Gracias Netflix por Grace and Frankie

Lily Tomlin y Jane Fonda en la primera temporada de Grace and Frankie

Netflix está sobresaliendo con sus rescates de series y con las suyas propias. Una de las últimas que han estrenado ha sido “Grace and Frankie”, serie que llevaba tiempo esperando básicamente por su reparto encabezado por Lily Tomlin y Jane Fonda y con dos secundarios de lujo como son Martin Sheen y Sam Waterston.

Creada por Marta Kauffman, una de las responsable de “Friends”, y Howard J. Morris, la historia de “Grace y Frankie” arranca cuando dos matrimonios amigos, se reúnen en un restaurante para cenar. Los maridos, Robert (Martin Sheen) y Sol (Sam Waterston) tienen noticias para sus respectivas esposas, Grace (Jane Fonda) y Frankie (Lily Tomlin) pero nada que ella puedan imaginar. Y es que los dos hombres, abogados en el mismo bufete, llevan veinte años manteniendo una relación y es el momento de que sus mujeres sepan que van a abandonarlas para casarse el uno con el otro.

Sol y Robert acabarán viviendo juntos y Frankie y Grace forzosamente también, en la casa de la playa que los matrimonios compartían y a la que ni una ni otra están dispuestas a renunciar. La noticia no les sienta bien, claro, pero tendrán que aceptarla y aprender a vivir juntas. Porque, al principio Grace y Frankie no es que sean amigas, Frankie lo intenta pero Grace es dura de pelar y la ve como una persona extravagante que no va con su estilo más… clasista, por decirlo de alguna manera.

Martin Sheen y Sam Waterstone en la primera temporada de Grace and Frankie

Básicamente “Grace y Frankie” se centra en las dos protagonistas y en su manera de tirar hacia delante con su nueva vida, ya sea volcándose en el trabajo, tratando de enamorarse de nuevo o dándose cuenta, como es el caso de Frankie, que la relación con su ya exmarido nunca será la que era y que se tienen que acabar muchas cosas.

También se ven algunos problemas que surgen entre Sol y Robert y cómo lidian con ellos porque, su carácter, al igual que el de sus exesposas, también chocan bastante. Y, los hijos de los matrimonios tienen también buena parte de protagonismo. Por un lado están las hijas de Grace y Robert, Brianna (June Diane Raphael) y Mallory (Brooklyn Decker), y por otro los hijos de Frankie y Sol, con los peculiares nombres de Coyote (Ethan Embry) y Nwabudike (Baron Vaughn), Buddy para los amigos. En realidad los cuatro son como hermanos, aunque Coyote tuvo una historia con Mallory que trata de evitarlo por todos los medios.

Brooklyn Decker, June Diane aphael y Ethan Embry en la temporada 1 de Grace and Frankie

Trece episodios han formado la primera entrega de la serie y no ha habido uno malo, es más, los ha habido realmente buenos. “Grace and Frankie” se podría denominar tragicomedia porque el planteamiento no es nada agradable para sus protagonistas y se tratan algunos temas importantes como las adicciones, pero tiene más de comedia con un humor bastante irónico a veces y sarcástico otras, que logra la sonrisa y la risa.

Por mencionar algunos de los episodios que más me han gustado estarían el primero, llamado “The End” donde todo arranca; “The Funeral”, donde Grace se da cuenta de que no trata a Frankie como debería; “The Earthquake”; “The Elevator” que es un flashback para profundizar más en la historia previa o “The Bachelor Party” donde se critican prejuicios y aparece un “toro” mecánico más que peculiar.

Baron Vaughn en la primera temporada de Grace and Frankie

Fantástico el reparto al completo donde la química sobresale por todos los lados, ya sea en las escenas entre esas dos buenas amigas en la vida real como son Lily Tomlin y Jane Fonda, en las de Sam Waterston y Martin Sheen o en las de quienes hacen de hijos, o entre estos con los anteriormente mencionados. Y, además de esas ocho personas a las que ya he citado, hay que mencionar algunos cameos o apariciones más episódicas como las de Craig T. Nelson, Timothy V. Murphy, Ernie Hudson, Corbin Bernsen, Mary Kay Place, Nicholas D’Agosto o Joe Morton.

Muy recomendable “Grace and Frankie” una serie sobre las segundas oportunidades en la vida, porque cuando se cierra una etapa siempre se abre otra ¿o no? Y hablando de segunda, el año que viene habrá otra temporada. ¡Gracias Netflix!

