Battlestar Galactica, muchísimo más que una serie del espacio

2 julio 2012

Seis meses me ha llevado ver, hasta lo extras, la serie “Battlestar Galactica”, dedicándole al menos una tarde de mis fines de semana y viendo episodio tras episodio en ocasiones incapaz de dejar un cliffhanger importante sin respuesta casi inmediata. Ya expliqué en su día que había escuchado hablar mucho en podcasts de la serie desarrollada por Ronald D. Moore a partir de la original de 1978 y que como me la dejaron en DVD ya no había excusa para retrasar su visionado.

Aún a riesgo de repetirme después de haber comentado temporada tras temporada según las veía, creo que “Battlestar Galactica” es digna de un post final en el que muestre el por qué no es una serie sobre el espacio como otra cualquiera, por qué hay que verla y por qué me ha gustado.

La historia:

A pesar de que se pierde por momentos llegando a tener episodios realmente malos en mi opinión, la historia de “Battlestar Galactica” es interesante de principio a fin. Humanos que luchan contra robots creados por ellos mismos en una guerra que no parece tener fin mientras buscan la Tierra, un planeta perdido donde pretenden iniciar una nueva vida lejos de sus acosadores.

Claro que, la cosa es más difícil cuando se descubre que hay robots con apariencia humana viviendo con los humanos. Cualquiera puede ser un cylon y los descubrimentos de quiénes son no dejan de ser impactantes, normalmente.

Temas tratados:

Que la serie no es un simple programa de ficción sobre el espacio y una guerra que se da en él se demuestra una y otra vez por la amplia gama de temas tratados. Se habla de la guerra sí, de la ley marcial, de motines, de traición, de bondad y de maldad o de paz.

“Battlestar Galactica” no es una serie que se lo da todo mascadito al espectador sino que le hace pensar siendo muy crítica normalmente. Así se habla del aborto o de la justicia, pero la religión está muy presente ya sea por la creencia de un solo dios o de muchos dioses pero también por el ateismo de un líder nato como es el comandante William Adama.

Hay misticismo también, odio, amor y tensión sexual no resuelta (a veces salta chispas entre Starbuck y Apollo o Adama y Roslin), resuelta. Depresión y humor. Cuentas pendientes y remordimiento. Los guionistas hicieron un gran trabajo, desde luego.

Personajes:

Siempre lo diré, soy muy de personajes. Si no me llaman medianamente la atención no dudo en dejar una serie. No es el caso de “Battlestar Galactica” ya que en ella hay infinidad de personajes con mucho que aportar a la serie. Algunos que aunque sean muy secundarios en un principio después se convierten en piezas importantes del puzzle. Infinidad digo porque son muchos. De mis favoritos William Adama (Edward James Olmos), Laura Roslin (Mary McDonnell), Starbuck (Katee Sackhoff), Lee Adama (Jamie Bamber) quien da el mejor speech de toda la serie en la tercera temporada, Saul Tigh (Michael Hogan), el doctor Cottle (Donnelly Rhodes), Helo (Tahmoh Pennikett), Tyrol (Aaron Douglas), D’Anna (Lucy Lawless) y sobre todo el doctor Gaius Baltar (James Callis) y la cylon número Seix (Tricia Helfer).

Todos tienen sus altibajos, todos pueden ser unos completos gilipollas en un momento o en otro pero se les coge mucho cariño, tanto que ya están en mi lista imaginaria de personajes de televisión dignos de ser recordados.

El final:

Cerrar una serie tiene que ser difícil más que nada porque es algo que los fans de la misma pueden amar u odiar sin término medio. El final, dividido en tres episodios o en uno y una doble entrega, de esta serie es simplemente muy grande tanto que, si te has aburrido antes durante muchos momentos antes de llegar al desenlace, te olvidas de esas partes porque la redención, como la de Gaius Baltar, llega al final.

Si lo dicho no es motivo suficente para dar una oportunidad a “Battlestar Galactica” solo se me ocurre decir que hay que verla porque, hasta con sus altibajos, es una de las mejores series de personajes que se han hecho nunca y una de las mejores series de la primera década de este siglo XXI.

Reviews de las temporadas:

Primera temporada + Miniserie
Segunda temporada
Tercera temporada
Cuarta temporada + Razor


Cuarta temporada de Battlestar Galactica y Razor

1 julio 2012

Aviso de spoilers.

