La segunda temporada de Unbreakable Kimmy Schmidt sigue el camino de su predecesora

Promo de Unbreakable Kimmy Schmidt

Me puse a ver con muchas ganas la segunda entrega de “Unbreakable Kimmy Schmidt” después de haber disfrutado muy mucho con la primera y de esperar  tantos meses a los nuevos episodios, pero me llevé un chasco porque los dos primeros capítulos me parecieron muy normalitos. Pero llegó el tercer episodio en el que Titus Andromedon (Tituss Burgess) desplegó todo su arsenal para ganarme de una vez por todas y hacer suyo el episodio de principio a fin. Y así, “Unbreakable Kimmy Schmidt” siguió imparable e inquebrantable hasta el episodio final de la temporada, el número trece.

Kimmy (Ellie Kemper) sigue siendo un muy buen personaje y durante la temporada consigue trabajo, va al paro, se hace conductora de Uber sin tan siquiera tener el carné y acaba yendo al psiocólogo por el poco control de la ira que tiene a veces.

Fotograma de la segunda temporada de Unbreakable Kimmy Schmidt

Su amistad con Titus se afianza aún más y este consigue tener una relación estable con un obrero recién salido del armario de nombre Mikey (Mike Carlsen) que le gusta de verdad aunque se lo plantee de vez en cuando. Titus, además, aún tiene esperanza de poder triunfar haciendo lo que más le gusta.

Jacqueline (Jane Krakowski)  regresa de su pueblo tras estar un tiempo con sus padres y volver a abrazar su cultura nativa americana, para acabar en un enorme y vacío piso necesitando dinero y a Kimmy para que le asista de forma gratuita, porque la buena de Kimmy lo hace por amistad. Jacqueline, de todas formas, pierde algo de protagonismo en esta temporada, sobre todo por los episodios en los que Kimmy pasa tiempo con la psicóloga Andrea a quien da vida la genial Tina Fey en un papel muy dual, ya que por un problema de adicción la mujer es de una forma por el día y de otro por la noche y eso da mucho juego.

Tina Fey y Ellie Kemper en la segunda temporada de Unbreakable Kimmy Schmidt

Y no me olvidó de Lilian (Carol Kane) que siempre está por el apartamento de Titus y Kimmy y que se embarca en una lucha contra el paso del tiempo en su vecindario y en la plaga de hipsters que se van mudando a él. Claro que en “Unbreakable Kimmy Schmidt” hacen una apelación a la nostalgia en muchas cosas, ya sea por lo que el paso del tiempo trae consigo o de la cultura popular: léase cassettes, canciones, series de televisión, personajes famosos…

Pero qué buena comedia, qué entretenida, friki y entrañable en ocasiones. Yo no puedo más que seguir agradeciendo a Tina Fey y a Robert Carlock haberla creado, a NBC haber pasado de ella y a Netflix habernosla traído. Larga vida a Kimmy Schmidt y compañía y ojalá que en  la tercera entrega haya más escenas en el bunker porque siempre me resultan muy divertidas.

The Last Man on Earth podría haber sacado más jugo a su segunda temporada

Poster de la segunda temporada de The Last Man on Earth

“The Last Man on Earth” tiene muchas virtudes, ya las demostró en su primera temporada y también lo ha hecho  en su segunda, recién finalizada en Estados Unidos, pero a pesar de ser diferente a todas las comedias actuales, sigue faltándole algo importante y eso es sacarle más jugo a la historia.

Si en la primera temporada me hubiese gustado que Phil (Will Forte) hubiese pasado más tiempo solo antes de conocer a Carol (Kristen Schaal), y después que ambos hubiesen tenido más episodios antes de conocer a nuevos supervivientes tan pronto, en la segunda entrega he tenido la misma sensación. Quiero más de los protagonistas y menos de un grupo desgastado como creo que está, porque realmente esos personajes no son tan buenos para mí.

Fotograma dela segunda temporada de The Last Man on Earth

La lucha de Phil-Tandy con Phil ya me resultó cansina en un principio y explotarla más me ha parecido redundante. Melissa (January Jones) tuvo su momento pero al igual que Gayle (Mary Steenburgen) y Erica (Cleopatra Coleman), poco pinta. El que más aporta es Todd (Mel Rodríguez) porque al menos Phil puede hacerle confidencias y es un tipo bonachón y gracioso, aunque a Gayle sí podrían sacarle más partido y no dejarla en una bebedora compulsiva que prefiere la soledad o compartir catre con Todd.

La aparición de un nuevo personaje podría haber aportado más al asunto, pero en realidad ha vuelto a esa lucha hombre contra hombre de los dos Phil, Tandy y el otro Phil (Boris Kodjoe), aunque ahora sea entre Tandy y ese nuevo aparecido, Mike (Jason Sudeikis), que probablemente no veamos más. Lo mejor de este, esos momentos en los que nos mostraban retazos de su soledad y el episodio que le dedicaron para que viéramos cómo había llegado hasta Malibú y encontrado al grupo. Podrían haber hecho lo propio con el resto, hubiese estado muy bien que les dedicaran un episodio.

