Gracias Netflix por Grace and Frankie

Lily Tomlin y Jane Fonda en la primera temporada de Grace and Frankie

Netflix está sobresaliendo con sus rescates de series y con las suyas propias. Una de las últimas que han estrenado ha sido “Grace and Frankie”, serie que llevaba tiempo esperando básicamente por su reparto encabezado por Lily Tomlin y Jane Fonda y con dos secundarios de lujo como son Martin Sheen y Sam Waterston.

Creada por Marta Kauffman, una de las responsable de “Friends”, y Howard J. Morris, la historia de “Grace y Frankie” arranca cuando dos matrimonios amigos, se reúnen en un restaurante para cenar. Los maridos, Robert (Martin Sheen) y Sol (Sam Waterston) tienen noticias para sus respectivas esposas, Grace (Jane Fonda) y Frankie (Lily Tomlin) pero nada que ella puedan imaginar. Y es que los dos hombres, abogados en el mismo bufete, llevan veinte años manteniendo una relación y es el momento de que sus mujeres sepan que van a abandonarlas para casarse el uno con el otro.

Sol y Robert acabarán viviendo juntos y Frankie y Grace forzosamente también, en la casa de la playa que los matrimonios compartían y a la que ni una ni otra están dispuestas a renunciar. La noticia no les sienta bien, claro, pero tendrán que aceptarla y aprender a vivir juntas. Porque, al principio Grace y Frankie no es que sean amigas, Frankie lo intenta pero Grace es dura de pelar y la ve como una persona extravagante que no va con su estilo más… clasista, por decirlo de alguna manera.

Martin Sheen y Sam Waterstone en la primera temporada de Grace and Frankie

Básicamente “Grace y Frankie” se centra en las dos protagonistas y en su manera de tirar hacia delante con su nueva vida, ya sea volcándose en el trabajo, tratando de enamorarse de nuevo o dándose cuenta, como es el caso de Frankie, que la relación con su ya exmarido nunca será la que era y que se tienen que acabar muchas cosas.

También se ven algunos problemas que surgen entre Sol y Robert y cómo lidian con ellos porque, su carácter, al igual que el de sus exesposas, también chocan bastante. Y, los hijos de los matrimonios tienen también buena parte de protagonismo. Por un lado están las hijas de Grace y Robert, Brianna (June Diane Raphael) y Mallory (Brooklyn Decker), y por otro los hijos de Frankie y Sol, con los peculiares nombres de Coyote (Ethan Embry) y Nwabudike (Baron Vaughn), Buddy para los amigos. En realidad los cuatro son como hermanos, aunque Coyote tuvo una historia con Mallory que trata de evitarlo por todos los medios.

Brooklyn Decker, June Diane aphael y Ethan Embry en la temporada 1 de Grace and Frankie

Trece episodios han formado la primera entrega de la serie y no ha habido uno malo, es más, los ha habido realmente buenos. “Grace and Frankie” se podría denominar tragicomedia porque el planteamiento no es nada agradable para sus protagonistas y se tratan algunos temas importantes como las adicciones, pero tiene más de comedia con un humor bastante irónico a veces y sarcástico otras, que logra la sonrisa y la risa.

Por mencionar algunos de los episodios que más me han gustado estarían el primero, llamado “The End” donde todo arranca; “The Funeral”, donde Grace se da cuenta de que no trata a Frankie como debería; “The Earthquake”; “The Elevator” que es un flashback para profundizar más en la historia previa o “The Bachelor Party” donde se critican prejuicios y aparece un “toro” mecánico más que peculiar.

Baron Vaughn en la primera temporada de Grace and Frankie

Fantástico el reparto al completo donde la química sobresale por todos los lados, ya sea en las escenas entre esas dos buenas amigas en la vida real como son Lily Tomlin y Jane Fonda, en las de Sam Waterston y Martin Sheen o en las de quienes hacen de hijos, o entre estos con los anteriormente mencionados. Y, además de esas ocho personas a las que ya he citado, hay que mencionar algunos cameos o apariciones más episódicas como las de Craig T. Nelson, Timothy V. Murphy, Ernie Hudson, Corbin Bernsen, Mary Kay Place, Nicholas D’Agosto o Joe Morton.

