Los Crawley y compañía dijeron adiós en la gran finale de Downton Abbey

Thenk You Downton Abbey

Imagen: Facebook Downton Abbey

Se acabó lo que se daba. El día de Navidad ITV emitió en el Reino Unido el último episodio de “Downton Abbey”, el número cincuenta y dos, el último de los cinco episodios especiales de Navidad que la serie ha tenido desde que comenzara el 26 de septiembre de 2010.

Ya dije cuando comenté la sexta temporada que la entrega sirvió de cierre de tramas, y el especial acabó de rematarlas en una finale que a mí me dejó más que satisfecha ya que me pareció muy buena y emotiva en diversos puntos.

A partir de aquí unos cuantos spoilers así que si no has terminado “Downton Abbey”, no leas hasta nuevo aviso.

Los Crawley en la finale de Downton Abbey

La trama de Lady Mary (Michelle Dockery) con Henry Talbot (Matthew Goode) ya aabó en el último capítulo visto, lo bueno es que hubo un atisbo de mejorar la relación que Mary tiene con su hermana Edith (Laura Carmichael) y hace una muy buena acción para que esta, al fin, pueda ser feliz, reuniéndola con su amado Bertie Pelham (Harry Hadden-Paton). Lo que pasa tiene que pasar y es que Edith y Bertie se prometen y superado el escollo de la madre de él, interpretada por Patricia Hodge, deciden  casarse en la Nochevieja de 1925.

De bodas va la cosa porque, aunque no se vea, prometidos de forma poco ortodoxa quedan Isobel (Penelope Wilton) con Dickie Merton (Douglas Reith), aunque un empujoncito de Violet (Maggie Smith) y pensar que podría perderle fue lo que la lanzó a decir que se casaría con él.

Penelope Wilton y Douglas Reith en la finale de Downton Abbey

Violet acabó su disputa con Cora (Elizabeth McGovern) dándole su bendición, por así decirlo, por lo que estaba haciendo con el hospital, algo que Robert (Hugh Bonneville) acepta también después de que Rose (Lily James) le abra los ojos haciendo que vea a su esposa en acción en su nuevo cargo.

Sí, Lady Rose vuelve a casa por Navidad para la boda. También va Lady Rosamund (Samantha Bond) y regresan quienes se marchan a otros trabajos: Thomas Barrow (Rob James-Collier) a quien por fin sale un trabajo y sale de Downton sin quererlo, y Joseph Molesley (Kevin Doyle) quien acaba de profesor. El primero llega como invitado a Downton y el segundo a echa una mano porque sirvientes masculinos quedan Carson (Jim Carter) y Andy (Michael Fox).

Brendan Coyle, Raquel Cassidy y Rob James-Collier en la finale de Downton Abbey

No sé si lo escribí pero pensarlo lo hice, que Carson se jubilara y Barrow pudiera quedarse. La realidad es algo más triste ya que al buen de Carson le empiezan los temblores en las manos y no puede servir, por lo que a Robert se le ocurre que Thomas sea su sustituto y que Carson supervise cuando se celebren grandes eventos y cobre una pensión, claro. Un final amargo para Charles pero la redención para Thomas que, a pesar de las maldades realizadas, se ha redimido en muchas ocasiones.

Otro recién llegado es el hijo de Anna (Joanne Froggatt) y John Bates (Brendan Coyle) quien nace, nada más y nada menos, que en la cama de Lady Mary en una escena muy divertida.

Michelle Dockery, Jim Carter y Allen Leech en la finale de Downton Abbey

Y, el amor está más que presente en el episodio, no solo en las relaciones conocidas, sino en las que están abiertas como la de Daisy (Sophie McShera) con Andy, Molesley con Baxter (Raquel Cassidy) y hasta la de la señora Patmore (Lesley Nicol) con el señor Mason (Paul Copley).

Se cumplió lo que pedí, y sobre todo me alegro porque ese personaje tan desgraciado como ha sido Edith desde el principio por fin haya podido sonreír de continuo y decir que es feliz. Merecido lo tenía, desde luego.

Laura Carmichael en la finale de Downton Abbey

Fin de los spoiler.

