El regreso de The Killing

4 junio 2013

Joel Kinnaman como Stephen Holder en el 3x01 de The Killing

 

Ayer mismo vi el doble episodio inicial de la tercera temporada de “The Killing” que empezó bastante bien con otro caso de una chica de quince años hallada muerta. En este caso, a diferencia del de Rosie Larsen de las dos temporadas anteriores, la chica trabajaba como prostituta y vivía fuera de su casa.

Pero aunque el nuevo compañero del detective Stephen Holder (Joel Kinnaman) no quería quedarse con el caso de la chica con el cuello rajado que encontraron, Holder se vuelve muy Linden (Mireille Enos) y decide que él va a investigar. Y, hablando de Linden, va a buscarla porque ese caso tiene relación con uno en el que ella trabajó. Ese del que sabemos un poco porque en temporadas anteriores nos dieron pinceladas.

Y, por mucho que Sarah tenga una nueva vida, no le resulta difícil mirar sus archivos del caso y recordarlo aunque, nunca se ha olvidado de él. Y menos cuando recibe una carta en la que sin abrir ya sabe que es para que vaya a la ejecución de quien metió a la cárcel por dicho caso: Ray Seward (Peter Sarsgaard).

Hay un descubrimiento al final del segundo episodio que promete sobre todo porque la muerte de una chica y la desaparición de otra se quedan cortas en la historia al no haber el factor emocional de las temporadas anteriores.

El Seattle decadente se nos muestra con unos adolescentes que no tienen hogar y que sobreviven a duras penas aunque sea a base de prostituirse. Pero lo ejor es ver a la pareja de detectives junta de nuevo y descubrir que aunque Sarah Linden intente cambiar de vida, no le resulta fácil.

Me gustó el doble episodio y me quedé con ganas de más.


¡Hoy vuelve The Killing!

2 junio 2013

Joel Kinnaman y Mireille Enos en una promo de la tercera temporada de The Killing

Hace casi un año finalizó la segunda temporada de “The Killing” con el descubrimiento del asesino de Rosie Larsen. La serie fue cancelada poco después pero AMC reculó y decidió que hubiera una tercera entrega que empieza en Estados Unidos ¡hoy! Y con un doble episodio para no perder las buenas costumbres.

Esta vez, para evitar críticas, han decidido que el caso se resuelva en la propia temporada, en los trece episodios que la van a componer. Un caso que llevará al detective Stephen Holder (Joel Kinnaman) a buscar a su excompañera Sarah Linden (Mireille Enos) ya que tiene relación con uno al que ella se enfrentó en el pasado.

La intriga está servida y hay muchas ganas de ver qué hacen en esta tercera temporada. Ojalá sea otra de las muchas que puedan venir porque “The Killing” es una serie de mucha calidad.


Tercera temporada de Poker de Reinas

6 abril 2013

Wendie Malick, Jane Leeves, Valerie Bertinelli y Betty White en una promo de Poker de Reinas

“Las chicas de plata”, como yo las llamo, cerraron temporada en España hace un par de semanas cuando la cadena AXN White emitió el último episodio de la tercera temporada de “Poker de Reinas” (Hot in Cleveland).

La serie de TVLand, recientemente renovada para una quinta temporada, siguió en los veinticuatro episodios de su tercera entrega la línea de las dos primeras aunque, hay que admitir que empezó de una manera bastante floja pero a los tres o cuatro episodios recuperó la senda de las risas porque, para mí es una serie muy divertida.

Lo de “las chicas de plata” le viene al pelo, siempre lo diré, porque se quedan lejos de las fantásticas “Las Chicas de Oro” (The Golden Girls) pero el planteamiento es muy similar y tienen a Betty White.
Joy (Jane Leeves), Victoria (Wendie Malick), Melanie (Valerie Bertinelli) y Elka (Betty White) han seguido buscando el amor, han discutido, se han metido en líos y han dejado momentos muy divertidos. Incluso en la temporada se ve cómo se hicieron amigas las tres primeras aquel día en el que Victoria iba vestida de Madonna, Melanie descubrió que su novio le ponía los cuernos y a Joy la dejaron plantada en el altar.

“Poker de Reinas” me parece una serie muy recomendable ya que sus 22 minutos son puro entretenimiento, normalmente. A ver si la cuarta entrega no tarda en llegar.