Muy recomendable “Grace and Frankie” una serie sobre las segundas oportunidades en la vida, porque cuando se cierra una etapa siempre se abre otra ¿o no? Y hablando de segunda, el año que viene habrá otra temporada. ¡Gracias Netflix!

Grace & Frankie temporada 1

American Crime: Crimen, culpables, mentiras

Promo de la primera temporada de American Crime

Aún no he hablado de las cancelaciones y las renovaciones para la temporada que viene, pero en breve llegarán mis comentarios al respecto. De las segundas una que ha habido por sorpresa diría yo ha sido la de “American Crime”, serie de midseason estrenada por ABC hace tres meses.

Creada por John Ridley, ganador de numerosos premios incluido el Oscar por la adaptación del guión de “12 Años de Esclavitud” (Twelve Years a Slave), “American Crime” no es una serie policíaca, se podría definir como un drama con dosis de suspense, pero básicamente es una historia de personas rotas a causa de un crimen, el asesinato de Matt Skokie y la violación a su novia Gwen (Kira Pozehl), que queda en coma.

Ese es el punto de partida para lo que se desarrolla después, una historia con muchos protagonistas que de una u otra forma se ven involucrados en el asunto. Por una parte están las familias de las víctimas: los Skokie, Russ (Timothy Hutton) y Barb Hanlon (Felicity Huffman) que llevan muchos años divorciados, su hijo Mark (David Hoflin) que les culpa a ambos de muchas cosas; y por otro los padres de Gwen, Tom (W. Earl Brown) y Eve (Penelope Ann Miller), que no pierden la esperanza de que su hija se despierte.

Caitlin Gerard y Elvis Nolasco en la primera temporada de American Crime

Su historia es dura porque los primeros han perdido a un hijo y poco a poco se enteran que no le conocían en absoluto, no es el buen chico que ellos pensaban que era, sino que estaba metido en asuntos turbios que acabaron causándole la muerte; mientras que a los segundos les pasa justamente lo mismo ¿pero vas a dejar de querer a tus hijos de la noche a la mañana por no ser lo perfectos que tú creías?

Después está quien tiene el dedo apuntador sobre él desde el principio, prácticamente, Carter Nix (Elvis Nolasco) que junto a su novia Aubry Taylor (Caitlin Gerard) tienen una historia desgarradora. Son una pareja con una seria adicción a las drogas. Carter ama a Aubry, Aubry ama a Carter pero no son buenos el uno para el otro porque no en el pozo en el que están nunca. Y si el dinero y/o la droga se acaban, ella se prostituye para que puedan tener otro chute.

Hector Tontz (Richard Cabral), un exintegrante de bandas chungas de México huido a Estados Unidos, afirma cosas de Carter cuando le detienen. Hector tiene lo suyo, no quiere ser deportado a su país porque sabe que será su fin y lo que hizo fue por una buena causa. Además, su deseo es poder estar cerca de su familia.

La noche de los hechos, Hector conduce un coche prestado por Tony Gutiérrez (Johnny Ortiz), que lo saca del taller de su padre Alonzo (Benito Martínez) sin que este lo sepa. Así que el chico, por ayudar a cometer un crimen indirectamente, porque el coche fue visto cerca de casa de Matt y Gwen, acaba en el correccional de menores. Su padre, que se ocupó de su hijo y de su hija al morir su mujer, siempre sobreprotegió a su vástago que acaba rebelándose y teniendo malas compañías. La línea para convertirse en un pandillero está muy cercana.

Felicity Huffman y Timothy Hutton en la primera temporada de American Crime

Familias rotas, personas rotas. De eso hay mucho en “American Crime”, una serie muy bien escrita y ejecutada de una forma elegante y nada común. Hay reflejos en espejos, planos que no muestran escenas completas o conversaciones que se escuchan íntegramente pero que no se ven porque lo que se nos muestra son primeros planos de personas pensativas.

