The People V. O.J. Simpson: American Crime Story, una serie imprescindible

Poster de American Crime: The People V. O.J. Simpson

“Este juicio se ha convertido en un circo”, clama exaltado Chris Darden (Sterling K. Brown) en el antepenúltimo episodio de la fantástica “American Crime Story: The People V. O.J. Simpson”. La verdad es que en eso se convirtió, en un circo mediático que siguió probablemente gente que hasta ese momento ni tan siquiera sabía quién era Simpson. De hecho recuerdo que en España la prensa también se hizo eco del veredicto, y a mis por entonces trece años por primera vez escuché el nombre de O. J.

Ese revuelo muestra “American Crime Story: The People V. O.J. Simpson” una miniserie, o serie antlógica como las llaman ahora,  de diez episodios basada en el libro publicado en 1996 “The Run of His Life: The People V. O.J. Simpson” de Jeffrey Toobin desarrollada para el canal FX por Scott Alexander y Larry Karaszewski hace nada se alzó como la gran ganadora de los premios Emmy con nueve galardones. No es para menos, ya de entrada la he calificado como fantástica y, creedme, no exagero lo más mínimo.

Cuba Gooding Jr. en American Crime: The People V. O.J. Simpson

La serie da comienzo con imágenes reales de revueltas acontecidas después de que policías acabaran con la vida o casi, como le sucedió a Rodney King, de afroamericanos que no hacían nada fuera de la ley, algo de total actualidad, por otro lado, y por eso la mala reputación del Departamento de Policía de Los Ángeles planea como una losa sobre la acusación durante todo el caso, y por lo tanto la miniserie.

A eso le sigue O.J. Simpson (Cuba Gooding Jr.) marchándose en limusina al aeropuerto la noche del 12 de junio de 1994, cuando su exesposa, Nicole Brown, y un hombre que estaba en su casa esa noche, Ron Goldman, fueron asesinados con mucha saña. Los policías que examinaron la escena del crímen y la casa de Simpson encontraron pruebas incriminatorias contundentes pero, por supuesto, todo el mundo es inocente hasta que se demuestre lo contrario. Una vez con Simpson detenido, el pueblo, con la fiscal Marcia Clark (Sarah Paulson) al frente ayudada por el asistente Chris Darden, tenía que demostrar que Orenthal James Simpson cometió los atroces asesinatos. Claro que la defensa del exjugador de fútbol, su Dream Team particular, no iba a ponérselo fácil a la acusación, y menos con la jugada del abogado principal, Bob Shapiro (John Travolta) contratando a una figura con mucho peso en la comunidad negra como Johnnie Cochran (Courtney B. Vance), quien desde el minuto uno iba a jugar la baza de la raza.

El Dream team de OJ en American Crime: The People V. O.J. Simpson

“American Crime Story: The People V. O.J. Simpson” muestra todos los momentos previos al juicio, desde la asignación del juez a la selección del jurado, con los miembros sustitutos y todo, así como la decisión de defensa y acusación en lo que a elección de testigos se refiere. Después, el grueso de la serie nos lleva al mediático juicio celebrado en el centro de Los Ángeles, y al circo al que me refería.

Con defensores y detractores de Simpson a partes iguales, el televisado juicio hizo que el público examinara a todos los participantes. Así, Marcia Clark perdió toda privacidad cuando empezaron a meterse con su pelo, su forma de vestir o su manera de hablar. También salieron los trapos sucios de Johnnie Cochran y a O.J. le hicieron juicios paralelos por televisión. Asimismo, al juez Lance Ito (Kenneth Choi) se le criticó por cosas que hacía o por las que no se atrevía a hacer.

Sarah Paulson y Sterling K. Brown en American Crime: The People V. O.J. Simpson

Marcia Clark solo quería hacer su trabajo tan bien como de costumbre y se vió envuelta en un proceso más duro del que pensó inicialmente. Tuvo incluso que recordar que había dos víctimas, Brown y Goldman, que se convirtieron en los grandes olvidados de la historia, sobre todo cuando a cuenta de su testigo estrella, el policía que recogió las pruebas, Mark Fuhrman (Steven Pasquale), empieza a hablarse de una conspiración de la policía contra el acusado o del racismo que dicho testigo niega por activa y por pasiva.

Tanto abarca “American Crime Story: The People V. O.J. Simpson” que hay un billante episodio dedicado a la propia fiscal o uno al jurado gracias al que se entiende el veredicto que emitieron. Claro que la serie no se centra solo en la figura del acusado, que es quien menos sale, sino que se abordan muchas más cosas como el ya mencionado problema de la violencia policial, el sensacionalismo en los medios, el racismo y también el machismo.

