (Third Watch), que ya dije que iba a contarlos, Jason Wiles, Skip Sudduth y Anthony Ruivivar, así como Josh Stewart en el papel de Will LaMontagne, quien aparece por primera vez en “Jones”, el episodio dieciocho y que tiene un flirteo con JJ (A.J. Cook), pero quien haya visto la serie ya sabe que acaban casados.

Paget Brewster y Kate Jackson en la segunda temporada de Mentes Criminales

Ah, y como las temporadas de “Mentes Criminales” tienen cliffhangers, esta no iba a ser menos aunque no llegó ni de lejos al nivel del de la primera entrega y es que la jefa Erin Strauss quiere acabar con Hotchner y le pide a Emily que sea su chivata por así decirlo porque ella la metió en el BAU.

Lo dicho, muy buena temporada.


Segunda temporada de Under the Dome: Nuevos problemas, cero explicaciones

25 septiembre 2014

Fotograma de la segunda temporada de Under the Dome

El pasado lunes finalizó en Estados Unidos la segunda entrega de “Under the Dome” (La Cúpula, en España )que al igual que el año pasado cuando se estrenó, ha vuelto a ser un éxito para la CBS con una media de siete millones pasados de espectadores. En España Antena 3 la relegó hace unas semanas a la medianoche pero aún faltan algunos episodios por emitirse de los trece que forman la temporada.

Cuando hablé de ella en 2013 ya dije que me parecía entretenida y es que sin ser ninguna maravilla ni resultar medianamente original, esta serie basada en la novela del mismo título de Stephen King tiene algo que engancha. Le sigo encontrando muchos defectos y pocas virtudes pero a la hora de la verdad quieres seguir sabiendo más. Eso sí, si fuera una serie anual, es decir fuera de la temporada veraniega, la habría abandonado hace tiempo. De hecho espero que la renueven para ver qué pasa, pero para una última temporada porque “Under the Dome” es un claro ejemplo de cómo se quiere estirar un chicle que no da para más.

Si no has visto aún la segunda temporada, no sigas leyendo, Más adelante avisaré también de spoilers sobre el final.

La segunda entrega empezó fuerte, con dos inesperadas muertes de dos personajes principales. Primero la sheriff Linda Esquivel (Natalie Martínez) por salvar a Barbie (Mike Vogel) de morir aplastado. Una muerte muy tonta que no se veía venir pero está claro que ser sheriff en Chester’s Mill es estar marcado para morir. La segunda en el mismo episodio la de Angie McAllister (Britt Robertson), una de las cuatro manos relacionadas con el huevo de la dichosa cúpula. Angie, la primero histérica se convirtió en un personaje decente y muy importante pero de golpe y plumazo se la quitaron de encima. Y, ciertamente ni su hermano Joe (Colin Ford) ni su enamorado Junior (Alexander Koch) sufrieron mucho al respecto. era bastante obvio, además, quién había acabado con su vida.

Sherry Stringfield, Dwight Yoakam y Eddie Cahill en la segunda temporada de Under the Dome

Dos personajes que se fueron y otros cinco que aparecieron. La primera la profesora de ciencias Rebecca Pine (Karla Crome) que era una especia de MacGyver porque tenía solución para prácticamente todo: desde hacer un análisis de sangre hasta construir un molino enorme, pasando por dotes de enfermera y exploradora. Eso sí, dar por saco a varios personajes también estaba entre su repertorio, pero con ella encontraron un equilibrio bastante bueno entre los dos bandos: el de Julia, que al fin y al cabo es la elegida, y el de Jim (Dean Norris).

Por otro lado también apareció el barbero del pueblo, Lyle (Dwight Yoakam) quien era amigo de Pauline Rennie (Sherry Stringfield), madre de Junior y mujer de Jim, a la que todos creían muerta pero que logra ponerse en contacto con el pueblo desde su hogar en Zenith. También la creía muerta su hermano Sam (Eddie Cahill), que se fue a vivir a una cabaña aislada cuando su hermana “murió” y al que encuentra Julia cuando tras tirar el huevo al lago aparece una chica llamada Melanie Cross (Grace Victoria Cox) a la que salva.

Melanie había muerto años atrás de adolescente, cuando encontró el huevo en compañía de Sam, su novio por aquel entonces, Pauline y Lyle: las cuatro manos originales. También conocimos al padre de Barbie, Don (Brett Cullen), cuando este salió de Chester’s Mill por un agujero llegando a su ciudad natal, Zenith, y a Hunter (Max Ehrich) un cerebro de la informática que trabaja para Don pero que quiere ayudar a los de Chester’s Mill. De hecho la cúpula parece que no tiene nada que ver con marcianos como nos dejaron caer al final de la primera temporada de “Under the Dome”, sino con la energía y la empresa de Don Barbara.

