Ida de olla en la tercera temporada de Zoo

Promo de la tercera temporada de Zoo

Se les ha ido, sí. A los encargados de la serie “Zoo” se les ha ido la olla con la tercera temporada de la serie. Dicen que el que avisa no es traidor y no se equivocaba mi querido Billy Burke cuando dijo que esta temporada iba a ser la más loca de todas. Loca y con elementos sobrantes.

Lo que importaba primeramente era conocer el destino de, precisamente, el personaje de Burke porque al bueno del doctor Mitch Morgan lo dejamos en la tercera temporada salvando a sus amigos y siendo arrastrado por unas bestias híbridas. Se sabía que iban a pasar diez años y durante ese tiempo, el doctor había permanecido en un lugar preso de la malvada de la temporada, una chica muy cansina llamada Abigail (Athena Karkanis) que acaba teniendo mucho protagonismo porque es la enemiga no solo del equipo sino de quienes tratan de contener el problema de los híbridos, bueno contener y acabar con ellos por el bien de la humanidad. Una humanidad, todo hay que decirlo, que no conoce nacimientos porque está estéril. Si es que a veces el remedio es peor que la enfermedad.

Kristen Connolly y Josh Salatin en la tercera temporada de Zoo

Total que ahora nuestros héroes tienen varias tareas: ayudar a curar la esterilidad, capturar a Abigail y eliminarla si se puede y lidiar con los híbridos. Claro que para lograrlo primero tienen que unir fuerzas y reunirse porque después de lo acontenido en Pangea, diez años después Jamie (Kristen Connolly) sigue buscando a Mitch, Logan (Josh Salatin) es policía, y Abe (Nonso Anozie) y Dariela (Allysa Diaz) viven una vida aparentemente tranquila.

Pero como a esta banda todo se les complica siempre, los híbridos acaban hasta siendo el menor de sus problemas cuando sus relaciones empiezan a desestabilizarse. La culpa de todo, normalmente, es de quien se ha convertido en un personaje sin chicha, Jackson Oz (James Wolk), al que al final le va a aparecer más familia que al patriarca de los Walker en “Cinco Hermanos” (Brothers & Sisters) o más sobrinos que a Jessica Fletcher en “Se ha Escrito un Crímen” ( Murder, She Wrote), y hasta ahí puedo leer.

James Wolk y Athena Karkanis en la tercera temporada de Zoo

No es el único aburrido porque la mitad de la temporada, o algo más, Abe y Dariela con su hijo y relación se las han traído, al menos Clem (Gracie Dzienny), la hija de Mitch, y la presencia de Max (Robin Thomas), el padre de este, han sido aire fresco para la historia.

Por mucho que a Jackson nos lo sigan pintando de prota (en el libro en el que se basa la serie lo es, así que no es de extrañar), en la segunda temporada de la serie Jamie se convirtió en heroína de la narración y su personaje ha seguido evolucionando mientras otros se han estancado. Ella y Mitch son lo mejor de “Zoo” para mí, serie que aunque siga entreteniendo no ha conseguido salir bien parada del batiburrillo de tramas que ha sido su, hasta la fecha, última entrega. Porque entre los problemas familiares, la mala nada carismática que pedía la muerte a gritos, personajes que han aportado poco (como Logan, por ejemplo) y el buenrollismo de Jackson cuando no debía tenerlo, la entrega ha dejado a la historia bastante tocada. Y encima con otro cliffhanger.

Billy Burke en la tercera temporada de Zoo

CBS no se ha pronunciado aún sobre el futuro de “Zoo”, que finalizó temporada hace tres semanas, pero si vuelve el verano que viene espero que sea para cerrar la historia. Mientras no se les vaya más de las manos…

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La grandeza de Grace and Frankie sigue en su tercera temporada

Promo de la cuarta temporada de Grace and Frankie

Hay series que te enganchan desde el primer momento y no te sueltan. “Grace and Frankie” es para mí una de ellas, y lo malo es que cada año, cuando llega una temporada, hay que esperar mucho a la siguiente, pero qué se le va a hacer.

