Genial tercera entrega de esa delicia llamada Mozart in the Jungle

Gael García Bernal en la tercera temporada de Mozart in the Jungle

La semana pasada me acompañó al trabajo la tercera temporada de “Mozart in the Jungle” que Amazon lanzó el pasado nueve de diciembre  a través de su plataforma de vídeo. Serie para maratonear donde las haya, la tercera temporada ha seguido mostrando por qué es una delicia seriéfila, a pesar de que un par de los episodios de la segunda mitad de los diez que forman la temporada pecaron de poco ritmo.

La temporada dos terminó con la Sinfónica de Nueva York en espera a cuenta de la burocracia y del capitalismo, por lo que el maestro Rodrigo (Gael García Bernal) tuvo que decidir cuál iba a ser su siguiente paso, al igual que Hailey (Lola Kirke) y el resto del grupo. En Venecia se encuentran ambos por casualidad: él trabajando en el concierto de retorno de una diva de la ópera, La Fiamma (Monica Bellucci), y ella despedida por con quien se fue de gira, el chelista Andrew Walsh (Dermot Mulroney).

Monica Bellucci y Gael García Bernal en la tercera temporada de Mozart in the Jungle

A sabiendas de que Rodrigo está allí y con los músicos en pie de guerra luchando por sus derechos y un acuerdo justo con la junta, Gloria (Bernadette Peters) viaja junto al maestro Thomas Pembridge (Malcom McDowell) a la ciudad italiana para convencer a Rodrigo de que vuelva y ayude a desbloquear las conversaciones.

Así que de vuelta a Nueva York, al fin la orquesta vuelve a ponerse manos a la obra mientras Rodrigo, tiene nuevas ideas que traen de cabeza a Gloria y Hailey decide dar dos pasos al frente en lo que tanto a su vida amorosa como a su vida profesional se refiere.

Pasan más cosas en esta tercera temporada de “Mozart in the Jungle” pero no es plan de destriparlas todas. Solamente diré que los episodios de Venecia están fantásticamente realizados y son de lo mejorcito de la temporada, aunque he de decir que el episodio del bautizo me pareció hilarante, porque en esta serie aunque se pueda encuadrar en el género dramático el humor no falta, y el del falso documental bastante bien llevado.

Promo de la tercera temporada de Mozart in the Jungle

Me sigue gustando mucho esta serie, de hecho sus temporadas me parecen tan cortas que siempre acabo con ganas de mucho más. Así que solo puedo cruzar los dedos para que mi deseo se cumpla. Amazon, por favor, renueva “Mozart in the Jungle”.

Gala del sesenta aniversario de TVE

Raffaella Carrá en la gala del sesenta aniversario de TVE

Televisión Española cumplió sesenta otoños en octubre pero la gala especial de celebración se grabó a mediados de la semana pasada y se emitió el pasado domingo. Bajo la batuta de una grande a la que en simpatía y saber estar pocos presentadores se pueden equiparar, Raffaella Carrá, el espacio se dividió en seis décadas de las que se recordaron programas, series, presentadores, actores y canciones.

Música hubo mucha en las dos horas y cuarenta minutos aproximadamente de duración del evento, y humor también. Entre el público, muchas caras conocidas de diferentes épocas de la cadena y en vídeo algunos recuerdos de diferentes presentadores y periodistas que en su día trabajaron en la casa.

Lo que sí se echaron de menos fueron imágenes. El archivo de TVE es extenso, sesenta años han dado para mucho, pero en la gala las imágenes de archivo brillaron por su ausencia. Tal vez quisieron separarse de lo habitual en este tipo de celebraciones o a que en la cadena ya tienen tres programas de archivo, pero sí, se echaron mucho en falta.

En lo musical pocas pegas, aunque con Gestmusic como productora se entiende que determinados cantantes estuvieran ahí. Algunos actores de las series en antena hicieron algún número y la Orquesta de Radio Televisión Española lo dio todo ya fuera con canciones de las diferentes épocas, piezas clásicas, ópera o sintonías de la casa. Ahora, estelar fue la gran versión de “Vivir Así es Morir de Amor” a cargo de Mónica Naranjo, siguiéndola de cerca la versión de “Eres Tú” que se marcó Marta Sánchez.