Tercera temporada de Rizzoli & Isles

1 marzo 2013

Behind the scenes finale tercer temporada de Rizzoli & Isles

El miércoles de la semana pasada Calle 13 terminó de emitir en España la tercera temporada de “Rizzoli & Isles” una de las series que siempre espero ver con ganas porque me entretiene mucho.

Es una serie policíaca blanca en la que las relaciones personales pintan mucho y que normalmente presenta casos entretenidos que hacen que sus cuarenta y dos minutos se pasen volando. Lo mejor, de todas formas, es el reparto que encabezan Angie Harmon como la detective Jane Rizzoli y Sasha Alexander como la doctora forense Maura Isles donde brillan los secundarios también como es el caso de Lorraine Bracco como Angela Rizzoli o los compañeros de Jane Bruce McGill como Vince Korsak, que a mí me gusta mucho, y Lee Thompson Young como Barry Frost.

La tercera temporada ha tenido dos intentos de asesinato, uno en el que vimos a Jane en serios aprietos y otro en el que fue Maura la que pasó verdadero miedo; ambas han tenidos sus escarceos amorosos siendo más amplia lamhistoria de Jane con Casey (Chris Vance); y han resuelto casos de todo tipo, desde la muerte de una novia el día de su boda, hasta el cadaver de un deportista en un lavado de coches sin olvidar las esculturas humanas hechas por un loco o el policía muerto en la cafetería de la central.

Y, teniéndose la una a la otra, porque Rizzoli y Isles son muy amigas, claro, ha tenido mucha importancia la familia de la primera que por algo siempre que digo que voy a ver la serie me refiero a ella como Rizzoli a secas ya que Jane me parece más protagonista y que su familia salga tanto refrenda eso.

A los Rizzoli les aparecen un par de miembros nuevos causando un revuelo y un dilema al principio. Frank (Chazz Palminteri). el cabeza de familia desaparecido desde el final de la primera temporada, hace acto de presencia; Frankie (Jordan Bridges) intenta obtener la plaza de detective y hasta Angela tiene una historia amorosa con alguien bastante inesperado.

En definitiva, que “Rizzoli & Isles” es una serie entretenida a la que merece la pena dar una oportunidad. Ahora toca esperar hasta finales de año para ver más.


Miranda, una serie inglesa such fun

5 febrero 2013

Reparto de Miranda

La expresión que Penny (Patricia Hodge), la madre de la protagonista, suelta más de una vez en cada episodio sirve a la perfección para definir “Miranda” una comedia de la BBC creada y escrita (con colaboradores, hay que darles crédito también) por la actriz Miranda Hart a partir de su semiautobiografía y el programa de la emisora radiofónica BBC Radio 2 “Miranda Hart’s Joke Shop” (La Tienda de Bromas de Miranda Hart).

En una semana he visto las tres temporadas que hay hasta el momento, la tercera entrega acabó la semana pasada, dieciocho episodios en total y he de decir que “Miranda” me ha hecho llorar… de risa. Es una comedia muy divertida con personajes que muchas veces rozan lo hilarante y con unos actores que cumplen muy bien dándoles vida. Desde luego que ha sido todo un descubrimiento y me ha servido para ver a Miranda Hart en un papel completamente distinto al que hace en “Llama a la Comadrona” (Call the Midwife).

Miranda Hart y los fruit friends de Miranda
¿De qué trata “Miranda”? Bueno, Miranda es una treintañera de un metro ochenta y cinco de altura algo entrada en carnes (le encanta comer, basta con escuchar lo que desayuna) y muy torpe que al obtener una herencia decidió montar una tienda de bromas y contratar a su mejor amiga Stevie (Sarah Hadland) como gerente.

Miranda es una friki en toda regla que se inventa historias increíbles, que se pone a cantar cuando tiene ocasión porque las frases de las canciones las puede aplicar en sus conversaciones, y que se fabrica amigos de fruta. Además a Miranda le encanta vivir sola porque así puede hacer peculiares competiciones si que nadie la vea y en vez de correr galopa (esto es algo que todo el mundo ha hecho alguna vez sí o sí). Además, interactua con el espectador diciendo cosas a cámara o simplemente con sus miradas y gestos.