Vamos que yo creo que ni ellos mismos saben dónde van a llegar entre tanta visión de Pauline con sus dibujos, la energía, la cúpula que se contrae y esas cuevas que aparece de la nada. Porque no han explicado absolutamente nada de nada en trece episodios que básicamente han sido un cúmulo de problemas que los protagonistas han debido afrontar: cambios de tiempo bruscos, cambios de temperatura, escasez de recursos y provisiones…

Rachelle Lefevre y Mike Vogel en la segunda temporada de Under the Dome

Y en medio del todo de nuevo Big Jim Rennie queriendo imponer su ley y haciendo fechorías, sobre todo hacia el final. Y ahora sí, spoilers del último episodio.

La gente le da la espalda a Jim, pero luego vuelven a tener algo de confianza en él y hasta parece ablandarse un poco cuando descubre que su querida Pauline está viva. ero nada más lejos de la realidad, a Big Jim le interesa salir de Chester’s Mill con su familia y le importan un carajo sus convecinos sean amigos, como Andrea (Dale Raoul), o no. El caso de esta última es muy reseñable porque la acaba matando malamente y encima justifica que por su amistad lo hace rápido, para acabar con Julia pero no lo consigue, claro, porque Julia tonta no es y fiarse de Jim no es fácil. Y encima mata a la pobre Rebecca que en realidad había hecho una buena obra poniendo fin al sufrimiento de Pauline que iba a desangrarse por dentro, poco a poco. Una pena porque ambas, para mí, se han convertido en lo mejor junto a Jim en lo que a personajes se refiere.

Julia se queda a un lado del túnel que aparece cuando la tierra de traga, literalmente, a Melanie en el episodio 12, y Junior con ella tras disparar a su padre y herirle. Los demás con cara de estupefacción cuando llegan a un callejón sin salida, Barbie pone la mano en la roca y esta se derrumba dejando a su paso una luz blanca y a Melanie diciendo que les guiará a casa. ¿A casa? Casi todos ya están en ella pero atrapados por la puñetera cúpula.

Fin de los spoilers.

¿Y hacia dónde va todo esto ahora? Yo no lo veo nada claro y, la verdad, algo intrigada estoy pero tampoco demasiado. ¿Y si no la renuevan? Pues a leerse el libro, que a lo mejor el señor King ha vuelto a hacer un final horrendo pero el desarrollo de la historia es mucho mejor que, tampoco es muy difícil, la verdad.

En fin, entretenida sí, que sus apenas 40 minutos de metraje se pasan volando, pero con muchas cosas que dejan bastante que desear desde guiones flojos aunque con frases ingeniosas de vez en cuando, hasta interpretaciones que rozan el ridículo (véase por ejemplo esa escena entre Barbie y Julia en la ambulancia, a mí me creó risa en vez de lo que pretendían) y una historia que en el fondo no tiene ni pies ni cabeza.

Pero engancha, esa es la mayor virtud de “Under the Dome”.


Muy entretenida segunda temporada de Criadas y Malvadas

29 agosto 2014

Promo de la segunda temporada de Criadas y Malvadas

Divinity finalizó en miércoles con los tres últimos episodios de la temporada lo que Telecinco comenzó semanas antes, la segunda temporada de “Criadas y Malvadas” (Devious Maids). Estos cambios así porque sí se siguen sin entender así que vi los episodios cortesía de Torrent el pasado lunes. Falta de respeto al espectador toda y más teniendo en cuenta que ni me respondieron a la pregunta que les hice vía Twitter… En fin, que por eso yo soy más de la tele por cable y de verme las cosas online, que decidí que las cadenas convencionales dejaran de tocarme las narices hace tiempo.

Pero a lo que vamos, a la segunda entrega de lo que yo ya llamo “Criadas desesperadas” porque la serie desarrollada por Marc Cherry, creador de “Mujeres Desesperadas” (Desperate Housewives), esta temporada ha tenido más paralelismos con su predecesora.

Ciertamente creo que es una gran serie para el verano, es blanca, ligerilla y llena de líos que mantienen semana sí y semana también el interés. Ahora, por ligera no entendáis mala o regular, por supuesto que no tiene la calidad para ser llamada una gran serie pero está bien y sus episodios se hacen muy cortos.