Sello del sesenta aniversario de TVE

El humor llegó de la mano de recuerdos narrados por Santiago Segura, las imitaciones vocales y gestuales de Carlos Latre, de la realización de un ficticio programa de nuestros tiempos a cargo de Joaquín Reyes y Ernesto Sevilla o de una conversación que dos señoras pudieron tener en un pueblo cuando la televisión llegó a sus casas en 1956 con Pepe Viyuela y Josema Yuste, entre otros.

No estuvo mal la gala aunque falló en lo nostálgico. Tuvo muy buen ritmo una duración larga que no se hizo tal y a una conductora que estuvo soberbia y que improvisó.

The Fall: Muy buen cierre para una serie brillante

Fotograma del episodio 3x04 de The Fall

Paul Spector (Jamie Dornan), alias Peter Baldwin, es malherido estando bajo custodia policial al llevar a los agentes dirigidos por la detective superintendente Stella Gibson (Gillian Anderson) al lugar en el que está su última víctima, alguien a quien conocía de antes, Rose Staggs (Valene Kane).

Víctima y verdugo son llevados al mismo hospital algo que provoca que Rose enseguida quiera ir a casa porque aunque no lo haya visto con claridad, sabe que Paul está allí. De ello se entera la prensa también porque, recordemos, en la segunda temporada Spector se había declarado culpable ante Stella. Paul tiene heridas de consideración pero parece que lo más grave es que parece haber perdido la memoria de los últimos años.

Con su nombre, apellidos, foto y profesión en la prensa, a su mujer Sally Ann (Bronagh Waugh) le viene una buena encima, sobre todo cuando, sin que Gibson esté de acuerdo, se la quiere acusar de encubrimiento y sus hijos empiezan a tener problemas en el colegio. ¿Qué hacer? Buscar una salida a la desesperada.

Jamie Dornan en la tercera temporada de The Fall

Mientras tanto vemos la recuperación de Paul y cómo parece una persona totalmente diferente al frío y despiadado asesino en serie que sabemos que es. La policía sigue tratando de recopilar todas las pruebas en su contra que pueda porque el abogado de Spector y su ayudante harán lo posible para buscar agujeros en la investigación para lograr la libertad de su cliente.

Y, finalmente se desvela el por qué Paul es como es, las razones que le llevaron a tener esa obsesión voyeurista, narcisista y psicópata, aunque creo que la historia deja caer algunas frases que hacen que podamos pensar que aún había mucho más antes de que Spector, Baldwin mejor dicho, acabara donde acabase en su preadolescencia.

La tercera y última temporada de “The Fall” la forman seis horas que se toman su tiempo para narrar las cosas pero que en ningún momento se hacen lentas, al contrario, llegan incluso a saber a poco. Es todo muy psicológico en realidad, no solo por el estado del acusado sino por lo que sucede a los personajes cuyas vidas ha salpicado: Sally Ann, Rose Staggs, el jefe Jim Burns (John Lynch), Katie Benedetto (Aisling Franciosi) o la propia Stella.

Bronagh Waugh en la tercera entrega de The Fall

Y lo que se cuenta no está nada edulcorado. Ni el trasfondo de Paul-Peter, ni lo que trata de hacer Sally Ann, ni la historia de Katie cuya transformación a cuenta de su enamoramiento es realmente fuerte, ni lo que sucede a mitad del episodio final, que resulta tan violento que se hace duro hasta mirar la pantalla sin retirar la vista de la misma. Toda esta historia de maldad creada y escrita por Allan Cubitt se resume, en parte, en el diálogo que tienen Rose y su hija (transcripción aproximada):

-Rose: “…y la princesa lanzó a la rana contra la pared”

-Niña: No mamá, ahora llega el beso.

-Rose: Esa es Disney cariño, este es el cuento original.

