Stranger Things: Intriga, ciencia ficción terror y mucha, mucha nostalgia

Poster de la primera temporada de Stranger Things

Mi timeline de Twitter llevaba unos días lleno de referencias a la nueva serie original de Netflix “Stranger Things” que la plataforma online empezó a compartir el pasado 15 de julio. Pero no me llamó la atención demasiado hasta que un persona en concreto (gracias Jose), me dijo que viera un par de episodios para que decidiera si me gustaba o no.

Creada por Matt y Ross Duffer, The Duffer Brothers como se hacen llamar, “Stranger Things” arranca con cuatro críos, en el sótano de uno de ellos, jugando una partida al juego de mesa de “Dragones y Mazmorras” (Dungeons and Dragons) tratando de destruir al malvado Demogorgon. Esos críos son Mike Wheeler (Finn Wolfhard), en cuya casa juegan, Dustin Henderson (Gaten Matarazzo), Lucas Sinclair (Caleb McLaughlin) y Will Byers (Noah Schnapp).

Fotograma de Stranger Things

La madre de Mike, Karen (Cara Buono), les manda acabar la partida porque se les ha hecho muy tarde y Dustin, Lucas y Will se van en sus bicicletas a sus respectivas casas. Al día siguiente, la madre de Will, Joyce (Winona Ryder) nota la ausencia de su hijo pequeño y pregunta al mayor, Jonathan (Charlie Heaton), si no le vio por la noche. La respuesta es negativa y así los Byers acaban denunciando la desaparición de Will al sheriff Jim Hopper (David Harbour).

Como espectadores sabemos qué es lo que se llevó a Will y digo qué porque ahí está la parte de ciencia ficción de “Stranger Things” ya que hay un monstruo. De dicho bicho saben en una instalación del Departamento de Energía liderada por el doctor Martin Brenner (Matthew Modine) donde se hacen experimentos con personas y de donde se escapa una niña llamada Eleven (Millie Bobby Brown), a la que Mike da cobijo en el sótano de su casa.

David Harbour en Stranger Things

Eleven será fundamental en la búsqueda de Will, así como el convencimiento de Joyce de que Will está en alguna parte por determinadas pistas extrañas que va recibiendo a pesar de que ni Jonathan cree lo que su progenitora afirma. La desaparición de su amiga Barb (Shannon Purser) hará que la hermana de Mike, Nancy (Natalia Dyer) también se involucre en la búsqueda. Y ojo con ella que es un personaje que evoluciona de un episodio a otro de manera brillante, ya que no es lo que parece al principio.

Pero el grupo de Brenner no lo pondrá nada fácil para que se descubra ni lo que hacen allí ni lo relativo al monstruo. Mientras quienes tratan de dar con el chaval hacen lo posible por encontrarle cueste lo que cueste.

No es una seriaza de esas para la historia pero vaya si es disfrutable “Stranger Things” principalmente porque aunque haya cosas que no me hayan convencido en la historia porque se han quedado cojas principalmente, está muy bien hecha y el reparto cumple muy bien con lo que le ha tocado interpretar, que mucho se critica a Winona Ryder por gritar episodio sí y episodio también pero yo creo que le da la dosis requerida de histeria y nerviosismo y su puntito de locura. genial David Harbour como Hop, el personaje que pensaba mi favorito aunque es difícil elegir teniendo a esos críos, principalmente Mike y Dustin, pero sobre todo a Eleven, que la cría lo borda.
Niños de Stranger Things

Ciertamente los malotes con Modine a la cabeza son de esos que no pueden caer bien, pero peor me han caído Steve (Joe Keery) y su séquito, porque él como novio de Nancy deja mucho que desear, aunque se redime al final con lo que hace. Si es que los personajes, en su mayoría son de los buenos.

La música muy buena, tanto las canciones elegidas para formar parte de la banda sonora como la original realizada por Kyle Dixon y Michael Stein en la que el sintetizador está muy presente, un sonido que instantáneamente nos lleva a pensar en la gloriosa década de los ochenta que es en la que está ambientada la serie. Ella apela a la nostalgia de los que nacimos durante esos años por diversos motivos pero, por encima de todos ellos, está el cinéfilo, y es que “Stranger Things” bebe y tiene escenas que recuerdan a filmes de la década, o algo anteriores, míticos y clásicos como “Los Goonies” (The Gonies), “E.T.”, “Alien”, “Poltergeist” o “Encuentros en la Tercera Fase” (Close Enconunters of the Third Kind). También me recordó, en parte, a una película que vi hace unos meses en un festival de cine fantástico, “The Mind’s Eye”.Escena de Stranger Things
Que no sea una serie de la leche no quiere decir que “Stranger Things” no sea buena, porque serlo lo es y engancha, prácticamente desde el principio. Un par de episodios más tampoco hubiesen estado mal que ocho han sabido a poco y me han dejado con ganas de más. De hecho creo que es de esas series que se aprecian más incluso una vez acabadas.