Jason Sudeikis en The Last Man on Earth

Me sigue entreteniendo pero ha perdido frescura repitiendo situaciones y perdiendo oportunidades para ser mejor. Ha acabado en cliffhanger y lo que viene parece muy interesante, y es que volverá para una tercera temporada y me alegro, pero quiero más Phil y Carol y menos de los demás. Ellos son lo mejor de “The Last Man on Earth”.

Luces y sombras en la segunda temporada de Madam Secretary

Téa Leoni y Madeleine Albright en la segunda temporada de Madam Secretary

No ha estado mal la segunda temporada de “Madam Secretary”, aunque la primera entrega fue bastante superior. En esta segunda, recién finalizada en la CBS estadounidense, han habido luces y sombras, en mi opinión, y esas sombras han venido de la mano de Henry (Tim Daly), el marido de la protagonista. El doctor McCord estaba claro que tenía que tener más protagonismo que ser simplemente el comprensivo esposo y paciente padre de la primera entrega, pero hasta prácticamente la mitad de esta segunda temporada, su trama de espionaje relacionada  con un alumno ruso, me pareció muy aburrida.

Porque, lo mejor de “Madam Secretary” son esas cosas con la que Elizabeth (Téa Leoni) tiene que lidiar día sí y día también en su trabajo como Secretaria de Estado y ver el funcionamiento de la política y los pactos que hay. También su tono crítico, porque a veces a los guiones les sale la vena patriótica, pero otras veces se muestran críticos con hechos reales o que se sucedan en la actualidad. De hecho, la serie trata temas muy actuales, aunque tenga que cambiar los países o los nombres de las amenazas.

Tal vez el cambio más significativo entre la primera temporada y esta segunda haya sido la disminución de minutos dedicados a la familia McCord ya que los hijos no han aparecido tanto, y eso podrían explotarlo algo más en detrimento de darle más protagonismo a Henry, al que vuelvo porque su participación en ese grupo dedicado a acabar con el peligroso líder de un grupo terrorista, ha dado su juego.

Yo, personalmente, lo que más disfruto de “Madam Secretary” aparte de lo político que ya he citado, es de la parte en la que la Secretaria discute temas varios con su equipo y de eso, por suerte, sigue habiendo mucho, así como las conversaciones que tiene con su marido.

La temporada que viene, más, porque la serie de Barbara Hall lleva renovada desde enero. Habrá que ver si Elizabeth acepta la oferta del presidente Dalton (Keith Carradine).

Segunda temporada de American Crime: Homofobia, racismo, burocracia…

Promo de la segunda temporada de American Crime

Una de las series que más disfruté el pasado año, aunque me di cuenta poco a poco de ello, fue “American Crime”. Tal vez no pueda decir lo mismo de su segunda entrega por algunos momentos de bajón que para mí ha tenido en alguno de sus diez episodios, y por quedarse algo coja, pero la serie de John Ridley tiene una gran calidad.

El pasado miércoles se puso fin a la emisión de esa segunda temporada en Estados Unidos con un final que a mí me dejó con un sabor agridulce porque, la historia podría haber dado algo más de sí. El final, abierto, no puede dejar indiferente ya que nos invitan a que pensemos cuál es el paso que dos personajes en cuestión podrían dar.

Indiferente es una palabra que le va muy bien a “American Crime” porque apela directamente al espectador que es imposible que se quede indiferente ante lo que sucede, ante lo que se denuncia. Ya sucedió en la primera temporada cuando un asesinato nos llevaba a ver el sufrimiento de diferentes personas involucradas directa o indirectamente en él; y ha vuelto a pasar en la segunda.

Lili Taylor y Connor Jessup en la segunda temporada de American Crime

Todo empieza en Indianapolis, cuando un adolescente de nombre Taylor Blaine (Connor Jessup) dice haber sido asaltado sexualmente en la fiesta del equipo de baloncesto de la escuela privada donde estudia becado, Leyland. Unas fotos que pasan de teléfono en teléfono por todo el colegio son el detonante y la madre del chico, Anne (Lili Taylor) empieza una lucha para que los culpables paguen por lo que le han hecho a su hijo.

No lo tendrá fácil, primero porque Taylor no quiere hablar del tema, segundo porque Leslie Graham (Felicity Huffman), la directora de Leyland, quiere manipular la historia para que el colegio no salga mal parado, y tercero porque empiezan a aparecer cosas online que le hacen un flaco favor.