La tercera temporada ha seguido mostrando la grandeza de esta serie creada por Marta Kauffman y Howard J. Morris con, de nuevo esas dos mujeres al frente con sus problemas. Grace (Jane Fonda) y Frankie (Lily Tomlin) siguen igual, discuten, se pelean, confían la una en la otra, y se tienen, más que a nadie en el mundo, la una a la otra. Se ha demostrado después del problema de salud que sufre Frankie y lo que la una a la otra se dicen. sus vidas dieron un vuelco a la vez, se vieron forzadas casi a vivir juntas porque no iban a  quedarse sin la casa de la playa y se han condenado, por así decirlo, a sobrevivir juntas pase lo que pase porque su amistad y necesidad de seguir juntas no la borra nada ni nadie.

Frankie y Grace han hecho empresa y su producto, un vibrador diseñado para mujeres de su edad, ha dado sus momentazos. La relación de Frankie y Jacob (Ernie Hudson) también ha tenido su protagonismo y a Grace le ha salido un atractivo pretendiente, al que pienso que veremos más.

Parte del reparto de Grace and Frankie en la tercera temporada

La verdad es que los problemas de salud han sido un tema recurrente, y es que nuestras protagonistas tienen su edad (menos en la ficción que en la realidad). Una buena e hilarante muestra de ello es el séptimo de los trece episodios, “The Floor” (El Suelo), aunque lo que les sucede puede pasarle a cualquiera con bastantes menos años encima.

Por su parte, las tramas de Sol (Sam Waterston) y Robert (Martin Sheen) han tenido algunos buenos momentos pero también algunos menos buenos. Particularmente, esta temporada, he acabado pensando que a veces ocupan muchos más minutos de los que deberían. Aunque a diferencia de en la temporada anterior, los hijos de los cuatro han aparecido algo más. A Nwabudike (Baron vaughn) le han buscado una novia bastante peculiar; Coyote (Ethan Embry) sigue intentando ser mejor cada día y ha conseguido independizarse más o menos; Mallory (Brooklyn Decker) ha tenido más protagonismo en esta entrega sacando a la palestra varios problemas relacionados con el matrimonio y los hijos; y Brianna (June Diane Raphael) ha tenido sus historias también, y muy buenas escenas con quien considera su segunda madre, Frankie.

Tercera temporada de Grace and Frankie

Y, esta vez, al final las protagonistas no han acabado en la playa como en las temporadas anteriores, sino en otro lugar cumpliendo un sueño de Frankie que no desvelaré porque la verdad es que la finale de esta tercera temporada ha sido de campeonato también y muy emotiva.

Y es que con “Grace and Frankie” te ríes, porque es imposible no hacerlo, te emocionas sin llegar a la lágrima y te entretienes y mucho. En 2018 Netflix estrenará otra tanda de episodios pero ojalá esta buena serie dure unos cuantos años más.

Una buena historia y más justicia poética en la tercera temporada de Fargo

Promo de la tercera temporada de Fargo

Y que Noah Hawley, creador de “Fargo” diga que a lo mejor no hay más serie porque no tiene otra historia de este tipo que contar por mucho que le gusten las historias de esta clase… Espero que algo se le ocurra, y pronto, para que el año que viene podamos seguir disfrutando de una serie antológica tan buena como esta.

La verdad es que la primera temporada me gustó mucho, al ver la segunda me pareció incluso mejor y la tercera entrega hace unos días hubiese dicho que era la peor, pero eso he dejado de pensarlo. Y es que, a diferencia de sus predecesoras que lo hicieron desde el principio, esta última temporada de “Fargo” ha ido calando poco a poco en mí, tal vez por su ritmo, o a lo mejor porque la historia de los hermanos Stussy no me parecía nada del otro mundo al inicio. Qué equivocada estaba.