No inventa nada que no hayamos visto un millón de veces en otras series, eso es cierto, y que sea la única serie que ha puesto a cuatro latinas, dos nacidas en Nueva York todo sea dicho, al frente no es que sea su mayor reclamo tampoco. Pero bueno, ya llegaré a lo que más me gusta de “Criadas y Malvadas” en un poquito.

Me equivoqué completamente cuando al finalizar la primera entrega el año pasado comenté que ya teníamos argumento para la segunda a cuenta de los problemas de Rosie (Dania Ramírez) con la inmigración estadounidense, pero lo cierto es que ya de buenas a primeras eso quedaba finiquitado. Lo que hemos tenido ha sido un misterio relacionado con el prometido de Marisol (Ana Ortiz), un asesinato de uno de los personajes fijos de la primera temporada, unos asaltacasas que juegan un papel más o menos importante con alguno de los personajes principales, los líos de los geniales Powell, y las no menos geniales escenas entre dos de mis favoritas: Zoila (Judy Reyes) y Genevieve (Susan Lucci). Aparte de varios chicarrones para alegrar la vista.

La temporada ha estado muy entretenida, y a partir de aquí voy a soltar algún spoiler así que si no la has visto aún no sigas leyendo hasta las próximas negritas. 

Judy Reyes y Susan Lucci en la segunda temporada de Criadas y Malvadas

Ha contribuido a dicho entretenimiento el cambio que ha habido a raíz de lo de Rosie, que separada de Spence (Grant Show) ha tenido lo suyo en la casa en la que se emplea, una historia con bastante jugo y buenos momentos; pero es que Carmen (Roselyn Sánchez) empleada en casa del amor de su amiga ha sido la caña, aunque he de decir que yo sigo echando de menos a Odessa (Melinda Page amilton) que tras la muerte de Alejandro (Matt Cedeño) ha desaparecido del mapa y dejándonos sin sus buenas escenas con Carmen.

Pero, para escenas las de los Powell, Adrian (Tom Irwin) y Evelyn (Rebecca Wisocky) que tendrán los problemas que tengan, se tirarán los trastos a la cabeza o serán infieles pero son de los mejores personajes que hay en la serie. Así como las citadas Zoila y Genevieve que para mí, cuando están juntas en pantalla sube la calidad de la serie. Ya la inclusión de la nominada al Oscar June Squibb como madre de la segunda en un episodio fue brillante.

Ahora, si el año pasado para mí la cansina era Valentina (Edy Ganem), este ese mérito se lo merece Marisol por preguntona. Cierto es que su historia con Nick (Mark Deklin) no acaba bien y es muy triste sobre todo al descubrirse que él atropelló al hijo de los Powell. La verdad es que la historia estaba muy bien hilvanada.

Y llegamos al cliffhanger de turno, porque ni siquiera se sabe aún si habrá una tercera temporada pero así decidieron acabarla, con la boda de Rosie y Spence y el sobrino de este, enamorado de Carmen y con un grave trastorno psicológico, disparando… ¿A quién?

Rebecca Wisocky y Tom Irwin en la finale de la segunda temporada de Criadas y Malvadas

Fin de los spoilers.

De ABC pasó a Lifetime y esta no se ha pronunciado aún sobre una tercera temporada pero, particularmente quiero más porque en trece episodios se ha convertido en una serie más completa en mi opinión que “Mujeres Desesperadas” que al final acabó perdiendo el norte a pesar de los buenos momentos que también tuvo. “Criadas y Malvadas” es un divertimento muy recomendable.


Segunda temporada de Masterchef Australia, ¡qué vicio!

21 julio 2014

Top 10 de la segunda temporada de Masterchef Australia

Iba a haber escrito este post hace tiempo pero decidí dejarlo para cuando pudiera ver la final de “Masterchef Australia” cuya segunda edición emitió Cosmopolitan en España entre marzo y junio. Tan enganchada estaba que conté los programas antes de marchar de vacaciones para ver si vería la final y un largo “no” salió de mi boca cuando me di cuenta de que me iba a ir sin haber visto el último, la final. Pero lo grabé, claro, y ya lo he visionado.

Me había tragado un spoiler (maldita Wikipedia) y supe de antemano que Adam podía ser el ganador del concurso como así acabó siendo. No era mi favorito, pero quienes quería que ganaran fueron cayendo casi de forma consecutiva. Marion, a quienes todos sus compañeros parecían dar por ganadora primero, Jonathan después y Claire al final a las puertas de poder enfrentarse o con el más joven de la edición, Callum que demostró que era más que especialista en postres, y Adam.