El juicio se alargó mucho más de lo que debió, empezó un 2 de noviembre de 1994 y la sentencia se leyó el 3 de octubre de 1995. La sentencia alegró a muchos y enojó a muchos otros, pero la vida de Orenthal James Simpson quedó marcada para siempre, la de todos los participantes en el caso, en realidad. De hecho, según pasaba el tiempo, alguien muy cercano a él, su amigo Robert Kardashian (David Schwimmer), que también participó como abogado secundario en el juicio, empezó a plantearse muchas cosas sobre su amistad.

Courtney B. vance en American Crime: The People V. O.J. Simpson

Un Kardashian del que la prensa no podía pronunciar bien su apellido, y al que se muestra en irónicas conversaciones con sus hijos, hoy más que famosos sin motivo ninguno.

La he disfrutado mucho y realmente creo que “American Crime Story: The People V. O.J. Simpson” es imprescindible. Interesante lo es mucho, está magníficamente realizada y tiene interpretaciones fabulosas como las de Sarah Paulson, Sterling K. Brown, John Travolta, Courtney B. Vance o Cuba Gooding Jr., que encabezan un reparto en el que también encontramos a Bruce Greenwood, Nathan Lane, Christian Clemenson,  Cheryl Ladd, Rob Morrow, Chris Bauer, Connie Britton, Selma Blair o el mismísimo Larry King.

Lo dicho, fantástica.

 

Zoo: La rebelión mundial de los animales

Reparto de Zoo

Algo raro pasa en Botswana con los leones, que empiezan a atacar a la gente de forma indiscriminada. En sus propias carnes lo viven Jackson Oz (James Wolk) y Abraham Kenyatta (Nonso Anozie), buenos amigos, hermanos aunque no sea de sangre, que trabajan en una empresa de safaris y que conocen muy bien a los animales. También lo vive la turista francesa, miembro del Servicio Secreto galo, Chloe Tousignant (Nora Arnezeder), que se encuentra con Jackson en la peor de las situaciones.  

En Los Ángeles, varios leones que se escapan del zoológizo causan víctimas también. La periodista Jamie Campbell (Kristen Connolly) está muy pendiente de las noticias sobre animales porque está convencida de que la empresa Reiden Global, que causó problemas en su pueblo natal, es la culpable del cambio en el comportamiento en el reino animal. Pero no tiene los conocimientos que necesita en lo que a química, biología y zoología se refiere, para poder demostrarlo por lo que trata de convencer al doctor Mitch Morgan (Billy Burke), quien trabaja en el zoo de la ciudad californiana, para que la ayude con su investigación.

Kristen Connolly y Billy Burke en la segunda temporada de Zoo

Jamie y Mitch acabarán reclutados junto a Jackson, Abe y Chloe para formar parte de un grupo que trate de dar con la solución al problema, salvaguardando a los animales también. Y es que toda clase de especies empiezan a despertar poco a poco una clase de instintos para los que genéticamente no están programados, ya sean pájaros, murciélagos, gatos, ratas, osos o rinocerontes.

Tiempo atrás el padre de Jackson, el profesor Robert Oz (Ken Olin) predijo la rebelión de los animales y le trataron de loco. Mientras el grupo investiga qué es lo que Robert investigaba exactamente para así poder encontrar una cura, contando con refuerzos como la soldado Dariela Marzan (Alyssa Diaz), otros animales les acechan, seres humanos que no quieren que logren su objetivo porque, por alguna razón, no les interesa. Y en eso se lleva la palma el General Davies (Peter Outerbridge).

Fotograma de Zoo

“Zoo” es una serie de ciencia ficción emitida por CBS que está basada en la novela de James Patterson y Michael Ledwidge del mismo título pero, por lo que he leído en Internet, la novela poco tiene que ver con la  serie. De hecho, en esta, hay un cambio radical entre la primera y la segunda temporada. La entrega inicial es bastante procedimental, es decir, el grupo se enfrenta a una amenaza por episodio para que veamos los problemas y ataques de los animales, quedando la parte seriada en un segundo plano dedicada al desarrollo de personajes, al establecimiento de vínculos entre ellos y al tema Robert Oz-cura-Reiden Global.