Gracias Netflix por dar cabida a series que en las cadenas generalistas probablemente no tendrían mucho futuro, a veces ni en las de cable.

The Catch, una serie con tres tramas que prometía algo más de lo que da

Reparto de The Catch

La semana pasada finalizó la primera entrega de “The Catch”, una serie que con los nombres de Mireille Enos y Peter Krause como cabezas de cartel ya valía para llamar la atención. La trama se resume en que a la detective privado Alice Vaughan (Enos) se la mete doblada su prometido Christopher (Krause) cuando desaparece quitándole todo lo que tiene,  y es que el tal Christopher, cuyo nombre real es Ben, es un timador que trabaja para la Kensington, un grupo criminal británico. Junto a sus compinches Margot Bishop (Sonya Walger) y Reginald Lenox (Alimi Ballard), tiene la tarea de “recaudar” mucho dinero porque tienen una deuda grande que el hermano de Margot, Rhys (John Simm), acaba yendo a cobrar.

¿Y Alice? Pues la vida sigue, claro, y tiene que trabajar en la compañía que tiene a medias con su mejor amiga Val (Rose Rollins), pero también tiene ganas de pillar a quien la estafó, ya no por todo el engaño y lo que la quitó, sino por orgullo. Pero claro, él la estafó en lo material pero no en lo sentimental y, cuando por fin lo encuentra, las chispas del amor vuelven a saltar.

Leí que los showrunners fueron cambiados después de que ABC diera el visto bueno a emitir la serie porque no tenían muy claro cómo seguir la historia. No es raro porque ¿cuánto iba a tirarse Alice buscando a su amado timador? Así “The Catch” es una serie con tres tramas: la de la detective yendo a por Ben, la de este con su grupo y la del caso episódico de la agencia de detectives. Un tres por uno en toda regla, lo que hace que la serie no tenga identidad alguna porque va de muchas cosas.

Peter Krause y Sonya Walger en la primera temporada de The Catch

Que Alice va muy de lista porque su trabajo lo hace muy bien pero la engañan hasta el fondo una y otra vez, vaya que no aprende y como espectadora no puedo evitar pensar en Mireille Enos embutida en su papel de Linden en “The Killing” y en lo perceptiva que era, deben serlos modelitos o las pestañas postizas extra largas que hacen que no me pueda tomar su personaje en serio, y tanta sonrisa ¿por qué? Chica, ¡tu vida debería ser miserable que te han robado todo!

Los casos episódicos son de esos que pasan sin pena ni gloria porque es lo que menos importa en “The Catch” siendo lo mejor la parte de los timadores que recuerda algo a “Las Reglas del Juego” (Leverage) y que es lo que mejor construido está y más real puede ser de algo tan estúpidamente ficticio como nos quieren vender. Vaya que hasta hay un homenaje a “Downton Abbey” que yendo de simpático es un momento WTF en toda regla.

Mireille Enos y Rose Rollins en The Catch

Buena no es, y yo lo que vería de “The Catch” sería su spin off centrado única y exclusivamente en los timadores, vaya que quiero la precuela la cual sería mucho más interesante que este despropósito. Diez episodios me han bastado, no quiero más a pesar de que volverá.

Entrañable y entretenida primera entrega de Grandfathered

John Stamos en la primera temporada de Grandfathered

Los nombres de John Stamos y Paget Brewster me sirvieron para ponerme a ver “Grandfathered” y vaya si he disfrutado esta primera temporada que me ha parecido entrañable y entretenida. El personaje de Jimmy Martino le viene como anillo al dedo a John Stamos, un Jimmy que tiene reminiscencias del personaje más famoso del actor, el tío Jesse de “Padres Forzosos” (Full House).

En “Grandfathered” John Stamos es el dueño de un exitoso restaurante de Los Ángeles y un ligón empedernido, tanto que a veces le cuesta recordar el nombre de la chica con la que ha salido y ha amanecido. Su mano derecha es Annelisse (Kelly Jenrette), una mujer a la que trae de cabeza ya que siempre que el hombre tiene un problema recurre a ella, a cualquier hora cualquier día de la semana.