No vi toda la temporada, pero poco me faltó, y es que la pillé empezada una noche en que me senté a cenar frente a la televisión justo para ver la primera eliminación de los 24 mejores chefs de la entrega. ¡Qué vicio! Porque la verdad es que la edición australiana del concurso es muy ágil, la edición ayuda mucho a que lo sea y es que cada programa dura entre 45 minutos y una hora.

Gary, George y Matt, jueces de Masterchef Australia

Los concursantes la verdad es que eran bastante simpáticos en su mayoría y me he hecho muy fan del jurado. George Calombaris y Gary Mehigan son dos chefs que como maestros de ceremonias hacen un muy buen papel, siendo divertidos cuando deben serlo, serios cuando algo no les gusta pero sin llegar nunca al menosprecio insultante y que además tenían muy buen rollo con todos los concursantes. Matt Preston, el crítico gastronómico de unos dos metros de altura que le impondría a cualquiera resultó ser también un buen tío cuyas valoraciones a veces eran sorprendentes.

El camino a la final fue emocionante aunque no me parece justo que algunos fueran eliminados en pruebas de habilidades básicas y otros teniendo que cocinar platos más elaborados, ni que quien resultó ganar lograse un pin de inmunidad derrotando a un compañero, no a un chef famoso como solamente logró Marion. Y la final, intrigante aunque me oliera que había leído bien el spoiler, y con emoción también. Fue un muy buen punto, además, que la última masterclass de George y Gary fuera de varios concursantes haciendo ellos de pinches, y que todos estuvieran presentes animando a Callum y Adam.

Masterchef Australia y Masterchef España, que ya critiqué en su día son como el agua y el aceite, el primero es muy entretenido, está bien hecho y los jueces hacen un gran trabajo en todas sus facetas: mentores, críticos y cocineros; el segundo, cuya segunda temporada acaba este miércoles. hace aguas por muchos sitios y hasta les han salido concursantes rebeldes con causa que se han empezado a quejar de cosas extrañas que han vivido.

Eso sí, Cosmpolitan empezó la tercera temporada de Masterchef Australia, correspondiente a 2011, cuando inicié mis vacaciones y al volver sí que vi un programa, pero decidí que no estaba para ver otros casi 200 programas. Eso sí, probablemente retome el programa en la cuarta entrega que después, si no leí mal hay una con concursantes de las otras ediciones y eso hay que verlo.


Segunda temporada de Revolution, o cómo abrir un gran frente que se quedará en cliffhanger para siempre

24 mayo 2014

Finale de Revolution, 2x22 Declaration of Independence

Se acabó lo que se daba, a dos episodios del final ya sabíamos que NBC había cancelado la serie (aunque, tristemente, me lo olía desde hacía tiempo) así que solo quedaba cruzar los dedos para que la finale de la segunda temporada de “Revolution”, y a la postre último episodio de la serie, resultara satisfactoria.

Me guardé el penúltimo episodio para hacer una doble finale y acerté de pleno porque creo que tanto el 2×21, “Memorial Day” (Día de Recuerdo), como el 2×22, “Declaration of Independence” (Declaración de Independencia), han sido de los mejores episodios de una temporada con altibajos, porque la serie lo ha sido, en la que no solo culpo a la NBC de haberla maltratado con tanto parón, sino a los guionistas por entretenerse contando una historia y sacarnos el bombazo de otra con la que me han dejado con la miel en los labios. Rabia da, pero como era previsto, no tanto.

A partir de aquí spoilers, así que si no has visto la temporada completa, mejor que no sigas leyendo.

Steven Culp en la segunda temporada de Revolution

Ya comenté los cinco primeros episodios de la segunda entrega, esos en los que veíamos a los protagonistas meses después de que Randall Flynn (Colm Feore) soltase las bombas y cómo les había afectado lo sucedido, sobre todo a Rachel (Elizabeth Mitchell), y cómo querían vengarse como Charlie (Tracy Spiridakos) y Tom Neville (Giancarlo Esposito), a quien podían haber sacado más partido. Pero la trama principal la dejaron bastante clara, los Patriotas que habían aparecido como salvadores eran los malos de la película porque a pesar de ir de verdaderos estadounidenses, las intenciones del Presidente Jack Davis (Cotter Smith), un tipo similar a George W. Bush, eran acabar con todos los enemigos y quedarse con el país.

Así que al final Bass Monroe (David Lyons) acaba combatiendo mano a mano con su gran amigo y hermano aunque no de sangre Miles (Billy Burke), a pesar de que Rachel se la siga teniendo guardada por lo que le hizo a ella y por matar a su hijo. Charlie nunca fue un apoyo para su madre, así que el personaje de Gene Porter (Stephen Collins), padre de Rachel, creo que le vino muy bien. Y no solo Bass que Neville quería doble venganza, primero por perder a su mujer Julia (Kim Raver) y segundo por perder a su hijo Jason (JD Pardo), aunque a este lo matara Charlie (y con razón).