La tercera temporada me ha gustado mucho y creo que “The Fall” ha finalizado de muy buena manera. Con dureza, claro, porque la historia por lo que nos ha narrado desde el principio la ha tenido y el cierre así lo requería; con una investigación que nunca ha decaído y con dos antagonistas que no tan ben el fondo compartían ciertas similitudes. Solamente tengo que poner un par de peros. El primero versa sobre Sally Ann y los hijos de Paul. Tal vez no hiciera falta explicar mucho más pero a la pobre mujer la vemos con la mirada perdida por última vez y no sabemos mucho más de lo que le sucederá, aunque pueda intuirse. El segundo es sobre la propia Stella porque de Paul-Peter sabemos mucho, de la detective superintendente me hubiese gustado saber aún más de su pasado. Nos han dado piezas de un puzle pero algunas se han quedado por el camino. No eran necesarias para la investigación, pero no me hubiesen sobrado tampoco.

Fotograma final de The Fall

Brillante me ha parecido “The Fall” en su conjunto, una historia muy bien narrada y ejecutada de la que deberían hacer más temporadas con un caso diferente. Muy recomendable.

Impresiones de la temporada televisiva hasta la fecha

La nueva temporada televisiva producida en los Estados Unidos, principalmente, dio el pistoletazo de salida el pasado mes de septiembre. No todas las series llegaron ese mes sino que algunas retrasaron su estreno hasta un mes después, finales de octubre, por lo que su andadura ha sido más breve pero ya se pueden valorar. De hecho, en estos dos meses han habido interrupciones por los debates electorales entre Hillary Clinton y Donald Trump, así como parones por otras causas. Aquí mis impresiones de lo que llevo visionado, ya sean estrenos o series que llevan más temporadas, así como algunos bonus de la televisión española.

Novedades

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Designated Survivor:

La vuelta de Kiefer Sutherland a televisión ha hecho que de proteger al presidente en “24”, él sea el mandatario. Entre los problemas de un cargo adquirido de la noche a la mañana en un momento crítico y alguna historia familiar que nos quieren vender para rellenar, lo mejor de la serie es la presencia del más que solvente y creíble protagonista y esa intriga que se ha creado en torno a lo que pasa en los primeros minutos de “Designated Survivor”. Está entretenida, la verdad.

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El Exorcista (The Exorcist):

De esta serie no esperaba gran cosa, de hecho no me hubiese llamado la atención (no soy fan de la película) si no hubiese sido porque mi actriz favorita, Geena Davis, es una de sus protagonistas. Pero ni por Geena aguanté más de tres episodios (no llegué ni a mi regla del cuarto episodio) porque me encontré con un producto de poca calidad y mucha asquerosidad que no me aportaba nada.

Las que han vuelto

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Madam Secretary:

“Madam Secretary” me tiene enganchada desde el día de su estreno. Aunque las historias de Henry (Tim Daly) sean normalmente prescindibles, como serie política es realmente buena y la parte familiar no chirría para nada. Téa Leoni se come la pantalla como la Secretaria de Estado Elizabeth McCord y los secundarios que la rodean son imprescindibles. Además, es crítica incluso con su país de origen y sus historias son muy actuales. Me sigue pareciendo muy recomendable.

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The Last Man on Earth:

Apoteósico es el regreso de esta serie que empezó en el primer trimestre de la temporada de 2015 para tener dos entregas en la misma temporada en vez de una.  La tercera temporada de “The Last Man on Earth” está dando episodios muy entretenidos donde algunos de sus secundarios han perdido protagonismo en favor de otros que lo pedían a gritos. El cambio de escenarios está siendo muy acertado.

Promo de la quinta temporada de New Girl

New Girl:

Sigo cansada del personaje de Jess (Zooey Deschanel) porque a su alrededor los hay más interesantes, de momento la temporada está siendo buena con momentos divertidos aunque el personaje de Nick (Jake Johnson) está sufriendo desgaste a marchas forzadas.

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Mentes Criminales (Criminal Minds):

Que sí, que tras el episodio doscientos la dejé. Y sí, volví para los episódicos regresos de Prentiss (Paget Brewster) y para la despedida de Derek Morgan (Shemar Moore). Pero es que tras despedir a Thomas Gibson, Emily Prentiss ha vuelto para quedarse y Prentiss es mucha Prentiss, y estos episodios están siendo mejores que cuando decidí dejar de ver “Mentes Criminales”, por las historias (el episodio del bullying fue terrorífico) y porque el nuevo agente al que interpreta Adam Rodríguez es todo un acierto, por el personaje y por el propio actor, quien parece que lleva desde el primer día.

