Las últimas risas con Miranda (revisionados aparte)

Miranda Hart en la finale de Miranda

Imagen BBC/Gary Moyes

 Y “Miranda” llegó a su fin… Y nos ofreció las últimas risas y las últimas lágrimas… Lágrimas no de humor, precisamente, como en otras ocasiones, porque la cosa se puso seria como no habíamos visto en ninguna de las tres temporadas y en ninguno de sus dieciocho episodios.

Como terminó la tercera temporada empezó el primer especial, emitido en el Reino Unido el día de Navidad. Miranda tenía dos peticiones de matrimonio delante: la de Mike (Bo Poraj) y la de su Gary (Tom Ellis), el amor de su vida, el chico por el que estaba loca desde la universidad. ¿Fácil elección? Lo fácil es lo que hace, huir a su tienda.

Spoilers hasta nuevo aviso, no sigas leyendo si aún no has visto el final de esta serie “such fun”.

Fotograma de la finale de Miranda

Imagen BBC/Gary Moyes

Stevie (Sarah Hadland) va tras su amiga que acaba diciendo que se casará con la primera persona que entre por la puerta de la tienda pero esa es la gran Penny (Patricia Hodge), su madre. No cuenta, claro, y el siguiente es Mike pero Miranda quiera a Gary y así se lo hace saber. Claro que ni puede haber pedida como dios manda, porque a esta chica le pasan cosas muy extrañas normalmente, ni Gary le dice a Miranda que la quiere, y eso a ella le crea indecisión.

Esa indecisión surge más después de que Miranda y Stevie riñan porque la segunda está convencida de que su relación nunca será igual, y hagan las paces porque siempre desde que se conocen han estado la una para la otra. Es otra clase de amor, al fin y al cabo.

Y llega la conversación seria, la más seria de todas las que ha habido. Gary le dice a Miranda que si no confía en él, ella no puede porque no le ha dicho que la quiere, y él afirma que no cree que ella confíe en sí misma nunca.

Y así, con el “Think Twice” de Céline Dion sonando antes y después de la partida de Gary, el corazón de Miranda, y probablemente el de todos, se rompe.

Fin de los spoilers del primer especial.

El segundo especial y episodio final de “Miranda” llegó a las pantallas del Reino Unido con el año nuevo. ¿Qué esperar? Que la protagonista y Gary se reconciliaran, porque es lo que tenía que pasar ¿no? Sería lo esperado, el final feliz para la protagonista porque, merecía serlo.

Unos cuantos más spoilers, así que ya sabéis.

Penny ve cómo los sueños de casar a su hija se esfuman aunque trata de remediarlo, y eso que por fin Miranda se enfrenta a ella y la hecha de casa. Mientras Miranda se transforma completamente en una persona que no es, su madre y amigos hacen una intervención, con psiquiatra de por medio, porque creen que está depre.

Miranda Hart y Sarah Hadland en la finale de Miranda

Y deprimida está, sí. Porque Miranda quiere a Gary, no se imagina la vida sin Gary y quiere que él vuelva a toda costa con ella. Así que Stevie la quiere ayudar a pesar de que ahora vive juntas y se quedará sin habitación. Llama al restaurante pero Gary no está, dicen algo de una boda y ella y Miranda entran en pánico porque creen que Gary va a casarse con otra.

Pero no, Gary quiere a Miranda y van todos, familia, amigos, conocidos, galopando hasta el restaurante para que Miranda y Gary se den el sí quiero. Con Heather Small cantando eso de “What have you done today to make you feel proud?” y Gary Barlow al piano cantando otra cosa.

Y Penny llora, y yo lloriqueo porque, revisionados aparte, estas son las últimas risas que nos ofrece “Miranda” no sin antes la propia protagonista se gire por última vez a la cámara a dedicar unas palabras a los espectadores.

Tom Ellis y Miranda Hart en la finale de Miranda

Fin de los spoilers.

