Segunda temporada de Revolution, o cómo abrir un gran frente que se quedará en cliffhanger para siempre

Finale de Revolution, 2x22 Declaration of Independence

Se acabó lo que se daba, a dos episodios del final ya sabíamos que NBC había cancelado la serie (aunque, tristemente, me lo olía desde hacía tiempo) así que solo quedaba cruzar los dedos para que la finale de la segunda temporada de “Revolution”, y a la postre último episodio de la serie, resultara satisfactoria.

Me guardé el penúltimo episodio para hacer una doble finale y acerté de pleno porque creo que tanto el 2×21, “Memorial Day” (Día de Recuerdo), como el 2×22, “Declaration of Independence” (Declaración de Independencia), han sido de los mejores episodios de una temporada con altibajos, porque la serie lo ha sido, en la que no solo culpo a la NBC de haberla maltratado con tanto parón, sino a los guionistas por entretenerse contando una historia y sacarnos el bombazo de otra con la que me han dejado con la miel en los labios. Rabia da, pero como era previsto, no tanto.

A partir de aquí spoilers, así que si no has visto la temporada completa, mejor que no sigas leyendo.

Steven Culp en la segunda temporada de Revolution

Ya comenté los cinco primeros episodios de la segunda entrega, esos en los que veíamos a los protagonistas meses después de que Randall Flynn (Colm Feore) soltase las bombas y cómo les había afectado lo sucedido, sobre todo a Rachel (Elizabeth Mitchell), y cómo querían vengarse como Charlie (Tracy Spiridakos) y Tom Neville (Giancarlo Esposito), a quien podían haber sacado más partido. Pero la trama principal la dejaron bastante clara, los Patriotas que habían aparecido como salvadores eran los malos de la película porque a pesar de ir de verdaderos estadounidenses, las intenciones del Presidente Jack Davis (Cotter Smith), un tipo similar a George W. Bush, eran acabar con todos los enemigos y quedarse con el país.

Así que al final Bass Monroe (David Lyons) acaba combatiendo mano a mano con su gran amigo y hermano aunque no de sangre Miles (Billy Burke), a pesar de que Rachel se la siga teniendo guardada por lo que le hizo a ella y por matar a su hijo. Charlie nunca fue un apoyo para su madre, así que el personaje de Gene Porter (Stephen Collins), padre de Rachel, creo que le vino muy bien. Y no solo Bass que Neville quería doble venganza, primero por perder a su mujer Julia (Kim Raver) y segundo por perder a su hijo Jason (JD Pardo), aunque a este lo matara Charlie (y con razón).

David Lyons en la segunda temporada de Revolution

No me olvido de Connor (Mat Vairo), el hijo de Bass quien fue a buscarle a Mexico con Miles y Rachel para que estuviera con él y al que le promete la República para acabar decepcionándole porque su vínculo con Miles es mucho mayor.

Sí los Matheson, con Gene, los Neville y los Monroe acaban combatiendo juntos, más o menos, y al final una trampa hace que los Matheson y Bass logren evitar una guerra más ofreciéndole a Frank Blanchard (M. C. Gainey), tipo importante en Texas, al Presidente en bandeja.

Hasta llegar ahí, los guionistas dieron vueltas entre campos de reclutamiento donde lavaban el cerebro a los reclutas y les programaban para que fueran máquinas de matar, a Willoughby en peligro constante y con los Patriotas mandando en él, a un Presidente de tejemanejes muy chungos, gas mostaza, una epidemia provocada, y unas cuantas muertes por disparos, espadas o navajas como la de la pobre Marion (Reiko Aylesworth, otro spoiler andante porque he visto morir a sus personajes en tres series), que cayó por Ed Truman (Steven Culp), mandamás de los Patriotas en Willoughby que podría haber cambiado de bando perfectamente.

Stephen Collins y Reiko Aylesworth en la segunda temporada de Revolution

El bombazo del que hablaba al principio es el de los nanos, o como dijo Rachel su proyecto de ciencias”. Los nanos absorbieron la energía del planeta y por eso no había electricidad, ir a la torre en la primera temporada no sirvió para restaurarla pero Aaron (Zak Orth) no tardó en comprender al principio de la segunda entrega que algo pasaba con los nanos por las luciérnagas. Así sucedió lo de ese gran episodio, el decimoquinto llamado “Dreamcatcher” (Cazador de Sueños) en el que los nanos podían retener a las personas, como intentaron con Aaron y consiguieron con Priscilla (Maureen Sebastian), en otro mundo.

Los nanos hicieron que Aaron quemara a gente como si fuera Carrie, que un montón de ratas murieran o que las luciérnagas revolotearan como lo hacían. Rachel y Aaron lograron recuperar a Priscilla pero los nanos clamaron venganza, aunque ellos no lo supieran… Así acabó la segunda temporada y la serie, dejando la puerta abierta a una tercera temporada en la que los nanos y la lucha contra ellos iban a ser el tema principal de “Revolution”.

Fin de los spoilers.

Maureen Sebastian, Zak Orth y Elizabeth Mitchell en la segunda temporada de Revolution

He disfrutado la segunda temporada que empezó muy bien, se torció a la mitad con episodios poco relevantes por alargar totalmente la trama de los Patriotas, y que a pesar de ese cliffhanger y de la ingenuidad de los responsables de la serie ha acabado bien. Sí, para mí ha sido una finale satisfactoria de temporada. Menos de serie pero qué se le va a hacer.

Fotos: NBC

Un comentario en “Segunda temporada de Revolution, o cómo abrir un gran frente que se quedará en cliffhanger para siempre

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