En la segunda, sin embargo, la serie cambia de rumbo, volviéndose más oscura, más de terror y algo asquerosa en función de la amenaza animal, pero también más serializada. Los personajes también evolucionan, la mayoría para mal a excepción, afortunadamente, de mis preferidos: Mitch, el irónico que todo lo sabe y a quien dice no importarle la gente, lo cuál es una  mentira; y Jamie quien se convierte en la heroína improvisada de la historia cuando otros tenían reservado ese papel, una badass en toda regla, en contraste con la figura dubitativa inicial de Chloe, personaje sin carisma para liderar al equipo. Hay daddy issues, claro, los de Jackson, que sufre una transformación durante buena parte de la segunda entrega.

Nonso Anozie y Alissa Diaz en la segunda temporada de Zoo

La primera temporada es entretenida, la segunda tiene muchas incoherencias y cambios que no me convencen, sobre todo por los personajes y por cómo la historia cambia de golpe y plumazo en determinados aspectos con secretos que salen a la luz poco convincentes, pero “Zoo” con sus altibajos y todo, resulta amena y con ese punto de interés para seguirla. Y, siempre diré que Billy Burke mola, aunque en el papel de Mitch tenga ramalazos de aquel Miles Mathison de “Revolution”.

El verano que viene volverá a la parrilla estadounidense y, sí, ganas me han quedado de saber qué pasará aunque deberían pensar en cerrarla y hacerlo de manera coherente.

Ganadores de los Emmy 2016

Promo de los Emmy 2016

Gracias a esas personas anónimas que no dudan en compartir lo que ellas sí pueden ver, hace unos minutos he visto la 68 edición de los premios Emmy que se celebraron anoche en Los Ángeles y que estuvieron presentados por un Jimmy Kimmel que tuvo momentos muy buenos en sus intervenciones, aunque ridiculizó a Dame Maggie Smith y el karma hizo que la actriz, que no estaba presente porque nunca va, acabara ganando un premio que cogió el propio Kimmel afirmando que se iba a quedar en objetos perdidos y que si la actriz lo quiere tendría que ir a por él.

Que conste, que ya dije que yo, la nominación no la entendía. Y de ahí que cuando aparecieran Tina Fey y Amy Poehler en escena, dijeran que no pudieron acudir el fin de semana anterior a la entrega de los Emmy Creativos. La ironía llegó cuansdo Ben Mendelsohn, Mejor Actor de Reparto en Drama tampoco estaba para recoger su premio.

Los ganadores de la velada fueron:

Mejor serie dramática: Juego de Tronos (Game of Thrones)

Mejor actriz  de drama: Tatiana Maslany por Orphan Black

Mejor actor de drama: Rami Malek por Mr. Robot

Mejor actriz de reparto en drama: Maggie Smith por Downton Abbey

Mejor actor de reparto en drama: Ben Mendelsohn por Bloodline

Mejor comedia: Veep

Julia Louis-Dreyfus y su Emmy 2016

Mejor actriz de comedia: Julia Louis-Dreyfus por Veep

Mejor actor de comedia: Jeffrey Tambor por Transparent

Mejor actriz de reparto en comedia: Kate McKinnon por Saturday Night Live

Mejor actor de reparto en comedia: Louie Anderson por Baskets

Mejor miniserie: The People v.O.J. Simpson: American Crime Story

Mejor actriz de miniserie: Sarah Paulson por The People v.O.J. Simpson: American Crime Story

Courtney B. Vance y su Emmy 2016

Mejor actor de miniserie: Courtney B. Vance por The People v. O.J. Simpson: American Crime Story

Mejor actriz de reparto en miniserie o película: Regina King por American Crime

Mejor actor de reparto en miniserie o película: Sterling K. Brown por The People v.O.J. Simpson: American Crime Story

Nadie, absolutamente nadie, ha podido con “The People v.O.J. Simpson: American Crime Story”, miniserie que ya debería haber visto, pero que en breve comentaré, que ya está en la cola. Reparto de los buenos y una historia interesante que no me extraña que haya triunfado aunque hayan dejado a “Fargo” sin nada. al menos Regina King, fantástica en “American Crime” ha vuelto a ver su trabajo reconocido.

Lo de “Juego de Tronos” estaba bastante cantado, no así las categorías de actor y actriz de drama donde ha dado la sorpresa tanto Rami Malik como Tatiana Maslani. El primero dio el discurso más genuino de la noche sin poder evitar la sorpresa de estar ahí de pie delante de los asistentes. “¿Estáis viendo lo mismo que yo?”, les preguntó.

