El adiós de CSI tras quince años en antena

Reparto origina de CSISeñoras, señores, lo que parecía casi imposible ha sucedido. “CSI” ha terminado su andadura de quince años en antena con las mismas temporadas y una conclusión, porque la merecía, a modo de episodio doble/TV movie llamado “Inmortality”, Inmortalidad en castellano que es lo que la serie parecía que iba a tener durante más años. Pero no, CBS decidió que ya era suficiente. Hubo un bajón de audiencia en los últimos tiempos pero congregar a más de once millones de espectadores no es tontería. Eso sí, bastantes menos de los más de veintiséis que en su día alcanzó.

Todo empezó cuando un conductor de tranvía de Las Vegas de nombre Anthony E. Zuiker, decidió escribir un piloto para ver si sonaba la flauta y su serie sombre investigadores de la escena del crimen llegaba a buen puerto. Se ve que ABC y otras cadenas la desecharon y que CBS se lo pensó pero finalmente aceptó darle una oportunidad. El resto es historia porque el 6 de octubre del año 2000 “CSI: Crime Scene Investigation” llegó a las pantallas en su país de origen (y Canadá) cosechando gran éxito desde el principio y convirtiéndose en el décimo programa más visionado en la temporada 2000-2001.

La premisa, simple. Serie procedimental que sigue el trabajo de quienes se dedican a resolver asesinatos en la llamada “Ciudad del Pecado” que no son detectives, aunque casi siempre estuvo ahí Jim Brass (Paul Guilfoyle) para hacer ese trabajo, sino CSI’s investigadores de la escena del crimen que buscan pruebas y las analizan en el laboratorio para dar con sospechosos y posteriores perpetradores. Se tomaron licencias por el bien de la narración, claro, como que los analistas hicieran interrogatorios.

Reparto origina de CSI

Y todo empezó con Gil Grissom (William Petersen), el supervisor de nivel 3 del turno de noche, su mano derecha y buena amiga Catherine Willows (Marg Helgenberger), los CSI’s Warrick Brown (Gary Dourdan) y Nick Stokes (George Eads), el citado detective Jim Brass, el forense jefe Al Robbins (Robert David Hall) y su ayudante que aparecía de vez en cuando, David (David Berman), sin olvidar al primeramente especialista de ADN Greg Sanders (Eric Szmanda) ni a quien normalmente se quejaba de ellos, Conrad Eckcklie (Marc Vann), el supervisor del turno de día. El equipo se completó tras el segundo episodio con una conocida de Grissom, Sara Sidle (Jorja Fox).

Cada semana tenían que resolver casos y más casos, algunos mejores, otros peores pero por lo general las temporadas de “CSI” fueron bastante entretenidas alcanzando, para mí, su cenit en la séptima con esos episodios relacionados con el asesino de las miniaturas. Después, el equipo se empezó a desquebrajar. Primero se fue Sara, después le siguió Warrick y finalmente Grissom. La calidad en ese momento a mí me pareció que había bajado y no concebía esta serie sin su principal personaje, el más que interesante Gil Grissom, y no me costó dejarla en la temporada nueve. No quise ver más, ya estaba aburrida, llevaba desde septiembre de 2001, cuando la estrenó Telecinco en España, viéndola y mi límite ya lo había pasado.

William Petersen como Gil Grissom en CSI

Así que con Grissom me marché de “CSI”, no era la primera vez que lo hacía ya que William Petersen estuvo anteriormente ausente durante varios episodios en los que fue sustituido por Liev Schreiber. Fue en la temporada séptima, esa en la que digo que la serie alcanzó su punto álgido, y durante los episodios que Schreiber estuvo que fueron cuatro, no aguanté despierta con ninguno. Grissom era mucho Grissom.

Pero como digo, la dejé, y desde que Gil fue a buscar a su amada Sara y se reencontraron, no he vuelto a “CSI”. Jorja Fox lo hizo, en cambio y se ve que su personaje se casó con Grissom pero luego se divorciaron. A Gil le sustituyó primer Laurence Fishburne en el papel de Ray Langston y a este después Ted Danson como D.B. Russell. Marg Helgenberger decidió marcharse también en la temporada doce y Elisabeth Shue ocupó su lugar dando vida a Julie Finlay.