En los DVD’s de la serie “Battlestar Galactica” la última temporada viene dividida en dos pero como nunca hubo quinta temporada, sino un parón a causa de la huelga de guionistas de 2007, he preferido comentarla como es, un todo.

No sé quién tuvo la poco brillante idea en mi opinión de poner la película o capítulo largo de nombre “Razor” antes de la última entrega de la serie porque hubiese sido mejor y habría tenido más sentido haberla emitido después de los episodios de la segunda temporada en los que aparece la nave Pegasus pero con ella empieza la temporada aunque, bien es cierto que en la emisión original en Estados Unidos, entre una y otra pasaron cinco meses.

“Razor” está muy bien, al menos a mí me gustó bastante. Cuenta cómo cuando Lee (Jamie Bamber) está al cargo de la nave Pegasus recluta a la teniente Kendra Shaw (Stephanie Chaves-Jacobsen) una mujer bastante fría que sirvió a las órdenes de la almirante Helena Cain (Michelle Forbes) y a la que se entiende bastante bien después de ver a lo que se tuvo que enfrentar. También se ve cómo era Cain y por qué hacía lo que hacía, hay que decir que alguien en la cuarta entrega de la serie se refiere a ella como criminal de guerra.

Así, “Razor” nos vuelve a llevar a cuando Galactica se encuentra con Pegasus y la almirante Cain empieza a mandar por encima del comandante Adama (Edward James Olmos) y de cómo en Pegasus tienen una copia de la cylon número Seis (Tricia Helfer) que es quien, precisamente, acaba con la vida de su captora, la almirante. Entendiéndose muy bien el por qué de la última escena entre ambas. “Razor” habla también de redención sobre todo con la figura de la teniente Shaw.

He de decir que, aunque alguna parte la haya pasado para delante, la cuarta temporada de “Battlestar Galactica” me ha gustado mucho. En ella se vuelven a hablar de muchos temas que nunca, tristemente, pasarán de moda como por ejemplo la guerra civil y es que unos cylon siguen contra los otros y hasta los centuriones se rebelan cuando descubren que viven engañados; los cuatro cylons pertenecientes a los cinco últimos tiene que mostrar su identidad y, sorprendentemente, dados quienes eran todo sea dicho, no son incomprendidos por los humanos; la presidenta Roslin (Mary McDonnell) cede su puesto cuando el cáncer no le deja respiro y decide pactar con el enemigo pasando a tener aliados entre los cylon, aliados cono D’Anna (Lucy Lawless) que también quiere acabar con el conflicto.

A bordo de Galactica hay un motín que acaba con los traidores, Tom Zarek (Richard Hatch) y Felix Gaeta (Alessandro Juliani), abatidos por un pelotón de fusilamiento y… llegan a lo que creen la Tierra. Un lugar totalmente sin vida, excepto por una pequeña planta que encuentra Laura Roslin y que se lleva consigo. Un lugar que trae recuerdos a Tyrol (Aaron Douglas), Saul Tigh (Michael Hogan), Sam Anders (Michael Trucco) y a Tory (ekha Sharma) y es que es la decimotercera colonia que era Cylon. Allí empezó todo y la jefa, la quinta de los últimos cinco no era otra que Ellen Tigh (Kate Vernon). Un lugar en el qe Kara Thrace (Katee Sackhoff) encuentra su cadáver y lo quema, algo que le lleva a buscar respuestas.

Al final, cylons y humanos luchan contra los cylons que no quieren más que la destrucción dirigidos por Cavill (Dean Stockwell) y los buenos ganan encontrando, aunque ellos no lo mencionen, la Tierra verdadera donde se instalan.

La resolución de la historia se lleva a cabo en tres episodios, siendo el último doble, en los que hay mucha acción y mucha emotividad. He de decir que es uno de los mejores finales de serie que he visto y una gran muestra de lo que significa “Battlestar Galactica”. Tres episodios en el que se nos muestra qué hacían antes de la invasón cylon oslin, Adama o Tigh en Caprica y que acaba con varios de los supervivientes yendo a explorar el planeta para encontrar dónde asentarse, con Lee y Starbuck despidiéndose de William Adama y Laura Roslin porque Adama quiere que la mujer a la que quiere vea un bonito panorama en sus últimos suspiros de vida, y con Lee contándole sus planes a Kara antes de que esta, como por arte de magia, desaparezca.

