Buena primera temporada de Madam Secretary

Kevin Rahm y Téa Leoni en la primera temporada de Madam Secretary

Lo que he disfrutado con la primera entrega de “Madam Secretary” que finalizó el pasado domingo en la CBS estadounidense con el episodio número veintidós de la temporada, y lo que me alegra que la hayan renovado. Tras ver unos pocos episodios ya mostré mi entusiasmo sobre este estreno de la temporada 2014-2015 y la verdad es que mi impresión no ha variado para nada.

Las tramas políticas, siempre episódicas, han resultado interesantes en mayor o menor medida, pero siempre capaces de mantener el interés en los cuarenta y dos minutos de duración de cada uno delos episodios. La vida familiar de la Secretaria de Estado Elizabeth McCord (Téa Leoni) ha estado bien compensada con algunas pocas tramas en las que sus hijos han tenido su protagonismo, especialmente la mayor (Stevie (Wallis Currie-Wood), encontrándose en ella el contrapunto al estrés laboral gracias a ese santo de marido que tiene la protagonista. Y es que Henry (Tim Daly) es su mayor apoyo.

Poco han aprovechado al jefe de gabinete del Presidente, Russell Jackson, pero Zeljko Ivanek ha podido volver a demostrar lo buen actor que es y lo que llena la pantalla cada vez que sale en ella. Y, hay que mencionar el grupo de personas que trabajan con la Secretaria de los que, yo particularmente, quiero saber más.

En su día dije que “Madame Secretary” no se parece a”El Ala Oeste” (The West Wing), pero tiene algo muy marcado en común con ella, y es el llamado walk and talk, y es que por los pasillos del edificio donde trabaja Bess, no es raro verla a ella andando con su ayudante Blake (Erich Bergen), o ver a Nadine Tolliver (Bebe Neuwirth) andando también con ellos o junto a otros trabajadores del lugar como Daisy (Patina Miller), Jay (Sebastian Arcelus) o Matt (Geoffrey Arend).

Creo que el reparto cumple muy bien en sus papeles y que Téa Leoni está fantástica en su papel de Secretaria de Estado. Eso sí, ojalá hagan fijo a Kevin Rahm porque su personaje es de los que se dejan notar desde que entra por la puerta.

Si he de quedarme con un episodio de los veintidós vistos, sin duda alguna me quedo con uno muy pegado a la actualidad que me hizo reír bastante, el número diecinueve llamado “Spartan Figures” (Cifras Espartanas) que llevó a Bess y al presidente Dalton (Keith Carradine) a una cumbre en Bruselas para tratar de ayudar en la crisis griega.

A veces a “Madam Secretary” le sale la vena patriótica, otras le da una bofetada a la cara al propio patriotismo. Unas veces muestra dramas, otras nos da una visión más ligera de determinadas cosas. Los episodios, en general, han estado muy bien y si sigue así podría llegar a tener varias temporadas en antena sin problema alguno.

Recomendable, desde luego.

Adiós a Jesús Hermida, un grande de la televisión española

El periodista Jesús Hermida

Anoche se conoció la noticia del fallecimiento a los 77 años de edad del periodista y genial comunicador Jesús Hermida. Un infarto cerebral se ha llevado a uno de los grandes de la televisión española, sin duda alguna, y son muchos los compañeros de profesión que recuerdan que él contribuyó a cambiar la pequña pantalla española.

Nacido en Huelva el 27 de junio de 1937, Jesús Hermida, inició su carrera escribiendo para semanarios, la agencia Europa Press y del diario Informaciones. En 1967 dejó este siendo redactor jefe para entrar en Televisión Española donde le enviaron de corresponsal a Nueva York, donde estuvo once años. En 1969 Hermida narró la llegada a la Luna, siendo ese hito una de las cosas por las que siempre será recordado.