Grace & Frankie temporada 1

Wayward Pines, cuatro episodios y adiós muy buenas

Promo de Wayward Pines

Muchas ganas tenía de que estrenaran la serie “Wayward Pines” y la verdad es que a los cuatro episodios le digo “adiós, muy buenas”. No, la serie no ha superado mi regla del cuarto episodio así que mejor me dedico a ver cosas que realmente disfrute.

Pintaba muy bien la serie de FOX basada en la novela de Blake Crouch y creada por M. Night Shyamalan y Chad Hodge. La acción comienza cuando el agente del Servicio Secreto Ethan Burke (Matt Dillon) se despierta en el pueblo que da título a la serie, un lugar de Idaho al que ha ido junto a su compañero para buscar a dos compañeros que llevan tiempo desaparecidos, uno de los cuales es Kate Hewson (Carla Gugino), con la que tuvo un affaire.

No tardará Ethan en descubrir que Wayward Pines no es un típico pueblo ya que tienen un sheriff, Arnold Pope (Terrence Howard), muy autoritario y una enfermera, Pam (Melissa Leo), de armas tomar. Pero lo peor son las reglas a las que viven sometidos los habitantes del pueblo y es que ni pueden hablar de su pasado, si suena el teléfono deben contestarlo, tienen sistemas de vigilancia en sus propias casas y transmisores para saber dónde están a cada momento. Si alguien se sale del guión y hace lo que no debe, es duramente castigado sin pasar siquiera por un tribunal. Más raro es aún que Ethan encuentre a Kate y que lo que para él han sido semanas sin verla, para ella han pasado años.

¿Qué pasa en Wayward Pines? Algo que Ethan tendrá que averiguar con la ayuda que pueda a pesar de que los rebeldes, por llamarlos de alguna forma, se jueguen el cuello si le echan una mano. La mujer de Ethan, Theresa (Shannyn Sossamon), y su hijo Ben (Charlie Tahan), al no tener noticias del agente, emprenderán la búsqueda para dar con él y acabarán de lleno en el meollo, ese pueblo en el que la libertad es algo que nadie se puede permitir si quiere seguir respirando.

Ahí me he quedado, básicamente, porque me esperaba mucho más y ciertos elementos de la trama me han sacado totalmente de ella. Si hasta no pude evitar acordarme de “Parque Jurásico” (Jurassic Park) tras ver una escena de algo que se descubre en el cuarto episodio. Una lástima tener tan buenos actores y personajes que no dicen nada.

Como curiosidad, decir que FOX España estrenó la serie horas antes de que FOX lo hiciera en Estados Unidos. “Wayward Pines” tendrá diez episodios pero, como digo, con cuatro ya estoy servida.

2 Broke Girls pierde frescura en su cuarta temporada

Kat Dennings y Beth Behrs en la cuarta temporada de 2 Broke Girls

El lunes pasado finalizó en Estados Unidos la cuarta temporada de “2 Broke Girls” (Dos Chicas Sin Blanca) que, a mi parecer, ha demostrado que las temporadas pares no son lo suyo cayendo de nuevo en el mismo error que en la segunda temporada.

“2 Broke Girls” ha perdido frescura y seguramente se deba a la repetición de la fórmula de los “chistes” faltones y del humor grueso, que a veces hacen mucha gracia pero otras pueden incluso rozar la vergüenza ajena; pero también porque la esencia de la serie se pierde cuando las chicas tratan de hacer otras cosas que no sea echar su negocio de cupcakes hacia delante.

Han habido episodios realmente divertidos, pero otros no lo han sido tanto, especialmente en la mitad de temporada. Al menos Han (Matthew Moy) ha seguido replicando cada dos por tres a las chicas cada vez que se han metido con él porque, madre mía, eso es paciencia y lo demás tonterías. Han se merece que le hagan alguna buena historia que le tienen poco utilizado, siendo el payasete que pasa por ahí de vez en cuando.

La relación de la robaescenas Sophie (Jennifer Coolidge) y Oleg (Jonathan Kite) ha ocupado mucho tiempo, lo cuál no está mal pero Oleg no es de ese tipo de personajes que aporten cosas interesantes aparte de frases lapidarias. Las frases de Earl (Garrett Morris) también son de las que se repiten como el ajo.