Y se habla de racismo, de un crimen por odio, de divorcios malos, de descubrimientos incómodos, de cómo la familia debe apoyar a las víctimas, sean inocentes o culpables, de la pena de muerte, de la justicia de la inmigración o del menosprecio por ser diferente.

“American Crime” es lenta, pausadamente nos desgrana toda la historia y once episodios han sido suficientes para que la primera temporada se haya cerrado por completo con un último episodio que, personalmente, de todo lo que he visto en la temporada televisiva estadounidense 2014-2015, me ha parecido de lo mejorcito. Me ha llegado la historia, lo de la muerte de Matt Skokie ha sido lo de menos, lo más importante ha sido descubrir las historias delos personajes, verles caer, verles levantarse. Y no hay que alabar solo la escritura de los episodios sino al grupo de personas que se han metido en la piel de esas personas ficticias que perfectamente pueden vivir en cualquier lugar.

Richard Cabral en la primera temporada de American Crime

Particularmente, Elvis Nolasco, Caitling Gerard y Richard Cabral me han parecido de lo mejor. Felicity Huffman y Timothy Hutton siempre son solventes y lo han demostrado de nuevo, Benito Martínez ha estado muy bien y fantástica Regina King en el papel de Aaliyah, la hermana de Carter.

Una serie muy interesante y recomendable. No para todos los públicos, sí para quienes sin prejuicio alguno se sumerjan en ella y se dejen llevar por lo que se cuenta, todo desgracias prácticamente.

Entretenida, fresca e interesante primera entrega de The Last Man on Earth

Promo temporada uno de The Last Man on Earth

Un virus acaba con la vida de los habitantes de la Tierra. En Estados Unidos, Phil Miller (Will Forte) recorre todo el país tratando de encontrar a alguien en vano y acaba en su lugar natal, Tucson, Arizona. Allí toma una mansión como casa que llena de souvenirs de los lugares por los que ha pasado teniendo en su haber valiosas obras de arte de pintores como Van Gogh, una cabeza de tiranosaurus rex o la Constitución estadounidense.

Phil ocupa se tiempo haciendo que los coches abandonados se choquen entre sí, quemando cosas o en el bar donde habla con sus amigos, un nutrido grupo de pelotas de diversas formas y tamaños liderados, como no, por el Señor Wilson, todo un homenaje a la película “Náufrago” (Cast Away).

Pero su vida cambia de la noche a la mañana cuando decide acabar con su vida pero es salvado por una mujer de nombre Carol Pilbasian (Kristen Schaal) que, teniendo en frente al último hombre en la Tierra y siendo ella la última mujer en la Tierra, le convence de que su deber es perpetuar la especie para que no desaparezca del todo.

Phil, autoproclamado Presidente de los Estados Unidos, acabará cediendo a las exigencias de la peculiar Carol, pero las cosas se complicarán cuando se den cuenta de que, después de todo, tal vez ellos no sean las únicas personas sobre la faz de la Tierra.

Will Forte y Kristen Schaal en la primera temporada de The Last Man on Earth

Will Forte ha creado la, probablemente, serie más original y fresca de la temporada. Entretenida de principio a fin, aunque algún episodio de los trece que componen la primera entrega se tambalea un poco, tiene muchos momentos de humor y una pareja protagonista de campeonato porque Will Forte lo hace muy bien, pero Kristen Schaal lo borda, realmente.

FOX, cadena que emite “The Last Man on Earth” en Estados Unidos, ha decidido renovarla para una segunda temporada. Tal vez Will Forte no tenía todas consigo, porque en televisión nunca se sabe cuánto se puede durar en antena, pero sí que me hubiese gustado que habría ido más poco a poco en el tema de incluir más personajes. A Phil solamente le vemos solo un día en Tucson antes de la llegada de Carol, y juntos solos tampoco pasan mucho tiempo.