Grande “Miranda”, grande. Ya le dediqué una entrada cuando finalicé hace casi dos años las tres temporadas. No me voy a repetir, podéis leerla tranquilamente pero sí quiero decir que si no conocéis la serie no dudéis en buscarla por ahí, porque es muy divertida y tiene unos personajes realmente buenos.

Tres temporadas, dieciocho episodios más dos especiales para llegar a los veinte. Carne de revisionado seguro, y de recuerdos, buenos recuerdos.

No quiero acabar sin dar las gracias, aunque no me vaya a leer , a Miranda Hart por ofrecernos esta serie y por ser como es, porque si no lo fuera “Miranda” no sería ni un tercio de divertida. Y también quiero volver a dar las gracias a todos los que, hace dos años, llenasteis de comentarios Twitter a cuenta del regreso de la serie para la tercera temporada, porque sin esos comentarios nunca la hubiese visto.

Such fun!

Coupling: Una divertida comedia británica sobre las relaciones de pareja

Reparto de Coupling

 Hace unos cuantos años, digamos que cuatro, me puse a ver “Coupling” y me gustó lo que vi pero por alguna extraña razón, o muchas series para ver, la dejé aparcada. El verano pasado me la llevé de vacaciones pero bastante tuve con ponerme al día con “Breaking Bad” pero sí que revisioné la primera temporada hace unos meses con el firme propósito de retomarla y terminarla que, al fin y al cabo, tristemente solo tuvo veintiocho episodios.

“Coupling” fue creada por Steven Moffat, quien escribió todos su episodios, basándose en su relación amorosa con su segunda mujer, Sue Vertue. Así los personajes, más o menos principales en esta serie coral, se llaman Steve (Jack Davenport) y Susan (Sarah Alexander).

Podríamos decir que “Coupling” fue la respuesta británica a series de éxito como “Friends” pero sin ser tan blanca porque sí, tratará sobre un grupo de amigos y sus relaciones personales, así como las diferencias entre los hombres y mujeres sobre todo en lo que a las relaciones amorosas se refiere, pero la sitcom de Moffat lo hace hablando mucho de sexo y haciendo humor sobre el mismo y siempre de forma inteligente.

Reparto femenino de Coupling

“Coupling” es realmente divertida y aunque los guiones sean muy importantes, no lo son menos sus personajes, un grupo de amigos que a mí ya se me ha quedado en la retina para siempre. Ya he mencionado a Steve Taylor, el que siempre va de sensato cuando habla con Patrick (Ben Miles) y Jeff (Richard Coyle), quien a principio de la serie corta por su bien con Jane (Gina Bellman) y empieza a salir con Susan quien había sido novia de Patrick.

Susan Walker es organizada y trabaja en una oficina con Jeff Murdock, el mejor amigo de Steve. Su relación con este tiene altibajos durante la serie porque a veces se muestra insegura y Steve es un tipo que suele meter la pata si quererlo. La mejor amiga de Susan es Sally Harper (Kate Isitt) quien tiene un salón de belleza y está preocupada día sí y día también de su cuerpo y de la vejez.

Jeff es extraño, un inadaptado social e incapaz de comunicarse con los demás de manera normal. Mete la pata siempre y Steve siempre es muy protector con él. Por su parte Patrick Maitland es un ligón pero le gustan los rollos de una noche y se ha acostado con casi cualquier mujer que aparece en la serie. Está tan bien dotado que Steve al empezar a salir con Susan se sintió más que inseguro.

Reparto masculino de Coupling

Y por último está Jane Christie, la que va de locuela por la vida y que dice incluso más verdades malamente que Sally. Nunca permitió a Steve que le devolviera las llaves de su casa y sigue teniendo fotos de él en ella.

No hay dos personajes iguales en “Coupling”, aunque en la cuarta temporada apareció Oliver Morris (Richard Mylan), un tipo algo similar a Jeffrey sobre todo en lo de liarse hablando y acabar diciendo cosas que no deberían.