Total, que la repetitividad no le está ayudando mucho a la serie, que se diga, para que el disfrute sea el que fue en las temporadas primera y tercera. O eso, o que las historias no son tan atrayentes, y ahí radica ese cambio que, como en la segunda entrega, se ha metido esta temporada. ¿Por qué tienen Max (Kat Dennings) y Caroline (Beth Behrs) trabajar en otro lugar dejando de lado su negocio? En la segunda temporada se demostró que muy pronto abrieron un local físico para vender las cupcakes, y en esta, después de que la ventanilla de la trasera de la cafetería donde trabajan haya dado bastante juego, van y la desaprovechan completamente.

“2 Broke Girls” funciona mejor cuando Max y Caroline están en apuros con sus pedidos, con sus clientes o tienen problemas, en general. Por eso la cuarta entrega no me ha parecido que hay estado a la altura de lo que fue la anterior, por ejemplo. A ver si remontan el vuelo de cara a la quinta temporada, que llegará en octubre a Estados Unidos.

American Crime: Crimen, culpables, mentiras

Promo de la primera temporada de American Crime

Aún no he hablado de las cancelaciones y las renovaciones para la temporada que viene, pero en breve llegarán mis comentarios al respecto. De las segundas una que ha habido por sorpresa diría yo ha sido la de “American Crime”, serie de midseason estrenada por ABC hace tres meses.

Creada por John Ridley, ganador de numerosos premios incluido el Oscar por la adaptación del guión de “12 Años de Esclavitud” (Twelve Years a Slave), “American Crime” no es una serie policíaca, se podría definir como un drama con dosis de suspense, pero básicamente es una historia de personas rotas a causa de un crimen, el asesinato de Matt Skokie y la violación a su novia Gwen (Kira Pozehl), que queda en coma.

Ese es el punto de partida para lo que se desarrolla después, una historia con muchos protagonistas que de una u otra forma se ven involucrados en el asunto. Por una parte están las familias de las víctimas: los Skokie, Russ (Timothy Hutton) y Barb Hanlon (Felicity Huffman) que llevan muchos años divorciados, su hijo Mark (David Hoflin) que les culpa a ambos de muchas cosas; y por otro los padres de Gwen, Tom (W. Earl Brown) y Eve (Penelope Ann Miller), que no pierden la esperanza de que su hija se despierte.

Caitlin Gerard y Elvis Nolasco en la primera temporada de American Crime

Su historia es dura porque los primeros han perdido a un hijo y poco a poco se enteran que no le conocían en absoluto, no es el buen chico que ellos pensaban que era, sino que estaba metido en asuntos turbios que acabaron causándole la muerte; mientras que a los segundos les pasa justamente lo mismo ¿pero vas a dejar de querer a tus hijos de la noche a la mañana por no ser lo perfectos que tú creías?

Después está quien tiene el dedo apuntador sobre él desde el principio, prácticamente, Carter Nix (Elvis Nolasco) que junto a su novia Aubry Taylor (Caitlin Gerard) tienen una historia desgarradora. Son una pareja con una seria adicción a las drogas. Carter ama a Aubry, Aubry ama a Carter pero no son buenos el uno para el otro porque no en el pozo en el que están nunca. Y si el dinero y/o la droga se acaban, ella se prostituye para que puedan tener otro chute.

Hector Tontz (Richard Cabral), un exintegrante de bandas chungas de México huido a Estados Unidos, afirma cosas de Carter cuando le detienen. Hector tiene lo suyo, no quiere ser deportado a su país porque sabe que será su fin y lo que hizo fue por una buena causa. Además, su deseo es poder estar cerca de su familia.

La noche de los hechos, Hector conduce un coche prestado por Tony Gutiérrez (Johnny Ortiz), que lo saca del taller de su padre Alonzo (Benito Martínez) sin que este lo sepa. Así que el chico, por ayudar a cometer un crimen indirectamente, porque el coche fue visto cerca de casa de Matt y Gwen, acaba en el correccional de menores. Su padre, que se ocupó de su hijo y de su hija al morir su mujer, siempre sobreprotegió a su vástago que acaba rebelándose y teniendo malas compañías. La línea para convertirse en un pandillero está muy cercana.

Felicity Huffman y Timothy Hutton en la primera temporada de American Crime

Familias rotas, personas rotas. De eso hay mucho en “American Crime”, una serie muy bien escrita y ejecutada de una forma elegante y nada común. Hay reflejos en espejos, planos que no muestran escenas completas o conversaciones que se escuchan íntegramente pero que no se ven porque lo que se nos muestra son primeros planos de personas pensativas.