Rami Malik y su Emmy 2016

En comedia, Julia Louis-Dreyfuss se llevo el premio por quinta vez consecutiva, por lo que pienso que hasta que “Veep” no acabe nadie la quitará de ahí. Lo mejor de verla ganar es que siempre sus discursos son graciosos, incluso el de este año aunque lograra mantenerse a duras penas hasta el final cuando dedicó el premio a su padre, fallecido el viernes. Ahora, si “Saturday Night Live” no juega en la categoría de series ¿por qué sus actores pueden estar nominados en ella? Así Kate McKinnon se convirtió en ganadora por su trabajo en SNL (y evitaron el tercero consecutivo de Allison Janney en la categoría).

Aunque con esto de las categorías… Porque, de nuevo hay que decir que por bien que lo haga Jeffrey Tambor, no está en una serie de comedia, “Transparent ” es un drama y deberían olvidarse de categorizar las series por su duración.

En definitiva, una gala entretenida, reivindicativa que ya es algo de año sí y año también, y con un arranque genial.

Cambios en la segunda temporada de Angie Tribeca, pero no en su estupidez

Poster de la segunda temporada de Angie Tribeca

Tener doble ración el mismo año de “Angie Tribeca” es un lujo. Ahora nos estamos acostumbrando a esas series de plataformas online que tienen menos episodios que las de los canales de cable o generalistas y que tardan un año en regresar. Pero TBS estrenó la serie creada por Steve Carell y su mujer Nacy Walls Carell del tirón en enero, y entre junio y agosto emitió su segunda temporada. Yo fui recolectando los episodios para maratonearla porque, seamos sinceros, ponerse con “Angie Tribeca” es no poder parar. El elemento de enganche es muy potente.

La segunda temporada no es como la primera. La dosis de parodia está, porque de eso trata esta serie, de parodiar a las series policiales; y no falta el surrealismo ni la estupidez, porque de eso también hay mucho. Tras el cliffhanger de la primera entrega y lo que pasa con la protagonista Angie Tribeca (Rashida Jones), la segunda entrega nos adelanta un año y nos presenta a una Angie mucho más oscura porque el pasado viene a visitarla, literalmente.

Promo del episodio 2x04 de Angie Tribeca

Su relación con Jay Geils (Hayes MacArthur) está en otro punto por los acontecimientos y eso acaba que haya un triángulo amoroso de lo más idiota entre ambos y la forense especialista en todo Monica Scholls (Andrée Vermeulen). Geils acaba casi trabajando más con DJ Tanner (Deon Cole) que con la propia Angie, porque esta tras encontrar a su camino a la agente del FBI Diane Duran (Heather Graham), descubre Mayhem Global, una organización malvada que está detrás de varios de los casos episódicos que se ven en esta temporada de “Angie Tribeca”.

Un hombre muerto en un parque al que muchos llevan a pasear a sus perros que no iba con un can, un cocinero de sushi asesinado con un arpón, una web de infieles hackeada, ancianos muertos tras caer por las escaleras o un miembro de una boy band asesinado son algunos de los casos que investigan Tribeca, Geils y Tanner a las órdenes de su teniente Pritikin “Chet” Atkins (Jere Burns).

Pero una de las novedades de la temporada es que hay una trama prácticamente desde el principio a la que se recurre, la de Mayhem Global, algo que me recordó a “Person of Interest” pero es que en esta entrega de “Angie Tribeca” hay referencias a “La Red Social” (The Social Network), “Star Trek”, “La Jungla de Cristal” (Die Hard), “Los Vigilantes de la Playa” (Baywatch) o “Desafío Total” (Total Recall).

Deon Cole en la segunda temporada de Angie Tribeca

¿Y actores invitados? Además de la citada Heather Graham o James Franco que ya salió en la primera entrega, aparecen Mary McCormack (haciendo una vez más de agente de la ley), Maya Rudolph, Noah Wyle, Eriq La Salle, Kevin Pollak, Saul Rubinek, Joey McIntyre, Jon Hamm, Busy Philipps, David Walton, Danny Pudi, Matt Malloy, Nancy Walls Carell o Daniel Stern. Hasta aparece en el genial gag final de la season finale la madre de Rashida Jones, Peggy Lipton que es actriz.

Se ha echado de menos que el roba escenas pastor alemán, el agente David Hoffman apareciera más, así como que le saquen más partido al doctor Edelweiss (Alfred Molina). Pero, aunque tal vez en sus primeros episodios no me haya reído tanto, con la segunda parte de esta entrega de diez capítulos sí que lo he hecho. Aunque, muchas de las cosas humorísticas de “Angie Tribeca” no ocurren en primer plano, sino que forman parte del ambiente de la escena ya sean piernas sin depilar, una clave mal introducida, un nombre que aparezca en pantalla o que dos personajes vayan por un bosque y se vean desde leprechauns a asesinos en serie persiguiendo a varias personas cuchillo en mano.