“Downton Abbey” no ha sido una serie redonda. Nunca me ha parecido que haya tenido bajones, únicamente puedo echarle en cara algunas tramas por inverosímiles (como aquella en el que Robert le ponía ojitos a una sirvienta y se besaron, por ejemplo), rápidas (la última historia de amor de Mary) o repetitivas, pero creo que ha sabido combinar muy bien a lo largo de su andadura el drama, el romance y el humor junto a algunos hechos históricos e invenciones. Ha sido un culebrón en ocasiones, eso es indudable, pero ¿por qué no? Nunca ha caído en lo esperpéntico ni en lo cansino, sino en lo romántico y en lo emotivo.

De principio a fin ha estado perfectamente realizada, fantásticamente ambientada y bien escrita pero sobre todo he de alabar a esa serie de personajes, numerosos, que nos han acompañado ya sea desde el inicio o la mitad de la serie, o incluso a quienes se fueron por el camino. Un reparto de aúpa que se ha metido en la piel de geniales personajes ya se llamen Mary, Robert, Violet, Isobel, Tom (Allen Leech), Molesley, Carson, Elsie Hughes (Phyllis Logan), Barrow, Baxter, Dencker (Sue Johnston), Anna, Bates (en sus buenos tiempos, porque luego fue prescindible total), Sybil (Jessica Brown Findlay), O’Brien (Siobhan Finneran) o Matthew (Dan Stevens).

Se la echará de menos así que no queda más que darle las gracias al señor Julian Fellowes por ella. Hasta siempre “Downton Abbey”.

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Sexta temporada de Downton Abbey: Las últimas ocho tazas de té

Promo de la sexta temporada de Downton Abbey

Esta es una entrada prácticamente sin spoilers, las cosas que comento son por encima, no spoilean nada en concreto pero si no quieres saber nada de nada, lee bajo tu responsabilidad. Eso sí, si no has visto las cinco anteriores temporadas de la serie completas, no leas el post.

Se acabó lo que se daba. La sexta temporada de “Dowton Abbey” llegó a su fin el pasado domingo en el Reino Unido con la emisión del octavo episodio de la sexta y última temporada de la serie creada y escrita por Julian Fellowes. Tan solo queda el especial navideño para que “Downton Abbey” acabe para siempre.

Las últimas ocho tazas de té han sabido a despedida, principalmente porque los ocho episodios han servido para cerrar tramas. Si el año pasado el señor Carson (Jim Carter) y la señora Hughes (Phyllis Logan) se prometieron, este han jurado sus votos matrimoniales frente a amigos, sirvientes y miembros de la familia Crawley.

Phyllis Logan y Jim Carter en la sexta temporada de Downton Abbey

Lejos del drama de otras temporadas, la vida de Anna (Joanne Froggatt) y John Bates (Brendan Coyle) ha sido más tranquila a pesar de los infructuosos intentos de ser padres. Quien más ha sufrido entrecla servidumbre de Downton ha sido el pobre Thomas (Rob James-Collier) quien sobra en la finca porque Robert (Hugh Bonneville) está dispuesto a ahorrar gastos ya que los tiempos han cambiado y ya no se necesitan tantos empleados. Thomas no reconoce hasta el final el por qué de su apatía pero, por suerte, siempre ha tenido en Baxter (Raquel Cassidy) a su aliada.

Mientras, Daisy (Sophie McShera) es animada por todos para que haga varios exámenes y así sacarse un título, y Molesley (Kevin Doyle) tendrá mucho que ver en ello. Por su parte, los Crawley tienen alguna lucha familiar. La primera entre Isobel (Penelope Wilton) y Violet (Maggie Smith) en la que acaban involucrando a Cora (Elizabeth McGovern) a cuenta del hospital del pueblo.

Matthew Goode, Michelle Dockery y Allen Leech en la sexta temporada de Downton Abbey

Tom (Allen Leech) regresa casa para seguir siendo el confidente familiar de Mary (Michelle Dockery), cada vez más cómoda llevando las riendas de Downton y a la que le sale un pretendiente, el piloto Henry Talbot (Matthew Goode) a quien ella preferiría no amar. De pretendientes va la cosa, porque a Edith (Laura Carmichael) le sale otro Bertie Pelham (Harry Hadden-Paton) porque Edith se merece ser feliz ya que lo suyo nunca ha sido un camino de rosas. Al enemigo, enemiga en este caso, lo tiene en casa. Esa es Mary a quien, por fin, Edith hará frente, algo que debió hacer mucho tiempo atrás.