Y se habla de racismo, de un crimen por odio, de divorcios malos, de descubrimientos incómodos, de cómo la familia debe apoyar a las víctimas, sean inocentes o culpables, de la pena de muerte, de la justicia de la inmigración o del menosprecio por ser diferente.

“American Crime” es lenta, pausadamente nos desgrana toda la historia y once episodios han sido suficientes para que la primera temporada se haya cerrado por completo con un último episodio que, personalmente, de todo lo que he visto en la temporada televisiva estadounidense 2014-2015, me ha parecido de lo mejorcito. Me ha llegado la historia, lo de la muerte de Matt Skokie ha sido lo de menos, lo más importante ha sido descubrir las historias delos personajes, verles caer, verles levantarse. Y no hay que alabar solo la escritura de los episodios sino al grupo de personas que se han metido en la piel de esas personas ficticias que perfectamente pueden vivir en cualquier lugar.

Richard Cabral en la primera temporada de American Crime

Particularmente, Elvis Nolasco, Caitling Gerard y Richard Cabral me han parecido de lo mejor. Felicity Huffman y Timothy Hutton siempre son solventes y lo han demostrado de nuevo, Benito Martínez ha estado muy bien y fantástica Regina King en el papel de Aaliyah, la hermana de Carter.

Una serie muy interesante y recomendable. No para todos los públicos, sí para quienes sin prejuicio alguno se sumerjan en ella y se dejen llevar por lo que se cuenta, todo desgracias prácticamente.

Altibajos en la cuarta temporada de Scandal

Fotograma de la cuarta temporada de Scandal

Algunos spoilers hay en esta entrada, así que si no has visto aún la cuarta temporada de la serie, ojo con lo que lees.

“Scandal” en su cuarta temporada ha sido algo menos rocambolesca que en su entrega anterior, y digo algo menos porque esta vez Olivia Pope (Kerry Washington) y Asociados han tenido más tramas episódicas a las que hacer frente, como ese genial e hilarante segundo episodio “The State of the Union” (El Estado de la Unión) en parte gracias al buen guión y al interés de la historia pero principalmente por ese matrimonio de armas tomar formado por dos personajes interpretados por Mary McCormack y Josh Randall.

También han habido episodios muy críticos como ese, de tema más que candente y actual, en el que un joven negro es disparado por los policías y muere, mientras su padre con una silla y un arma en la mano vela porque no se mueva el cuerpo y se demuestre que su hijo era inocente y fue asesinado; o el de el trato que se da a las mujeres por parte de sus compañeros masculinos en la Marina, en este caso, como sucede en el episodio vigésimo primero, y penúltimo, de la temporada “A Few Good Women” (Unas Pocas Buenas Mujeres).

Darby Stanchfield y Jeff Perry en la cuarta temporada de Scandal

Cambios han habido en la temporada como el nuevo trabajo de Abby (Darby Stanchfield) en la Casa Blanca, el fichaje de Elizabeth North (Portia de Rossi) que se mueve como pez en el agua por el mismo lugar, o el distanciamiento de Olivia y Fitz (Tony Goldwyn), que afortunadamente ha hecho que la temporada no se repita como en las anteriores en lo que a esa parte de la trama se refiere.

Hemos visto a Mellie (Bellamy Young) sufrir por la muerte de su hijo y convertirse en la “Smelly Mellie” (Olorosa Mellie) por descuidarse; a Cyrus (Jeff Perry) en una trama que le afectó mucho por lo que se pudo ver otra cara del mismo, la débil; o a Olivia tratando por todos los medios de alejarse de su padre Eli Pope (Joe Morton).

Kerry Washington y Joe Morton en la cuarta temporada de Scandal

Pero claro, altibajos los ha habido como ese secuestro de Olivia, del que ya hablé,  tan rocambolesco en su idea como en su ejecución; las continuas traiciones de unos y otros, que la mano de Eli/Rowan Pope esté en casi todo pero, aún más, que Cyrus Beene sea tan sumamente malo que resulte al final peor que el anterior y que hayan conseguido al final que Huck (Guillermo Díaz) sea una caricatura en toda regla.

