Y hasta el parón invernal… No puedo más que seguir alabando Anatomía de Grey

Patrick Dempsey y Allen Pompeo en la temporada 11 de Anatomía de Grey

Imagen: ABC

El título de esta entrada lo dice todo, y es lo que siento sobre “Anatomía de Grey”, una gran serie que en sus diez temporadas más unos pocos episodios de la undécima, apenas ha tenido altibajos exceptuando esa quinta temporada marcada muy mucho por esas alucinaciones de un personaje que se acabó yendo para bien.

No sé, puede haber pecado de culebronesca, a veces en muchas ocasiones, sobre todo con esas continuas relaciones amorosas, pero en los últimos años “Anatomía de Grey” ha madurado más. Tal vez aquel tiroteo marcara un antes y un después, a lo mejor fue obra del fatal accidente de avión, pero no es fácil que una serie se mantenga en antena tantas temporadas y menos que mejore paulatinamente.

La semana pasada se emitió el último episodio del año en la ABC estadounidense y en España FOX hizo lo propio, en VOSE, en la madrugada del pasado lunes. Han sido ocho episodios en los que ha habido de todo, calidad principalmente, y en el que los casos médicos tal vez hayan quedado más de lado en beneficio de las historias personales. Antes de los spoilers, que haberlos los va a haber, he de decir que me están gustando mucho las incorporaciones de Kelly McCreary como Maggie Pierce, Geena Davis como Nicole Herman y que Caterina Scorsone haya conseguido un papel fijo como Amelia Shepherd. Y, lo curioso de todo es que pensaba que iba a echar muchísimo de menos a la doctora Cristina Yang (Sandra Oh) pero, de momento no tengo ese sentimiento. En el fondo, “Anatomía de Grey” madura al paso también al que lo hace su protagonista principal, Meredith Grey (Ellen Pompeo), y si ella tiene que vivir sin su persona, sin su amiga, nosotros también.

Kelly McCreary, atrick Dempsey y Ellen Pompeo en la temporada 11 de Anatomía de Grey

Ahora sí, aviso de spoilers así que si no llevas la temporada al día, ve hacia el final del post.

Muy bien el arranque de temporada, el mismo día de la marcha de Yang, en el que la junta del Grey-Sloan Memorial decide quien la va a sustituir. Y empiezan los roces entre Mer y Maggie, que tuvo para que la conociéramos el segundo episodio en lo que me pareció una brillante idea, aunque Derek (Patrick Dempsey) intente que se acerquen cuando se entera de quién es la doctora Pierce, quien solo trata de conocer cosas de su madre, Ellis Grey (Kate Burton), a quien han tenido el buen juicio de rescatar en flashbacks y de contarnos más de su historia.

Para roce, el de la propia Maggie con su padre, Richard Webber (James Pickens Jr.) por no decirle este quién era en realidad cuando lo descubrió; y sobre todo de Meredith con Derek y viceversa porque, para ser sincera, Derek ya me cae mal y no aporta prácticamente nada. Hasta su mal humor le afecta en su relación con su hermana.

Geena Davis, Sara Ramírez y Jessica Capshaw en la temporada 11 de Anatomía de Grey

Y problemas para quienes ya deberían haber superado todos pero acabarán divorciándose, lo veo, Callie (Sara Ramírez) y Arizona (Jessica Capshaw). Duro pero fantástico el quinto episodio dedicado en exclusiva a ellas que, de momento, sirve de colofón para su matrimonio y su relación sentimental. En realidad, aunque fastidie, tal vez sea para bien, o a lo mejor (por qué no), sirva para que se den cuenta de todo porque en esto, al final Callie me ha parecido una egoísta.

A Arizona le están dando un rumbo nuevo con una especialidad en la que puede ser muy buena, fortaleciendo su relación con Alex Karev (Justin Chambers), que se convierte en la nueva persona de Meredith, e iniciando una nueva con Nicole Herman, quien le acaba contado, porque no le queda otra, que se está muriendo y ella se empeña en que algo puede hacer, como Amelia le acaba certificando. Mientras, Callie está trabajando codo con codo con Owen (Kevin McKidd), quien aún se nota que no está recuperado dela marcha de Cristina y se centra solamente en el trabajo.

Nos han dejado hasta 2015 con un par de cliffhangers. El primero es la marcha de Derek a Washington D.C. para trabajar con Obama, y el segundo la terrible enfermedad del bebé que esperan April (Sarah Drew) y Jackson (Jesse Williams) que se entera de mala manera y no por boca de quien dudaba si decírselo o no, su exnovia Stephanie Edwards (Jerrika Hinton).

Fin de los spoilers.

Kevin McKidd y Caterina Scorsone en la temproada 11 de Anatomía de Grey

Decía más arriba que no echo de menos a Cristina Yang, pero he de decir que hay algunos personajes que me van pareciendo sobrantes, tal vez por las historias que les están dando. El primero sería Derek, que aporta cero, solo mal humor; la segunda mi otrora querida Miranda Bailey (Chandra Wilson) a la que o le dan más vidilla o dejará de aportar algo; y finalmente Jo (Camilla Luddington) que o deja de quejarse o va a acabar siendo una cansina sin vuelta atrás.

En fin, que “Anatomía de Grey” sigue por la buena senda y haciendo que disfrute muy mucho.

2 comentarios en “Y hasta el parón invernal… No puedo más que seguir alabando Anatomía de Grey

    • Gracias por tu comentario. Creo que nunca se la verá como uno de los grandes dramas televisivos, pero se lo merecería porque siguen sabiendo hacer buenas historias.

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