En 1978 volvió a España dejando su labor como corresponsal para el Telediario y presentó algunos programas pero acabó llegando a la radio donde presentó programas varios. Así, llegó otra de las cosas por las que será recordado, el programa matinal “Por la Mañana” de 1987, por el que se acuñó el término “Chicas Hermida”. Y es que en el espacio se hicieron populares rostros ya consagrados de la televisión española como Nieves Herrero, Consuelo Berlanga, Irma Soriano, e incluso periodistas con una trayectoria como María Teresa Campos, vieron sus carreras impulsadas.

Gracias a este conocí yo a Hermida, porque aunque era pequeña me entretenía viendo el programa al salir de la escuela. No recuerdo mucho, claro, pero sí que había entrevistas, que hablaban de noticias y que ponían series, además de hacer concursos.

Dos años estuvo “Por la Mañana” en antena pasando Jesús Hermida a presentar un programa de corte similar pero por la tarde llamado “A Mi Manera”. En él se pudo volver a ver a algunas de las “Chicas Hermida” pero no duró mucho, una temporada nada más, ya que Hermida volvió al Telediario.

Con la llegada de las cadenas privadas en 1990, al periodista lo fichó Antena 3, donde durante la década de los 90 presentó programas como “El Programa de Hermida”, “Con Hermida y Cía”, “La Hora H” o “La Imagen de Tu Vida”. Lo último importante que realizó fue una entrevista en enero de 2013 al entonces Rey de España en su setenta y cinco cumpleaños.

El periodista ganó diversos premios a lo largo de su carrera como el Onda, el TP, el Premio Víctor de la Serna de la Asociación de la Prensa de Madrid o la Antena de Oro.

Jesús Hermida tenía su estilo propio, no imitaba a nadie, y ese estilo también será una de las cosas por las que siempre se le podrá recordar. Particularmente, me fascinaba la manera de arrastrar la letra s que tenía, sobre todo cuando decía “señoras, señores”.

Descanse en paz.

Imagen: El Globo de Málaga

Mom, fantástica tragicomedia en su segunda temporada

Allison Janney y Anna Faris en la segunda temporada de Mom

Soy fan de “Mom” desde el primer día. Ya dije al término de su primera entrega el año pasado que no me costó nada engancharme y hoy en día se ha convertido en mi comedia de cabecera. La segunda temporada de la serie de CBS (en España se puede ver en TNT y Neox) finalizó su emisión el pasado jueves y largos se harán los seis meses sin ella, porque desde hace un tiempo está renovada para una tercera temporada.

La segunda entrega rompió con la segunda desde el principio ya que el escenario principal se trasladó de la casa de los Plunkett hasta un motel, primero, y un edificio de apartamentos, pasando por la casa de Marjorie (Mimi Kennedy), siempre dispuesta a ayudar a Christy (Anna Faris), Bonnie (Allison Janney) y compañía.

Un acierto que Marjorie se haya convertido en personaje fijo porque su personaje no solo aporta, sino que es de los buenos y se complementa a la perfección con las protagonistas. Otro cambio importante es que el lugar de trabajo de Christy apenas ha aparecido, y es que es esa parte de la serie a la que estaba claro que no iban a poder sacar jugo, pero tampoco han salido demasiado los hijos de Christy. Acertado también haber recuperado a Regina (Octavia Spencer) y fichado a Jill (Jaime Pressly)

La segunda temporada se ha caracterizado por los palos que se le han dado a Bonnie y Christy, las protagonistas de esta fabulosa tragicomedia que es “Mom”.

Y a partir de aquí, spoilers, así que no sigas leyendo si aún no has visto la temporada o no la llevas al día.

Kevin Pollack y Allison Janney en la segunda temporada de Mom

En los últimos episodios de la primera temporada, Christy fue a buscar a Alvin (Kevin Pollack) y aunque Bonnie en un primer momento no quiso saber nada de él, al final aceptó las razones por las cuáles él la había abandonado con la recién nacida hija de ambos, y acabó metiéndose en su vida teniendo una segunda oportunidad con ambas.