Ahora, un ejemplo de hacer mal las cosas. Rowan Pope contrata a un asesino que le lía con su hija y este en vez de matar a su objetivo, Jake (Scott Foley), fácilmente como podría haber hecho, le clava un cuchillo en varias partes del cuerpo y le da por muerto en vez de ir a la yugular directo. Luego, Olivia le quiere ayudar y acaban ambos en la misma sala donde Jake casi vuelve a morir pero como asesino, el chico nuevo deja mucho que desear. ¿Y eral del B613? Hasta Quinn (Katie Lowes) ha aprendido a hacer las cosas mejor.

Tony Goldwyn y Bellamy Young en la cuarta temporada de Scandal

Claro que, en el fondo, por rocambolesca que sea, por pereza que a veces me de ponerme a verla, “Scandal” es tan batiburrillo de traiciones y de malas personas haciendo cosas malas que engancha. Ahora, a ver que nos depara la quinta entrega, que creo que debería ser la última para que no estiren el chicle hasta la extenuación, ya que con Mellie y Cyrus fuera de la Casa Blanca y Olivia dentro con Fitz, se puede liar muy mucho. Por cierto, gran fichaje el de Artemis Pebdani para hacer de Susan Ross, a ver si le sacan más partido y qué irónico el final (de momento) de Eli Pope.

Anatomía de Grey se marca un temporadón

Ellen Pompeo en la undécima temporada de Anatomía de Grey

“Anatomía de Grey” (Grey’s Anatomy) finalizó su undécima temporada en Estados Unidos el pasado jueves, en breve lo hará en España también, siguiendo con la polémica que lleva habiendo desde hace unas semanas a cuenta de la marcha de Patrick Dempsey y el destino de su personaje. Desde el final de “Lost” hace casi cinco años no había visto tal polémica con el devenir de una serie, pero vaya que si la ha habido y la está habiendo.

La verdad es que tengo que volver a retractarme de lo que dije anteriormente acerca de que la serie debía haber acabado con la marcha de Sandra Oh porque no se podía concebir “Anatomía de Grey” sin Cristina Yang. ¿Que no? Nunca habría pensado que no fuera a echarla de menos, y aunque en algunos flashbacks o conversaciones nos la hayan recordado, se ha vuelto a demostrar que nadie es imprescindible en esta serie. Bueno, alguien lo es, Meredith Grey, y en eso también me tengo que retractar porque tardó años en gustarme el personaje e incluso en darme cuenta de que Ellen Pompeo es buena en lo que hace, porque Mer es un personajazo.

La temporada ha tenido varios factores que la han hecho tan buena, como por ejemplo:

EPromo episodio 11x02 de Anatomía de Grey

Nuevas incorporaciones

Las doctoras Maggie Pierce (Kelly McCreary) y Amelia Shepherd (Caterina Scorsone) han llegado para quedarse y a mí me parecen dos personajes muy interesantes. Estuvo genial que a Maggie le dedicaran el segundo episodio de la temporada para que de golpe y porrazo la conociéramos, y también que poco a poco hayamos podido conocer a Amelia, un personaje bastante oscuro por todos los palos que le ha dado la vida pero que ha conseguido tirar hacia delante.  Se agradece, además, de que no haya habido ningún culebrón sobre la hermanastra de Meredith.

Jessica Capshaw y Geena Davis en el episodio 11x13 de Anatomía de Grey

El arco de las doctoras Herman y Robbins

Como fan de Geena Davis que soy, más que encantada he estado con su presencia durante la mitad de la temporada. Primero, en dosis pequeñas, de golpe en dosis más grandes. La doctora Nicole Herman era una completa bruja al principio, pero la culpa no era de ella, era su mecanismo de defensa ante el tumor inoperable que tenía en el cerebro. Pero en su vida entró Arizona Robbins (Jessica Capshaw) que se inmiscuyó hasta más no poder para descubrir lo que le pasaba a su mentora y pedirle ayuda a Amelia, que se convenció de que el tumor inoperable de Herman era operable para ella.

Así, hemos sido testigos de una gran amistad surgida de repente entre dos personas que no podían ser más opuestas, la alegre doctora Robbins y la sarcástica doctora Herman, así se definieron la una a la otra. Esta amistad sirvió para que a Shonda Rhimes se le pudiera perdonar que Arizona y Callie (Sara Ramírez) rompieran definitivamente tras el genial quinto episodio, centrado en ambas, porque sobre todo en los últimos episodios antes del desenlace, agridulce pero satisfactorio, dejaron grandes escenas.