Laurence Fishburne y Marg Helgenberger en CSI

Cuando en mayo se anunció la cancelación de la serie y su posterior conclusión con un doble episodio, me apunté al carro. Tenía que volver para su despedida y esta ha sido hace dos días. Llegó en domingo y se fue el mismo día de la semana en Estados Unidos. El episodio reúne a viejos conocidos y secundarios que algún día se convirtieron en principales, caso del genial David Hodges (Wallace Langham). Ahí están Grissom, Catherine y Brass que vuelven a hacer piña junto con Sara, Greg y D.B. Aparecen los forenses, cómo no, y también regresa Lady Heather (Melinda Clarke), aparecida en varios episodios a lo largo de la serie y gran amiga de Grissom que, incluso siendo la principal sospechosa de una serie de bombas, este no duda en defenderla.

No soltaré spoiler alguno, pero el episodio no solo se centra en descubrir quién está detrás de todo lo que sucede sino que también lo hace en aclarar de nuevo si Gil y Sara pueden tener un futuro juntos o no. Y se ve cómo Brass trabaja en el casino del que Catherine es dueña y cómo esta trabaja en la oficina del FBI de Los Ángeles. Aparece su hija Lindsay (Katie Stevens) que es novata en el CSI, Sara se presenta a dirigir el laboratorio porque D.B. se marcha y Grissom se dedica a, ilegalmente de manera irónica, proteger los océanos del mundo.

Ted Danson y Elisabeth Shue en CSI

Pero por última vez, tienen que resolver un caso y, con parte de tensión en alguna escena, lo hacen, claro, que otra cosa no cabía esperar. Como final de serie “Inmortality” cumple aunque no sea, ni de lejos, uno de los mejores episodios de una serie que otrora fue realmente buena.

“CSI” hay que reconocerle muchas cosas y la primera es que fuera tan innovadora. Series policíacas las ha habido siempre pero cuando esta llegó a la pequeña pantalla no habíamos visto nada igual porque nos metió de lleno en un laboratorio y nos habló de epiteriales (células de piel muerta repletas de ADN, Grissom dixit y no se me ha olvidado), de luminol o de AFIS; nos enseñó cómo quienes tratan de resolver los puzzles criminales trabajan y también el tipo de pruebas que encuentran.

Probablemente, esta serie ha sido más larga de lo que debería haber sido, pero como decía, los espectadores seguían manteniéndose en unos números muy dignos y por esa razón no es de extrañar que CBS la estirara año sí y año también, aunque flaco favor se suele hacer así a las series que un día llegaron a ser mejores de lo que acabaron siendo. Una serie que no a creado uno ni dos spin off, sino que hasta tres. Primero llegó “CSI Miami” (2002), después “CSI Nueva York” (2004) y tras muchas temporadas en antena, diez en el primer caso y nueve en el segundo, se despidieron. Este mismo año, en midseason CBS estrenó “CSY: Cyber” al que ahora se une, casualmente, Ted Danson para seguir con el papel que ha dejado en la serie madre. También hay novelas, muy entretenidas por cierto, y videojuegos.

Promo de la finale de CSI

Quince temporadas más un episodio doble final. Se dice pronto pero son muchos años en la vida de una serie, de una persona. Yo me bajé en la novena como he dicho, pero tenía que volver a despedirla porque me hizo disfrutar mucho en su día. Y siempre recordaré con cariño mi episodio favorito, no fue ninguno de las miniaturas aunque fueran fantásticos, ni siquiera el maravilloso doble que dirigió nada más y nada menos que Quentin Tarantino, sino el noveno de la primera temporada, “Unfriendly Skies” (Cielos Inhóspitos, se llamó en castellano), brillante de principio a fin.

Hasta siempre “CSI”.

Fin de la novena temporada de CSI

Anoche AXN emitió el último capítulo de la novena temporada de “CSI”. El caítulo siguió la línea de los precedentes, flojo y aburrido y es que, con diferencia, esta temporada ha sido la peor de la serie, pero sus responsables parecen no haberse dado cuenta y en vez de darle un digno final antes de aburrir al personal, que ya lo ha hecho, siguen empeñados en hacer más. ¿No sería mejor que la décima temporada fuera la última?

Lo más notorio de esta temporada ha sido la muerte de Warrick (Gary Dourdan), la reaparición de Sara (Jorja Fox) en tres capítulos, la marcha de Grissom (William Petersen) que s emarchó a buscar a Sara para no perderla, y la aparición de Ray Langston (Laurence Fishburne) además de otra nueva CSI de nombre Riley Adams (Lauren Lee Smith).