Mary elizabeth Winstead y Ewan McGregor en la tercera temporada de Fargo

Minnesota, 2010. Dos hermanos enfrentados por un sello (¡un sello!), Raymond y Emmit (Ewan McGregor) se ven las caras en la fiesta de aniversario del segundo ya que el primero quiere pedirle dinero para poder comprarle un anillo a su prometida, Nikki Swango (Mary Elizabeth Winstead). Emmit le dice que no, que la chica es una delincuente (cierto), y que se olvide ya de que le debe algo porque los sellos de su padre, los que cuyo valor le hicieron levantar su negocio de aparcamientos y convertirse en un hombre rico, eran suyos y que él se quedó con el coche.

Ray, agente de libertad condicional, quiere el dinero, por lo que hace que uno de los tipos a los que controla vaya a casa de Ray a por el sello. Pero el criminal se equivoca de casa y pueblo y acaba matando a un Stussy, Ennis (Scott Hylans), el padrastro de la jefa de policía Gloria Burgle (Carrie Coon).

Michael Stuhlbarg y Ewan McGregor en la tercera temporada de Fargo

Y todo se complica, y mucho que para eso hablo de “Fargo”, cuando en la vida de Emmit aparece el misterioso V.M. Varga (David Thewlis), cuya empresa le había prestado dinero diciendo que ahora es socio de la misma. Algo que saca de sus casillas a Emmit y a su socio Sy (Michael Stuhlbarg) pero ¿qué hacer cuando llega un tipo con unos matones y se instala en tu empresa?

Así que los nueve episodios posteriores narran la historia de Ray y Nikki, las dificultades de Emmit y cómo Varga se mete en su empresa y la investigación de Gloria, en la que se interpone su nuevo jefe (que le quita el puesto, sí).

Carrie Coon en la tercera temporada de Fargo

“Fargo” está tan bien contada que se permite sus licencias como por ejemplo iniciar temporada en Berlín con unos personajes que nada tienen que ver con lo que se ve después, aunque uno aparece hacia el final, para hacer una comparación del muro contra el que la policía, en este caso Gloria, se encontrará después durante su investigación;  o un episodio con animación incluida sobre la vida de Ennis Stussy que  para el desarrollo de lo gordo de la historia no aporta nada pero que resulta ser uno de los mejores capítulos de la entrega; y qué decir de la aparición de Ray Wise en el mismísimo limbo (ahí lo dejo). Y, por supuesto, la serie no pierde su justicia poética, y de esta hay mucho en el último episodio de la misma.

Ewan McGregor hace un muy buen trabajo interpretando a los hermanos Stussy, pero a pesar de que el suyo sea el nombre más popular en los títulos de crédito creo que quienes más se lucen son Carrie Coon, David Thewlis que tiene un personaje de lo más desagradable y bizarro, y Mary Elizabeth Winstead que va creciendo episodio tras episodio hasta llegar a convertirse en uno de los mejores creados para la serie. Mención merece también Michael Stuhlbarg, cuyo trabajo hace que el espectador pueda sentirse más que identificado con la incredulidad de su personaje.

David Thewlis en la tercera temporada de Fargo

La finale de campeonato, sangrienta a tope, que sangre en “Fargo” no falta, y con un desenlace agridulce en parte pero con justicia. Al final como se dice en inglés “what goes around comes around”, vaya el karma, y el final de algunos de los personajes es totalmente merecido.

Muy buena, así es esta serie que, como decía al principio, espero que vuelva para al menos otra temporada.

Tercera entrega de Madam Secretary: Las tramas de Henry me siguen sin convencer

3x21 de Madam Secretary

La recién finalizada tercera temporada de “Madam Secretary” ha seguido la línea de su segunda entrega. Por una parte están las tramas políticas y sociales a las que se enfrenta la protagonista, Elizabeth McCord (Téa Leoni), que de normal son bastante interesantes y cercanas a la realidad, incluso se adelantan a ella en ocasiones; por otra las de su marido Henry (Tim Daly), que a mí nunca me convencen. Entiendo que a Tim Daly le tengan que dar su protagonismo, pero la serie va sobre ella, no sobre él y en la parte política a la que se enfrentan Elizabeth y su equipo es donde “Madam Secretary” brilla. En ese sentido no han encontrado un buen equilibrio para mi gusto, y Henry funciona mejor en las conversaciones con su mujer e hijos que actuando de agente por mucho que eso acabe repercutiendo a veces en la trama política.