Ojalá nos devolvieran a la doctora Herman, y ojalá Geena se lleve el Emmy por su fantástica actuación.

La ausencia de Derek

Leí que Derek no salió en seis episodios hasta su desenlace. ¿Solo seis? A mi me parecieron muchos más aunque, se volvió un gilipollas integral así de repente. Ahí es cuando recordaron las palabras de Cristina “Meredith tú eres el sol, no lo olvides” y cuando parecía que Mer y Derek iban a  distanciarse para siempre. Pero estaban hechos el uno para el otro y se querían, y ni la distancia acabó con su matrimonio a pesar de que así parecía que iba a ser. Pero vaya, que hasta darse cuenta de que lo que quería era estar con su mujer y sus hijos, Derek se volvió un imbécil.

El final de Derek

Dicen que noventa minutos antes de emitirse el episodio vigésimo primero de la temporada, “How to Save a Life” (Cómo Salvar una Vida), Entertainment Weekly filtró que Patrick Dempsey se iba de “Anatomía de Grey”. No sé en qué portal estadounidense leí bastantes horas antes que Shonda Rhimes no estaba contenta con el comportamiento de “divo” que el actor al parecer podría haber empezado a tener y que decidió, primero recortar su presencia y finalmente acabar con su personaje. Aunque ya se habla hasta de que el actor tuvo un affair en pleno rodaje engañando a su mujer, que Ellen Pompeo se enteró y se lo contó a la mujer de Dempsey de quien es amiga y que al final Shonda Rhimes decidió cortar por lo sano.

Sea como fuere, tras ver el episodio anterior y el final con las luces de un coche patrulla reflejadas en la casa de Meredith y Derek yo me esperaba lo peor, y no me equivoqué ni un pelo. Derek habla con su hermana Amelia por teléfono de camino al aeropuerto para su último viaje a Washington D.C. Toma un atajo que le lleva por una zona montañosa dejándole sin cobertura y poco le falta para estamparse contra un coche accidentado por culpa de otro vehículo que va a gran velocidad.

Último episodio de Derek en Anatomía de Grey 11x21

Se convierte en un héroe porque saca a todos los ocupantes de los dos coches y hasta consigue que una chica con una terrible herida no acabe muerta ahí mismo. Pero después de haber conseguido no pegarse una buena leche y después de haber salvado a cuatro personas, comete la imprudencia de quedarse con el coche parado en medio de la carretera para coger su móvil y un camión se estrella contra su todoterreno.

No acaba en el Grey-Sloan Memorial, sino en otro hospital sin unidad de trauma en el que por una serie de decisiones erróneas acaba muriendo siendo consciente, por lo que su voz en off narra, de lo que va a pasarle. Y ahí llevan a Meredith que le acompaña mientras lo desenchufan.

No sé, lo de morir heróicamente se entiende mejor si se muere en el acto de salvar a alguien, no de una manera tan estúpida. Por una parte, la muestra de valentía del doctor Derek Shepherd estuvo muy bien pero ese final… Shonda Rhimes ha hecho una Shondada, podría haberse quedado en Washington D.C. trabajando indefinidamente y listo, no había necesidad alguna de que la vida le volviera a dar un tortazo a Meredith, ni tan siquiera a Amelia ni a ningún otro miembro del Grey-Sloan Memorial ni a quienes durante once años llevamos siguiendo una serie repleta de catastróficas desdichas.

Lo de ponerle los cuernos a Meredith no hubiese sido creíble tampoco, pero vaya que se ha vuelto a demostrar que en esta serie tienen la mano muy larga al matar a los personajes. Muchos fans de “Anatomía de Grey” han entrado en cólera por el final del doctor Macizo, pero no me encentro entre ellos porque, no veo la serie por él (aunque alegraba la vista, vaya que sí), sino porque tras diez años me sigue pareciendo buena, incluso mejor que cuando empezó, mucho mejor.

Promo de episodio 11x22 de Anatomía de Grey

El duelo

Y después de una muerte, llega el duelo por el ser querido que no se volverá a ver. Y Meredith se marcha con sus hijos, y otro en camino lo que es una sorpresa total. Huye, como hacen todos, ya se lo dice Owen (Kevin McKidd) a Amelia, mientras hay un montaje narrativo entre lo que hace Mer y lo que hizo su madre, Ellis (Kate Burton), en su día. Y así, pasa un año hasta que Meredith Grey regresa.