Fotograma de la finale de la segunda temporada de Angie Tribeca

“Angie Tribeca” es estúpida pero qué buena estupidez para hacer reír al personal. El año que viene habrá una tercera entrega que, por supuesto, espero con ganas.

Homicide: Life on the Street – Una serie que podría haber sido muy grande

Careta de Homicide

Hace varios veranos que aprovecho para ver una serie de esas pendientes. “Homicide: Life on the Street” es una de esas que quería ver. El libro de David Simon en el que se basa está en una de mis baldas esperando a que lo retome y en breve lo iniciaré de nuevo, pero ya puedo decir que en unos dos meses y medio me he visto las siete temporadas de esta serie que emitió NBC entre los años 1993 y 1999, con película de cierre realizada en 2000 incluida.

Paul Attanasio se encargó de crear la serie basándose en el libro del mismo título en el que Simon narró su experiencia adquirida durante un año en el que, como periodista, se pasó junto a los detectives del departamento de homicidios de Baltimore. El 31 de enero de 1993 NBC emitió el episodio piloto, “Gone For Goode”, de una primera hornada de nueve episodios. En él se incorporaba al departamento un novato detective llamado Tim Bayliss (Kyle Secor) al que le ponían de compañero a un incansable detective llamado Frank Pembleton (Andre Braugher) que era el dueño y señor de la sala de interrogatorios llamada “the box”, la caja en castellano.

Pizarra de Homicide

Por ahí estaban el jefe de la unidad, el teniente Al Giardello (Yaphet Kotto), los veteranos detectives Stan Bolander (Ned Beatty), John Munch (Richard Belzer) y Steve Crosetti (Jon Polito) o los algo más jóvenes, Kay Howard (Melissa Leo), Meldrick Lewis (Clark Johnson) y Beau Felton (Daniel Baldwin). También aparecía de vez en cuando el forense Scheiner (Ralph Tabakin), el ayudante del fiscal Ed Danvers (Zeljko Ivanek) y el capitán George Barnfather (Clayton LeBouef).

Corta fue la primera temporada, pero más lo fue la segunda que inició su andadura en enero de 1994 y tan solo contó con cuatro episodios. A partir de ahí “Homicide: Life on the Street” tuvo todas sus temporadas de más de veinte entregas pasando de la midseason a la temporada completa. Así que, en realidad, sus dos primeras temporadas se pueden ver como un todo, trece episodios con el reparto original de los cuales no todos llegaron al final porque poco a poco se fueron marchando los actores y, la serie no es que sufriera del todo por las pérdidas, pero eso lo dejo para más adelante. Bueno, aunque a Jon Polito le echaron de mala manera, un Jon Polito que acaba de fallecer.

Ned Beatty y Richard Belzer en Homicide

Esta serie policíaca empezó de manera fantástica. Los detectives tenían que resolver sus casos, que generalmente eran interesantes y de ahí episodios brillantes como el quinto de la primera temporada “Three Men and Adena”, que es de lo mejor que he visto en televisión por su intensidad. Casi todos los episodios se iniciaban con un gag, generalmente conversaciones entre los policías sobre cualquier tema, y aunque serias muchas veces, esas charlas eran bastante humorísticas.

Buena parte de lo mejor de “Homicide: Life on the Street”, de hecho, reside en las conversaciones entre los personajes, porque de la interacción entre ellos ya fuera a nivel laboral o más personal, siempre se puede sacar mucho. Porque los temas que durante siete temporadas trató la serie fueron muchos: racismo, sexismo, control de armas, matrimonio, divorcio, justicia, tabaquismo, homosexualidad, bisexualidad, alcoholismo, sida, eutanasia, bullying, el papel de la mujer en la policía o el sentimiento de pertenencia a la unidad. Sin olvidar, claro está, el tema de la política dentro del departamento de policía.

Y es que como jefe Al Giardello, alias Gee, es de esos para recordar, pero durante siete temporadas entre Barnfather, capitán primero y coronel después, y el capitán Roger Gaffney (Walt MacPherson) le intentaron dar por saco cada vez que podían porque, al bueno de Gee, lo de la política le daba igual.

Fotograma de la segunda temporada de Homicide

Las dos primeras temporadas fueron muy buenas, la tercera también. Los casos incluso seguían de un episodio a otro, como por ejemplo los de Adena Watson, la asesina de mujeres, el tiroteo a los policias y el consiguiente trauma, el francotirador o el de Luther Mahoney (Erik Dellums). En la tercera temporada, además, conocimos a la teniente Megan Russert (Isabella Hofman) cuya relación laboral y de amistad con Gee estuvo genial. Pero la cuarta no estuvo al nivel de esos veintinueve episodios previos.

