Turn: Espías en la Guerra de Independencia estadounidense

Reparto de Turn

Seatuket, Long Island, 1776. Abraham Woodhull (Jamie Bell) vive en una granja con su mujer Mary (Meegan Warner) y su hijo, y se dedica a cultivar coles. Su padre es el juez Richard Woodhull (Kevin McNally) quien sirve como una especie de mediador con los casacas rojas, los soldados del Rey de Inglaterra, Jorge III, que tratan de poner fin a la rebelión de las trece colonias que poseen en el otrora Nuevo Mundo.

Abe, es un joven que solamente quiere hacer lo correcto y por eso rompió su compromiso con Anna (Heather Lind). Salvado por su padre para que no corra el mismo destino que Selah (Robert Beitzel), el marido de ella, acaba siendo reclutado por sus amigos de la infancia Ben Talmadge (Seth Numrich) y Caleb Brewster (Danel Henshall) para que recabe información para el rebelde, liderado por el general George Washington (Ian Kahn). Anna acabará metida en el ajo también y pondrán sus vidas en peligro mientras tienen que pasar desapercibidos en su propio pueblo.

Estrenada en maratón en España el pasado fin de semana por AMC ya que su cadena madre, la estadounidense, estrenó la segunda entrega (que en España se podrá ver a partir de este mismo jueves 23 de abril), “Turn” se basa en el libro “Washington’s Spies” (Los Espías de Washington) de Alexander Rose y su historia narra acontecimientos reales a través de personajes que realmente existieron.

Realmente está muy bien hecha, a pesar de que se noten determinados cromas, los guiones de los episodios están muy bien. Aunque hay cosas previsibles en ellos, otras no lo son tanto, como esa tensión sexual entre Abraham y Anna, la narración de los acontecimientos está lograda y no les falta ironía y sarcasmo. Pero sin un solvente reparto como el que tiene “Turn” las palabras se las llevaría el viento, y lo cierto es que los actores cumplen.

Los que hacen de malos tienen unos papeles tan interesantes que solo se les puede desear que si les ocurre algo malo no sea la muerte para que así sigan haciendo de las suyas. Entre estos destacan el teniente John Simcoe (Samuel Roukin) al que desde el primer momento se le tiene tirria, el Mayor Hewlett (Burn Gorman), el Mayor John Andre (JJ Feild) o quien va por libre, el líder de los Rangers Robert Rogers (Angus Macfadyen).

Vista del tirón, un episodio un día y nueve seguidos al siguiente, me ha gustado mucho “Turn” así que a la segunda temporada estoy más que apuntada. Recomendable. Por cierto, atención a la cabecera.

Unbreakable Kimmy Schmidt, una comedia divertida y muy friki

Promo de la primera temporada de Unbreakable Kimmy Schmidt
Tras pasar quince años encerrada junto a otras tres mujeres en un búnker por culpa de Richard Wayne Gary Wayne (Jon Hamm), líder de una secta que proclamaba que el apocalípsis había llegado; Kimmy Schmidt (Ellie Kemper) decide a sus casi treinta años iniciar una vida en Nueva York, lo que para sus compañeras de encierro es una jungla pero donde ella quiere disfrutar de la libertad.

Logra convertirse en compañera de piso de Titus Andromedon (Tituss Burgess), un cantante gay que quiere hacer carrera en Broadway pero cuyas aspiraciones siempre acaban por los suelos, gracias a la indemnización que le dan y a la buena voluntad de la casera Lillian (Carol Kane) quien buena estima tiene a Titus y que en seguida se la coge a Kimmy.

Para vivir en la Gran Manzana se necesita trabajo y Kimmy lo encuentra de casualidad en casa de Jacqueline Voorhees (Jane Krakowski), la mujer de un rico empresario que nunca está en casa. Allí Kimmy se convertirá en una especie de asistente/niñera del hijo y de la hijastra de Jacqueline, pero también en su confidente.

Tituss Burgess y Ellie Kemper en laprimera temporada de Unbreakable Kimmy Schmidt

El confidente de Kimmy, por el contrario, es Titus la única persona que conoce que es una de las mujeres topo, como la prensa les llamó, de Indiana. Así, a lo largo de trece episodios, Kimmy tendrá que lidiar con su trabajo y con Jacqueline, así como con Xan (Dylan Gelula), la hijastra de esta empeñada en descubrir que no es quien dice ser; volverá al instituto, se enamorará, se desenamorará y se empeñará en ayudar a otros.