Pero el duelo lo pasan también quienes fueron compañeros y amigos de Derek Shepherd, cada uno a su manera. Su hermana casi recayendo en las drogas, Arizona explotando en la cafetería tras escuchar una conversación de otra persona, Callie llorando cuando gracias a los que Derek había inventado funciona en un paciente y Bailey (Chandra Wilson) desolada, claro.

El futuro

Si no hubiesen renovado la serie para una duodécima entrega, que sí creo que será la última, el final, el episodio veinticuatro, hubiese sido un fantástico broche de oro a toda la trayectoria de la serie. Pero habrá más, al menos una temporada más.

Meredith Grey no es una viuda alegre. Mi pronóstico es que será quien tenga que vérselas con Bailey para dirigir el Grey-Sloan Memorial. Y acabará volviendo a casa de su madre, claro, porque parece que Alex (Justin Chambers) está dispuesto a sentar la cabeza definitivamente; mientras otros han roto su relación definitivamente y algunos tal vez puedan recuperarla (¿Amelia y Owen por ejemplo?).

Veremos que pasa pero vaya, lo dicho, temporadón bajo mi punto de vista, con historias médicas verdaderamente duras y personales que también lo han sido.

Amena primera temporada de The Returned

Promo de la primera temporada de The Returned

La serie “The Returned” finalizó su primera entrega el pasado lunes con la emisión del episodio número diez en el canal A & E. Desarrollada por Carlton Cuse partiendo de la serie original francesa “Les Revenants” (Los Resucitados) creada por Fabrice Gobert, “The Returned” nos traslada a Caldwell, un pequeño pueblo en el que años atrás hubo un terrible accidente de autobús en el que murieron varios escolares. Entre ellos se encontraba Camille Winship (India Ennenga) que de la noche a la mañana aparece como si nada en su casa, muerta de hambre, ante la mirada ojiplática de su madre Claire (Tandi Wright).

Pero Camille no es la única que regresa, también lo hace Simon Moran (Mat Vairo), que murió el mismo día en el que se iba a casar con Rowan Blackshaw (Mary Elizabeth Winstead), ahora prometida con el sheriff Tommy Solano (Kevin Alejandro); así como Helen Goddard (Michelle Forbes) que falleció mucho antes que los dos mencionados, cuando la presa del lugar reventó llevándose la vida de muchos.

Si enigmático es que ellos regresen tal cuál dejaron el mundo años atrás, más lo es el niño que aparece de la nada y que quien se lo encuentra, la doctora Julie Han (Sandrine Holt), le llama Victor (Dylan Kingwell) porque el niño no habla y no le dice su verdadero nombre, ni le cuenta su historia. Habrá más aparecidos y todos tendrán un nexo en común, bueno otro aparte de haber resucitado de repente, el de contar con un hambre insaciable.

Eso sí, en el episodio nueve hay una revelación por parte de uno de los personajes que, para mí, genera una incongruencia total en la historia porque, si todos vuelven con la misma apariencia y edad con la que se murieron ¿por qué el personaje, cuyo nombre no diré, ha envejecido? Otra cosa que no tiene explicación es por qué uno de ellos tiene poderes y el resto parece carecer de ellos.

Jeremy Sisto y Michelle Forbes en la primera temporada de The Returned

“The Returned” es una serie de intriga y fantasía que resulta amena y cuyos episodios entretienen bastante. Curiosamente, el más flojo de los diez que han formado la temporada me ha parecido el último, dejando un final completamente abierto y acabando así, muy de repente. La cadena aún no se ha pronunciado sobre su renovación o cancelación, el caso de la francesa es bastante curioso también ya que su primera temporada data de 2012 y será en este 2015 cuando se emita la segunda entrega.

La serie tiene mucho más potencial del que ha demostrado hasta ahora, pudiendo ahondar mucho más de lo que lo ha hecho en los problemas de integración de los retornados o, en algunos casos, en los responsables o en los por qués de sus muertes.

Sobre el reparto diré que hay miembros del mismo que defienden sus papeles bastante bien, como son los casos de Michelle Forbes, Jeremy Sisto, India Ennenga, Mary Elizabeth Winstead o Mark Pellegrino, por mencionar algunos, pero hay otros que me parecen muy flojos como Kevin Alejandro (nada creíble) o Agnes Bruckner.

Lo dicho, entretenida y con una intriga que hace que se quiera saber más.