Dos actores dejaron el reparto y el nuevo detective, Mike Kellerman (Reed Diamond) no empezó con buen pie supliéndolos. También casi todos los casos  pasaban por dos dúos: Pembleton y Bayliss o Lewis y Kellerman; y los episodios no empezaban con ninguna conversación trivial. La temporada me pareció bastante aburrida aunque con algunos episodios muy buenos.

Kyle Secor, Yaphet Kotto y Andre Braugher en Homicide

La quinta temporada devolvió a “Homicide” al buen camino. Trataron muy mal a dos personajes femeninos, eso sí. A Russert la ascienden para después degradarla en algo bastante incomprensible, pero no tanto como el papel que acaba jugando Kay Howard. Melissa Leo no es que pudiera lucirse mucho en “Homicide”, porque al llegar a sargento se pasa el tiempo en la oficina. Y si a esta nunca le sacaron partido, a la recién llegada jefa médica forense Julianna Cox (Michelle Forbes) le sacaron todo el partido del mundo. Lástima que no estuviera más que temporada y media porque con la doctora Cox, aparte de la ironía que se gastaba, las técnicas forenses estaban a la orden del día, y hablamos de una serie pre-“CSI”.

Ya Kellerman había calado en mí, al igual que Meldrick Lewis, un tipo que no me gustaba demasiado al principio pero que poco a poco se fue convirtiendo en uno de mis favoritos. Pero, oh sorpresa, esta serie pecó bastante de estropear a los personajes, y a eso volveré luego porque quiero mencionar no solo a Julianna, Scheiner quien se pasó todas las temporadas en la serie también tiene su retranca humorística, y el último forense, el doctor George Griscom (Austin Pendleton), sucesor de Cox precisamente, ironía no, pero sarcasmo todo el del mundo. He hecho ambos tienen una escena en la película con la que “Homicide” puso punto y final de lo más jocosa.

Promo de la cuarta temporada de Homicide

La primera mitad de la sexta temporada estuvo bastante bien, pero tras la marcha de Julianna algo volvió a cambiar en la serie y la verdad es que ya no se recuperó. Algunos episodios estuvieron muy bien, y las nuevas incorporaciones como Laura Ballard (Callie Thorne), Paul Falsone (Jon Seda) Stu Gharty (Peter Gerety) y la total de Terri Stivers (Toni Lewis) que lo pedía a gritos desde el primer episodio en el que apareció, funcionaron bien. En la séptima y aburrida última temporada hasta salió Giancarlo Esposito como el agente del FBI, e hijo de Gee, Mike Giardello.

Pero “Homicide” pudo haber sido muy grande y se quedo en casi grande, tal vez por un número excesivo de episodios, o porque los casos no acabaron siendo ni la mitad de buenos que los del principio o por cómo acabaron determinados personajes. Nunca me tragué que Crosetti pudiera hacer lo que hizo, no iba con el personaje. Lo de la degradación de Megan, aún, porque al menos se la pudo ver haciendo trabajo de campo, y lo de Howard no tiene nombre. Pero Kellerman acabó siendo un gilipollas, claro que se las tuvo que ver con la ley dos veces, y lo mismo Lewis sobre todo a raíz de algo que le pasó a su última compañera.

Reparto de la sexta entrega de Homicide

Si uno de los mejores era Bayliss… En algún momento de la sexta temporada se volvió un muermo total y se notó mucho la ausencia de uno de los más grande de “Homicide” en la última entrega porque Frank Pembleton es mucho Frank Pembleton. Menos mal que siempre estaba Gee para poner la sonrisa para ser amable, irónico o echar la bronca. Ahora, después de todo el tema de Luther Mahoney, se dedicaron a seguirlo con su hermana Georgia Rae (Hazelle Goodman) haciendo algo verdaderamente interesante que acabó muy abruptamente.

Al final me queda la sensación de que no lograron sacar todo el jugo posible a los personajes, a algunos sí, pero a otros los dieron por perdidos como al genial Brodie (Max Perlich) que, aunque metido con calzador, era un personaje muy simpático que muchas veces ponía el sentido común entre tanto trabajador de la ley.