Me ha gustado la sexta temporada de la serie aunque le tengo que poner algunos peros. El primero de ellos es la rapidez con la que se lleva la relación de Mary y Henry Talbot, recordando cómo fue todo con Matthew (Dan Stevens), el romanticismo ha brillado por su ausencia y se ha notado mucho que había prisa por contar esta parte de la historia. Lo segundo, que no haya habido tantas escenas entre Isobel y Violet, teniendo poco protagonismo la primera, y tampoco demasiado la segunda. Por último, que la redención de Thomas haya sido tan dolorosa, siempre ha ido de malote, pero de malote con corazón en el fondo, y ha sufrido mucho.

Rob James-Collier y Raquel Cassidy en la sexta temporada de Downton Abbey

Cosas muy buenas han sido los problemas de recién casados de Elsie Hughes y Charles Carson, han dejado momentos cómicos y tiernos; también el nuevo papel de Edith como editora lo de la revista de su fallecido marido Michael Gregson (Charles Edwards), algo que daría pie a un interesante, seguro, spin off.  También ha habido un momento digno de película gore y se ha mostrado de diferentes formas el cambio de tiempo, y es que “Downton Abbey” empezó en 1912 y nos deja casi década y media después. Y hay una visita inesperada, la de una antigua empleada de Downton, Gwen (Rose Leslie), que vuelve a reencontrarse con algunas de las personas con las que se llevaba bien.

La mejor de las ocho tazas de té ha sido la última, de hecho si no hubiera otro episodio más, sería un final bastante satisfactorio. El episodio cerró algunas cosas pero también sirvió para ver las dos caras de Mary y la última parte de la evolución de Edith. A Mary le cantan las cuarenta y la única que lo hace amablemente es su madre. Pero si algo nos ha enseñado Mary en seis temporadas es que su apariencia de chica dura, o abusona como la llaman, no es más que su escudo protector y que lo usa aunque no deba y con quien no debe, muchas veces.

Laura Carmichael en la sexta temporada de Downton Abbey

Y si alguien ha evolucionado en seis temporadas, esa ha sido Edith a la que nunca se la ha tomado muy en serio entre los Crawley y la que más sorpresas ha acabado dando. Insisto, el spin off de su vida como editora sería algo muy interesante ahora que, seguro, ha ganado muchas más simpatías de las que tenía antes de la última temporada.

El especial de Navidad pondrá punto y final a la andadura de “Downton Abbey” y tengo un par de deseos. Uno es que a Edith le sonrían las cosas, otro es que Baxter y Molesley acaben siendo más que amigos porque lo suyo es la tensión sexual no resuelta más elegante que he visto. En poco más de un mes, el final.

La Navidad volvió a Downton Abbey en el cuarto especial

Promo del especial navideño de la quinta temporada de Downton Abbey

 

La quinta temporada de “Downton Abbey” llegó a su fin en Navidad con el especial que llevan cuatro años realizando. Como novedad, este año, no solo se emitió en el Reino Unido sino que en España llegó ese mismo día.

Sobra decir que si no lo has visto, no sigas leyendo hasta nuevo aviso, que spoilers hay.

Con una hora y treinta y cuatro minutos pasados de duración, la primera hora y diez del episodio nos mostró varias cosas. El eje central fue el viaje de los Crawley al castillo de Brancaster, alquilado por Lord Sinderby (James Faulkner), suegro de Rose (Lily James), para pasar unos días de caza. Allí, Mary (Michelle Dockery) conoce a Henry Talbot (Matthew Goode), su interés romántico para la sexta temporada, claramente.

Matthew Goode y Michelle Dockery en el especial navideño de la quinta temporada de Downton Abbey

Pero lo más importante es que Rose y los Crawley se acabaron ganando el cariño del cascarrabias Lord Sinderby cuando esta, junto con Mary y Robert (Hugh Bonneville) impiden un drama a cuenta de una amante y un niño secreto.

Eso sucede en otoño de 1924 cuando Anna (Joanne Froggatt) sigue en la cárcel por el supuesto asesinato de su violador y su marido, John Bates, (Brendan Coyle) huya tras confesar que él fue quien lo mató. Pero nadie se lo cree, lo hace todo por salvar a Anna y que esta pueda salir de la cárcel. Así que Molesley (Kevin Doyle) traza un plan y ayudado por Baxter (Raquel Cassidy) consiguen encontrar la posada en la que estuvo Bates e York y exonerarle. Al final hasta Anna queda libre porque quien la identificó acaba teniendo dudas.

