El final de Missing o el problema de los cliffhangers

Aviso de spoilers.

El pasado jueves AXN puso fin a la emisión de los diez episodios de la primera y única temporada de la fallida serie “Missing” que llegó para midseason y no para quedarse, precisamente, porque desde el primer momento las webs especializadas ya la llevaban a la columna de posibles cancelaciones y no se equivocaron.

Tras un piloto de verguenza que ya comenté, la serie superó mi prueba del tercer episodio por tres factores:

-Ashley Judd.
-Las escenas de acción.
-Su duración.

En el caso de Ashley Judd porque ya tenía ganas de volver a verla haciendo algo y, aunque en “Missing” no tenga un personaje para lucirse en plan interpretación, al menos cumple y patea muchos culos y corre más que Forrest Gump (me parece que este símil ya lo he usado anteriormente) haciendo su personaje creíble dentro de lo que cabe.

De ahí voy a las escenas de acción, lo mejor de la serie con persecuciones en coche, barco, en moto o a pié; tiros; puñetazos y hasta torturas que, en el último episodio hay un momento en el Becca Winstone (Judd) hubiese dejado al mismísimo Jack Bauer en calzoncillos.

Y la duración porque, ¿cómo alargar la historia de la desaparición de Michael Winstone (Nick Eversman) más de una temporada? Se haría muy repetitiva y además, también estaba convencida de que acabaría y no sabríamos más de ella porque la serie es muy floja. Entretenida en ocasiones, facilona de ver (en eso no engaña), pero aburrida en las partes del hijo de la protagonista, sobre todo.

Al final el marido, Paul, no estaba muerto y no muere al final y tampoco es el malo del lugar, que tratándose de quien le da vida, Sean Bean. ya es un logro. Y, aunque lo meten a la cárcel Becca le rescata con ayuda del agente Dax Miller (Cliff Curtis) porque le necesita para salvar a su hijo de las garras de quien creían que era su amigo: Martin Newman (Keith Carradine) que era bastante obvio que era el malo de la serie.

Y, cuando le dan caza, es decir, cuando Becca le da caza, lo mata en defensa propia. Y, la serie podría haber acabado tan bien con ese abrazo familiar en el que se incluye a la novieta que se echa Michael cuando está cautivo, Oksana (Tereza VorísKová) pero… ¿De verdad creía el creador Gregory Poirier que se la iban a renovar? Se ve que sí a tenor de los tres últimos minutos de episodio y serie en el que los cuatro mencionados están en Praga, Becca se va a por el coche y… desaparece. ¿Por qué no saben pasar de cliffhangers en algunas series? ¿Por qué en las de midseason que parece que llevan un tiempo grabadas no tienen una versión editada para no poner esos minutos sobrantes e innecesarios?

En fin, no esperaba gran cosa de ella excepto que me entretuviera lo suficiente como para verla y ha cumplido en ese sentido. Pero es una serie bastante pasable, la verdad.

4 comentarios en “El final de Missing o el problema de los cliffhangers

    • Así acaba pero no interpreto que Beca esté muerta sino que, al igual que hizo su marido, finge para que su hijo pueda conocer a su padre. O eso o la secuestran pero está abierto a interpretaciones.

      • Una cadena de televisión italiana compró la serie a principios de 2013 y ya han lanzado los primero primeros capítulos. No quiero desvelar nada, sólo decir que aparentemente quien rapta a Beca es su examante italiano, el policía de la Interpol junto a la rubia. Parece ser, que el padre de este era un antiguo coronel.

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