Sarah Hadland en Miranda

Competiciones de lo más extravagantes también las hace con Stevie porque si Miranda es friki, su amiga no lo es menos. No obstante siempre que puede saca la foto de Heather Small, la cantante del grupo británico M-People, y le pregunta a Miranda, cantando, eso de “what have you done today to make you feel proud?” (¿qué has hecho hoy que te haga sentir orgullos?) imitando a Small. Se llevan muy bien pero también se hacen rabiar y Miranda se mete mucho con la altura de Stevie porque le saca medio cuerpo. Pero Stevie es su consejera.

De quien no quiere consejos Miranda es de su madre porque Penny siempre quiere emparejarla ya que desea que su hija salga de la soltería. Penny pretende normalmente que Miranda no vaya a los actos sociales a los que la invitan para que no la deje en ridículo, algo que suele suceder, pero en el fondo se parecen más de lo que creen. Penny se caracteriza por su frase, la anteriormente mencionada “such fun” (tan divertido) pero no hay que olvidar su tendencia a decir “what I call” (lo que llamo) y una palabra normal después o cómo las palabras ofensivas las dice omitiendo otras normales en la misma frase. Su hija también omite pronunciar correctamente cualquier palabra con la raíz sex (sexo, sexual…).

Patricia Hodge y Miranda Hart en Miranda
Y no, Miranda no tiene novio pero está enamorada de quien siempre le ha gustado desde que se hicieran amigos en la universidad, el cocinero Gary (Tom Ellis), un chico muy guapo y muy buena persona también con el que hay una TSNR (tensión sexual no resuelta) palpable pero ambos insisten más de una vez en que son amigos. Gary, además, entiende muy bien a Miranda y no la suele juzgar por nada.

En el primer episodio Gary vuelve desde Hong Kong, si mal no recuerdo, para quedarse y le contrata Clive (James Holmes), el dueño del restaurante de al lado de la tienda de Miranda. Y de vez en cuando también aparece Tilly (Sally Phillips) una antigua amiga del colegio de la protagonista que siempre le pone motes como Queen Kong, que cuando la llaman por teléfono o le mandan un mensaje siempre coge el móvil y suelta su frase característica “bear with” (aguanta) y que puede llegar a ser irritante con su forma de hablar.

Tom Ellis en Miranda
No, no hay nadie normal en “Miranda” y ahí reside parte del encanto de la serie también que, es muy recomendable y que tiene episodios brillantes, sobre todo en la primera y en la segunda temporada. La tercera no está nada mal, ojo, pero no brilla tanto. Mi episodio preferido, uno de la segunda temporada en el que Penny y Miranda visitan al psicólogo, simplemente espectacular.

Por cierto, la serie tiene muy buena música.


Especial de Navidad de Downton Abbey: Amor, vida y muerte

30 diciembre 2012

Promo del 3x09 de Downton Abbey, especial de Navidad

Si no has visto el último episodio de la tercera temporada de “Downton Abbey”, el especial emitido en Navidad, mejor no sigas leyendo. Hay muchos spoilers en esta entrada.

Como ya hicieran el año pasado, “Downton Abbey” reservó su último episodio de la temporada para el especial de Navidad aunque, a diferencia de en 2011, el episodio no era navideño.

No se filtró nada en la segunda temporada pero a mediados de la tercera entrega saltó la noticia de que Dan Stevens, que interpreta a Matthew Crawley, dejaba la serie probablemente y, ya me esperaba que cerraran su trama en este episodio como, así ha resultado ser. Pero, no adelantemos acontecimientos y vayamos al principio.

Los Crawley se marchan a las Highlands escocesas a pasar diez días en el castillo Duneagle propiedad de los padres de Rose (Lily James). En Downton dejan a todos los sirvientes a excepción de Anna (Joanne Froggatt), Bates (Brendan Coyle), O’Brien (Siobhan Finneran) y Molesley (Kevin Doyle).

Socatira en el 3x09 de Downton Abbey especial Navidad
Mientras en el castillo los hombres salen de caza y las mujeres van de picnic, además de la celebración de un baile que hace que Mary (Michelle Dockery) decida que dado su avanzado estado de gestación bailar no ha sido lo más adecuado; en“Downton Abbey” los sirvientes se relajan a pesar de que Carson (Jim Carter) les hace limpiar todo. Gracias a que la señora Hughes (Phyllis Logan) le convence un poco, Carson deja que los empleados vayan a divertirse a la feria de un pueblo cercano donde la señora Patmore (Lesley Nicol) tendrá una especie de cita con un hombre que le tira los trastos pero no deja de tontear con toda chica que ve.