Kara Thrace era un ángel al igual que podían serlo la número Seis y el Gaius que veían Gaius y la número Seis de Cáprica. Aunque lo mismo son dioses ellos mismos (yo creo que sí) que ¿para qué elegir uno si puedes tener dos de sexos diferentes? Con ellos, precisamente, acaba la historia muchos miles de años después recordando que la historia se repite una y otra vez (esto tiene mucho tufillo a “Perdidos” o viceversa) y con una clara crítica ya que en el tiempo en el que se les ve en un lugar muy similar a la neoyorkina Times Square hay televisiones en las que se ven robots capaces de hacer muchas cosas, un tiempo que es claramente el nuestro.

Moraleja, el ser humano no aprende. Esta cuarta temporada es un muy buen broche final a una buena serie como esta, un final que no dudo en calificar de maravilla de la creación, un final que me hizo derramar lágrimas en parte por tener que decir adiós a un puñado tan bueno de personajes.


Séptima temporada de Mentes Criminales: Recapitulación, season finale y la despedida por todo lo alto de Prentiss

8 junio 2012

Aviso de spoilers.

El final de la séptima temporada de “Mentes Criminales” (Criminal Minds) ha sido de traca y no únicamente por la explosión que hay en el doble episodio sino por el resto de acontecimientos: una toma de rehenes, una relación inesperada, una boda y una marcha, ahora de verdad, la de la agente Emily Prentiss (Paget Brewster).

Pero dejo eso para más tarde ya que me voy a explayar a gusto, para hacer la recapitulación de la temporada que empezó realmente bien con la vuelta de Emily a la Unidad de Análisis de Conducta, para asombro de algunos de sus compañeros que la creían muerta, claro. Un episodio en el que el equipo tiene que vérselas con un senador que les pone en entredicho por sus acciones pero que gracias a la declaración de todos, cede en sus pretensiones.

A partir de ahí una sucesión de episodios más o menos interesantes, episodios mejores y peores aunque ninguno aburrido para mí en el que se demostraba una vez más que los guionistas al tener que separar la parte de los protagonistas con las de los sudes (sujetos desconocidos) muchas veces hacían que unos actores tuvieran mucho menos diálogo que otros. Este es el único pero que le puedo poner a la serie, en realidad, el desequilibrio de diálogo y lo he notado mucho esta temporada con las pocas apariciones de Reid (Matthew Gray Gubler) y el poco protagonismo otorgado a Emily tras su vuelta algo que me ha resltado bastante curioso aunque el episodio 150 estuvo muy centrado en ella y en sus problemas tras la experiencia vivida.

Ese episodio, junto con el primero y el doble final son los más destacables de la temporada en mi opinión, una temporada en la que hemos visto algo más de colegueo que siempre se agradece y de vida personal (sin pasarse en esto último). Y así llegamos al episodio final, la despedida de Paget Brewster de la serie tras decidir no renovar su contrato, algo de lo que ya hablé en su día y que me sigue pareciendo totalmente entendible por su parte.

Sí, soy fan de Prentiss y eso que tardó en convencerme casi toda la segunda temporada. Se nota que Erica Messer, que ha estado durante seis años a la sombre de Ed Bernero y que tomó las riendas de la serie como showrunner el verano pasado también es fan del personaje porque si ya demostraron la temporada pasada que le podían dar una salida muy digna, la señora Messer se ha lucido en su guión para darle no solo un gran final a una temporada regular sino una magnífica salida a un personaje querido por muchos.

Sábado, día de descanso para el equipo. Reid y Garcia (Kirsten Vangsness) van a una convención de ciencia ficción a las puertas de la cual no solo se encuentran con el exnovio de la analista informática, Kevin (Nicholas Brendon) sino con Rossi (Joe Mantegna) quien sale de lo que parece un hotel de donde minutos después sale la jefa Erin Strauss (Jane Aytkinson) poniéndose bien la ropa y peinándose, más o menos. La jefa que se saltará las normas para dejar hacer al equipo y que le dará las gracias a Morgan (Shemar Moore) por echarle en cara su problema con el alcohol.