Sigue siendo una buena serie aún así, y esas tramas políticas enseñan cómo funciona la política, ya no solo la estadounidense sino la mundial, y dan que pensar, en especial cuando son de carácter más social. En ocasiones ambas incluso se mezclan.

Téa Leoni y Sebastian Arcelus en la tercera entrega de Madam Secretary

Antes nombraba al equipo de la secretaria de Estado, y es que son parte muy importante de que todo funcione. Ellos también tienen sus pequeñas historias. Así, durante los veintitrés episodios hemos sido testigos de la reunión de Nadine (Bebe Neuwirth) con su hijo o de su nueva relación sentimental; de los problemas maritales de Jay (Sebastian Arcelus), que casualmente quien hace de su mujer en la serie, Stephanie J. Block, es su mujer de verdad, y de cómo sufre un secuestro sin comerlo ni beberlo en un episodio lleno de tensión; de una nueva relación de Daisy (Patina Miller) y sus consecuencias; de parte de la historia de Matt (Geoffrey Arend) a raíz de la religión; y de una confesión nada sorprendente de Blake (Erich Bergen).

Me sigue gustando bastante “Madam Secretary” aunque, seguiré esperando que las tramas de Henry me digan más.

The Last Man on Earth sigue en su línea en su tercera entrega

Promo de la tercera temporada de The Last Man on Earth

Si no es la serie más friki de la televisión (los fans de “The Big Bang Theory” pondrían el grito en el cielo al leer esto) poco le falta a “The Last Man on Earth” para ello. En su tercera temporada ha seguido en su línea, con episodios mejores y peores, que en algunos se ha quedado algo atascada, pero con raciones de sonrisas y risas aseguradas casi siempre.

Con una nueva, e impresionante localización, el otrora Phil ya conocido solamente como Tandy (Will Forte), Carol (Kristen Schaal), Gail (Mary Steenburgen), Todd (Mel Rodríguez), Melissa (January Jones) y Erica (Cleopatra Coleman), acompañados de Lewis (Kenneth Choi) tras huir precipitadamente de Malibú en una línea argumental trepidante, han seguido con sus aventuras y desventuras. Encontrar ese edificio cual sede de Google (si nunca habéis visto cómo es la sede de la empresa, buscar que seguro que os quedáis con la boca abierta), y cambiar de escenario le ha hecho muy bien a la serie ya que por sus características y su contenido, el edificio se ha convertido en un personaje más. Cómo no, teniendo en cuenta que había agua corriente, inodoros, comida y electricidad. Un chollo sin tener que pagar alquiler alguno.

3x03 de The Last Man on Earth

Así, los personajes han tenido sus historias más o menos interesantes. En lo que a menos se refiere, se lleva la palma Melisa porque ya desde que estaban en Malibú, el personaje por su estado psicópata repentino empezó a ser muy sobrante. De los dieciocho episodios de la temporada de “The Last Man on Earth”, Melisa ha sobrado en quince por lo menos.

Sin embargo la desaparición de Gail en la que la audiencia sabía dónde estaba pero los personajes no, sí que creó algo de intriga, porque Gail es de los mejores personajes y la evolución durante la temporada de su relación con Carol ha estado muy bien. Ha quedado claro de nuevo que Todd es un santo con momentazos en su relación de amistad con Tandy y Erica nunca ha calado en mí, pero bueno, no molesta. Lewis creo que ha aportado también.

Eso sí, el alma de esta serie siempre es y será Will Forte y su Tandy, eso es algo innegable aunque si la serie fuera de él con Carol únicamente, creo que sería igual de buena porque ¡menuda pareja!