Por otro lado, el señor Carson (Jim Carter) presiona a la señora Hughes (Phyllis Logan) para que elijan una casa que convertirán en posada pero ella acaba contándole un secreto de su vida, que tiene una hermana con una deficiencia metal y que el dinero que ahorra va a parar a sus cuidados. El señor Carson no se lo toma demasiado mal aunque, creo que era bastante previsible lo que haría a continuación.

Penelope Wilton y Maggie Smith en el especial de navidad de la quinta temporada de downton abbey

Y, Violet (Maggie Smith) acaba desechando su última oportunidad de ser querida por un hombre, al igual que Isobel (Penelope Wilton), aunque en el caso de esta tal vez tenga un nuevo pretendiente en breve. Y lo más divertido del episodio vino de la casa de Violet, esos tira y aflojas entre el mayordomo, Spratt (Jeremy Swift), y el ama de llaves, Denker (Sue Johnston).

Tom (Allen Leech) sigue empeñado en marchar a Boston con su hija y reconoce ante Edith (Laura Carmichael) que sabe que la niña que adoptó es suya en realidad. Pero Edith se queda tranquila de que uno de sus aliados en Downton lo sepa, además de Cora (Elizabeth McGovern) y Robert, y de que su hermana lo siga desconociendo.

Phyllis Logan y Jim Carter en el especial de navidad de la quinta temporada de Downton Abbey

Y así se llega a Navidad, donde los Crawley dan una fiesta de la que los sirvientes también pueden disfrutar como cada año. Y en ella… Cantan villancicos, Bates vuelve para alegría de Anna pero, lo más importante es que sucede lo que muchos llevábamos esperando, si no desde la primera temporada, desde la segunda y más aún tras el final del especial de 2013. El señor Carson lleva a la señora Hughes a su despacho para decirle que ya ha comprado la casa y que es de ambos, y le declara su amor y le pide que se case con él. La respuesta de ella le resulta extraña al principio pero está muy clara, Elsie dice que por supuesto.

Fin de los spoilers.

Me gustó el episodio de cierre para la temporada, aunque bien en cierto que sigue sin convencerme esa historia que se montaron a cuenta del asesinato y de que la pobre Anna acabara en la cárcel así porque sí. Culpo al desgaste de algunos personajes como el suyo, aunque en mayor medida el de Bates.

Pero el especial navideño sentó algunas bases para la nueva temporada como qué sucederá con la marcha de Tom, cómo llevará Mary las riendas de Downton junto a su padre, si Edith acabará contándole a su hermana su secreto o si la nueva pareja de la casa ocultarán su amor o lo proclamarán a los cuatro vientos.

“Downton Abbey” volverá con el otoño, así que a esperar toca.

Buena quinta temporada de Downton Abbey

Promo de la quinta temporada de Downton Abbey

El pasado domingo “Downton Abbey” cerró sus puertas en la ITV británica con el octavo y último episodio de la quinta temporada, aunque queda el Especial de Navidad que oficialmente finalizará con esta entrega, que ha sido buena, como siempre, pero con algunas tramas que no han terminado de encajar, lo que sucede cuando hay un montón de personajes.

Si aún no has finalizado la temporada, no sigas leyendo que spoilers hay muchos.

La quinta temporada arrancó en 1924, y en ella teníamos tres cosas por ver desde la anterior entrega. Por una parte qué había pasado con Edith (Laura Carmichael) y su bebé; por otra si Mary (Michelle Dockery), perdón Lady Mary como ella no dudó en soltar en un episodio, se había decidido ya entre sus pretendientes: Tony Foyle (Tom Cullen) o Charles Blake (Julian Onvenden); y finalmente si al señor Bates (Brendan Coyle) iban a acusarle de asesinato por la muerte del violador de Anna (Joanne Froggatt).

Laura Carmichael en la quinta temporada de Downton Abbey

Señor Julian Fellowes, ¿no podrá la pobre Edith ser feliz alguna vez? Me lo pregunto porque primero se enamora, su marido secreto va a Alemania y nunca más se sabe de él hasta que le confirman su muerte y su pequeña Marigold vive con otra familia… Que eso es lo que sucede durante los seis primeros episodios hasta que la situación se convierte en insostenible por sus continuas visitas. Si se lo hubiese contado antes a su madre y abuela en vez de confiar solamente en su tía…

Lo de Mary ha sido de traca esta temporada, y me ha gustado mucho su actitud. Los tiempos están cambiando en “Downton Abbey” como Elsie Hughes (Phyllis Logan) le dice al señor Carson (Jim Carter), y Mary se lo toma al pié de la letra, primero queriendo tener sexo sin compromiso ¡en 1924! Aunque parezca que utiliza a Tony, de quien luego no puede desprenderse fácilmente porque Mary no está interesada en una relación seria, la sombra de su marido es muy alargada aún, algo que entiende Charles que le ayuda a convencer a Tony de que vuelva con Mabel Fox (Catherine Steadman). Cada vez está más metida en los negocios, que para eso es la heredera principal, al fin y al cabo, y es la confidente de Tom (Allen Leech), dispuesto a marcharse, esperemos que no, a empezar una nueva vida en Estados Unidos.