Prentiss y Morgan han ido a ver una casa que pretende comprar ella aunque no está nada convencida y Hotch (Thomas Gibson) pensaba pasar el día con su hijo y su novia. Pero vuelven al trabajo después de que el novio de JJ, Will (Josh Stewart), pierda a su compañera en el atraco a un banco donde él consigue herir de gravedad, tanta que muere, a uno de los atracadores. ¿Por qué van los miembros del equipo allí? Porque se trata de atracadores en serie que también son asesinos ya que en sus atracos siempre matan a alguien. De hecho, la misteriosa atracadora no fichada por ninguna agencia de nombre Izzy (Tricia Helfer) es una sádica que disfruta matando.

Con los rehenes como parapeto y unos cuantos muertos a sangre fría, el hermano del atracador muerto pide que el policía culpable de ello aparezca. JJ dice que no y a Hotch no le convence la idea tampoco. Pero Will se mete al banco. Mientras Emily recibe una llamada de su antiguo jefe de la Interpol que le ofrece el peusto de directora y ella contacta con él varias veces para lograr información sobre Izzy. De hecho es Emily, que normalmente siempre acierta en sus teorías, quien hace que Garcia filtre mejor la información y se gane un “eres grande Emily Prentiss”. Garcia haciendo de altavoz de los fans de la agente.

Total que el atracador hiere a will y las cámaras del banco que habían estado conectadas todo el rato se apagan creando incertidumbre en el equipo, sbre todo en JJ. Así que deciden entrar después de que unos cuantos rehenes salieran (entre ellos el cómplice la Izzy) y bum, explota una bomba en el banco, porque Izzy la había colocado.

JJ, Hotch y Derek acaban en el suelo frente a la entrada principal del banco, mientras Rossi y reid van a ver si están todos bien y entran en el banco no solo a buscar a los atracadores sino también a Emily que había entrado por la puerta lateral antes de la explosión pero, la agente Prentiss es dura de pelar (demostrado ha quedado más de una vez) y allí está reconfortando a unas personas que se habían escondido.

No hay ni rastro de los atracadores que se han llevado a Will. Izzy mata a su compañero y su cómplice se reúne con ella y, para tener un seguro, van a casa de Will y JJ donde ella se queda al cargo de el hijo de ambos (el hijo de AJ Cook en la vida real). Y, mientras Rossi y JJ van a casa de ella y la agente se paa, y gana, con Izzy a quien detiene, Will y el cómplice van a una estación de tren donde llegan Hotch, Morgan y Prentiss. Cada uno se va por un lado intentando encontrar a Will. Pensaba que Emily iba a acabar matando a alguien porque es una badass total si se pone, pero no, hace algo mejor. Mientras Hotch mata al cómplice de Izzy que casi acaba con Derek, Prentiss encuentra a Will maniatado con una bomba en el cuerpo. Hotch le dice que los artificieros tardarán tres minutos y por si la tensión anterior no era poca, Emily cuelga el teléfono sabiendo que no puede esperar a que lleguen porque Will no tiene dos minutos.

Así que, la heroína Emily Prentiss logra desconectar el temporizador principal y el sorpresa y salvar al marido de su compañera y amiga… y a sí misma, claro. ¡Menos mal que tenían el día libre!

Y ya en el hospital, JJ le dice a Will que se lo pida así que el le pregunta si quiere ser su esposa y ella asiente, con Rossi espiando y preparando una boda sorpresa. Y, lo que podría haber sido en otras circunstancias, probablemente, un episodio más centrado en JJ y Will, lo cierto es que los protagonistas de su boda y fiesta no son ellos sino Emily. Derek le pregunta que si piensa marcharse, Penelope no sabe de qué va la conversación que están teniendo pero le suelta algo así como “no te has ido y ya te estoy echando de menos” (Garcia de nuevo la voz de los fans), Hotch le pregunta que si quiere hablar y como bien dice ella al no ser el momento lo dejan para la mañana siguiente y mientras la música suena, los novios bailan y Emily baila uno por uno con sus compañeros, incluso con Garcia y JJ a la vez y el episodio acaba no con una cita como suele ser habitual, sino con la propia voz en off de Emily diciendo “siempre he oído que todo final es también un comienzo y lo que pasa es que no nos damos cuenta. Me gustaría creer que es cierto”. Me gustó mucho cómo estaba rodada la escena ya que era una despedida en toda regla en la que al final Emily se va sigilosamente dando un rodeo por el jardín observando a sus compañeros.

