Tercera y última, menos mal, temporada de Under the Dome

Rachele Lefevre y Dean Norris en la tercera temporada de Under the Dome

Oh boy! ¿Pero esta broma que ha sido? El año pasado, tras ver la segunda entrega de “Under the Dome” escribí esto: “De hecho espero que la renueven para ver qué pasa, pero para una última temporada porque “Under the Dome” es un claro ejemplo de cómo se quiere estirar un chicle que no da para más”. También volví a decir, al igual que cuando acabó la primera temporada que era una serie entretenida.

Si esto hubiese sido una serie anual… Pero no, como serie del verano tal vez se haya convertido en la comedia de las últimas tres temporadas estivales porque a mí me ha provocado muchas risas. Tantas que realmente me alegro que CBS haya decidido no renovarla y que mi deseo se haya cumplido.

He leído que la serie creada por Brian K. Vaughan se ha separado mucho de la novela de Stephen King, obra que me pica la curiosidad leer para ver por dónde iba y qué otras alternativas ha cogido esta serie para narrarla historia. Una historia que durante dos temporadas se centró, principalmente, en los problemas que iban surgiendo para la supervivencia de los habitantes de Chester’s Mills y los que se quedaron atrapados estando de paso. A la escasez de agua, comida o medicamentos se sumaron también los cambios bruscos de tiempo, entre otras cosas.

Marg Helgenberger y Alexander Koch en la tercera temporada de Under the Dome

Pero, de repente, ese cliffhanger sobre alienígenas del final de la tercera temporada, se ha retomado en esta. Porque resulta que Aktaion, la empresa de Don Barbara (Brett Cullen), el padre de Barbie (Mike Vogel), al final sabía de la amenaza extraterrestre y envió a Chester’s Mill a dos personas para conseguir el huevo: Christine (Marg Helgenberger) y Eva (Kylie Bunbury).

A partir de aquí unos cuantos spoilers.

Claro que Christine toca el huevo y la furia marciana se desata. Resulta que la mujer se convierte en la reina y casi todo el pueblo en su seguidor a cuenta de unos capullos en los que acaban prácticamente todos, menos Big Jim (Dean Norris) y Julia (Rachelle Lefevre).

Y lo que Christine dice va a misa, sobre todo porque todos tuvieron una gran vida paralela en los capullos aunque fuera por poco tiempo. Pero salen rebeldes, claro, que si no serían todos contra Julia y Jim que, son la pareja de la temporada porque tras muchos dimes y diretes resultan ser el mejor equipo de “Under the Dome”. Total que la cúpula se va calcificando, hay que romperla para que los infectados, que al fin y al cabo, dominen el mundo que eso es lo que parece, surge la resistencia con Julia, Jim, “badass” Norrie (Mackenzie Lintz) y alguno más, y hasta aparecen los supuestamente tipos buenos de Aktaion para arreglar el desaguisado, porque la culpa de todo es suya y solamente suya.

Fotograma de la tercera temporada de Under the Dome

Y resulta que hay celos porque Barbie era muy feliz en los capullos con Eva a la que no conocía de nada pero que se tenía que quedar embarazada para portar a la nueva reina porque Christine tenía los días contados; y Junior (Alexander Koch) se vuelve espeluznante y robótico; y Joe (Colin Ford) como es tan listo es el único que puede derrumbar la cúpula…

Fin de los spoilers.

En fin, que se puede decir que la tercera y última, menos mal, temporada de “Under the Dome” ha sido una resistencia contra los visitantes, que no iban en son de paz, precisamente, sino a lavar cerebros a lo loco gracias a una infección en unos capullos. Vaya que, ya puedo decir sin equivocarme, siempre en mi opinión claro, lo más mínimo que esta serie es un WTF en toda regla.

“Under the Dome” se ha acabado pasando por el forro las mariposas, las estrellas rosas que caían y provocaban ataques repentinos a Norrie y Joe, los elegidos para vayamos a saber qué, las familias porque ha destrozado todas o incluso sus personajes. Y encima lo ha hecho sin ningún tapujo con unos guiones malos no lo siguiente y unas situaciones irrisorias a más no poder. La comedia de los tres últimos veranos, insisto.

Mike Vogel y Kylie Bunbury en la tercera temporada de Under the Dome

Y así se ha llegado a ese final…

Nuevo aviso de spoilers:

El penúltimo episodio fue de traca con Joe teniendo que trabajar a contrarreloj para cumplir el plan de las amatistas y derribar la cúpula, pero sobre todo porque Christine le da su energía al bebé que sale corriendo más rápido de Flash y que ya no es un bebé porque lo ha sido por…. ¿un minuto? Un bebé que aparece de mayor para acabar con la vida de Christine, un bebé que es Eva con el pelo teñido de rubio y los ojos de su padre (¡por favor!), como le dice su víctima que acaba digamos que desintegrada y pegada a la cúpula del trueno esta.

Y el final… A los 12 minutos Sam (Eddie Cahill) estaba muerto, un personaje que esta temporada pasaba por ahí todo el rato sin aportar prácticamente nada. Lo mata Junior, claro, que al final tenía tantas ansias de poder y mala leche asesina dentro de su cuerpo, como su padre. Joe se sacrifica por Norrie porque al final las estrellas rosas y sus ataques hicieron que una u otro fueran quienes tuvieran que hacer de la octava amatista que se necesitaba para romper la cúpula con el silbido que estas sacaban y que Joe imita. ¿En serio? ¿En serio? ¿En serio?

A los 23 minutos, adiós cúpula. Lo demás, Big Jim matando a su hijo que iba a matarle a él, hubiese quedado mucho más poético que ambos se hubieran rematado; el ejército entrando a saco y llevándose a todo el mundo, un interrogatorio y una versión no oficial de lo sucedido porque la gente no puede saber lo de los extraterrestres. Y luego un epílogo chapucero un año después porque resulta que Barbie, antes de ser atrapado junto a Julia por el ejército había matado a Eva tirándola por un agujero pero, oh sorpresa, no estaba muerta y un año después va en busca de los demás huevos para volver a hacer lo mismo. Porque, es muy lógico que a un extraterrestre se le mate tirándole por un agujero. Sí Barbie, muy bien.

Dean Norris en la finale de Under the Dome

Fin de los spoilers.

¿Ha resultado entretenida? En ocasiones y he de decir que la segunda temporada, salvo por sus muchas sombras, fue la mejor de todas. La primera tuvo sus momentos (pocos) y la tercera… En fin, olvidable aunque, como decía, la pareja Julia-Big Jim trabajando juntos no ha estado mal y tampoco Marg Helgenberger como mala, pero nada más.

“Under the Dome” ha acabado, ya era hora. Mejor si se hubiese quedado en miniserie, no se puede estirar, ni se debe, un chicle que no tiene ni pies ni cabeza. Mala de principio a fin. ¡Hasta nunca!

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