Pero con el final de temporada, en realidad tal vez haya sido mejor así porque, desde luego, la siguiente entrega será un punto y aparte en la historia de “The Last Man on Earth”, cuyos nuevos episodios ya espero con ganas a pesar de que quede mucho para poderlos ver.

Buena primera temporada de Madam Secretary

Kevin Rahm y Téa Leoni en la primera temporada de Madam Secretary

Lo que he disfrutado con la primera entrega de “Madam Secretary” que finalizó el pasado domingo en la CBS estadounidense con el episodio número veintidós de la temporada, y lo que me alegra que la hayan renovado. Tras ver unos pocos episodios ya mostré mi entusiasmo sobre este estreno de la temporada 2014-2015 y la verdad es que mi impresión no ha variado para nada.

Las tramas políticas, siempre episódicas, han resultado interesantes en mayor o menor medida, pero siempre capaces de mantener el interés en los cuarenta y dos minutos de duración de cada uno delos episodios. La vida familiar de la Secretaria de Estado Elizabeth McCord (Téa Leoni) ha estado bien compensada con algunas pocas tramas en las que sus hijos han tenido su protagonismo, especialmente la mayor (Stevie (Wallis Currie-Wood), encontrándose en ella el contrapunto al estrés laboral gracias a ese santo de marido que tiene la protagonista. Y es que Henry (Tim Daly) es su mayor apoyo.

Poco han aprovechado al jefe de gabinete del Presidente, Russell Jackson, pero Zeljko Ivanek ha podido volver a demostrar lo buen actor que es y lo que llena la pantalla cada vez que sale en ella. Y, hay que mencionar el grupo de personas que trabajan con la Secretaria de los que, yo particularmente, quiero saber más.

En su día dije que “Madame Secretary” no se parece a”El Ala Oeste” (The West Wing), pero tiene algo muy marcado en común con ella, y es el llamado walk and talk, y es que por los pasillos del edificio donde trabaja Bess, no es raro verla a ella andando con su ayudante Blake (Erich Bergen), o ver a Nadine Tolliver (Bebe Neuwirth) andando también con ellos o junto a otros trabajadores del lugar como Daisy (Patina Miller), Jay (Sebastian Arcelus) o Matt (Geoffrey Arend).

Creo que el reparto cumple muy bien en sus papeles y que Téa Leoni está fantástica en su papel de Secretaria de Estado. Eso sí, ojalá hagan fijo a Kevin Rahm porque su personaje es de los que se dejan notar desde que entra por la puerta.

Si he de quedarme con un episodio de los veintidós vistos, sin duda alguna me quedo con uno muy pegado a la actualidad que me hizo reír bastante, el número diecinueve llamado “Spartan Figures” (Cifras Espartanas) que llevó a Bess y al presidente Dalton (Keith Carradine) a una cumbre en Bruselas para tratar de ayudar en la crisis griega.

A veces a “Madam Secretary” le sale la vena patriótica, otras le da una bofetada a la cara al propio patriotismo. Unas veces muestra dramas, otras nos da una visión más ligera de determinadas cosas. Los episodios, en general, han estado muy bien y si sigue así podría llegar a tener varias temporadas en antena sin problema alguno.

Recomendable, desde luego.

Turn: Espías en la Guerra de Independencia estadounidense

Reparto de Turn

Seatuket, Long Island, 1776. Abraham Woodhull (Jamie Bell) vive en una granja con su mujer Mary (Meegan Warner) y su hijo, y se dedica a cultivar coles. Su padre es el juez Richard Woodhull (Kevin McNally) quien sirve como una especie de mediador con los casacas rojas, los soldados del Rey de Inglaterra, Jorge III, que tratan de poner fin a la rebelión de las trece colonias que poseen en el otrora Nuevo Mundo.