Tras el último episodio en el que apareció en la sexta temporada ya le dediqué un post deseando que volviera pronto y pasó, pero ahora a no ser que haga alguna participación episódica, dudo que volvamos a ver a Paget Brewster en la serie (siempre nos quedarán los DVD’s) y la salida ha sido tan buena, un homenaje a lo que ha sido su personaje desde que llegara a principios de la segunda temporada, que a pesar de que Erica Messer siga teniendo esperanzas de que vuelva, después de este cierre no creo que necesitemos más como despedida.

¿Puede un personaje ser tan importante en una serie coral como para que una piense que no volverá a ser lo mismo sin ella? Yo pienso que sí porque, cuando a Paget empezaron a darle protagonismo creo que muchos descubrimos a una gran actriz (y quien quiera verla en otro papel dramático, aunque en comedia se mueve como pez en el agua, sigo recomendando “Huff” cuiya segunda temporada aún tengo pendiente).

Un grandísimo fnal para una temporada, como decía, regular, y una fantástica despedida a la agente Prentiss. Hasta siempre Emily.


Tercera temporada de Battlestar Galactica

20 mayo 2012

Aviso de spoilers.

Hasta las buenas series tienen temporadas malas y la tercera de “Battlestar Galactica” es bastante inferior a las dos primeras entregas.

Con la mayor parte de los supervivientes en Nueva Caprica y Galactica, y quienes aún quedan en ella sin nada que hacer, a Gaius Baltar (James Callis) no le va muy bien de presidente y más teniendo a los cylons con apariencia humana encima. Boomer (Grace Park) y Número Seis (Tricia Helfer) intentan hacer cambiar de opinión a las demás copias respecto a cómo controlar las cosas pero pasan de ellas, aunque D’Anna (Lucy Lawless) pronto querrá ir por su cuenta.

En Nueva Caprica las cosas van muy mal porque están sometidos a la tiranía de los cylons y encima se ha creado la policía con humanos para controlar a los habitantes del lugar. Pero hay una resistencia en la que están Saul Tigh (Michael Hogan), Galen Tyrol (Aaron Douglas) y Sam Anders (Michael Trucco), dispuesta a hacer lo que sea para acabar con los cylon y Baltar.

Mientras Adama (Edward James Olmos) se ha dejado bigote, Lee (Jamie Bamber) se ha puesto muy gordo y se ha casado con Dee (Kandyse McClure) y Helo (Tamoh Penikett) y Sharon (Grace Park) siguen juntos; en Nueva Caprica Kara (Katee Sackhoff) se ha convertido en la mujer de Sam, Laura Roslin (Mary McDonnell) da clases en la escuela, y la resistencia, como decía, intenta acabar con el enemigo.

Y, es muy interesante la parte de la vida en el planeta y de cómo Starbuck sufre la tortura de Leoben (Callum Keith Rennie) pero solamente se muestra en cuatro episodios de veinte que forman la temporada. POdría haber dado mucho juego, pero enseguida Adama decidió que tenía que ir a por los suyos y los rescató.

Roslin volvió a ser presidenta, como no, y la lucha contra los cylons prosiguió en el espacio. Pero, a pesar de seguir incluyendo temas sobre los que pensar, hay episodios muy aburridos aunque los que son buenos lo son mucho como el noveno, “Negocios inacabados” (Unfinished Business), el del boxeo en el que los fantasmas, la ira, los recuerdos… Todo sale para ser recordado y superado por los protagonistas en un ring de boxeo en el que los recuerdos de cosas que hicieron en Nueva Caprica salen a relucir. Y, no puedo olvidarme del gran discurso de Lee al final del último episodio, o de “El Ojo de Júpiter”, ni tampoco de la revelación de los cuatro cylons que forman los llamados Cinco Últimos: Tyrol, Anders, Tigh (la resistencia, qué ironía) y la ayudante de la presidenta.

“Battlestar Galactica” es una buena serie, pero cuando se pierde, se pierde, y en la tercera temporada, para mí, se perdió muchas veces y desaprovechó su potencial.


Segunda temporada de Battlestar Galactica

15 abril 2012

Aviso de spoilers.

No me ha gustado tanto la segunda temporada de “Battlestar Galactica” como la primera, algnos capítulos coñazo tienen la culpa, pero me sigue pareciendo una buena serie con mucho contenido. En esta temporada traiciones, complots, adicciones a drogas y alcohol, amores y demsamores, remordimientos, asesinatos, venganza, política y aborto, por ejemplo.