Cuatro años estuvo la serie en antena, entre 2000 y 2004, cuatro temporadas y, como he dicho antes, veintiocho episodios, ninguno de ellos malo, alguno de ellos brillante. La BBC pidió a Steven Moffat una quinta entrega pero los actores y él ya estaban con otros trabajos y fue imposible realizarla pero lo cierto es que “Coupling” tiene un final más que satisfactorio sobre todo cuando Steve lucha un momento contra sus sentimientos y al ver unos ojos que le miran directamente se da cuenta de que ha cambiado y se ha convertido en otro hombre.

Ahora sí, spoilers, así que si no has visto la recomendable “Coupling”, no sigas leyendo hasta nuevas negritas.

Lo bueno de la relación de Steve y Susan es que es bastante real con sus inseguridades, sus vaivenes y ese final en el que ella se entera de que está embarazada y pasan juntos por todo aunque Susan no esté segura al 100% de que Steve pueda soportarlo. Pero so padres de un niño, los ojos que le miraron fueron los suyos y ahí el bueno de Steve, porque este hombre es más bueno que el pan, se da cuenta de que ya no es el mismo.

El último episodio da a entender que Jane nunca podría olvida a Steve porque le quiso de verdad aunque siempre podrán ser amigos porque se llevan bien. Hubo un momento en el que Jeff y Jane podrían haber sido novios, que no se hubiesen complementado mal pero Richard Coyle se fue al final de la tercera temporada y ahí apareció Oliver con el que ella empezó a salir y quien le caló respecto a su fachada de loca y rara, que nunca fue tal aunque quisiera hacerlo creer a todo el mundo.

Y Patrick y Sally acaban juntos y con petición, extraña muy extraña, de matrimonio incluida. Sally nunca tuvo suerte con los hombres, Patrick nunca estuvo mucho tiempo con ninguna de las muchas mujeres con las que estuvo, quitando a Susan probablemente, pero ella le hace hasta cambiar.

La salida de Jeff ni tan mal, la verdad es que Oliver llenó bien ese hueco aunque a veces tanto uno como otro, sobre todo el segundo, podían llegar a sacar algo de quicio.

Fin de los spoilers.

Promo cuarta temporada de Coupling

Y como a veces suelo mencionar alguno de mis episodios preferidos sino el que más, de “Coupling”, que me ha hecho reír mucho, he de quedarme con uno de la cuarta temporada, el segundo concretamente llamado “Night Lines” (Líneas Nocturnas) en el que los protagonistas acaban teniendo una conversación a cinco bandas por teléfono y donde hay bastantes revelaciones tanto de unos como de otros.

Sí, para pasar un buen rato, para reír con las situaciones y las conversaciones de los guiones y para conocer a unos personajes dignos de recordar, merece mucho ver “Coupling”. Más que recomendable.

Irregular tercera, y última, temporada de Luther

Warren Brown y Idris Elba en la tercera temporada de "Luther"

AXN finalizó anoche mismo en España la emisión de la tercera y última temporada de la serie de BBC “Luther”, una entrega que me ha parecido bastante irregular y hasta bochornosa en ocasiones.

La temporada se ha dividido en dos casos policiales diferentes. El primero de un asesino con un modus operandi muy marcado y el segundo de un vengador. Pero también ha habido una historia durante cuatro episodios, la de la investigación contra John Luther (Idris Elba), con dos personas dispuestas a cazarle por sus métodos.

Neil Cross, creador y guionista de la serie, podría haberse centrado en un solo caso durante cuatro episodios para haber hecho todo más interesante pero no, decidió de nuevo dividir la temporada en dos partes. Los casos me parecieron interesantes pero centrándose en uno de ellos podía haberlo desarrollado mejor, más que nada porque las conclusiones de los investigadores han sido muy rápidas y precipitadas.

Lo de la investigación a Luther se hace algo repetitivo y ni siquiera se explica por qué un expolicía se empeña en pillarle si ni siquiera su jefe pone pegas a su trabajo y, para colmo le quiere inculpar de cosas de las que es inocente y no hay pruebas contra él.