Abe, es un joven que solamente quiere hacer lo correcto y por eso rompió su compromiso con Anna (Heather Lind). Salvado por su padre para que no corra el mismo destino que Selah (Robert Beitzel), el marido de ella, acaba siendo reclutado por sus amigos de la infancia Ben Talmadge (Seth Numrich) y Caleb Brewster (Danel Henshall) para que recabe información para el rebelde, liderado por el general George Washington (Ian Kahn). Anna acabará metida en el ajo también y pondrán sus vidas en peligro mientras tienen que pasar desapercibidos en su propio pueblo.

Estrenada en maratón en España el pasado fin de semana por AMC ya que su cadena madre, la estadounidense, estrenó la segunda entrega (que en España se podrá ver a partir de este mismo jueves 23 de abril), “Turn” se basa en el libro “Washington’s Spies” (Los Espías de Washington) de Alexander Rose y su historia narra acontecimientos reales a través de personajes que realmente existieron.

Realmente está muy bien hecha, a pesar de que se noten determinados cromas, los guiones de los episodios están muy bien. Aunque hay cosas previsibles en ellos, otras no lo son tanto, como esa tensión sexual entre Abraham y Anna, la narración de los acontecimientos está lograda y no les falta ironía y sarcasmo. Pero sin un solvente reparto como el que tiene “Turn” las palabras se las llevaría el viento, y lo cierto es que los actores cumplen.

Los que hacen de malos tienen unos papeles tan interesantes que solo se les puede desear que si les ocurre algo malo no sea la muerte para que así sigan haciendo de las suyas. Entre estos destacan el teniente John Simcoe (Samuel Roukin) al que desde el primer momento se le tiene tirria, el Mayor Hewlett (Burn Gorman), el Mayor John Andre (JJ Feild) o quien va por libre, el líder de los Rangers Robert Rogers (Angus Macfadyen).

Vista del tirón, un episodio un día y nueve seguidos al siguiente, me ha gustado mucho “Turn” así que a la segunda temporada estoy más que apuntada. Recomendable. Por cierto, atención a la cabecera.

Unbreakable Kimmy Schmidt, una comedia divertida y muy friki

Promo de la primera temporada de Unbreakable Kimmy Schmidt
Tras pasar quince años encerrada junto a otras tres mujeres en un búnker por culpa de Richard Wayne Gary Wayne (Jon Hamm), líder de una secta que proclamaba que el apocalípsis había llegado; Kimmy Schmidt (Ellie Kemper) decide a sus casi treinta años iniciar una vida en Nueva York, lo que para sus compañeras de encierro es una jungla pero donde ella quiere disfrutar de la libertad.

Logra convertirse en compañera de piso de Titus Andromedon (Tituss Burgess), un cantante gay que quiere hacer carrera en Broadway pero cuyas aspiraciones siempre acaban por los suelos, gracias a la indemnización que le dan y a la buena voluntad de la casera Lillian (Carol Kane) quien buena estima tiene a Titus y que en seguida se la coge a Kimmy.

Para vivir en la Gran Manzana se necesita trabajo y Kimmy lo encuentra de casualidad en casa de Jacqueline Voorhees (Jane Krakowski), la mujer de un rico empresario que nunca está en casa. Allí Kimmy se convertirá en una especie de asistente/niñera del hijo y de la hijastra de Jacqueline, pero también en su confidente.

Tituss Burgess y Ellie Kemper en laprimera temporada de Unbreakable Kimmy Schmidt

El confidente de Kimmy, por el contrario, es Titus la única persona que conoce que es una de las mujeres topo, como la prensa les llamó, de Indiana. Así, a lo largo de trece episodios, Kimmy tendrá que lidiar con su trabajo y con Jacqueline, así como con Xan (Dylan Gelula), la hijastra de esta empeñada en descubrir que no es quien dice ser; volverá al instituto, se enamorará, se desenamorará y se empeñará en ayudar a otros.

Creada por la gran) Tina Fey y Robert Carlock, y rescatada por Netflix (gracias una vez más) después de que la NBC pensara que no encajaba con ella,“Unbreakable Kimmy Schmidt” es una serie muy divertida y muy friki también, lo que la hace no ser apta para todos los sentidos del humor existentes.