Creada por la gran) Tina Fey y Robert Carlock, y rescatada por Netflix (gracias una vez más) después de que la NBC pensara que no encajaba con ella,“Unbreakable Kimmy Schmidt” es una serie muy divertida y muy friki también, lo que la hace no ser apta para todos los sentidos del humor existentes.

Si Owen Wilson en el filme de Woody Allen “Midnight in Paris” hizo de Allen totalmente, Kimmy Schmidt recuerda en gestos a la Liz Lemon de Tina Fey 230 Rock”. Sí, “Unbreakable Kimmy Schmidt” tiene un humor muy Tina Fey y si disfrutasteis con “30 Rock” seguro que esta serie no os defraudará.

Son trece episodios en los que hay casi de todo, aunque se echa en falta que Jane Krakowski se anime a cantar un poco, claro que esa parte está reservada a Tituss Burgess; con un reparto que cumple con creces su cometido donde brilla Ellie Kemper como esa inquebrantable chica a la que nada parece poder parar como dice la canción de cabecera, una sintonía tan puñetera que es difícil quitar de la cabeza.

“Unbreakable Kimmy Schmidt” tendrá segunda temporada el año que viene, ya que Netflix se lanzó a darle dos temporadas de una tacada y me alegro mucho porque se lo merece. Así que gracias a Tina Fey y Robert Carlock y a Netflix de nuevo por darnos a Kimmy y cía.

Mozart in the Jungle, una muy disfrutable serie

Poster de la primera temporada de Mozart in the Jungle

El mercado seriéfilo se está diversificando. Netflix se lanzó la primera a realizar series y a salvar a otras para darles unos cuantos episodios más (gracias por ello, Netflix) y después llegaron otras plataformas a hacer los propio como el gigante Amazon, que lo está haciendo francamente bien.

De Amazon Studios es precisamente la serie de la que voy a hablar hoy, la más que disfrutable “Mozart in the Jungle”. Basada en las memorias “Mozart in the Jungle: Sex, Drugs, and Classical Music” del oboísta Blair Tindall, la serie se sitúa en Nueva York donde la Orquesta Sinfónica de la ciudad, con Gloria Widsor (Bernadette Peters) contrata a un nuevo director de orquesta, el maestro Rodrigo De Souza (Gael García Bernal), para sustituir a quien lleva muchos años al frente de la misma, Thomas Pembridge (Malcom McDowell). Savia nueva para intentar reflotar a la sinfónica.

Fotograma del piloto de Mozart in the Jungle

En esa misma ciudad vive la joven Hailey Rutledge (Lola Kirke) que toca el oboe y da clases del mismo para sobrevivir, además de participar en alguna orquesta de musical de pequeña escala. Su sueño es entrar en la sinfónica pero cuando le surge la oportunidad, falla notablemente. Pero el maestro Rodrigo le da la oportunidad de aprender junto a él siendo su asistente.

“Mozart in the Jungle” nos muestra los esfuerzos de Hailey por vivir de lo que le gusta así como el trabajo que le encomienda el maestro, que normalmente poco tiene que ver con la música. También vemos los entresijos de la orquesta donde las relaciones se vuelven en ocasiones más que estrechas y donde corren las pastillas para poder aguantar las jornadas y los dolores.

Hay personajes para todos los gustos divididos entre los principales y los secundarios que aportan mucho como Lizzie (Hannah Dunne) la amiga y compañera de piso de Hailey, Cynthia (Saffron Burrows) la llamada mejor violonchelista de la ciudad y la primera amiga de Hailey en la orquesta, Betty (Debra Monk) a quien Hailey no cae nada bien o los citados Gloria y Thomas. Y lo cierto es que el reparto es francamente bueno.

Lola Kirke en la primera temporada de Mozart in the Jungle

Original es “Mozart in the Jungle”, serie a la que música no falta, y no solo clásica, muy disfrutable como ya he dicho, cuyos diez episodios (algunos mejores que otros) se ven sin apenas darse uno cuenta. Habrá segunda temporada y lo que me alegro.

Por último, dar las gracias de nuevo a quien me la recomendó que vuelve a saber más que de sobra quién es.