Lesley Nicol en el 3x09 de Downton Abbey especial Navidad
Las rencillas entre el matrimonio propietario de Duneagle son evidentes y tanto Robert (Hugh Bonneville) como Cora (Elizabeth McGovern) acaban hablando del divorcio con el matrimonio pero para la gente de su posición en esa época se ve que no era una opción muy deseable. Ocurre algo muy evidente y es que Rose, que ya visitó Downton en un episodio de la temporada, irá a vivir con sus tíos a Yorkshire. Me gustó mucho que los buenazos de Anna y Bates le dieran algo de consuelo y que Rose ayudara a Anna a aprende los pasos de baile para darle una sorpresa no solo a su marido sino a Lady Mary. Y es que, en el famoso baile, no solo bailan los de clase alta sino también las doncellas y valets.

Este fue, sin duda, un episodio muy centrado en los sirvientes tanto en Duneagle como en Downton. En el castillo primero porque a O’Brien le sale una enemiga a la que da esquinazo porque de tonta no tiene un pelo y a mala pocas la pueden ganar, y en el segundo también porque hay muchas buenas escenas entre Hughes, Carson y Patmore y asistimos a la reconciliación de Thomas (Rob James-Collier) y Jimmy (Ed Speelers).

Jim Carter en el 3x09 de Downton Abbey especial Navidad
Como el señor Fellowes tiene que meter el elemento culebronesco sí o sí, a Tom Branson (Allen Leech) le sale una sirvienta que le pretende y la señora Hughes decide que lo mejor es despedirla y aconsejar a Tom como lo hacía antes. Mucho pretendiente en hora y treinta y dos minutos porque a Isobel (Penelope Wilton) el doctor Clarkson (David Robb) le echa los trastos literalmente aunque ella, muy gracilmente, le dice que prefiere que sigan siendo amigos que así ella puede hacer lo que le venga en gana.

Dan Stevens y Michell Dockery en el 3x09 de Downton Abbey especial Navidad

Admito que durante todo el episodio estaba pensando “ahora muere Matthew”. Pensé en accidente de caza (un tiro por la culata), uno de caballo cuando le dicen que Mary, que se había vuelto a casa antes, va a ser madre, o incluso asesinado a manos del pretendiente de Edith al que le dice que lo mejor que puede hacer es dejarla en paz. Pero no, hubo que esperar al final cuando en el hospital ve a su colorada mujer después de haber dado a luz a un niño sano y de darle un beso, el último. Porque, Matthew Crawley acaba aplastado por su coche de camino a casa.

Bravo al encargado del montaje por mostrarnos cómo Matthew va por la carretera mientras Mary le dice a Anna en el hospital que cuando llegue su familia no deje que su marido quiera entra de nuevo el primero para ver a su hijo porque ya ha tenido ocasión y a Robert diciéndole a Cora que qué bien que su hija y yerno hayan sido padres después de todos los vuelcos de su relación.

Dan Stevens en el 3x09 de Downton Abbey especial Navidad
Un muy buen episodio en el que una vez más,a pesar de que se repitan situaciones ya vistas, el reparto al completo brilla con luz propia. Aunque, sería injusto no destacar por encima del resto esta vez a Phyllis Logan, Lesley Nicol y Jim Carter.

RIP Matthew Crawley. Veremos como a Mary le va de madre viuda.


Tercera temporada de Downton Abbey

27 noviembre 2012

Si no has visto la tercera temporada de “Downton Abbey” mejor que no sigas leyendo. Esta entrada está llena de spoilers.

Hace casi un mes finalizó en Reino Unido la tercera temporada de “Downton Abbey”, una entrega que me ha parecido brillante de principio a fin aunque, aún queda el especial de Navidad que ITV emitirá el 25 de diciembre.

Se ha visto de todo: bodas, muertes, plantes en el altar, nacimientos… Y amor, que por algo a veces he llamado a la serie “Loveton Abbey”.