Si Owen Wilson en el filme de Woody Allen “Midnight in Paris” hizo de Allen totalmente, Kimmy Schmidt recuerda en gestos a la Liz Lemon de Tina Fey 230 Rock”. Sí, “Unbreakable Kimmy Schmidt” tiene un humor muy Tina Fey y si disfrutasteis con “30 Rock” seguro que esta serie no os defraudará.

Son trece episodios en los que hay casi de todo, aunque se echa en falta que Jane Krakowski se anime a cantar un poco, claro que esa parte está reservada a Tituss Burgess; con un reparto que cumple con creces su cometido donde brilla Ellie Kemper como esa inquebrantable chica a la que nada parece poder parar como dice la canción de cabecera, una sintonía tan puñetera que es difícil quitar de la cabeza.

“Unbreakable Kimmy Schmidt” tendrá segunda temporada el año que viene, ya que Netflix se lanzó a darle dos temporadas de una tacada y me alegro mucho porque se lo merece. Así que gracias a Tina Fey y Robert Carlock y a Netflix de nuevo por darnos a Kimmy y cía.

Mozart in the Jungle, una muy disfrutable serie

Poster de la primera temporada de Mozart in the Jungle

El mercado seriéfilo se está diversificando. Netflix se lanzó la primera a realizar series y a salvar a otras para darles unos cuantos episodios más (gracias por ello, Netflix) y después llegaron otras plataformas a hacer los propio como el gigante Amazon, que lo está haciendo francamente bien.

De Amazon Studios es precisamente la serie de la que voy a hablar hoy, la más que disfrutable “Mozart in the Jungle”. Basada en las memorias “Mozart in the Jungle: Sex, Drugs, and Classical Music” del oboísta Blair Tindall, la serie se sitúa en Nueva York donde la Orquesta Sinfónica de la ciudad, con Gloria Widsor (Bernadette Peters) contrata a un nuevo director de orquesta, el maestro Rodrigo De Souza (Gael García Bernal), para sustituir a quien lleva muchos años al frente de la misma, Thomas Pembridge (Malcom McDowell). Savia nueva para intentar reflotar a la sinfónica.

Fotograma del piloto de Mozart in the Jungle

En esa misma ciudad vive la joven Hailey Rutledge (Lola Kirke) que toca el oboe y da clases del mismo para sobrevivir, además de participar en alguna orquesta de musical de pequeña escala. Su sueño es entrar en la sinfónica pero cuando le surge la oportunidad, falla notablemente. Pero el maestro Rodrigo le da la oportunidad de aprender junto a él siendo su asistente.

“Mozart in the Jungle” nos muestra los esfuerzos de Hailey por vivir de lo que le gusta así como el trabajo que le encomienda el maestro, que normalmente poco tiene que ver con la música. También vemos los entresijos de la orquesta donde las relaciones se vuelven en ocasiones más que estrechas y donde corren las pastillas para poder aguantar las jornadas y los dolores.

Hay personajes para todos los gustos divididos entre los principales y los secundarios que aportan mucho como Lizzie (Hannah Dunne) la amiga y compañera de piso de Hailey, Cynthia (Saffron Burrows) la llamada mejor violonchelista de la ciudad y la primera amiga de Hailey en la orquesta, Betty (Debra Monk) a quien Hailey no cae nada bien o los citados Gloria y Thomas. Y lo cierto es que el reparto es francamente bueno.

Lola Kirke en la primera temporada de Mozart in the Jungle

Original es “Mozart in the Jungle”, serie a la que música no falta, y no solo clásica, muy disfrutable como ya he dicho, cuyos diez episodios (algunos mejores que otros) se ven sin apenas darse uno cuenta. Habrá segunda temporada y lo que me alegro.

Por último, dar las gracias de nuevo a quien me la recomendó que vuelve a saber más que de sobra quién es.