Primera temporada de Masters of Sex, una serie que engancha

Promo de la primera temporada de Masters of Sex

Algo tiene “Masters of Sex” que engancha. En realidad son muchas cosas pero principalmente lo bien hecha que está esta serie que en Estados Unidos emite Showtime, cuya segunda temporada estrenará en un mes justo, y que en España se puede ver en Canal+. Creada por Michelle Ashford basándose en la biografía escrita por Thomas Maier en 2009 titulada “Masters of Sex: The Life and Times of William Masters and Virginia Johnson, the Couple Who Taught America How to Love ” (Maestros del Sexo: La Vida y la Época de William Marsters y Virginia Johnson, la Pareja que Enseñó a Estados Unidos Cómo Amar), la serie arranca en 1956 cuando en un hospital universitario de Missouri, el doctor Bill Masters (Michael Sheen) contrata a Virginia Johnson (Lizzy Caplan) como su secretaria/ayudante y ambos empiezan a lanzar en serio el estudio sobre el sexo que Masters lleva queriendo realizar desde muchos años antes.

Masters fue pionero en querer enseñar cómo funcionaba el sexo para lo que logró reunir voluntarios femeninos y masculinos para que practicaran el sexo por la ciencia, así como que se dieran placer ellos solos para ver cómo, entre otras cosas, funcionaban todas las etapas del acto sexual o de la masturbación.

Michael Sheen y Caitlin Fitzgerald en la primera temporada de Masters of Sex

“Masters of Sex” nos hace partícipes de ello, porque no solo Masters y Johnson son voyeurs ya que tienen que tomar notas de todo lo que sucede y medir tiempos, sino que como espectadores también nos convertimos en voyeurs y, sinceramente, se hace raro pero vamos que tampoco estamos ante una película porno ni nada por el estilo, todo está hecho con bastante gusto aunque, no creo que sea necesario enseñar tantos pechos en pantalla. Pero vaya, es Showtime así que tampoco vamos a asustarnos por nada.

Pero “Masters of Sex” es más que el tiempo que se dedica a ese estudio en pantalla, la serie presenta a unos cuantos personajes que resultan muy interesantes y sus relaciones todos ellos interpretados muy bien por los actores que les dan vida. Michael Sheen y Lizzy Caplan brillan y eso que él es un tipo que no es de los que caigan simpáticos. Se complementan bien y ella actúa con mucha naturalidad. No menos naturales resulta Caitlin Fitzgerald como Libby, la mujer de Bill, o Hélene Yorke como Jane, la secretaria y sujeto de estudio. No me olvido de dos grandes: Beau Bridges como Barton Scully, el jefe directo de Bill, y Allison Janney como su mujer Margaret.

Pero no me puedo olvidar de Teddy Sears, Nicholas D’Agosto y Julianne Nicholson, ni de Annaleigh Ashford cuyo personaje de la prostituta Betty ya merecería una serie para ella sola.

Allison Janney y Teddy Sear en la primera temporada de Masters of Sex

Así que de momento tenemos que “Masters of Sex” está bien hecha, que tiene buenos personajes y un buen reparto. ¿Por qué más engancha esta serie? Por su ambientación y por llevarnos a una época y a los problemas que había en ella: la homosexualidad, el divorcio, la segregación racial, o que ser hombre hacía la vida más fácil porque las mujeres incluso con carrera no lo tenían nada fácil, así como el tabú que ya era el sexo de por sí o que las mujeres ginecólogas no gozaran de confianza a la hora de tener pacientes porque las mujeres no querían que una mujer mirara sus partes.

La historia que cuentan puede llamar la atención más o menos pero al final resulta interesante. Es una buena serie, además de valiente y, particularmente, espero su segunda temporada con ganas. Por cierto, la cabecera de la serie no tiene desperdicio.

 

Divertida primera temporada de The Millers

Poster de la primera temporada de The Millers

Will Arnett mola mucho, Beau Bridges es un actor genial y lo poco que conocía de Margo Martindale me decía que era una actriz a tener muy en cuenta. Por ello, tenía que ver “The Millers”, una serie cuyo piloto me gustó pero que cuando hablé de ella al poco de estrenarse dije que sus secundarios sobraban bastante y que al señor Bridges no le sacaban mucho partido.

Me retracto de lo primero, los secundarios han acabado cuajando y el cambio de la actriz que interpreta a la hija de la hermana de Nathan (Will Arnett)  a mitad de temporada, Mikayla (Eve Moon primero, Lulu Wilson después) no sé por qué fue pero la segunda niña es una pequeña robaescenas con frases contundentes.