La temporada comenzó con la visita de la madre de Cora (Elizabeth McGovern) desde el otro ado del charco, una señora de armas tomar interpretada por Shirley MacClaine. Huelga decir que en su breve estancia, chocó con Violet (Maggie Smith). Aunque, algo que perdió “Downton Abbey” durante su segunda entrega y que, particularmente, me dio mucha rabia, fueron los dimes y diretes entre la propia Violet y Isobel (Penelope Wilton) que esta temporada se han recuperado dando lugar a escenas muy divertidas. Ellas dos hacen con su presencia juntas grandes escenas en mi opinión. El guión ayuda muchísimo, claro, pero la ironía también.

Matthew (Dan Stevens) y Mary (Michelle Dockery) por fin pasaron por el altar e intentan tener un hijo que sea el heredero de la propiedad, que tras una mala inversión de Robert (Hugh Bonneville) casi tienen que vender. Claro que el dinero del padre de la exprometida del propio Matthew logra salvar Downton. He de decir que esas conversaciones de alcoba entre los recién casados han sido de lo más interesantes.

En la segunda temporada aprendí más a apreciar a Edith (Laura Carmichael) que poco a poco me fue cayendo mejor. En esta temporada ya he acabado de simpatizar con ella y es que la pobre tiene más poca suerte… Iba a casarse con es ehombre mayor que le gustaba que a pesar de no tener el beneplácito de parte de la familia decide seguir adelante con la boda… Para acabar dejando a la chica plantada en el altar. Pero tal vez Edith sea de los miembros más fuertes de su familia, y tras llorar desconsoladamente acaba recuperándose e iniciando un nuevo acometido: la redacción de artículos periodísticos para un periódico. Lo que la hace ir a Londres y conocer a un posible pretendiente, su editor, aunque como la vida no es un camino de rosas, ni de baldosas amarillas, el editor, que también parece gustarle a ella, está casado y no puede dejar a su mujer por un caso muy a lo “Jane Eyre”.

Llego a la benjamina Crawley, Sybill (Jessica Brown Findlay). Vuelve con Tom (Allen Leech) a Downton embarazadísima y huyendo de la patria de su marido, Iranda, por algo que se supone que el exchofer ha hecho. No lo tiene fácil el bueno de Tom para acostumbrarse a ser un Crawley, ni todos los miembros de la familia, ni los de arriba ni los de abajo, comulgan con la idea de su nueva posición.

Pero, el inesperado y triste sucedo que ocurre en el episodio cinco del que ya hablé, la muerte de Sybill tras el nacimiento de su hija, harán que las cosas cambien para Tom. En parte gracias al apoyo de Mary y de Matthew, en parte gracias a Cora.
A esta última le cogí mucha manía en la segunda temporada a raíz de su llamada a Lavinia, pero esta temporada Cora ha estado de diez. En el episodio cinco y sucesivos, tras su desprecio hacia Robert provocado por la muerte de su hija meno,r estuvo brillante, no hay mejor forma para definirla.

En lo que respecta a los trabajadores, Carson (Jim Carter) sigue luciendo con luz propia siendo geniales siempre sus conversaciones con la señora Hughes (Phyllis Logan) quien sufrió casi en silencio por su salud encontrando apoyo en quien no es tan áspera como parece, la señora Patmore (Lesley Nicol). Tres nuevos sirvientes aparecieron en escena, uno el sobrino de O’Brien (Siobhan Finneran) quien tuvo sus rifi rafes con Thomas (Rob James-Collier) a quien el karma siempre ataca.

Y Anna (Joanne Froggatt)… La sufridora Anna cuan señora Fletcher ayuda a resolver el caso del, finalmente, suicidio de la señora Bates por lo que su amado marido John Bates (Brendan Coyle) queda libre volviendo a casa.

A falta del especial de Navidad, esta tercera temporada de esta gran serie llamada “Downton Abbey” ha sido excepcional para mí, tal vez la mejor de las tres que llevan realizadas.


3.05 de Downton Abbey: una escena vale más que mil palabras

21 octubre 2012

Aviso de spoilers. Si no has visto el 3.05 de “Downton Abbey” no sigas leyendo si no quieres tragarte un grandísimo spoiler. 

Sigo pensando que “Downton Abbey”, a pesar de unos poquitos peros, es una gran serie. El quinto episodio de la tercera temporada es una buena muestra del buen hacer del señor Julian Fellowes como creador de este culebrón de época (que lo es) así como del reparto. Una escena vale más que mil palabras, quien haya visto el episodio sabrá qué voy a mencionar y es que me pareció una lección impresionante de interpretación de un grupo de actores de los buenos así como desgarradora.