Un buen día aparece en el restaurante Gerald (Josh Peck), un chico que dice ser su hijo y que acto seguido le comunica que es abuelo de la pequeña Edie (Emelia y Layla Golfieri). Así, Jimmy vuelve a entrar en la vida de Sara (Paget Brewster), con la que tuvo su relación más duradera veinticinco años antes y quien prefirió ocultarle su embarazo conociendo realmente lo cabeza loca que el hombre era.

Poco a poco Jimmy descubrirá qué significa ser padre y abuelo, involucrándose más y más en la vida de Gerald y Edie, retomando su amistad con Sara, y también evolucionará como persona.

Reparto de Grandfathered

A pesar de que John Stamos sea el principal protagonista, “Grandfathered” es una serie coral en la que los demás personajes tienen mucho que aportar. Así durante la temporada se han visto cosas como la relación de Gerald y su amada Vanessa (Christina Milian), madre de Edie; historias en el restaurante con Annalisse y el chef Ravi (Ravi Patel); o algunas cosas sobre Sara.

“Grandfathered” es una comedia familiar que tiene sus puntos fuertes en la interacción de los actores y las situaciones que a veces viven sus personajes, así como en la química que hay entre Stamos y Brewster y la genial personalidad que tiene el personaje de esta última; o la existente entre los propios Josh Peck y Christina Milian.

Espero que FOX la renueve y más después de ese cliffhanger tras un gran episodio final de temporada porque la posibilidad que se ha visto desde el principio, que Jimmy y Sara se den una segunda oportunidad, daría mucho juego.

Primera temporada de Shades of Blue

Reparto de Shades of Blue

Cuando leí que Jennifer López iba a protagonizar una serie policíaca, me picó la curiosidad así que cuando NBC estrenó “Shades of Blue” en enero, época de midseason, empecé a verla y la verdad es que me enganchó ya en su piloto.

La serie presenta a la detective de Nueva York Harlee Santos, López cómo no, que forma parte del grupo de policías corrupto que lidera quien hace tiempo la sacó de un gran lío relacionado con su novio Miguel (Antonio Jaramillo) y padre de su hija Cristina (Sarah Jeffery), el teniente Matt Wozniak (Ray Liotta), Woz para los amigos.

Harlee le debe mucho a Woz y además tiene problemas financieros ya que el colegio de su hija no es barato. Sus problemas se incrementan cuando el agente Robert Stahl (Warren Kole) se acerca a Harlee y le hace su topo para destapar la corrupción. Harlee actúa por el bien de su hija pero Wozniak, que tiene contactos importantes, enseguida descubre que hay un topo en su equipo y se vuelve algo paranoico, claro que en Harlee es en quien más confía además de en sí mismo.

Así, a lo largo de trece episodios se ve cómo Harlee trabaja con el FBI para librarse de la acusación pero también cómo miente e intenta evitar lo inevitable mientras trata, asimismo, de que su equipo salga indemne de la situación y con algunos problemas familiares que surgen con la reaparición de Miguel en escena. Los problemas, por supuesto, se acrecentan episodio tras episodio.

No es “Shades of Blue” la típica serie en la que los protagonistas tienen que atajar un problema mientras resuelven un caso, ya que lo importante es esa investigación en la que han metido a Harlee y lo que acarrea, sin que apenas haya caso episódico en las trece entregas de la temporada.

La verdad es que me ha parecido una temporada entretenida e interesante con un final realmente bueno y tengo ganas de ver por dónde van los tiros en la segunda temporada, ya que a un mes de su estreno la cadena ya anunció que habría más el año que viene. No es una serie de esas que pasarán a la historia, ni mucho menos, pero se deja ver y tiene giros varios, lo que siempre se agradece si no son demasiado rocambolescos.

Genial primera temporada de Life in Pieces

Foto promocional de la primera temporada de Life in Pieces

La nombré Comedia del Año en los premios que cada año “doy” en el blog y no es para menos porque “Life in Pieces” me ha encantado en su primera temporada, tanto que se ha convertido en mi comedia de cabecera.

La familia Short, con los Hughes y Colleen son… fantásticos. Sí, no hay forma mejor de definirlos y, la narración con cuatro historias diferentes está muy bien, aunque a veces esas cuatro piezas también traten sobre el mismo tema, véase el divertido episodio de Acción de Gracias o la finale.

Diría que el 95% de las historias que semanalmente, parones aparte, se han contado en “Life in Pieces” desde que CBS la estrenara el 21 de septiembre, han sido divertidas y/o entretenidas, lo cual no está nada mal teniendo en cuenta que veintidós episodios por cuatro historias hacen un total de ochenta y ocho piezas de comedia.