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Code Black:

Me daba pereza ponerme con “Code Black” porque no me gustó que prescindieran de mis dos personajes preferidos a los que ya ni echo ee menos porque “Code Black” es tan buena que me alegro de no haberme plantado. Los casos clínicos son interesantes pero es que, a la hora de deshacerse de gente siguen sorprendiendo. Los nuevos internos aportan en mayor o menor medida y el personaje de Rob Lowe es genial, y él sigue molando mucho. Quien no me gusta Boris Kodjoe, físicamente es admirable, mentiría si dijera lo contrario pero es que no le aguanto, ni haciendo personajes simpáticos ni antipáticos como aquí.

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Anatomía de Grey (Grey’s Anatomy):

La verdad es que no ha empezado muy allá “Anatomía de Grey” y, como de costumbre, nos ha vuelto a dejar con un largo parón y un cliffhanger enorme hasta el año que viene. Los casos médicos nunca han sido el eje aunque siempre ha habido buenos. De momento, sin más. Los personales están girando mucho sobre lo mismo y hay episodios en los que Meredith (Ellem Pompeo) apenas ha salido. Que si Amelia (Caterina Scorsone) y Owen (Kevin McKidd) tienen crísis, la historia de Alex (Justin Chambers) tras su agresión le puede llevar a la cárcel, April (Sarah Drew) y Jackson (Jesse Williams) se llevan mejor… Ojalá mejore, aunque yo con esta serie ya sabéis que hasta el fin de sus días aguantaré .

Fotograma de la tercera temporada de Mom

Mom:

¿Estará desgastada? No, el problema es que cuando introdujeron al novio de Bonnie (Allison Janney) al final de la tercera temporada fue una idea genial, pero los problemas de su relación coparon los tres primeros, tal vez cuatro, episodios y se hicieron muy cansinos. Todo ha empezado a funcionar mejor cuando no se ha centrado parte de los episodios en ello, sino que han vuelto otra clase de problemas familiares.

Promo de Life in Pieces

Life in Pieces:

Los short y compañía me tienen enamorada desde el principio y “Life in Pieces” sigue dando historias muy divertidas. Para mí, es la comedia imprescindible de la semana.

Y en la televisión española…

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Vera:

Tenía muchas ganas de ver “Vera” cuya primera temporada acaba en La 2 hoy mismo pero, por bien hecha que esté y el buen trabajo de Brenda Blethyn como la protagonista, además de esos paisajes hipnotizantes, los episodios me parecen muy largos y es que me puedo hacer una maratón de diferentes capítulos, pero cuando duran hora y veinte, muy bien tienen que estar para que mantenga el interés. La serie lleva ya siete temporadas en la Itv británica pero yo me planto ya, no me acaba de enganchar.

Careta de Cachitos de Hierro y Cromo

Cachitos de Hierro y Cromo:

La cuarta temporada de “Cachitos de Hierro y Cromo” finalizó hace dos semanas su emisión y la verdad es que, de todas las emitidas, para mí fue la peor con creces. Eso sí, emitieron el mejor programa de todos los que han hecho hasta la fecha, el dedicado a la rumba, un género que nunca me ha gustado pero es que este programa nos ha enseñado lo grande y artistazo que era Peret.

Concursantes de la primera edición de Masterchef Celebrity

Masterchef Celebrity:

Un programa, la final, le queda a la primera edición de Masterchef Celebrity” que no está mal aunque más que nada porque los participantes sean conocidos, porque dos horas y media de este concurso con ellos se pasa volando, más por los comentarios y por lo que sufren cocinando que por otra cosa. Si hay más temporadas, que seguro que las habrá, es probable que vea.

Quince años de OT: El reencuentro de los primeros “triunfitos”

Concursantes del primer OT

Imagen: rtve.es

Hace quince años, Televisión Española a través de su primer canal, además de un canal de pago conectado veinticuatro horas con la Academia, inició la emisión de lo que no tardó en convertirse en un fenómeno social, el talent-reality show “Operación Triunfo”. Corría noviembre de 2001 cuando estaba cursando segundo de periodismo y en una de las mejores asignaturas de toda la carrera, Comunicación de Masas, el profesor puso OT de ejemplo, afirmando que “todo el mundo” lo veía. Repliqué que yo no, y me miró asombrado preguntándome por qué. “Me encanta la música pero no me interesa”, fue mi respuesta.

