Violencia, culos y publicidad en el estreno de la segunda temporada de Águila Roja

El jueves La 1 estrenó la segunda temporada de “Águila Roja”, aunque yo lo ví el viernes, el esperado regreso de la serie nacional más vista la temporada pasada con el aliciente de que no tenía publicidad. ¿Que no tenía? ¡Ja! (aviso de spoilers, que conste).

El capítulo empezó con Alonso (Guillermo Campra) con intención de disparar a quién mató a su madre, el Comisario (Francis Lorenzo). Aunque el bueno de Satur (Javier Gutiérrez) lo evitó llevándose él el tiro en sus partes nobles. Total, que los primeros minutos fueron de acción a tope con Águila Roja (David Janer) repartiendo leña a todos los hombres de negro que van con el Comisario en la taberna de Cipri (Santiago Molero) donde Alonso se había escondido para que no le pillasen.

Sí, no sé si fueron cinco minutos o más pero fue un sn parar de leña por aquí y leña por allá antes de que la violencia se mezclase con los culos. Hasta tres pudimosver en hora y veinte de capítulo y es que lo de ver a Myriam Gallego alias la marquesa desnuda es casi el pan nuestro de cada capítulo. Gratuíto totalmente, igual que verle el culo a la sobrina del cardenal. Las chicas no tenemos derecho a alegrarnos la vista con culetes masculinos, está claro.

Culos a parte, el capítulo me pareció más bien malo y aburrido. Descubrimos datos de interés muy temprano como que Gonzalo y el Comisario, que son hermanos, son hijos del rey que que tienen otro hermano más, o hermana ¿por qué no? También que el médico Juan (Roberto Álamo), prometido de Margarita (Inma Cuesta), no es de origen humilde sino que tiene hasta títulos nobiliarios. Y que el malo de esta entrega va a ser el cardenal Mendoza (el cambiadísimo desde “Médico de Familia” José Ángel Egido), que sabe el secreto del rey y que se ha cargado al monje Agustín (Adolfo Fernández), mentor de Gonzalo. Y apuesto lo que sea a que la sobrina tiene intereses ocultos. Y la mujer de Cipri, Inés (Erika Sainz) se larga tras haber tenido un encuentro con el obispo y de que este le dijese que tenía otra misión para él.

Debería decir que también tuvo muchas partes previsibles y de ciencia ficción. Vale que el héroe de la serie sea capaz de darle de leches a una panda de soldados y que ninguno de estos le dispare aunque vaya armado con una ametralladora (exageración, sí) pero que te atropelle un caballo al galope y te levantes de la misma no es muy creíble que se diga ¿eh?

Total que en esta segunda temporada habrá que ver si Gonzalo descubre quién es en realidad y lo que da de sí la serie porque como la historia vaya así me da a mí que se va a agotar enseguida. Creo que claro queda que Margarita y Gonzalo acabarán juntos y tengo una teoría sobre el tercer bebé que tuvo la madre de Gonzalo. Si fue niño podría ser el médico (para liar más la manta) pero si fue niña ¿por qué no la marquesa? Ah, el capítulo batió récords con 5.622.000 espectadores, sobrepasando los seis millones en su minuto de oro.

Y lo de la publicidad… cada quince minutos en vez de un fundido a negro, que es lo que los responsables de la serie deberían hacer que pusieran en la sala de edición porque parece que la hora y veinte es una única secuencia con cortes de plano, La 1 se dedicó a poner cartelitos molestos anunciando otros programas de la cadena. Si estoy viendo “Águila Roja” ¿qué me importa lo que darán mañana, pasado o en la película de la semana? Pesados.

3 comentarios en “Violencia, culos y publicidad en el estreno de la segunda temporada de Águila Roja

  1. Pingback: Fin de la segunda temporada de Águila Roja « Diario de una Teléfila

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