“The Millers” es una comedia familiar con algunos tópicos pero siempre logra sacar una sonrisa y muchas veces la risa. Su humor es blanco en ocasiones pero en otras bastante irónico e incluso sarcástico pero su punto fuerte está, sin lugar a dudas, en esa relación entre madre e hijo, entre Nathan y Carol (Margo Martindale) que si el primero es divertido, la segunda tiene una vis cómica impresionante.

El matrimonio formado por Debbie (Jayma Mays) y Adam (Nelson Franklin) ha dejado buenos momentos sobre todo por lo especiales que son en lo que a la comida se refiere y a sus tradiciones, así como porque Deb siempre trata de competir con Nathan y porque Adam se crió en una comuna hippie. Buenos momentos por su desastrosa persona también ha dejado Tom (Beau Bridges) que siempre tiene un tira y afloja personal con Carol y el amigo de Nathan, Ray (J. B. Smoove) me ha acabado convenciendo a pesar de lo histriónico que es.

Reparto de la primera temporada de The Millers

Ha sido una muy buena primera temporada que la ha colocado como mi tercera comedia preferida, tras “2 Broke Girls” y “Mom” que son casualmente de la misma cadena, y que ha tenido un final muy divertido dejando a Carol queriendo independizarse que habrá que ver cómo sacan después partido a todo eso.

Me he reído mucho pero creo que de quedarme con un episodio, y los ha habido estupendos, sería el decimoquinto “You Betcha” (Pues Apostarlo) en el que Adam y Debbie dejan a Mikayla a cargo de Carol durante un fin de semana y la cría descubre qué es comer carne.

A partir de septiembre, más.

Brillante e hilarante primera temporada de Mom

Allison Janney y Anna Faris en el episodio 1x14 de Mom

Me gustó el piloto de “Mom” y no me costó nada engancharme a la sitcom creada por Gemma Baker, Eddie Gorodetsky y Chuck Lorre. Claro que desde el principio se les coge cariño a los personajes y el reparto no lo hace nada mal, sobresaliendo la siempre grande Allison Janney y Anna Faris que me ha sorprendido para bien.

Durante los veintidós episodios de la primera entrega, que finalizó en la CBS estadounidense la semana pasada, los guiones han hecho humor con las adicciones, el embarazo adolescente, la dejadez parental, el amor o el desamor. Hasta han hecho comedia de algo tan serio como es el cáncer pero es que “Mom” tiene unos guiones muy divertidos. Eso sí, no es comedia 100% porque la serie tiene su drama, ese al que también le sacan el lado cómico pero que te hace emocionarte a partes iguales. Por tanto estamos ante una tragicomedia porque la vida de sus protagonistas no es nada fácil.

Christy (Anna Faris) y Bonnie (Allison Janney) son las piezas fuertes de esta serie. Se llevan mal pero se quieren. Se enfadan pero se arreglan. Empiezan a no aguantarse y se vuelven a acabar entendiendo y, probablemente, la una sea la mejor amiga de la otra y viceversa. El trabajo de Faris es realmente bueno pero es que para quienes seguimos su carrera, probablemente desde “El Ala Oeste” (The West Wing), el nombre de Allison Janney son palabras mayores porque la actriz llena la pantalla con cada aparición. Puede hacer drama pero ojo, la comedia le va también como anillo al dedo.

He de mencionar a Sadie Calvano que interpreta a Violet, la hija de Christy y nieta de Bonnie, con frescura, y a quien hace de su hermano Roscoe, Blake Garrett Rosenthal, que es un niño verdaderamente adorable. Geniales las apariciones del padre de este, Baxter (Matt Jones) y no menos las de Luke (Spencer Daniels), el novio de Violet, que tiene escenas cortas normalmente pero deja huella en todas.

Octavia Spencer, Allison Janney, Mimi Kennedy y  Anna Faris en el episodio 1x19 de Mom

Pero si hay alguien con quienes tanto Faris como Janney se complementan al 100% esas son Mimi Kennedy y Octavia Spencer. La primera es la guardiana de Christy en Alcohólicos Anónimos que tiene una historia pasada con Bonnie, de quién podría decirse que es su archienemiga pero con pinzas, porque en el fondo, por puyas que se echen, no se llevan mal. La segunda es otra alcohólica en recuperación que se tiene que enfrentar a un grave delito que comete pero tendrá a las tres antes mencionadas apoyándola.

La primera temporada de “Mom”, como digo, ha tenido momentos brillantes e hilarantes y un final realmente bueno que además de hacerme reír consiguió también emocionarme. Una de mis series de cabecera de la temporada y una de las pocas que me voy a guardar.