Elizabeth McGovern en la quinta temporada de Downton Abbey

Cada vez ha tenido más peso la trama de Rose (Lili James), casarse con un judío seguro que traerá cola en el futuro porque en el presente también lo ha hecho, pero ha perdido Cora (Elizabeth McGovern) a la que únicamente le han asignado un estúpido flirteo que puso más que celoso a su marido Robert (Hugh Bonneville) que no tardó en perdonarla… Aunque nunca se debió haber enfadado porque Cora no hizo nada, más que poner bien los límites a su pretendiente e intentar ser cortés en vez de soltarle un puñetazo (eso lo hizo Robert), y segundo porque unas temporadas atrás él fue quien besó a una doncella.

Ahora, de lo más disfrutables las conversaciones, que este año han sido muchas, entre Violet (Maggie Smith) y Isobel (Penelope Wilton) y todas sus interacciones con otros personajes en cenas u horas del té. Ambas han tenido sus pretendientes, también, solo espero que Isobel recapacite y vea que el mejor partido es el doctor Clarkson (David Robb).

Y, como todas las temporadas muere alguien, en esta no iban a ser menos y dijimos adiós a Isis, la perra de Robert.

Maggie Smith y penelope Wilton  en la quinta temporada de Downton Abbey

Y ahora, las historias de los sirvientes y esa tercera cosa pendiente desde la cuarta entrega. ¿Mató John Bates al violador de su mujer? La verdad es que Bates era uno de los personajes que más me gustaban al principio, pero poco a poco, sobre todo después de su paso por la cárcel, ni siquiera su historia con Anna era digna de mención y ahora me parece totalmente prescindible. Pero claro, han querido rizar el rizo y con toda la historia esta de la muerte del sirviente de Charles Blake, llegué a pensar que al final iba a ser acusada ella y con ese cliffhanger nos han dejado hasta el Especial de Navidad. En realidad estaría genial que alguien de Downton, Mary o la señora Hughes, hubiesen sido para hacer justicia a Anna. Pero ya es soñar demasiado… Lo más seguro es que, por problemático, cualquier marido o novio de otra de sus víctimas sea el culpable y Anna no pase ni por un juicio.

La interacción entre la señora Hughes y el señor Carson, tan buena como siempre y genial esa idea del mayordomo de que piensen en la jubilación y monten un negocio juntos. Genial también la de Daisy (Sophie McShera) y la señora Patmore (Lesley Nicol) a pesar de que por ganas de no perderla, Daisy parezca que vaya a renunciar a seguir con sus estudios.

Jim Carter y Phyllis Logan en la quinta temporada de Downton Abbey

Una pena que se fuera Jimmy (Ed Speleers) y bien por la evolución de Thomas Barrow (Rob James-Collier) que empieza muy áspero una vez más pero tras salirle el tiro por la culata cuando la señora Baxter (Raquel Cassidy) no le da lo que le pide y descubrimos su historia, lo arrepentida que está y que no duda nada en ayudar a Barrow cuando este se automedica para tratar de dejar de ser gay. Su relación con el señor Molesley (Kevin Doyle) avanza poco a poco en términos de confianza y claro está que él bebe los vientos por ella.

Fin de los spoilers.

Vaya que “Downton Abbey” sigue la estela de las temporadas anteriores mezclando drama con romance y humor, este que no falte nunca, así como historias algo culebronescas manteniendo los buenos guiones, la base de fantásticos personajes y no menos fantásticos actores y actrices y el buen hacer en cuanto a ambientación, fotografía y uso de música.

A ver qué sucede en el Especial de Navidad que nos dejará sin la serie hasta el otoño que viene porque, como alguien dijo en Twitter, “el otoño empieza con la primera taza de té de ‘Downton Abbey’” y, el otoño de 2015 también lo hará así.

Fotos: ITV.