El episodio de los nuevos residentes del Seattle Mercy West

Tina Majorino, Jerrika Hinton, Gaius Charles, Camilla Ludington y Tessa Ferrer behind the scenes del 9X08 de Anatomía de Grey

Esta temporada por comentar “Anatomía de Grey” (Grey’s Anatomy) que no quede y es que episodio tras episodio demuestran que la novena temporada de la serie puede ser la mejor.

La primera vez que vimos a los residentes del antes conocido como Seattle Grace fue cuando conocimos a parte de los personajes de la serie empezando por Meredith Grey (Ellen Pompeo). Después llegó otra hornada en la que estaba su hermana Lexie (Chyler Leigh), que en paz descanse, y en la que se quedó George (T. R. Knight) al no superar el examen pertinente.

Lo cierto es que ni a esos nuevos residentes, a excepción de Lexipedia, ni a algunos de los que llegaron después cuando el Seattle Grace se fusionó con el Mercy West convirtiéndose en el Seattle Mercy West se les conoció. De estos últimos solo a Jackson Avery (Jesse Williams) y a April Kepner (Sarah Drew) les hemos llegado a conocer bien (o lo que los guionistas nos han dejado) ya que los compañeros con los que llegaron murieron en el tiroteo al final de la sexta temporada.

Esa hornada tuvo su episodio en el que alguien la fastidió tomando una decisión errónea. Y en esta novena entrega los nuevos residentes han tenido también su episodio, el octavo en concreto.

Fue un episodio redondo y no solo porque empezó casi como acabó. No recuerdo si fue Cristina (Sandra Oh) quien se lo dijo a Meredith o fue al revés pero en una conversación entre ambas cuando vieron a los residentes en su sala salió la frase “nosotros éramos como ellos”.

Razón tenía la doctora Yang, o en su caso la doctora Grey, porque en un episodio se ve el afán de algunos por sobresalir, la competitividad, los momentos de bajón, las ganas de aprender más o las de echar una mano cuando se pueda.

Un muy buen episodio que sirvió para que conociéramos, al igual que Karev (Justin Chambers), el pasado de la doctora Jo Wilson (Camilla Luddington); cómo se las gasta la petarda (sí, me cae fatal) de la doctora Leah Murphy (Tessa Ferrer) y sus rencillas con quien podría sobresalir mucho dentro del grupo, la doctora Stephanie Edwards (Jerrika Hinton); que el doctor Shane Ross (Gaius Charles) tiene un corazón muy grande y lo aprensivo que puede llegar a ser; o que la doctora Heather Brooks (Tina Majorino) a veces hace comentarios que no le pegan para no explotar cuando tiene que hacerlo.

Y, después de los casos que tienen que resolver y de las interacciones con Grey, Yang, Karev o Bailey (Chandra Wilson) ven que en el futuro serán exactamente igual que “sus mayores”, las personas que tienen que enseñarles, los médicos que tienen que ejercer de sus mentores, los profesionales forjados en el Seattle Grace/Seattle Mercy West.

Y, en apenas 42 minutos, esos nuevos cinco doctores entraron en la historia de la serie cayéndonos mejor o peor, importándonos más o menos pero al menos dándonos a los espectadores la opción de conocerles algo, lo que en los siete episodios anteriores poco pudimos hacer.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s