Felicity Huffman y Timothy Hutton en la segunda temporada de American Crime

No solo cambia la vida de los Blaine, sino la de todos los implicados. Los miembros del equipo de baloncesto tienen los ojos sobre ellos, empezando por quien dio la fiesta, Kevin Lacroix (Trevor Jackson), cuyos padres saben que por ser de color pueden querer cargarle el muerto; y por Eric Tanner (Joey Pollari), segundo capitán del equipo de baloncesto a quien Taylor acaba acusando de violación. Hasta la del entrenador Dan Sullivan (Timothy Hutton), quien solo quiere lo mejor para sus chicos, cambia de repente.

De forma pausada, esta vez demasiado en ocasiones, nos narra esta temporada “American Crime, una entrega en la que los geniales recursos de la primera se repiten y en la que se vuelven a poner sobre la mesa temas delicados como la homofobia, el racismo y no solo de blancos a negros o el bullying; pero que también incide en el peligro de los móviles y del mal uso que se le puede dar a Internet, en cómo los culpables echan balones fuera y en la burocracia y la forma de resolver los problemas tanto en Leyland como en un colegio público con pocos fondos en las que las cosas no se hacen bien tampoco, y esa es precisamente la parte que se queda coja de la historia en mi opinión.

Trevor Jackson y Regina King en la segunda temporada de American Crime

Bien el reparto en su mayoría, destacando Lili Taylor, Connor Jessup, Felicity Huffman y Regina King, sin olvidar a Joey Pollari que episodio tras episodio creció en su interpretación.

Para terminar he de alabar dos cosas principalmente de la temporada. La primera, el magnífico episodio número ocho en las que la historia se mezcla con testimonios de víctimas directas e indirectas, ya sean un transexual, una lesbiana, la madre de un chico gay que se suicidó o profesores de Columbine, instituto donde hubo una matanza en 1999. La segunda es que “American Crime” nos deja de nuevo en esta segunda entrega con no una víctima sino con varias, algunas cayendo por su propio peso y sus injustificables decisiones; otras por el caso directamente porque ni siquiera al final se nos desvela lo que realmente ocurrió.

Cruzo los dedos para que ABC la renueve.

Dramática segunda temporada de “Eres lo Peor”

Promo de la segunda temporada de You're the WorstDos episodios pendientes de “Eres lo Peor” (You’re The Worst) por ver tenía desde hacía semanas, los dos últimos de la segunda entrega, y ya he saldado la cuenta. La serie de FX que en España emite TNT se aleja bastante de la comedia para centrarse más en el drama, especialmente de la mano de su protagonista femenina. Gretchen (Aya Cash) ya demostró en la primera temporada su carácter autodestructivo pero en pequeñas dosis. A pesar de que su relación con Jimmy (Chris Geere) vaya viento en popa, la chica acaba con una depresión de caballo que en un principio se guarda para ella sola, aunque todos los que se preocupan por ella se dan cuenta de que algo le sucede. Su misión en la vida pasa por mirar al horizonte sin importar lo que suceda a su alrededor porque no siente nada de nada, y si eso implica alejar a todo el mundo, mejor que mejor.

Será una prueba de fuego en su relación con Jimmy pero, creo que ambos descubrieron hace tiempo que su plan inicial se fue al traste y que se necesitan más de lo que nunca hubieran pensado.

Por su parte, Lindsay (Kether Donohue) no tiene tan fácil disfrutar de su recién estrenada soltería y aunque intente animar a Gretchen, ella también tiene su parte de sufrimiento. El que se aleja algo de su vida es Edgar (Desmin Borges) que descubre el mundo de la improvisación y en él a una chica que le gusta y que tal vez le acabe haciendo sentar la cabeza y despegarse de Jimmy de una vez por todas por el bien de ambos.

Decía que esta segunda temporada de “Eres lo Peor” ha sido más dramática que su predecesora, pero momentos cómicos algunos han habido, en especial los dejados en el episodio de la visita de la familia de Jimmy o los del episodio dedicado al Sunday Funday, algo ya clásico en la vida de esta serie.

La verdad es que se disfruta, en parte por esos protagonistas tan poco habituales y las situaciones en las que acaban casi siempre. La tercera temporada llegará este mismo año aunque aún no ay fecha confirmada.

Mozart in the Jungle sigue en forma en su segunda temporada

Poster de la segunda temporada de Mozart in the Jungle

Cómo me gustó la primera entrega de la serie de Amazon Video “Mozart in the Jungle” y cómo he disfrutado de la segunda porque ha seguido en forma durante los diez episodios que tiene, manteniendo su encanto. Si es cierto que algo he echado de menos y es que a los miembros de la orquesta les deberían haber dado aún más protagonismo. Ha estado bien la historia de la negociación de contratos pero pocas escenas juntos han tenido, aunque las que han habido han estado muy bien.