Los guiones de la serie creada por Justin Adler tienen mucha culpa de ello, pero también el muy buen trabajo realizado por los actores que forman el reparto de la serie. Admito mi admiración hacia dos en particular, Thomas Sadoski desde que en “The Newsroom” acabara de ganarme, y Betsy Brandt que ya en “Breaking Bad” demostraba de vez en cuando su vis cómica; pero Colin Hanks ha acabado de ganarme, Dianne Wiest y James Brolin siempre han sido muy solventes en su carrera, y qué descubrimientos los de Angelique Cabral, Dan Bakkedahl, Zoe Lister-Jones y la adorable niña Giselle Eisenberg, la robaescenas de turno, cuyo personaje muchas veces acaba siendo el más maduro a pesar de su corta edad.

“Life in Pieces” es una serie familiar fresca y divertida que nos ha dado unos personajes entrañables y situaciones de todo tipo. Toco madera porque espero que CBS anuncie pronto su renovación, ya que se lo merece por todo el buen trabajo realizado por los responsables de la misma. Quiero más historias de los Short y los Hughes así que larga vida a esta comedia.

A Mi Manera, un entretenido programa musical con parte de reality

Promo de A Mi Manera
Hace un par de semanas terminó la emisión de la primera temporada de “A Mi Manera”, programa producido por Magnolia TV para La Sexta en el que siete reconocidos cantantes del panorama musical español vivieron juntos durante unos cuantos días versionando las canciones de sus compañeros.

El programa está basado en “The Best Singers”, show emitido en diversos países europeos y en él, cada semana hay un protagonista y sus compañeros, sin que él o ella sepa cuáles, tienen que cantar una versión de una canción suya o del grupo en el que estuviera anteriormente, caso de varios de los artistas de la entrega.

En los siete programas de los que constó, uno para cada uno de los participantes,  Marta Sánchez, Mikel Erentxun, Sole Giménez, David DeMaría, Antonio Carmona, Nacho García Vega y Manolo Tena compartieron confidencias, anécdotas e historias varias tanto profesionales como personales. No es “A Mi Manera” un reality de esos que buscan que se vea la convivencia, no, de hecho todo fue muy amable y se notaba el buen rollo, sino de que en un ambiente distendido los protagonistas hablaran (bastante guión en lo que a preguntas se refiere creo que se notaba), pero sobre todo que se atrevieran a coger una canción de otra persona y a hacerla suya.

Ciertamente me gustó lo que vi, sin ser fan de ninguno de los participantes en particular, creo que el grupo elegido estuvo muy bien y que el programa es puro entretenimiento. Lo mejor, sin duda, el tema versiones, claro que gustando la música y conociendo diversos de los temas cantados, ¿cómo no disfrutar con las increíbles versiones, en su mayoría, realizadas?

Por eso espero que hagan más, con artistas que aporten conversaciones y chascarrillos interesantes y que se complementen bien como los que hicieron la primera temporada.

El Infiltrado no me ha acabado de convencer ni de entretener

Poster de El Infiltrado

Hace cuatro semanas AMC estrenó en España la serie británica “El Infiltrado” (The Night Manager), que se basa en la novela de John Le Carré. Pensaba que iba a ser una miniserie pero la han renovado y, como no acaba de convencerme ni de entretenerme, tras ver los tres primero episodio de la temporada, la mitad, he decidido que ahí me quedo.

La serie trata sobre cómo Jonathan Pine (Tom Hiddleston) acaba descubriendo que el millonario Richard Roper (Hugh Laurie) no es trigo y un agencia británica de seguridad liderada por Angela Burr (Olivia Colman) le recluta para que se infiltre en en séquito de Roper. Es verano y este está con su mujer Jed (Elizabeth Debicki) y con su hijo Danny (Noah Jupe) de vacaciones en Mallorca, donde tiene una gran mansión, y allí acabará Jonathan con una identidad falsa tratando de ganarse la confianza de Roper, mientras quienes quieren capturarle recaban más datos sobre él y sus colaboradores.

Reparto de El Inflitrado

Lo que más me ha gustado de lo que he visto ha sido Tom Hiddleston que hace un muy buen papel de espía, pero poco más ya que a la trama le falta, para mí, mucho ritmo. Apenas sabemos nada de Roper pero vamos de celebración en celebración con él y su familia ya que tiene una vida social activa; su séquito deja bastante que desear y no dudan en poner tensión sexual entre Jonathan y cualquier chica que se le cruce a las primeras de cambio. De la investigación poco se nos muestra, quitando trabas burocráticas y un topo, en eso el señor Le Carré es reincidente.

Lo dicho, no me ha convencido así que la dejo.