Situación: Lady Sybil (Jessica Brown Findlay) está a punto de dar a luz al  hijo o hija que tendrá con Tom Branson (Allen Leech) y su padre, Roberh (Hugh Bonneville) decide en vez de llamar al Dr. Clarkson (David Robb), el médico de la familia, llamar a un experto. Pero, Cora (Elizabeth McGovern) no está de acuerdo con la situación y hace llamar a Clarkson.

Cuando Sybil no empieza a sentirse demasiado bien, ambos doctores empiezan a tener sus diferencias de diagnóstico y surgen dos bandos en favor de uno u otro médico. Robert sigue en sus trece de que el otro doctor trate a su hija pequeña en detrimento de Clarkson recordando que diagnosticó mal a Matthew (Dan Stevens) cuando este parecía estar paralítico.

Pero, ocurre lo que se ve venir en cuanto Sybil le dice a su madre que oye a Tom después de dar a luz.  Mary (Michelle Dockery) despierta a toda prisa a sus padres. Sybil está fatal y el doctor Clarkson es muy directo, “no hay nada que hacer”, porque él estaba en lo cierto. Y ahí es cuando a las caras de estupefacción del médico que se equivoca, la de resignación de Clarkson, las de “no puede ser, esto es na pesadilla” de Edith (Laura Carmichael) y Robert, la de “no, por favor, no” de Tom o la de “vaya drama” de Matthew se mezclan con las de quienes más sobresalen en la escena,  en mi opinión: la propia Sybil, Cora y Mary.

Sybil sufre convulsiones al no poder respirar mientras Mary la agita preguntándole si la escucha y Cora se queda en todo momento al lado de su hija incluso cuando fallece. Si la escena de la muerte no era lo suficientemente desgarradora Elizabeth McGovern volvió a hacer que Cora me cayese bien (no le perdonaba que llamara a Lavinia en la segunda temporada para alejar a Mary de Matthew) mientras le habla a su hija mirando fijamente a cámara y sin retirar la mirada en ningún momento ni cuando entra su hija mayor para saber si quiere compañía.

Es la primera muerte importante en “Downton Abbey” y me pareció algo muy impactante e inesperado (antes de ver, repito, la última conversación de Sybil con su madre). Cora no se lo va a perdonar tan fácilmente a su marido (y eso que no sabe que casi le pone los cuernos con una de las criadas en la segunda temporada) pero creo que Fellowes podía haber hecho que la fría Mary recapacitara e intentara llevarse bien con Edith en vez de decirle lo que le soltó después de preguntarle Edith si podrían llevarse bien.

De todas las escenas vistas a lo largo del año, esta en particular ocupa el número dos de mi ranking. RIP Lady Sybil Crawley.


Tercera temporada de Battlestar Galactica

20 mayo 2012

Aviso de spoilers.

Hasta las buenas series tienen temporadas malas y la tercera de “Battlestar Galactica” es bastante inferior a las dos primeras entregas.

Con la mayor parte de los supervivientes en Nueva Caprica y Galactica, y quienes aún quedan en ella sin nada que hacer, a Gaius Baltar (James Callis) no le va muy bien de presidente y más teniendo a los cylons con apariencia humana encima. Boomer (Grace Park) y Número Seis (Tricia Helfer) intentan hacer cambiar de opinión a las demás copias respecto a cómo controlar las cosas pero pasan de ellas, aunque D’Anna (Lucy Lawless) pronto querrá ir por su cuenta.

En Nueva Caprica las cosas van muy mal porque están sometidos a la tiranía de los cylons y encima se ha creado la policía con humanos para controlar a los habitantes del lugar. Pero hay una resistencia en la que están Saul Tigh (Michael Hogan), Galen Tyrol (Aaron Douglas) y Sam Anders (Michael Trucco), dispuesta a hacer lo que sea para acabar con los cylon y Baltar.

Mientras Adama (Edward James Olmos) se ha dejado bigote, Lee (Jamie Bamber) se ha puesto muy gordo y se ha casado con Dee (Kandyse McClure) y Helo (Tamoh Penikett) y Sharon (Grace Park) siguen juntos; en Nueva Caprica Kara (Katee Sackhoff) se ha convertido en la mujer de Sam, Laura Roslin (Mary McDonnell) da clases en la escuela, y la resistencia, como decía, intenta acabar con el enemigo.