Poco le duró, tristemente porque Alvin ha dado mucho juego, porque un infarto acabó con su vida de repente… ¡Estando en la cama con Bonnie! La pena de Christy fue grande, la de Bonnie mayor y al final esta, por otras cosas también, acabó cayendo de nuevo en las drogas y el alcohol despertando el “odio” de su hija y la necesidad de intervención de sus amigas de AA.

Mientras Christy no solo tiene que lidiar con su madre sino con la rebeldía de su hija Violet (Sadie Calvano) y con las ganas de su hijo Roscoe (Blake Garrett Rosenthal) de vivir con su padre Baxter (Matt Jones), quien ha rehecho su vida con una una chica con dinero y que vive en una gran casa y tiene un buen empleo.

Fin de los spoilers.

Promo de la segunda temporada de Mom

La serie fue hilarante en su primera entrega pero la segunda ha tenido un tono más trágico de ahí que la catalogue de tragicomedia porque aunque en “Mom” se utilice el humor a cada rato, se hace para ocultar el drama no solo el de Bonnie o Christy, sino también el de Marjorie, Jill o el de Regina.

Larga vida a “Mom”, porque ella lo vale por lo que hace disfrutar y por los personajes y el buen trabajo de la siempre grande Allison Janney, Anna Faris y el resto del elenco, en su mayoría.

Más de lo mismo en la quinta temporada de Rizzoli & Isles

Bruce McGill y Angie Harmon en la quinta temporada de Rizzoli & Isles

El martes pasado finalizó la quinta temporada de “Rizzoli & Isles” en España con el emisión del decimoctavo episodio en Calle 13. A través de ese número de entregas, que arrancaron con la ausencia del detective Barry Frost (Lee Thompson Young) y su posterior episodio homenaje, se ha podido ver más de lo mismo pero no es una crítica negativa si se sigue esta serie, y es que ya he dicho en alguna ocasión que no engaña a nadie, aunque cierto es que se podían currar un poco más los casos policiales.

Estos han vuelto a ser más que previsibles. No es fácil tratar de jugar a saber quién es el asesino con la serie de Janet Tamaro porque, realmente, resulta muy fácil descubrir al asesino o asesina de turno en la mitad del metraje de cada episodio. Previsibles también han sido algunas tramas como la de Angela (Lorraine Bracco) en su búsqueda de empleo ¿dónde iba a acabar trabajando para seguir saliendo en pantalla que donde ha acabado? Blanco y en botella, vaya.

Pero es que “Rizzoli & Isles” se sigue sustentando en sus personajes, no solo en las dos protagonistas principales, Jane Rizzoli (Angie Harmon) y Maura Isles (Sasha Alexander), sino en el resto del elenco porque Frankie (Jordan Bridges) ha adquirido más importancia en los casos policiales desde que ha dejado el uniforme atrás, y la presencia de Vince Korsak (Bruce McGill) siempre es estupenda, sobre todo en las escenas con Jane. De todas formas ¿soy la única que piensa que entre el detective y mamá Rizzoli podría haber algo? Veremos, porque se podría dar el caso, perfectamente.

Si en la cuarta temporada la historia familiar de Maura ocupó mucho metraje innecesario en mi opinión, esta vez su historia personal ha sido menor, limitándose a una relación amorosa. Jane, por su parte, ha pasado por malos tragos como un par de pérdidas, la de Barry Frost incluida, pero se ha resarcido salvando varias vidas.

TNT, canal que la emite en Estados Unidos, renovó hace unas semanas “Rizzoli & Isles” para una sexta temporada que arrancará el mes que viene. Para verla en España habrá que esperar hasta el otoño, seguramente, aunque con los parones en su país de origen, al final volveremos a ver la temporada sin demasiada diferencia temporal.

Sí, tendrá episodios mejores y episodios peores, será previsible año sí y año también pero por los personajes, yo no me bajo del carro hasta que se termine.