Claro que la protagonista de esta serie coral es Hailey Rutledge (Lola Kirke) y ella sigue queriendo lograr ser una de las piezas principales de la orquesta y no quedarse en segundo oboe, aunque por delante sigue teniendo a la dura de pelar Betty (Debra Monk). También la temporada se encamina en esa relación que podría llegar a tener con el maestro Rodrigo De Souza (Gael García Bernal).

Rodrigo triunfa con la orquesta, tanto que hasta cede la batuta momentáneamente pero no todos los miembros de la junta están con él, y ahí es donde se muestra el trabajo oscuro que hace Gloria (Bernadette Peters) para mantener todo a flote. Todo un acierto convertirles a ambos en compañeros de casa aunque solo saliera eso en un capítulo. Acertado es también mostrar la lucha del otro maestro, Thomas Pembridge (Malcom McDowell), con la obra que está decidido a presentar al mundo y siendo también un apoyo tanto para Gloria como para Rodrigo.

De este, además, conocemos sus orígenes porque la orquesta viaja a México y los episodios relacionados con el viaje son de lo mejor de la temporada. Algo que no me ha gustado, esa historia metida con calzador de Cynthia (Saffron Burrows) con la abogada de la negociación. A su personaje le deberían sacar muchísimo más partido y no perder su interacción ni con Hailey ni con el maestro Pembridge.

La reciente ganadora del Globo de Oro a Mejor Serie de Comedia es más que recomendable, por su historia, reparto, personajes y la música clásica que suena en los episodios, sin olvidar de su frikismo ya sea por personajes o situaciones, que esa reunión de genios del género clásico en una sala de juego fue oro televisivo. Larga vida a “Mozart in the Jungle”.

Los problemas de identidad de los Pfefferman se acrecentan en la segunda temporada de Transparent

Promo de la segunda temporada de Transparent

Tengo que empezar esta entrada diciendo que muchas veces no sé cómo sigo viendo esta serie. Lo pienso y creo que es por esos personajes tan llevados al límite y por quienes se meten en su piel porque si algo hay que alabar de “Transparent” es a sus actores y actrices.

Si en la primera temporada me refería los Pfefferman como una familia disfuncional, creo que tras el visionado de los diez episodios de la segunda entrega ese término hay que eliminarlo por completo. Los Pfefferman tienen un cacao mental sobre quiénes son y qué es lo que quieren. No tienen su identidad clara, ni su personalidad ni mucho menos su sexualidad. Si bien la serie nunca se ha centrado en el personaje de Maura (Jeffrey Tambor), aunque en la primera temporada sí que se le dio más protagonismo a su cambio, en esta segunda sin quedar en segundo plano, se han tratado más los problemas de sus hijos.

Empezando por Sarah (Amy Landecker) quien en el último momento decide echar por las borda sus planes a largo plazo porque se acaba dando cuenta de que no es eso lo que quiere. ¿Qué quiere? Ella no lo sabe, pero viendo su evolución tal vez sea algo tan complicado como el deseo de volver a lo que tenía.

Kathryn Hahn y Jay Duplass en la segunda temporada de Transparent

Después está Josh (Jay Duplass) que empieza una nueva vida con la rabino Raquel (Kathryn Hahn) pero que tiene serios problemas de confianza porque nunca ha tenido una relación tan seria y piensa que ella tampoco confía en él. Y, que conste, esa mujer es una santa y trata de apoyar y ayudar a Josh pero… No es un camino de rosas.

La benjamina de la familia, Ali (Gaby Hoffman), decide que definitivamente le gustan las chicas así que parece que se quita un peso de encima pero no es que la cosa le salga demasiado bien por su virtud de fastidiarla. En su búsqueda de conocer la historia familiar, en flashbacks que nos llevan al Berlín de los años 30, se nos trata de explicar el por qué de esos problemas de identidad que tienen los protagonistas, a mi modo de ver, pero me ha parecido bastante intrascendente. Lástima que se hayan reducido las escenas de los tres hermanos bastante con respecto a las que tuvieron en la primera temporada.

Al menos se le ha dado mucho más protagonismo a Shelly (Judith Light) aunque su relación con Maura acaba siendo muy insana para ambos y extraña a la máxima potencia. Maura se da cuenta de que tal vez deba dar un paso más en lo que a ir por la vida de mujer respecta, así como a ocupar su tiempo en algo.

Fotograma de la segunda temporada de Transparent

Los Pfefferman son extraños, imperfectos y extremos a más no poder pero es inevitable no cogerles cariño incluso cuando tienen esas cosas de vergüenza ajena.

De los diez episodios de esta temporada de “Transparent”, algunos han sido algo aburridos pero otros han sido bastante buenos como el primero o el del festival de música, el más crítico de todos en cuanto a  contenido.

La serie de Jill Solloway que realiza Amazon Video sigue cosechando éxito, tercera temporada al menos tendrá.