Anatomía de Grey se marca un temporadón

Ellen Pompeo en la undécima temporada de Anatomía de Grey

“Anatomía de Grey” (Grey’s Anatomy) finalizó su undécima temporada en Estados Unidos el pasado jueves, en breve lo hará en España también, siguiendo con la polémica que lleva habiendo desde hace unas semanas a cuenta de la marcha de Patrick Dempsey y el destino de su personaje. Desde el final de “Lost” hace casi cinco años no había visto tal polémica con el devenir de una serie, pero vaya que si la ha habido y la está habiendo.

La verdad es que tengo que volver a retractarme de lo que dije anteriormente acerca de que la serie debía haber acabado con la marcha de Sandra Oh porque no se podía concebir “Anatomía de Grey” sin Cristina Yang. ¿Que no? Nunca habría pensado que no fuera a echarla de menos, y aunque en algunos flashbacks o conversaciones nos la hayan recordado, se ha vuelto a demostrar que nadie es imprescindible en esta serie. Bueno, alguien lo es, Meredith Grey, y en eso también me tengo que retractar porque tardó años en gustarme el personaje e incluso en darme cuenta de que Ellen Pompeo es buena en lo que hace, porque Mer es un personajazo.

La temporada ha tenido varios factores que la han hecho tan buena, como por ejemplo:

EPromo episodio 11x02 de Anatomía de Grey

Nuevas incorporaciones

Las doctoras Maggie Pierce (Kelly McCreary) y Amelia Shepherd (Caterina Scorsone) han llegado para quedarse y a mí me parecen dos personajes muy interesantes. Estuvo genial que a Maggie le dedicaran el segundo episodio de la temporada para que de golpe y porrazo la conociéramos, y también que poco a poco hayamos podido conocer a Amelia, un personaje bastante oscuro por todos los palos que le ha dado la vida pero que ha conseguido tirar hacia delante.  Se agradece, además, de que no haya habido ningún culebrón sobre la hermanastra de Meredith.

Jessica Capshaw y Geena Davis en el episodio 11x13 de Anatomía de Grey

El arco de las doctoras Herman y Robbins

Como fan de Geena Davis que soy, más que encantada he estado con su presencia durante la mitad de la temporada. Primero, en dosis pequeñas, de golpe en dosis más grandes. La doctora Nicole Herman era una completa bruja al principio, pero la culpa no era de ella, era su mecanismo de defensa ante el tumor inoperable que tenía en el cerebro. Pero en su vida entró Arizona Robbins (Jessica Capshaw) que se inmiscuyó hasta más no poder para descubrir lo que le pasaba a su mentora y pedirle ayuda a Amelia, que se convenció de que el tumor inoperable de Herman era operable para ella.

Así, hemos sido testigos de una gran amistad surgida de repente entre dos personas que no podían ser más opuestas, la alegre doctora Robbins y la sarcástica doctora Herman, así se definieron la una a la otra. Esta amistad sirvió para que a Shonda Rhimes se le pudiera perdonar que Arizona y Callie (Sara Ramírez) rompieran definitivamente tras el genial quinto episodio, centrado en ambas, porque sobre todo en los últimos episodios antes del desenlace, agridulce pero satisfactorio, dejaron grandes escenas.

Ojalá nos devolvieran a la doctora Herman, y ojalá Geena se lleve el Emmy por su fantástica actuación.

La ausencia de Derek

Leí que Derek no salió en seis episodios hasta su desenlace. ¿Solo seis? A mi me parecieron muchos más aunque, se volvió un gilipollas integral así de repente. Ahí es cuando recordaron las palabras de Cristina “Meredith tú eres el sol, no lo olvides” y cuando parecía que Mer y Derek iban a  distanciarse para siempre. Pero estaban hechos el uno para el otro y se querían, y ni la distancia acabó con su matrimonio a pesar de que así parecía que iba a ser. Pero vaya, que hasta darse cuenta de que lo que quería era estar con su mujer y sus hijos, Derek se volvió un imbécil.

El final de Derek

Dicen que noventa minutos antes de emitirse el episodio vigésimo primero de la temporada, “How to Save a Life” (Cómo Salvar una Vida), Entertainment Weekly filtró que Patrick Dempsey se iba de “Anatomía de Grey”. No sé en qué portal estadounidense leí bastantes horas antes que Shonda Rhimes no estaba contenta con el comportamiento de “divo” que el actor al parecer podría haber empezado a tener y que decidió, primero recortar su presencia y finalmente acabar con su personaje. Aunque ya se habla hasta de que el actor tuvo un affair en pleno rodaje engañando a su mujer, que Ellen Pompeo se enteró y se lo contó a la mujer de Dempsey de quien es amiga y que al final Shonda Rhimes decidió cortar por lo sano.