Cierto es, como fan de la música que era, y sigo siendo, ver a un puñado de desconocidos haciendo versiones, no me interesaba lo más mínimo, de hecho, solía decir que era mejor descubrir una canción por su intérprete original que por las voces de quienes cada semana lo petaban con los discos de las galas. Ojo, no estoy en contra de las versiones musicales, ni mucho menos, las hay muy buenas e incluso algunas mejorar a la original, que a veces es cuestión de voces y de gustos. De esto, siempre.

Así que admito no haber visto ninguno de los programas de la primera edición de “Operación Triunfo” (y muy poco ví de alguna edición posterior), pero ¿cómo no conocer a los concursantes, algunas de las historias de la edición y de después de la misma, y más de un puñado de canciones? La chapa que dieron con el concurso fue tal que raro no era acabar canturreando “a tu lado me siento seguro, a tu lado no dudo, a tu lado hoy puedo volar…” porque vieras OT o no, era poner la radio y ahí estaban. Encendías la tele y también, y la presencia en prensa escrita no era menos.
Tenorio, Bustamante y Alejandro en OT el Reencuentro

¿Así que por qué molestarme en ver “OT: El Reencuentro”? Mera curiosidad. Así en octubre, TVE-1 emitió tres programas en los que además de imágenes del programa, que no podían faltar, los cantantes contaban cosas de su experiencia, sobre los compañeros, el peso de la fama, alguna polémica o sus carreras. Tal vez eso fue lo más importante de todo esto, escucharles (aunque seguro que mucho se quedó fuera) que si tuvieron que ir al psicólogo, que si en su propia casa ya no les llamaban igual, que si les cambió la vida a mejor a sus familias o si sufrieron indirectamente, que si se hicieron millonarios de la noche a la mañana… Y su situación actual, porque no todos han triunfado en la música como sí lo han conseguido Chenoa, Bisbal y Bustamante, que eso es un hecho. Un buen ejercicio nostálgico aunque prácticamente fue muy blanco. Se habló de alguna polémica pero seguro que hubo más que nadie ha querido remover.

La verdad es que los tres programas no estuvieron mal, la edición fue bastante buena y los testimonios tanto en los vídeos individuales como en la, llamémosla, dinámica grupal,así como los chascarrillos, estuvieron bien. ¿Me arrepentí viendo “OT: El Reencuentro” de no haber visto “Operación Triunfo”? La verdad es que no porque, sinceramente, viendo los vídeos de las actuaciones parafraseo a Álex Casademunt cuando sin pelos en la lengua exclamó en uno de los tres especiales que qué mal lo hacían. Estaban aprendiendo pero…

Concierto de OT 2016

Y así, como colofón al reencuentro, presencia en otros programas de la competencia aparte, se hizo un concierto que también se emitió cuya realización fue pésima empezando por el terrible sonido del evento y de unos planos que mostraron durante una buena parte del concierto, la mitad de la pista del barcelonés Palau Sant Jordi completamente vacía. No voy a entrar en si cantaron mejor o peor, si hubo cobra o dejó de haberla o sobre qué actuaciones fueron mejores y peores, pero como digo la realización distó mucho de ser de calidad, y si el sonido en directo allí fue el mismo, a los asistentes les deberían  reembolsar parte de la entrada.

Es indudable que “Operación Triunfo” fue un fenómeno, sobre todo, tal vez por la novedad o por sus participantes, en su primera edición, así que se viera o no, gustase o no, el homenaje en Televisión Española me pareció correcto.

Una muy floja temporada pone fin a siete temporadas de Rizzoli & Isles

Angie Harmon y Sasha Alexander en la séptima temporada de Rizzoli & Isles

Anoche mismo, Calle 13 emitió los dos últimos episodios (de un total de ciento cinco que finalizaron en la TNT estadounidense en septiembre) de “Rizzoli & Isles” serie que desde que la estrenara, he visto a pesar de llegar a aburrirme soberanamente porque poco a poco sus casos se acabaron convirtiendo en lo más flojo que haya visto jamás en una serie policíaca.