De ahí lo de bochornoso porque el cuarto y último episodio no se puede describir de otra manera. Lo mejor, que volvió Alice (Ruth Wilson) y el final, lo peor… Que yo sepa los agentes de la policía de Londres no llevan pistola ¿los que investigan crímenes tampoco? Porque vaya, no me lo trago. Me tuve que reír de la chapuza escrita por el señor Cross, una escritura vaga por toda su falta de información.

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Irregular, sí, y encima… Aviso de spoilers:

¿De verdad que tenían que poner punto y final a la vida del sargento Justin Ripley (Warren Brown)? ¿Y de esa manera tan tonta? ¿Y Luther no se venga? Esto en las series estadounidenses no pasa.

Fin de los spoilers.

Total que esta última temporada de la serie es irregular. Y ahora que ha acabado ya puedo decir que de las tres la mejor sin duda es la primera. Eso sí, el buen trabajo de Idris Elba es irrefutable.

Llama a la Comadrona se encuentra con Miranda y Doctor Who

Miranda Hart y Pam Ferris en el Red Nose Day 2013 de BBC

Hace unos meses, en marzo concretamente, la BBC emitió el Red Nose Day. No me enteré en su día y el otro día, como quien no quiere la cosa encontré la foto que veis arriba y un video-parodia que vais a poder ver más abajo.

En él “Llama a la Comadrona” y parte de su reparto se encuentran con “Miranda”, coprotagonista también de la primera, de hecho Pam Ferris le dice a Miranda Hart que está en el show equivocado; pero también con “Doctor Who”.

Todo sucede en una escena de un parto en el que el padre de la criatura, que no marido de la parturienta lo que incomoda y horroriza a comadronas y a la hermana Evangelina, el personaje de Pam Ferris, pide una comadrona del siglo XXI y un doctor que les atienda. Y, por ahí se cuela la voz de Vanessa Redgrave en plan narradora mientras todos le piden que cierre el pico.

Un video muy divertido (lo siento, no tiene subtítulos):

Segunda temporada de Llama a la Comadrona

Pam Ferris y Cliff Parisi en la segunda temporada de Llama a la Comadrona

El sábado pasado AXN White terminó de emitir la segunda temporada de esa gran serie de BBC llamada “Llama a la Comadrona” que ya recomendé nada más visualizar su primera entrega. Han sido diez episodios en total, con los dos del especial navideño incluidos.

En esta segunda parte de las memorias de Jennifer Worth, su alter ego Jenny Lee (Jessica Raine) ha vuelto a tener su protagonismo, claro, pero se le ha dado más cancha a historias protagonizadas por Cynthia (Bryony Hannah), Jane (Dorothy Atkinson), la nueva incorporación de la Nonatus, o la hermana Bernadette (Laura Main). No han faltado las historias de parturientas, las de pacientes con otro tipo de enfermedades o incluso las personales de diverso corte: romántico, dramático…

“Llama a la Comadrona” es una muy buena serie por cómo está hecha, porque actores principales y secundarios brillan y porque en medio de tanto drama siempre hay espacio para algo de alegría y humor. Me suelo reír bastante sobre todo con mi personaje preferido, la hermana Evangelina a la que Pam Ferris da vida de una forma magistral con una mala leche del copón pero con mucho corazón.

Promo de la segunda temporada de Llama a la Comadrona

Tiene episodios brillantes, desde el especial navideño, mal cortado en dos todo sea dicho, hasta el último que me tuvo cincuenta minutos en vilo, sin olvidar el dedicado a Jane, el del barco con la hermana Evangelina y Trixie (Helen George), el de la parturienta negra o el de Cynthia y la señora del bar.

Muy recomendable, lo sigo diciendo y lo diré. El año que viene, más, la espera será larga.

Segunda, y última, temporada de The Hour

Poster de The Hour

La BBC nos la ha jugado a todos los que estábamos disfrutando con “The Hour” cancelandola a pesar de su calidad. La audiencia manda, de todas formas, y su bajada ha provocado su cancelación.
Ya hablé de ella el pasado verano ya que me entusiasmó, la verdad, y esperaba con ganas la segunda temporada que no me ha defraudado en absoluto.