Spoilers, malditos spoilers

Spoiler alert

 Hoy quienes hemos amanecido tempraneros, no tanto en realidad, al entrar en Twitter, Facebook o incluso en blogs habremos maldecido (tal vez no) cuan el gato de “Pixie y Dixie” (Pixie, Dixie and Mr. Jinx) pero no habremos dicho “mardito roedore” como la versión doblada de los dibujos en los que en España el gato tenía acento andaluz, sino que habremos exclamado “¡malditos spoilers!” en el caso de ser seguidores de “Anatomía de Grey” (Grey’s Anatomy).

Twitter echa humo porque algo ha pasado en la serie de Shonda Rhimes, algo que ayer predije y que llevaba una semana segura de ello y al parecer, sin haber visto aún el episodio 11×20 de la serie, ha sucedido. No diré qué, si no os habéis tragado el spoiler ahora, afortunados vosotros pero huir como de la peste de Twitter, si sois usuarios, y de cualquier página con información televisiva.

Hay varias cosas que se pueden decir sobre este tipo de spoilers, aunque la más evidente es que son un gran fastidio (por no decir otra cosa) se esperen o no. En este caso concreto el principal culpable ha sido la cadena porque llevaban toda una semana alimentando su página de Facebook con frases lapidarias que, llevando la serie al día, dejaban muy poco a la imaginación. A ellos son a quienes hay que culpar principalmente, y no solamente porque las series estadounidenses se exporten y lleguen a muchísimos países en los que las emisiones no se llevan con cercanía, sino por deferencia incluso a los espectadores de Estados Unidos y Canadá, donde se emiten el mismo día, que pongan sus grabadores a punto porque no puedan o quieran ver el episodio en el mismo momento de su emisión.

En este caso, también se puede culpar a las páginas de comunicación sobre televisión por lanzar rumores antes de la emisión del episodio de turno, y a esas mismas páginas por no cortarse a la hora de escribir sus titulares. Claro que si pones “a nosequién le pasa tal o cuál”, sean desde unos cuernos hasta un accidente pasando por que le metan a la cárcel o conozca al amor de su vida, claramente con o si aviso de spoiler, seguro que acabas teniendo más tráfico en la web.

Y Twitter estaba que ardía, claro, porque blogs, páginas web españolas y hasta periódicos, ya habían destripado lo que había sucedido con titulares incluso tan  directos como los de las webs norteamericanas o dejando las informaciones más que claras.

Al final lo que se consigue es que sabiendo el espectador lo que pasa de antemano, la experiencia de ver un episodio no sea la misma que si se ve a ciegas. En el fondo, hay que hacer autocrítica también porque si somos fans de una serie en Facebook y le hemos dado a Me Gusta en su página o leemos las noticias televisivas o las miramos por encima en la IMDB, siempre corremos el riesgo de enterarnos. Por eso, cada año con los Oscar evito Internet antes de poder ver la ceremonia.

Turn: Espías en la Guerra de Independencia estadounidense

Reparto de Turn

Seatuket, Long Island, 1776. Abraham Woodhull (Jamie Bell) vive en una granja con su mujer Mary (Meegan Warner) y su hijo, y se dedica a cultivar coles. Su padre es el juez Richard Woodhull (Kevin McNally) quien sirve como una especie de mediador con los casacas rojas, los soldados del Rey de Inglaterra, Jorge III, que tratan de poner fin a la rebelión de las trece colonias que poseen en el otrora Nuevo Mundo.

Abe, es un joven que solamente quiere hacer lo correcto y por eso rompió su compromiso con Anna (Heather Lind). Salvado por su padre para que no corra el mismo destino que Selah (Robert Beitzel), el marido de ella, acaba siendo reclutado por sus amigos de la infancia Ben Talmadge (Seth Numrich) y Caleb Brewster (Danel Henshall) para que recabe información para el rebelde, liderado por el general George Washington (Ian Kahn). Anna acabará metida en el ajo también y pondrán sus vidas en peligro mientras tienen que pasar desapercibidos en su propio pueblo.