Max Pehrlich como Brodie en Homicide
Hay que alabar el buen uso de la música y también la larga lista de caras conocidas, ahora y algunos entonces, que salieron durante siete temporadas: Robin Williams, Marcia Gay Harden, Dean Winters, Jeffrey Donovan, Terry O’Quinn, David Morse, Zeljko Ivanek, Steve Buscemi, Lily Tomlin, Mimi Kennedy, Isaiah Washington, JK Simmons, Bruce Campbell, Edie Falco, Jim True Frost, Kate Walsh, Chris Rock, Anna Belknap, Charles S. Dutton, Rosanna Arquette, Elijah Wood, Barry Levinson, Eric Stoltz, Tate Donovan, Neal Patrick Harris, Mekhi Phifer, James Earl Jones, Jeffrey Wright, Dan Hedaya, Vincent D’Onofrio, Kevin Chapman (aparece brevemente en dos escenas sin diálogo), Kathryn Erbe, Carol Kane, Peter Gallagher, Michael Peña, Paul Giamatti, Alfre Woodard, Charles Durning, Joe Perry, Chris Meloni, Jena Malone, Sarita Choudhury, Skip Sudduth, Margo Martindale, Dan Futterman, Amy Ryan, Wallace Shawn, Marcus Giamatti, Brooke Smith, Audra McDonald.

También hubo episodios dirigidos por Kathy Bates, Steve Buscemi, Kathryn Bigelow que se hizo cargo del doble episodio final de la sexta entrega  y varios por Clark Johnson y Kyle Secor.

Reparto de Homicide en la sexta temporada

En su andadura “Homicide” tuvo crossovers con “Chicago Hope” y “Ley y Orden” (Law & Order). De hecho, brevemente en un episodio sale Mandy Patinkin y hay varios en los que los de “Ley y Orden” aparecen ya sean Jerry Orbach, Sam Waterstone, Benjamin Bratt o Jill Hennessy.

Y, para finalizar hicieron una película. Un episodio doble en el que algo le sucede a Gee y quienes trabajaron a sus órdenes se reúnen para investigar. No está mal como forma de terminar aunque, el resultado final por lo que sucede, se lo podrían haber ahorrado. Pero, como digo, “Homicide: Life on the Street” pecó de maltratar a sus personajes en muchas ocasiones. De hecho, ya en la séptima temporada el desgaste era tal que quitando Falsone, Stivers, Gharty y Gee, los demás poco funcionaban. La incorporación de Michael Michele como la detective Rene Sheppard, no fue nada acertada para mí. Quitando un par de episodios, su personaje giraba sobre lo mismo una y otra vez.

Homicide: The Movie

¿Recomendable? Por supuesto, no hay duda de que fue una buena serie por muchas razones, pero como las tres primeras temporadas y la quinta, ninguna.

 

Cuarta temporada de Criadas y Malvadas: Entretenida como siempre pero con una intriga muy menor

Poster de la cuarta temporada de Criadas y Malvadas
Hace tres semanas que finalizó en Estados Unidos la emisión de la cuarta temporada de “Criadas y Malvadas” (Devious Maids), una serie ligera donde las haya que se repite temporada tras temporada en sus tramas pero que sigue entreteniendo como el primer día, y buena parte de culpa la tiene la interacción entre determinados personajes. En esta entrega, además, parte de esa interacción se ha perdido para que nuevas relaciones surjan y nos demos cuenta de que tal vez nunca habíamos pensado que determinados personajes pudieran funcionar tan bien juntos, y ahí es donde también entra el trabajo actoral.

Empiezo por la intriga, la muerte de un personaje otrora fijo al que no creo que nadie tuviera cariño, Peri Westmore (Mariana Klaveno), que acaba mandando al bueno de Spence (Grant Show) otra vez a la cárcel y a Rosie (Dania Ramírez) a emprender una cruzada para demostrar que su amado es inocente. Claro que no tarda mucho en haber una secta involucrada, y ahí es donde la intriga pierde muchos enteros porque la historia no resultó nada atractiva y, seguramente por la orden de menos episodios, fue resuelta (o no) en cero con dos.

Grant Show en la cuarta temporada de Criadas y Malvadas
Otra cosa que no me ha gustado nada… Mariflower, digo Marisol (Ana Ortiz), muerte y destrucción. Qué pereza de personaje, de verdad, y yo pensaba que Valentina (Edy Ganem) era cansina. No, Marisol gana a cualquier persona que pise esa serie porque ya ¿qué pinta? Y sus tramas son, desde luego, las más repetitivas. Y encima le juntan con el otrora fontanero de “Mujeres Desesperadas” (Desperate Housewives), James Denton, y ya es pereza al cuadrado.