Fotograma de la tercera temporada de The Last Man on Earth

Durante esta temporada de “The Last Man on Earth” ha habido también una novedad, un episodio sin nuestros protagonistas (aunque se les viera en vídeo brevemente), dedicado a la figura de una mujer que vivía nen un bunker desde que el virus se iniciara y que no se atrevía a salir por miedo a morir, Pamela (Kristen Wiig), un personaje que tal vez recuperen para la siguiente entrega, aunque todo depende de la agenda de la actriz, y que seguro que daría mucho juego.

FOX ha decidido renovarla y yo me alegro porque, aunque a veces los episodios no sean tan redondos, “The Last Man on Earth” es diferente, fresca y divertida generalmente. Desde luego que sigo recomendándola.

Batiburrillo crítico en la tercera temporada de American Crime

Promo de la tercera temporada de American Crime

Una pena. Tras dos muy buenas temporadas de una calidad que muchas series con mucha más audiencia quisieran para ellas, la tercera temporada de “American Crime”, y más que probable última, no ha estado para nada a la altura. La premisa con la que se inició el pasado doce de marzo la entrega prometía, una trama interesante en la que un padre, Luis Salazar (Benito Martínez), dispuesto a encontrar a su hijo desaparecido hace el mismo trayecto que realizó este desde México, para acabar en la misma granja donde el chico estaba trabajando y recabar información sobre el posible paradero del muchacho, siendo testigo del maltrato de los propios capataces, mexicanos también, las deplorables condiciones de higiene del lugar y la dejadez de los dueños y su falta de escrúpulos ante las vejaciones, violaciones y muertes accidentales o no que se suceden en ella.

Ahí entra Jeanette Hesby (Felicity Huffman), ama de casa suspicaz con su familia política a raíz de enterarse de lo que sucede, quienes dirigen la granja junto a su marido, que decide que no puede aguantar más mentiras y quiere romper con su vida, la única que conoce desde hace mucho tiempo y lo que le produce el sustento para vivir, ya que también se da cuenta de que no tiene absolutamente nada y que en el estado donde vive la libertad de una mujer casada está limitada por su marido.

Lili taylor y Timothy Hutton en la tercera temporada de American Crime

Ese argumento ya hubiese bastado para los ocho episodios de la temporada (parece que en un principio iba a tener diez así que la recortaron), Pero no, John Ridley tenía que liar la historia introduciendo más protagonistas para hacer su denuncia, supuestamente a cómo está la servidumbre del siglo XXI, en especial la mano de obra inmigrante. Así de repente aparece la historia del matrimonio Coates,  Clair (Lili Taylor) y Nick (Timothy Hutton), en la que ella contrata a una chica de Haití llamada Gabrielle Durand (Mickaëlle X. Bizet) para que cuide de su hijo y le enseñe francés, y es que la mujer no sabe inglés.

Una decisión que Nick no entiende, nada raro teniendo en cuenta que lo pintan como si su hijo le importase nada y con un resentimiento hacia su mujer al decidir ser madre y dejar de trabajar en su empresa. Resentimiento mutuo, por otra parte, porque Clair no entiende el rechazo de Nick hacia su hijo. Claro que eso se queda en nada teniendo en cuenta que Gabrielle empieza bien en la casa pero en poco tiempo sufre extrañas lesiones que Clair afirma que se hace ella misma, pero hay gato encerrado porque la actitud de la jefa se vuelve más y más despótica.

Regina King en la tercera temporada de American Crime

La tercera historia es la de Kimara Walters (Regina King), una asistente social especializada en ayudar a menores, principalmente que se prostituyen y son esclavos de sus chulos. Ciertamente no es que pegue casi nada con las otras dos, a excepción de ser otro tipo de servidumbre que muestra a personas en peligro.

Cada tema por separado hubiese dado para una temporada y así, esta tercera entrega de “American Crime” hubiese estado más acertada porque episodio tras episodio, quitando los dos primeros, me ha dejado sensación de batiburrillo, de querer abarcar mucho y quedarse en poco. Porque es cuando al final se dice “estamos aquí reunidos para asegurarnos de que se haga justicia”, criticar a la justicia así no creo que haya sido muy efectivo, la verdad. Aunque, al final hay que darse cuenta de que las víctimas siguen sin voz ni justicia porque a pocos importan.