En la segunda entrega hay cylons dentro de la nave liderada por Adama (Edward James Olmos), que no muere, claro, tras el disparo de Boomer (Grace Park) y que Cally (Nicki Clyne) la mata aunque con Helo (Tahmoh Penikett) y Starbuck (Katee Sackhoff) aparece de vuelta a la nave desde Caprica y embarazada de Helo, algo que al jefe Tyrol (Aaron Douglas) no sienta nada bien. Y es que sí, Starbuck acaba en Caprica donde encuentra a su amigo asdemás de varios cylon y a humanos que han conseguido mantenerse con vida y, se enamora de Samuel Anders (Michael Trucco).

Adama y la presidenta Roslin (Mary McDonnell) tendrán sus más y sus menos sobre todo cuando ella sigue co su etapa mística y parte con un grupo a Kobol a buscar la tumba de Atenea que les guiará hacia la Tierra, supuestamente. Pero se reconciliarán porque son buenos aliados y hasta hay un tierno beso de por medio. La presidenta lo pasará muy mal cuando su cáncer avance pero mejorará gracias al bebé de Boomer.

Gaius Baltar (James Callis) seguirá viendo a la Número 6 (Tricia Helfer) casi todo el rato y se encontrará con una cylon con su aspecto real a la que tienen prisionera en la nave Pegaso y a quien ayudará a huir algo que sirve para que quien aparece de la nada y se hace archienemiga de Adama, la almirante Helena Cain (Michelle Forbes), muera ocupando su puesto el ropio Adama. Sí, Número Seis se carga a la almirante.

Pero la muerte que realmente duele es la de Billy (Paul Campbell), mano derecha de la presidenta Laura Roslin que muere en un acto de valentía y a quien Dee (Kandyse McClure) ya había dado calabazas porque se lía con Apollo (Jamie Bamber). Y es que esto de las relaciones en “Battlestar Galactica” está a la orden del día.

Los capítulos de Caprica son muy buenos, cuando van a Kobol también y lostres en los que aparece Pegaso cambiandoals cosas pero el final es de traca, con ese episodio dedicado a los cylon muy necesario porque serán robots, sí, pero también tienen sentimientos y con Laura Roslin corrompiéndose por el poder para dejar amañar las elecciones que le iba a ganar Baltar y al final haciendo caso a la voz de su conciencia, el almirante Adama. Y ahora, con todos en Nueva Caprica, con Baltar como presidente de los que ningún país querría rendido ante los cylon liderados por Número Seis y Boomer ¿qué queda? Una tercera temporada en la que Starbuck ya ha prometido luchar hasta el final. Introgada estoy de por dónde irá la historia.

Ah y Xena es una cylon!!


Primera temporada de Battlestar Galactica (miniserie incluida)

22 febrero 2012

Mucho había escuchado mencionar “Battlestar Galactica” en podcast varios pero a pesar de la emoción de la gente al hablar de ella no me había decidido a verla nunca. Creo que el tema de ciencia ficción y del espacio me tiraba para atrás y realmente no sé por qué, soy fan de “V” desde que la veía de pequeña y había alienígenas y naves espaciales en ella y me encantan las tres películas originales de “Star Wars”. Sea como fuere, que me hayan dejado la serie completa en DVD, cuya primera temporada acabo de finalizar, ha hecho que me pregunte… ¿Por qué no he visto antes esta serie?

2004, el año en el que llegaron a la pequeña pantalla series de gran éxito como “Perdidos” (Lost), “El Séquito” (Entourage), “Rescue Me”, “Mujeres Desesperadas” (Desperate Housewives) o “CSI Nueva York” (CSI: NY), fue en el que el canal Sci-Fi estrenó la primera entrega de la serie después de una miniserie de tres horas que emitió a finales de 2003. “Battlestar Galactica” es un remake de la serie del mismo nombre que protagonizaron Dirk Benedict, Jane Seymour y Lorne Green, entre otros, en 1978, que fue creada por Glen A. Larson en su versión original y desarrollada en su remake por Ronald D. Moore.

En un mundo en el que la raza humana vive repartida entre las Doce Colonias de Kobol, se han librado muchas batallas contra los cylons, unos robots creados por el hombre que se han rebelado contra sus propios creadores y con los que no es nada fácil acabar. Con ayuda del doctor Gaius Baltar (James Callis) los cylon atacan las doce colonias acabando prácticamente con la especie ya que apenas quedan 47.000 personas. A favor de Gaius hay que decir que el pobre estaba bajo la influencia de Número Seis (Tricia Helfer), que no sabía que era una cylon y es que los cylon se clonan y toman la forma de los humanos. Sí, la rebelión de las máquinas.