Sea como fuere, tras ver el episodio anterior y el final con las luces de un coche patrulla reflejadas en la casa de Meredith y Derek yo me esperaba lo peor, y no me equivoqué ni un pelo. Derek habla con su hermana Amelia por teléfono de camino al aeropuerto para su último viaje a Washington D.C. Toma un atajo que le lleva por una zona montañosa dejándole sin cobertura y poco le falta para estamparse contra un coche accidentado por culpa de otro vehículo que va a gran velocidad.

Último episodio de Derek en Anatomía de Grey 11x21

Se convierte en un héroe porque saca a todos los ocupantes de los dos coches y hasta consigue que una chica con una terrible herida no acabe muerta ahí mismo. Pero después de haber conseguido no pegarse una buena leche y después de haber salvado a cuatro personas, comete la imprudencia de quedarse con el coche parado en medio de la carretera para coger su móvil y un camión se estrella contra su todoterreno.

No acaba en el Grey-Sloan Memorial, sino en otro hospital sin unidad de trauma en el que por una serie de decisiones erróneas acaba muriendo siendo consciente, por lo que su voz en off narra, de lo que va a pasarle. Y ahí llevan a Meredith que le acompaña mientras lo desenchufan.

No sé, lo de morir heróicamente se entiende mejor si se muere en el acto de salvar a alguien, no de una manera tan estúpida. Por una parte, la muestra de valentía del doctor Derek Shepherd estuvo muy bien pero ese final… Shonda Rhimes ha hecho una Shondada, podría haberse quedado en Washington D.C. trabajando indefinidamente y listo, no había necesidad alguna de que la vida le volviera a dar un tortazo a Meredith, ni tan siquiera a Amelia ni a ningún otro miembro del Grey-Sloan Memorial ni a quienes durante once años llevamos siguiendo una serie repleta de catastróficas desdichas.

Lo de ponerle los cuernos a Meredith no hubiese sido creíble tampoco, pero vaya que se ha vuelto a demostrar que en esta serie tienen la mano muy larga al matar a los personajes. Muchos fans de “Anatomía de Grey” han entrado en cólera por el final del doctor Macizo, pero no me encentro entre ellos porque, no veo la serie por él (aunque alegraba la vista, vaya que sí), sino porque tras diez años me sigue pareciendo buena, incluso mejor que cuando empezó, mucho mejor.

Promo de episodio 11x22 de Anatomía de Grey

El duelo

Y después de una muerte, llega el duelo por el ser querido que no se volverá a ver. Y Meredith se marcha con sus hijos, y otro en camino lo que es una sorpresa total. Huye, como hacen todos, ya se lo dice Owen (Kevin McKidd) a Amelia, mientras hay un montaje narrativo entre lo que hace Mer y lo que hizo su madre, Ellis (Kate Burton), en su día. Y así, pasa un año hasta que Meredith Grey regresa.

Pero el duelo lo pasan también quienes fueron compañeros y amigos de Derek Shepherd, cada uno a su manera. Su hermana casi recayendo en las drogas, Arizona explotando en la cafetería tras escuchar una conversación de otra persona, Callie llorando cuando gracias a los que Derek había inventado funciona en un paciente y Bailey (Chandra Wilson) desolada, claro.

El futuro

Si no hubiesen renovado la serie para una duodécima entrega, que sí creo que será la última, el final, el episodio veinticuatro, hubiese sido un fantástico broche de oro a toda la trayectoria de la serie. Pero habrá más, al menos una temporada más.

Meredith Grey no es una viuda alegre. Mi pronóstico es que será quien tenga que vérselas con Bailey para dirigir el Grey-Sloan Memorial. Y acabará volviendo a casa de su madre, claro, porque parece que Alex (Justin Chambers) está dispuesto a sentar la cabeza definitivamente; mientras otros han roto su relación definitivamente y algunos tal vez puedan recuperarla (¿Amelia y Owen por ejemplo?).

Veremos que pasa pero vaya, lo dicho, temporadón bajo mi punto de vista, con historias médicas verdaderamente duras y personales que también lo han sido.

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