Estrenada en maratón en España el pasado fin de semana por AMC ya que su cadena madre, la estadounidense, estrenó la segunda entrega (que en España se podrá ver a partir de este mismo jueves 23 de abril), “Turn” se basa en el libro “Washington’s Spies” (Los Espías de Washington) de Alexander Rose y su historia narra acontecimientos reales a través de personajes que realmente existieron.

Realmente está muy bien hecha, a pesar de que se noten determinados cromas, los guiones de los episodios están muy bien. Aunque hay cosas previsibles en ellos, otras no lo son tanto, como esa tensión sexual entre Abraham y Anna, la narración de los acontecimientos está lograda y no les falta ironía y sarcasmo. Pero sin un solvente reparto como el que tiene “Turn” las palabras se las llevaría el viento, y lo cierto es que los actores cumplen.

Los que hacen de malos tienen unos papeles tan interesantes que solo se les puede desear que si les ocurre algo malo no sea la muerte para que así sigan haciendo de las suyas. Entre estos destacan el teniente John Simcoe (Samuel Roukin) al que desde el primer momento se le tiene tirria, el Mayor Hewlett (Burn Gorman), el Mayor John Andre (JJ Feild) o quien va por libre, el líder de los Rangers Robert Rogers (Angus Macfadyen).

Vista del tirón, un episodio un día y nueve seguidos al siguiente, me ha gustado mucho “Turn” así que a la segunda temporada estoy más que apuntada. Recomendable. Por cierto, atención a la cabecera.

Bajón en las historias de la tercera temporada de Moone Boy

Promo de la tercera temporada de Moone Boy

Hace exactamente dos meses, qué casualidad, dediqué un post a la buena comedia “Moone Boy”. Esperaba con ganas su tercera temporada tras disfrutar las dos primeras entregas seguidas y ya está vista. Seis episodios han compuesto la temporada, seis entregas en las que Martin Moone (David Rawle) y su amigo imaginario Sean Murphy (Chirs O’Dowd) han sido el epicentro de la serie que arrancó con dos episodios en los que me pareció que hubo un bajón en las historias.

Puede que dejaran el listón muy alto en las dos temporadas anteriores o que al verme todos los episodios tan seguidos, haya notado más dicho bajón. Esos dos primeros episodios no me hicieron mucha gracia, al igual que otro por en medio y claro, en una serie con temporadas tan cortas, se nota más cuando algo no gusta del todo.

Pero los otros tres episodios, en concreto el tercero, el quinto y el sexto, sí que me han resultado buenos y muy entretenidos. Pero es que “Moone Boy” es mejor serie a mi parecer cuando toda la familia Moone está involucrada de alguna manera. Cierto es que me gustaría que le sacaran más partido a las hermanas del protagonista. Fidelma (Clare Monnelly) lo ha tenido y lo ha seguido teniendo, a Trisha (Aoife Duffin) se lo han dado al final pero a Sinead (Sarah White) la tienen como esa chica que pasa por ahí. Pero los padres de Martin, Liam (Peter McDonald) y Debra (Deirdre O’Kane) han estado ahí dándolo todo.

Fotograma de la tercera temporada de Moone Boy

Algunas de las historias han sido flojas, sí, pero los robaescenas Padraic (Ian O’Reilly) y Dessie (Ronan Raftery) han estado al pie del cañón, aunque admito que el primero se ha vuelto una caricatura de si mismo.

De seis episodios, como digo, he disfrutado más tres. El final de temporada de “Moone Boy” ha sido a lo grande, con dos muy buenos episodios encadenados en los que Martin ha estado más en un segundo plano y con un invitado de lujo en el último capítulo, Paul Rudd, haciendo un personaje, amigo imaginario como Sean, que ya podría tener serie propia.

Sigue siendo recomendable “Moone Boy”, todo el buen trabajo de dos temporadas y media de calidad no se pueden desechar por tres episodios flojos. Ojalá haya cuarta temporada que yo me apunto sin dudarlo.