David Lyons en la segunda temporada de Revolution

No me olvido de Connor (Mat Vairo), el hijo de Bass quien fue a buscarle a Mexico con Miles y Rachel para que estuviera con él y al que le promete la República para acabar decepcionándole porque su vínculo con Miles es mucho mayor.

Sí los Matheson, con Gene, los Neville y los Monroe acaban combatiendo juntos, más o menos, y al final una trampa hace que los Matheson y Bass logren evitar una guerra más ofreciéndole a Frank Blanchard (M. C. Gainey), tipo importante en Texas, al Presidente en bandeja.

Hasta llegar ahí, los guionistas dieron vueltas entre campos de reclutamiento donde lavaban el cerebro a los reclutas y les programaban para que fueran máquinas de matar, a Willoughby en peligro constante y con los Patriotas mandando en él, a un Presidente de tejemanejes muy chungos, gas mostaza, una epidemia provocada, y unas cuantas muertes por disparos, espadas o navajas como la de la pobre Marion (Reiko Aylesworth, otro spoiler andante porque he visto morir a sus personajes en tres series), que cayó por Ed Truman (Steven Culp), mandamás de los Patriotas en Willoughby que podría haber cambiado de bando perfectamente.

Stephen Collins y Reiko Aylesworth en la segunda temporada de Revolution

El bombazo del que hablaba al principio es el de los nanos, o como dijo Rachel su proyecto de ciencias”. Los nanos absorbieron la energía del planeta y por eso no había electricidad, ir a la torre en la primera temporada no sirvió para restaurarla pero Aaron (Zak Orth) no tardó en comprender al principio de la segunda entrega que algo pasaba con los nanos por las luciérnagas. Así sucedió lo de ese gran episodio, el decimoquinto llamado “Dreamcatcher” (Cazador de Sueños) en el que los nanos podían retener a las personas, como intentaron con Aaron y consiguieron con Priscilla (Maureen Sebastian), en otro mundo.

Los nanos hicieron que Aaron quemara a gente como si fuera Carrie, que un montón de ratas murieran o que las luciérnagas revolotearan como lo hacían. Rachel y Aaron lograron recuperar a Priscilla pero los nanos clamaron venganza, aunque ellos no lo supieran… Así acabó la segunda temporada y la serie, dejando la puerta abierta a una tercera temporada en la que los nanos y la lucha contra ellos iban a ser el tema principal de “Revolution”.

Fin de los spoilers.

Maureen Sebastian, Zak Orth y Elizabeth Mitchell en la segunda temporada de Revolution

He disfrutado la segunda temporada que empezó muy bien, se torció a la mitad con episodios poco relevantes por alargar totalmente la trama de los Patriotas, y que a pesar de ese cliffhanger y de la ingenuidad de los responsables de la serie ha acabado bien. Sí, para mí ha sido una finale satisfactoria de temporada. Menos de serie pero qué se le va a hacer.

Fotos: NBC


Un pañuelo de Bilbao en Masterchef Australia

18 mayo 2014

Matt Preston con el pañuelo de Bilbao en Masterchef Australia

Aún no he hablado de mi enganche a “Masterchef Australia” que desde hace un par de meses se puede ver en Cosmopolitan, canal que ha empezado a emitir desde su segunda entrega realizada en 2010. Llegará el día en que lo haga, cuando acabe el reality culinario.

De lo que sí voy a hablar es de lo curioso que me pareció el pañuelo que el crítico culinario británico Matt Preston sacó en el episodio emitido el pasado jueves, el setenta y ocho. Matt Preston, un tipo que si no mide dos metros poco le falta, siempre va vestido bastante elegante, con camisa, chaqueta y un pañuelo en su bolsillo. Pues bien, para muchos el pañuelo de baldosas de dicha emisión probablemente pasaría desapercibido pero no para una que es de Bilbao de toda la vida.

Sí, como se puede ver en la imagen inferior más claramente, el pañuelo que Matt llevaba es el que se puso a la venta en Bilbao con motivo de la Aste Nagusia, la Semana Grande con las fiestas de la ciudad, en 2010 mismo año de la segunda edición del programa, cuando se renovó el merchandising y se sacó a la venta un pañuelo en homenaje a la tan famosa Baldosa de Bilbao que es todo un símbolo.

Matt Preston con el pañuelo de Bilbao en Masterchef Australia

Desde luego que es toda una curiosidad.


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