CBS ya la ha renovado (¡gracias!) así que “Mom” volverá a las pantallas de Estados Unidos en septiembre. En España la emisión en castellano sigue su curso en TNT así que la temporada que viene también volverá a nuestro país. ¿Qué esperar de la segunda entrega? Risas, momentazos madre e hija y el desarrollo de la trama parental que han dejado abierta en la primera temporada. Lo del trabajo de Christy en el restaurante se queda en un muy segundo plano y probablemente así siga.

Revisionando Mentes Criminales: Primera temporada

Promo de la primera temporada de Mentes Criminales

Jason Gideon (Mandy Patinkin) es el mejor criminólogo de la Unidad de Análisis de la Conducta del FBI, BAU (sus siglas en inglés) a partir de ahora. Trabaja en Quantico, Virginia, con el jefe de la unidad, Aaron Hotchner (Thomas Gibson), el agente Derek Morgan (Shemar Moore) y el doctor Spencer Reid (Matthew Gray Gubler). También participa en las investigaciones la analista informática Penelope Garcia (Kirsten Vangsness) quien hace magia con sus bases de datos y que es un personaje recurrente.

La acción de “Mentes Criminales” (Criminal Minds) comienza cuando Gideon vuelve tras una baja a la unidad y el primer destino del equipo es Seattle donde el sudes, sujeto desconocido de turno (unsub en inglés), secuestra a víctimas para matarlas. Allí conocen, y conocemos, a Elle Greenaway (Lola Glaudini) agente del FBI destinada a la ciudad cuyo sueño es trabajar para el BAU. Y así el primer caso que vemos en pantalla se resuelve.

El piloto se deja ver pero es flojo, aunque como presentación de personajes no está mal porque da una buena muestra de cómo son cada uno. En el segundo episodio ya aparece la agente Jennifer Jareau (A. J. Cook), alias JJ, el enlace con la prensa de la unidad.

Mandy atinkin, Thomas ibson, Lola Glaudini y Matthew Gray Guble en la primera temporada de Mentes Criminales

Jeff Davis  creó la serie que empezó a emitirse en la CBS estadounidense en septiembre de 2005 llegando a España de la mano de Telecinco en 2006. Cierto es que yo la veía aunque con el revisionado me he dado cuenta de que no me acordaba de casi nada. Además creo que siendo entretenida en su conjunto general, la serie fue mejorando a partir de la segunda entrega.

La verdad es que aún siendo coral, Mandy Patinkin con su personaje tiene mucho protagonismo en la temporada. Tanto que incluso el 99% de las citas de principio y final de los episodios las decía él en voz en off. Porque Hotch será el jefe pero Gideon es el alma del equipo además de mentor del joven doctor Reid.

Utilizaron bastantes canciones al final de cada episodio, algo que no siempre se ha hecho, y el tiempo de cada episodio se utiliza más con el equipo que con los sudes, algo que en los últimos tiempos de la serie también ha cambiado.

Thomas Gibson, Matthew Gray Gubler y Shemar Moore en la primera temporada de Mentes Criminales

Mi valoración general de la temporada es buena, entretiene y los casos están bastante bien en su mayoría aunque, como digo, creo que en comparación con otras entregas es floja. Eso sí, capitulazos tiene, en especial tres: El decimocuarto “Riding the Lightning” (lo estoy revisionando en VOSE, sí) en el que una pareja de asesinos en serie que van a ser ejecutados con inyección letal es entrevistada por el equipo para encontrar los cuerpos de algunas de sus víctimas; el decimoséptimo “A Real Rain” en el que el equipo viaja hasta Nueva York para tratar de encontrar a alguien que se toma la justicia por su mano lo que da lugar a pensar mucho en lo que plantea el episodio; y el decimosegundo y último “The Fisher King”, el primer cliffhanger de la serie, típico para finalizar las temporadas de “Mentes Criminales”, en el que un tipo llamado Frank Giles introduce al equipo en un peligrosos juego en el que tendrán que salvar a una chica mediante varias pistas que les envía, y que acaba apuntando con una pistola a Elle en su propia casa.

Por cierto, el productor ejecutivo de la serie era Edward Allen Bernero quien había trabajado en “Turno de Guardia” (Third Watch) y, en “Mentes Criminales” hay muchos de los actores de la serie, invitados incluso, que aparecen. Los voy a contar, sí. En la primera entrega Chris Bauer y Lisa Vidal.