Lástima porque su calidad es excepcional pero no ha sabido estar a la altura de las temporadas predecesoras. Si no hubiese sido por ellas y por el buen trabajo, una vez más, de un reparto donde también han repetido Richard Cabral y Connor Jessup (para ser bastante mal utilizados todo sea dicho) y aparecido en papeles secundarios Sandra Oh, Janel Moloney, Cherry Jones, Ana Mulvoy Ten o Tim Dekay, tal vez la hubiese dejado. Reparto donde esta vez han brillado más Regina King y Felicity Huffman.

Felicity Huffman en la tercera temporada de American Crime

Si ABC decide cancelarla, y todo indica que así será, “American Crime” se marchará dejando un mal sabor de boca a pesar de dos temporadas muy buenas. Una pena, insisto.

Broadchurch cierra su andadura de forma dura, como siempre ha sido

Reparto de la tercera temporada de Broadchurch

El lunes finalizó en el Reino Unido la emisión de “Broadchurch”, no solo de su tercera temporada estrenada siete semanas antes, sino de la serie creada por Chris Chibnall. Todo empezó en 2013 con el cadáver del niño Danny Latimer en la playa de la localidad donde se desarrollan los acontecimientos, caso que siguió en la segunda temporada dos años después con el duro juicio para encarcelar al culpable y cuyos últimos resquicios se han visto en este 2017 en la vida del otrora matrimonio feliz Latimer, formado por Beth (Jodie Whittaker) y Mark (Andrew Buchan).

Esta tercera y última entrega ha llevado a Alec Hardy (David Tennant) y Ellie Miller (Olivia Colman) a investigar la violación de una mujer de la localidad, Trish Winterman (Julie Hesmondhalgh) en la fiesta de cumpleaños de su amiga Cath Atwood (Sarah Parish). Con todos los hombres que acudieron como sospechosos, los dos investigadores van acotando la lista de sospechosos hasta centrarse en un puñado de hombres que estaban o no invitados al evento.

Sarah Parish y Julie Hesmondhalgh en la tercera temporada de Broachurch

El espectador, de nuevo, ha podido jugar a intentar adivinar quién pudo cometer tal acto y bueno, lo cierto es que personalmente no me sorprendió demasiado el duro desenlace porque era una de las posibilidades que había pensado a cuenta de una línea argumental que no tenía mucho que ver con lo principal.

Dura ha sido “Broadchurch” desde el principio, mostrando el dolor de manera cruda, primero con el caso Latimer durante dos temporadas y lo que ha coleteado del mismo en esta tercera como decía al principio, y finalmente con toda la historia de Trish, su sufrimiento y una explicación de lo acontecido totalmente impactante y espeluznante.

Andrw Buchan y Jodie Whittaker en la tercera temporada de Broadchurch
No ha sido la mejor de las tres temporadas, cierto es, aunque sí ha sido toda una demostración de poderío y denuncia tanto en lo que a las violaciones se refiere como a la pornografía y al peligro de la tecnología en menor medida, pero sí ha sido una buena temporada con fantásticas interpretaciones una vez más de la pareja protagonista, así como de quienes ya demostraron en las otras temporadas de lo que eran capaces, caso de Jodie Whittaker y andrew Buchan, fabulosos siempre, sin olvidar a Carolyn Pickles dando viada a la aguerrida periodista Maggie Radcliffe; y, por supuesto, de Julie Hesmondhalgh.

Olivia Colman y David Tennant en la última escena de Broadchurch

Se nos ha ido “Broadchurch”, una serie realmente buena, interesante y sin altibajos que tocó techo en la segunda temporada, para mí la mejor de las tres sin lugar a dudas. Se la echará de menos, así como a los inspectores Hardy y Miller, protagonistas de la última escena, como no podía ser de otra manera, unos minutos de conversación fenomenales en los que no faltó el anorak naranja de Ellie, como se puede ver en la imagen superior.