La segunda entrega se sitúa a finales de 1957, un año después de la puesta en marcha del programa semanal de noticias “The Hour” en la BBC con Bel Rowley (Romola Garai) como productora. Hector Madden (Dominic West), Lix Storm (Anna Chancellor), Isaac Wengrow (Joshua McGuire) y Sissy Cooper (Lisa Greenwood) siguen trabajando allí, pero no Freddie Lyon (Ben Whishaw) que marchó a Estados Unidos.

Romola Garai como Bel Rowley en la segunda temporada de The Hour

Un nuevo jefe llega a la redacción, Randall Brown (Peter Capaldi), viejo conocido de Lix con el que comparte una importante historia, y con él regresa poco después Freddie para alegría de quienes trabajan allí.

Anna Chancellor y Robert Capaldi en la segunda temporada de The Hour
Si en la primera temporada la serie hablaba de espías, en esta se mete de lleno en el mundo del vicio y el chantaje. A Hector le acusan de golpear a una chica de nombre Kiki Delane (Hannah Tointon) en el club Le Paradis, dirigido por Raphael Cilenti (Vincent Riotta), un mafioso en toda regla. Al club acuden todo tipo de personalidades no solo para ver el espectáculo de las chicas que trabajan allí sino para pasar el tiempo en su compañía. Sí, son prostitutas aunque algunos hombres piensen que son de su propiedad. Pero de alto standing, que no se diga.

Y, al final el lío de Hector acaba con todo el equipo investigando para acabar con los chanchullos y chantajes de Cilenti, un tipo que amenaza sutilmente y que no solo tiene a gente importante pillada por sus partes, sino a unos matones para que le hagan el trabajo sucio.

Dominic West y Oona Chaplin en la segunda temporada de The Hour
Pero no solamente la parte periodística se puede ver en “The Hour”, sino que de nuevo, como en la primera temporada, hay desarrollo de personajes y de sus relaciones. La de Hector con su esposa Marnie (Oona Chaplin) sigue tan liosa como en la anterior entrega, Lix y Randall y su historia sobran un poco pero las escenas de ambos son realmente buenas, y la de Freddie y Bel…

Ya dije la primera vez que hablé de la serie que Bel Rowley y Freddie Lyon son una de las mejores parejas televisivas de los últimos tiempos e incluso de la historia de la pequeña pantalla, me quiero reafirmar en ello porque buena parte de que “The Hour” me parezca tan buena es el trabajo de los actores y en especial de ambos tanto juntos como por separado.

Los dos están muy bien perfilados, todos los personajes en general lo están, siendo meritorio cómo la serie retrata a las mujeres y a su independencia. Caso, sobre todo, de la propia Bel o de Lix e incluso de Sissy por poco que salga. Aunque hay que admitir que Marnie evoluciona bastante en la segunda temporada y es de agradecer porque era el personaje más estereotipado.

Ben Whishaw y Romola Garai en una promo de The Hour

Y, no voy a spoilear nada pero quien haya visto la segunda temporada sabrá, obviamente, cómo acaba, con Bel corriendo escaleras abajo y Freddie… De esa manera. Los productores pensaban hacer una tercera temporada, la tenían planeada de hecho así que, aunque no vayamos a tener más “The Hour” al menos podemos pensar cuál podría haber sido el futuro de los personajes.

Muy recomendable esta serie de doce episodios también por cómo retrata el mundo del periodismo, la época en la que se sitúa y su puesta e escena. Una pena.

Miranda, una serie inglesa such fun

Reparto de Miranda

La expresión que Penny (Patricia Hodge), la madre de la protagonista, suelta más de una vez en cada episodio sirve a la perfección para definir “Miranda” una comedia de la BBC creada y escrita (con colaboradores, hay que darles crédito también) por la actriz Miranda Hart a partir de su semiautobiografía y el programa de la emisora radiofónica BBC Radio 2 “Miranda Hart’s Joke Shop” (La Tienda de Bromas de Miranda Hart).