Muy floja temporada en la que Fishburne no ha hecho olvidar a Grissom. El hombre no lo hace mal, es buen actor, pero cuando un personaje tan carismático se marcha su ausencia se nota y mucho. La temporada tuvo un capítulo parodia de las series tipo “Star Trek” pero a lo cutre y en su últimas entrega a varios miembros del reparto de “Perdidos” (Lost”. Cynthia Watross (Libby), Mark Pellegrino (Jacob) del que tuve doble ración anoche, y Marc Vann que hace de Conrad Ecklie (médico del carguero de la cuarta temporada). Y, también salió Gerald McRaney, conocidopor su papel en la serie “Papá Comandante” (Major Dad).

Si es que da una pereza ver esta serie… ¿Por qué la sigo viendo? Demasiadas temporadas haciéndolo y me da pena dejarla. Bueno, al menos en la décima temporada ha vuelto Jorja Fox e imagino que después del verano se emitirá en España.

Adiós Grissom, te echaremos de menos

Tras 193 episodios de “CSI”, ayer AXN emitió el capítulo final en el que el alma de la serie, porque lo es, Gil Grissom abandonaba su puesto de supervisor del CSI de Las Vegas dejando como su relevo, más o menos, al profesor Raymond Langston (Laurence Fishburne).

Una pena que Grissom se vaya porque, a pesar de que sólo he visto a Langston en dos capítulos, nadie puede sustituirle por lo que sí que le voy a echar de menos, hasta tal punto de que me da pereza ver la serie sin él. Pero, como no creo que le queden muchas más temporadas que la que actualmente están emitiendo en Estados Unidos, ya tengo que acabar de verla.

Con el capítulo de ayer podía haber acabado la serie porque el final fue… Grissom dejó el laboratorio mirando sala por sala para ver a sus compañeros una vez más, mientras sonaba una música de fondo, hasta llegar a la última sala donde estaban Catherine (Marg Helgenberger) y Brass (Paul Guilfoyle) y ella le guiñó el ojo. Así, Grissom apareció en medio de una selva armado con su sombrero, mochila y un aparato del tamaño de un móvil que le indicaba dónde había algo para acabar en un campamento donde se reune con Sara (Jorja Fox) y se besan. Qué romántico y qué buen final.

Grissom, te echaremos de menos y para el recuerdo queda esa gran frase de “las pruebas no mienten, las personas sí”.

La muerte de Warrick Brown

Gary Dourdan como Warrick Brown

Anoche AXN acabó de emitir la octava temporada de “CSI”, un capítulo que seguía a una historia anterior de Warrick Brown y un importante mafioso de Las Vegas al que se la tenía jurada. El capítulo resultó interesante porque Warrick va a reunirse con el mafioso Lou Gedda y lo siguiente que recuerda es que se despierta y Gedda está muerto en su propia silla de la tortura.

Los CSI del turno de noche, el equipo de Grissom, son apartados del caso pero al final acaban entrometiendose al descubrir nuevas pruebas gracias a un cadaver relacionado con el caso de Warrick que sí era de su jurisdicción. Se descubre quién le ha tendido la trapa a Warrick y todos acaban desayunando en una cafetería. Pero al salir… a Warrick le dispara dos veces el sub-sheriff en su coche y muere.

No me pilló de sorpresa puesto que ya había leído lo que iba a depararle al personaje de Gary Dourdan, al que parece que despidieron por sus problemas con las drogas. Pero ¿era necesario acabar con su vida? Particularmente, habría preferido que le hubiesen encontrado culpable y le metieran a la cárcel pero es lo que hay. El primer capítulo de la novena temporada promete ser muy emotivo.

Después de una gran temporada como fue la séptima, la octava entrega de “CSI” ha tenido sus altibajos. Han habido capítulos algo aburridos con otros brillantes. Con el tiempo la serie ha perdido algo de su frescura pero, en mi opinión, sigue siendo uno de los mejores productos policíacos de la pequeña pantalla. Pero, lo que más ha caracterizado a la octava temporada ha sido la baja de dos de los principales intérpretes. A los cinco capítulos Sara Sidle, interpretada por Jorja Fox, dijo adiós en un gran capítulo hecho para su gloria, ya que el protagonismo fue casi suyo por completo. La salida de Fox de la serie se ve que fue por motivos económicos (ya tuvo problemas junto con George Eads por pedir más dinero hace unos años) aunque en una entrevista que leí, ella dijo que necesitaba un cambio de aires.

Primero nos quedamos sin Jorja Fox, después sin Gary Dourdan y el siguiente sin William Petersen. Mis tres personajes preferidos se han ido y creo que la serie no debería pasar de la décima temporada, porque parece que tras la novena, que acabará en unas semanas en Estados Unidos, llegará la décima. Aunque haya echado de menos en los capítulos a Sara y lo mismo me pase con Warrick, no me imagino “CSI” sin Grissom. Veremos que depara a la serie.