Las tramas de Rosie también y, asimismo, peca de tanta tontería pero ciertamente como personaje aunque a veces es para darle un par de collejas, aporta más. Porque hay otro personaje cansino, y ese es el de Daniela (Sol Rodríguez), que podría dar más juego en el futuro pero que su intervención, prácticamente, se ha basado en dar por saco a su progenitora. No digo quién es para no spoilear.

Ahora, aquí es donde entro a hablar de esas relaciones sorpresa. Para mí los mejores personajes, Carmen (Roselyn Sánchez) aparte porque ella ha sido como un satélite teniendo relación con unos y con otros, siempre han sido Zoila (Judy Reyes), Genevieve (Susan Lucci) y sobre todo los Powell, Adrian (Tom Irwin) y Evelyn (Rebecca Wisocky) en parte porque la interacción de las dos primeras y de los dos segundos siempre me ha parecido lo mejor de “Criadas y Malvadas”.

Judy Reyes y Tom Irwin en la cuarta temporada de Criadas y Malvadas

Pero en la cuarta temporada eso ha cambiado. Sí, no es que Evelyn y Adrian no se hayan tirado los trastos (o los vasos de whisky) a la cabeza o que Zoila y Genevieve no hayan hablado, es que por circunstancias que no desvelaré, los personajes interactúan mucho menos. Eso da lugar a dos relaciones sorprendentes: la primera es la que salva toda la tontería de Marisol y su paso por la temporada, que Evelyn se hace amiga suya (y hasta ahí puedo leer); la segunda que Zoila y Adrian se hacen confidentes, WTF! Eso, por supuesto, da lugar a geniales escenas cómicas que han sido de lo mejorcito de la temporada para mí.

También es genial la relación de Carmen con Adrian, porque nadie en su sano juicio tendría una asistenta como Carmen Luna en su casa pero para charletas y ayudas varias ¿por qué no? Rosie se ha pasado la temporada en plan detectivesco, sus luces son tantas como los de los detectives de la ya cancelada “The Family” pero la chica lo intenta y al final siempre tiene razón. Anda que Spence no le debe nada… Porque este es un accesorio sin más aunque siempre sea genial verle, porque Grant Show mola.

Roselyn Sánchez y Sol Rodríguez en la cuarta temporada de Criadas y Malvadas

Otro que moló en su día fue Jesse (Nathan Owens), que se marchó para regresar, que en esta serie eso es algo que suele suceder, y aunque esté ahí sobre todo para salir descamisado, pues tampoco importa demasiado. Al final hasta se ha convertido en el mejor aliado de Rosie.

Y las conversaciones entre las tres criadas y su amiga Marisol, bueno pues alguna ha estado divertida pero más allá de ponerse al día o descubrir secretos por bocazas no es que hagan. Hace tiempo que ellas cuatro y su relación dejaron de ser la espina dorsal de la serie, diría que tras el fin de la primera temporada, siendo mejor cuando interactúan con otros.

En líneas generales, la temporada ha vuelto a dar más de lo mismo de manera entretenida, claro, pero ya digo que la intriga ha sido lo peor no de esta cuarta entrega sino de la serie. Ahora ¿cuál es el secreto de Zoila para ligar? A mí que me lo expliquen que me parece todo muy de ciencia ficción. Sin menospreciarla, ojo, pero vaya que me lo expliquen, sí.

Rebecca Wisocky y Ana Ortiz en la cuarta temporada de Criadas y Malvadas

“Criadas y Malvadas” aún no ha sido renovada por Lifetime, de cancelarse se acabará en cliffhanger porque siempre tienen la manía de acabar así, pero ¿acabaría mal? La respuesta para mí, en vista de lo que pasa, es no. Aunque admito que me gustaría poder verla el verano que viene, porque ya digo que entretenida lo es, y mucho.

Vacaciones, anuales vacaciones

Homer Simpson Cerrado por Vacaciones

Otro año más, la imagen de Homer Simpson sosteniendo ese cartel anuncia que Diario de una Teléfila se marcha de vacaciones porque esta seriéfila empedernida también es una viajera empedernida y me marcho a hacer mi viaje anual.

Como siempre, llevo series para disfrutar, que ya estoy en la recta final, prácticamente, de la genial e infravalorada “Homicidio” de la cual hablaré largo y tendido en septiembre cuando preveo terminarla, y también me llevo una antigua comedia cuyo nombre me guardo para mí hasta que escriba sobre ella.

Tanto si os marcháis de viaje, os quedáis en vuestras ciudades u os toca trabajar en agosto, a disfrutar del mes.