La mayor parte de los supervivientes estaba en naves surcando el espacio o consiguieron subir a ellas antes de que les alcanzase el desastre. Así la Battlestar Galactica liderada por el Comandante William Adama (Edward James Olmos) queda a cargo de la flota y la única miembro del gobierno que sobrevive, la maestra Laura Roslin (Mary McDonnell) se convierte en la presidenta de las doce colonias guardando un gran secreto, todo sea dicho.

Adama dice que puede guiar a las naves hacia la Tierra, un supuesto planeta del que muchos han escuchado hablar pero que nadie ha encontrado y que se erige como en la única esperanza para la raza humana. Los tripulantes de la nave deberán combatir los ataques de los cylon y enfrentarse a muchas dificultades.

Esta serie, de todas formas no es una historia de ciencia ficción con naves espaciales y robots rebelados únicamente, sino que es mucho más. En “Battlestar Galactica” se habla de política, de terrorismo, de poder, de honor o de religión. Cada episodio tiene mucho contenido porque va más allá de la trama principal y realmente muchas de las cosas que se dicen y/o hacen dan qué pensar. Por supuesto, se habla de relaciones personales ya sean de amistad o de amor.

Los personajes son muy buenos y el reparto escogido para darles vida fue muy acertado. Como cabezas de cartel, Edward James Olmos y Mary McDonnell están fantásticos interpretando a dos líderes totalmente diferentes. La naturalidad con la que Katee Sachoff interpreta a la teniente Kara Thrace alias Starbuck es digna de mención, Jamie Bamber es un adecuado capitán Lee Adama y los secundarios son tantos que mejor no me pongo a nombrarlos porque no acabaría nunca. No me olvido de mi favorito, Gaius, que me recuerda al Desmond de “Perdidos” a lo mejor por su pelo, puede que por su acento, que me parece un tipo bastante complejo.

Me ha gustado mucho la temporada y seguro que cuando finalice la serie completa, aunque seguiré dando parte de la misma temporada tras temporada, es probable que diga que me ha encantado.

Y ahora es cuando llegan los comentarios con spoilers.

La presidenta se vuelve mística de repente ¿por qué? En algo tiene que empezar a creer teniendo en cuenta que le queda poca vida. En este punto de la historia espero que eso no la atonte porque tiene bastante sentido común y muchas convicciones. Me resultó curioso cuando el que era su segundo al comunicarle que mejor retirara su candidatura a la vicepresidencia alegando motivos falsos le dijo que nunca se hubiera esperado una acción así por su parte. ¿Corrompe el poder a la presidenta o solamente piensa, como yo creo, en el bien común?

Valientes son los habitantes de la nave pero si alguien tiene ovarios de verdad esa es Starbuck. Políticamente incorrecta, guerrera, cabezota y tocapelotas (todo sea dicho) pero muy valiente. Si hay una misión kamikaze, Kara siempre está dispuesta a acabar con los cylon, y si tiene que pegarse con uno pues ella se pega aunque acabe llorando al final como un bebé, algo que no es símbolo de debilidad.

El comandante Adama con su mentira ha hecho que la gente tenga esperanza. No sabe dónde está la Tierra, no se cree tan siquiera que exista pero quiere que al menos tengan alguna posibilidad de sobrevivir y de que la raza no se extinga. La relación con su hijo al menos parece que va mejorando poco a poco.. Hay que meter daddy issues que siempre es algo jugoso.

Y Gaius… ¿Qué puedo decir del buen doctor? Que espero que de todavía mucho más juego del que está dando porque es un grandísimo personaje que a veces no sabes del lado de quién está porque tiene remordimientos pero por otra parte el amor le ciega. Las apariciones de Número Seis no hacen más que comerle la cabeza una y otra vez y nublar su pensamiento. Y también sirven para crear el punto gracioso.

Aunque para gracioso el episodio en el que el comandante va a buscar a la mujer de Saul Tigh (Michael Hogan), lo que pasa durante la cena y la escena en el laboratorio. Hilarante.

¿Y eso de que todo ha pasado antes y va a volver a pasar? La profecía no parece que se equivoque en nada.

En fin, seguiré informando.


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