La séptima entrega, de hecho, ha sido el fiel reflejo de lo que la serie creada por Janet Tamaro, basada en las novelas de Tess Gerritsen, ha ido ofreciendo en los últimos tiempos, pero en peor todavía. Para muestra de ello la resolución muy chapucera y rápida de lo que centró la sexta entrega. Alguien la había tomado con Jane (Angie Harmon) y todo queda en casi nada, al final. Hubiese sido mejor un cierre en plan episodio doble y se habrían ahorrado la peor entrega de la serie.

Que sí, que “Rizzoli” (para mí siempre será así su título porque Janey es la principal de toda la historia digan lo que digan) nunca ha engañado al espectador en lo que le iba a ofrecer, pero como serie de policías ha dejado bastante que desear, y me reafirmo en lo que he dicho durante años, que llegaría al final de la misma por los personajes.

He seguido llamando pesada a la doctora Maura Isles (Sasha Alexander), pero es que esa cuarta entrega con toda su poco interesante historia familiar me dejó muy harta de ella, aunque el trabajo de la actriz ha sido bueno y el personaje ha tenido sus momentos. ¿Qué se puede decir de Jane? Con sus defectos y sus virtudes, desde el primer momento fue el alma de la serie, al fin y al cabo el 95% de todo giraba alrededor de ella.

Angie Harmon y Bruce McGill en la finale de Rizzoli & Isles

Mamá Rizzoli, Angela (Lorraine Bracco), es de esos personajes que deberían tener su serie propia por entrañables, y el fantástico Vince Korsak (Bruce McGill) es de esos a los que se les coge cariño desde el principio. Además, sobre este, siempre pensaré que su relación con Jane era mucho más interesante, sobre todo desde mitad de la serie, que la de ella con Maura.

Frankie (Jordan Bridges) mejoró con los años y las incorporaciones de Idara Victor como Nina Holiday y de Adam Sinclair como Kent Drake, aportaron algo a las historias, sobre todo humor en el caso del segundo.

Temporada floja con un episodio dirigido por Angie Harmon, otro por Sasha Alexander y con la presencia en uno de ellos de la otrora Christine Cagney de “Cagney & Lacey”, Sharon Gless (a la que desaprovecharon, muy mucho), serie con la que han comparado a “Rizzoli & Isles” pero que nunca le llegó a la suela de los zapatos.

El final hecho para homenajear a siete años de serie y para tocar la fibra sensible del espectador con mucha despedida, mucho cambio y un recuerdo merecido y realmente triste, al desaparecido detective Barry Frost que también lo era para recordar al actor que le dio vida durante cinco temporadas, Lee Thompson Young.

Yo Sí Que Como, bienintencionado pero flojo

Patricia Pérez en Yo Sí Que Como

Fox Life estrenó hace unas semanas el programa “Yo Sí Que Como”, presentado por Patricia Pérez, quien se hizo famosa hace unos cuantos años ya como presentadora pero que tras algo que le pasó con la comida, decidió meterse en el mundo de la nutrición.

Tras escribir algunos libros de cocina, su cocina fácil (y escasa en cantidad por lo que vi en unos cuatro programas) ha dado el salto a la televisión, y lo ha hecho con invitados famosos, amigos, a los que Patricia prepara un plato para que coman en su casa (o estudio). Raphael dio el pistoletazo de salida con un plato de pasta que le cocinó la anfitriona, y al cantante siguieron otros como Alaska, Nuria Roca, Amelia Bono, Mario Vaquerizo, Candela Peña, Patricia Conde o Chenoa.

Patricia Pérez le pone simpatía a la cosa, también lo intenta hacer natural aunque en lo visto me pareció que había algunas partes algo forzadas, sobre todo por parte de los invitados, al fin y al cabo cuando se tiene a alguien de invitado, en mucha medida depende de dicha persona si un programa es mejor o peor.

Cierto es que los programas tres y cuatro mejoraron a los dos primeros, aunque el guión de “Yo Sí Que Como” me resultó en ocasiones repetitivo, con tanta cita a la medicina tradicional china y a la publicidad “encubierta” que tiene.

Sí, con cuatro programas me bastaron para saciarme, nunca mejor dicho.