En una semana he visto las tres temporadas que hay hasta el momento, la tercera entrega acabó la semana pasada, dieciocho episodios en total y he de decir que “Miranda” me ha hecho llorar… de risa. Es una comedia muy divertida con personajes que muchas veces rozan lo hilarante y con unos actores que cumplen muy bien dándoles vida. Desde luego que ha sido todo un descubrimiento y me ha servido para ver a Miranda Hart en un papel completamente distinto al que hace en “Llama a la Comadrona” (Call the Midwife).

Miranda Hart y los fruit friends de Miranda
¿De qué trata “Miranda”? Bueno, Miranda es una treintañera de un metro ochenta y cinco de altura algo entrada en carnes (le encanta comer, basta con escuchar lo que desayuna) y muy torpe que al obtener una herencia decidió montar una tienda de bromas y contratar a su mejor amiga Stevie (Sarah Hadland) como gerente.

Miranda es una friki en toda regla que se inventa historias increíbles, que se pone a cantar cuando tiene ocasión porque las frases de las canciones las puede aplicar en sus conversaciones, y que se fabrica amigos de fruta. Además a Miranda le encanta vivir sola porque así puede hacer peculiares competiciones si que nadie la vea y en vez de correr galopa (esto es algo que todo el mundo ha hecho alguna vez sí o sí). Además, interactua con el espectador diciendo cosas a cámara o simplemente con sus miradas y gestos.

Sarah Hadland en Miranda

Competiciones de lo más extravagantes también las hace con Stevie porque si Miranda es friki, su amiga no lo es menos. No obstante siempre que puede saca la foto de Heather Small, la cantante del grupo británico M-People, y le pregunta a Miranda, cantando, eso de “what have you done today to make you feel proud?” (¿qué has hecho hoy que te haga sentir orgullos?) imitando a Small. Se llevan muy bien pero también se hacen rabiar y Miranda se mete mucho con la altura de Stevie porque le saca medio cuerpo. Pero Stevie es su consejera.

De quien no quiere consejos Miranda es de su madre porque Penny siempre quiere emparejarla ya que desea que su hija salga de la soltería. Penny pretende normalmente que Miranda no vaya a los actos sociales a los que la invitan para que no la deje en ridículo, algo que suele suceder, pero en el fondo se parecen más de lo que creen. Penny se caracteriza por su frase, la anteriormente mencionada “such fun” (tan divertido) pero no hay que olvidar su tendencia a decir “what I call” (lo que llamo) y una palabra normal después o cómo las palabras ofensivas las dice omitiendo otras normales en la misma frase. Su hija también omite pronunciar correctamente cualquier palabra con la raíz sex (sexo, sexual…).

Patricia Hodge y Miranda Hart en Miranda
Y no, Miranda no tiene novio pero está enamorada de quien siempre le ha gustado desde que se hicieran amigos en la universidad, el cocinero Gary (Tom Ellis), un chico muy guapo y muy buena persona también con el que hay una TSNR (tensión sexual no resuelta) palpable pero ambos insisten más de una vez en que son amigos. Gary, además, entiende muy bien a Miranda y no la suele juzgar por nada.

En el primer episodio Gary vuelve desde Hong Kong, si mal no recuerdo, para quedarse y le contrata Clive (James Holmes), el dueño del restaurante de al lado de la tienda de Miranda. Y de vez en cuando también aparece Tilly (Sally Phillips) una antigua amiga del colegio de la protagonista que siempre le pone motes como Queen Kong, que cuando la llaman por teléfono o le mandan un mensaje siempre coge el móvil y suelta su frase característica “bear with” (aguanta) y que puede llegar a ser irritante con su forma de hablar.

Tom Ellis en Miranda
No, no hay nadie normal en “Miranda” y ahí reside parte del encanto de la serie también que, es muy recomendable y que tiene episodios brillantes, sobre todo en la primera y en la segunda temporada. La tercera no está nada mal, ojo, pero no brilla tanto. Mi episodio preferido, uno de la segunda temporada en el que Penny y Miranda visitan al psicólogo, simplemente espectacular.

Por cierto, la serie tiene muy buena música.