Y, es muy interesante la parte de la vida en el planeta y de cómo Starbuck sufre la tortura de Leoben (Callum Keith Rennie) pero solamente se muestra en cuatro episodios de veinte que forman la temporada. POdría haber dado mucho juego, pero enseguida Adama decidió que tenía que ir a por los suyos y los rescató.

Roslin volvió a ser presidenta, como no, y la lucha contra los cylons prosiguió en el espacio. Pero, a pesar de seguir incluyendo temas sobre los que pensar, hay episodios muy aburridos aunque los que son buenos lo son mucho como el noveno, “Negocios inacabados” (Unfinished Business), el del boxeo en el que los fantasmas, la ira, los recuerdos… Todo sale para ser recordado y superado por los protagonistas en un ring de boxeo en el que los recuerdos de cosas que hicieron en Nueva Caprica salen a relucir. Y, no puedo olvidarme del gran discurso de Lee al final del último episodio, o de “El Ojo de Júpiter”, ni tampoco de la revelación de los cuatro cylons que forman los llamados Cinco Últimos: Tyrol, Anders, Tigh (la resistencia, qué ironía) y la ayudante de la presidenta.

“Battlestar Galactica” es una buena serie, pero cuando se pierde, se pierde, y en la tercera temporada, para mí, se perdió muchas veces y desaprovechó su potencial.


Tercera temporada de Brotherhood

7 marzo 2012

Aviso de spoilers.

Por fin he terminado la tercera temporada de uno de los descubrimientos del pasado año, aunque la serie finalizara en 2008. Hablo de “Brotherhood” a la que no me costó engancharme y cuya tercera temporada me ha parecido la más floja de las tres y que Fox Crime acabó en diciembre. Por cierto, se agradece que la emitiera seguida con solamente un parón.

El tema político, la parte más aburrida de la serie en mi opinión, volvió a ocupar gran parte del metraje de los nueve episodios que forman la última entrega de la serie creada por Blake Masters. En ella siguen los chanchullos de Tommy Caffee (Jason Clarke) que en un momento le promete a su mujer Eileen (Annabeth Gish) dejar la política. A pesar de todos los problemas que han tenido ella está embarazada y parece que se han perdonado mutuamente.

Su hermano Michael (Jason Isaacs) convertido en el jefe de la banda de crímen organizado de The Hill sigue también con su actividad delictiva e, irónicamente, acaba siendo el jefe del que fuera el suyo, Freddie Cork (Kevin Chapman). El principal problema que tendrá será el líder de la banda italiana aunque su novia Kath (Tina Benko) acaba acercándose mucho al primo de los Caffee, Colin (Brían F. O’Byrne) que ya es considerado por Rose Caffee (Fionnula Flanagan) como un hijo propio.

Y, Declan (Ethan Embry) acaba aceptando un puesto de trabajo que le ofrece el propio Tommy para investigar la corrupción y Deco decide que aunque conoca a los Caffee desde siempre tiene que atrapar al político corrupto. Porque sí, Tommy no es mejor que su hermano Mike y en esta tercera temporada se ha vuelto a demostrar. Uno usa la política y el otro la violencia pero al final los motivos son similares.

Irregular creo que fue pero tuvo un episodio muy brillante, el quinto en el que en un día festivo casi toda la familia se reúne en la casa que Tommy piensa comprar para Eileen y sus hijas. El final fue realmente bueno, algo precipitado porque a la temporada como que le faltaron algunas cosas (nada se supo del cadáver del fiscal federal, la enfermedad de Rose se trató en un episodio y de la de Mike solo se sabe por sus pastillas…) pero al menos todo queda cerrado perfectamente y podemos decir que al final “Brotherhood” es como un círculo ya que empieza con la llegada de Mike a The Hill y acaba con su marcha forzada por Tommy ya que con Michael en la ciudad él no podría lograr su objetivo de ser al fin el presidente de la cámara baja de Providence.

Lo cierto es que pensé que alguno de los protagonistas acabaría muerto pero me equivoqué, de lo cual me alegré, aunque admito que el mejor final hubiese sido que alguien le diera su merecido a Michael y que Tommy acabase con sus huesos en la cárcel.


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