Comedias: Últimas temporadas de Mom, Life in Pieces, Angie Tribeca y Kimmy Schmidt

Pensaba que había escrito sobre mis comedias de cabecera cuyas cuarta y segunda temporada finalizaron en CBS a finales de mayo. Son, respectivamente, “Mom” y “Life in Pieces”. Así que aprovecho a comentar sus temporadas y las de otras dos comedias que sigo en cuanto aparecen, prácticamente, como son “Angie Tribeca” y “Unbreakable Kimmy Schmidt”.

Temporada 4 de Mom

Mom

Sigue en plena forma tras cuatro años de problemas, soluciones, reuniones de alcohólicos anónimos y esa relación de amor-reproches entre las protagonistas Christy (Anna Faris) y Bonnie (Allison Janney). Los primeros episodios muy centrados en Bonnie y su novio Adam (William Fichtner) no hicieron que la entrega se iniciara muy bien pero enseguida “Mom” recuperó su buen ritmo de siempre y dejó de lado un poco a Adam y desterró casi al completo a los hijos de Bonnie y su exmarido, que tras las dos primeras temporadas ya perdieron la práctica totalidad del piso que tenían.

“Mom” son Bonnie y Christy y las secundarias de lujo como Marjorie (Mimi Kennedy), Jill (Jaime Pressly) y Wendy (Beth Hall). Adam ha sido un buen añadido a la historia y de vez en cuando aparecen otros personajes ya conocidos como el abogado Steve (Don McManus), al que siempre es genial ver, y otros episódicos.

La quinta temporada, tras el encuentro de Bonnie con un familiar al que no conocía, promete. Además puedes seguir explorando las tramas de Jill o de Marjorie, por ejemplo, siempre interesantes. El tira y afloja de Christy y su madre puede seguir dando risas, sonrisas y entretenimiento muchos años porque, en el fondo, cada temporada los responsables de “Mom” añaden cosas para no estancarse

Temporada 2 de Life in Pieces

Life in Pieces

Este año no han tardado tanto, afortunadamente, en anunciart la renovación de la genial “Life in Pieces”. Me han seguido entreteniendo mucho estas cuatro historias cortas semanales sobre los Short y su mundo, algunas de las cuales han sido realmente hilarantes. Aunque normalmente son historias individuales, han habido episodios en los que las historias estaban conectadas entre sí, algo que ayuda al desarrollo de personajes y las relaciones entre ellos. El final de temporada, por ejemplo, ha sido un muy buen ejemplo de ello, aunque nos han dejado en cliffhanhger hasta noviembre, que si no me equivoco, es cuando la serie estrenará su tercera temporada.

Sí que tengo que reprochar una cosa a esta temporada de “Life in Pieces” y es lo poco que ha salido la adorable Sophia (Giselle Eisenberg). Aunque tal vez haya quedado compensado con todas las escenas robadas por quien hace de su padre Tim, Dan Bakkedahl, todo un descubrimiento de actor cómico.

Tercera temporada de Angie Tribeca

Angie Tribeca

Seguramente ninguna temporada de “Angie Tribeca” superará a la de su presentación. Sigue sin engañar, en una serie absurda con parodias del género policial que siempre acaba resultando ridícula y que a veces puede llegar a rozar la verguenza ajena. Pero entretiene mucho y sus episodios parecen durar un pestañeo de lo rápido que se pasan.

En esta entrega Angie (Rashida Jones) y compañía de han enfrentado a un asesino en serie en varios de los episodios, por lo que ha tenido bastante de seriada en vez de episódica.

Los cameos también han seguido y a lo largo de los diez episodios se ha podido ver, entre otros, a Mary McCormack, repitiendo su personaje de la segunda temporada, Chris Pine, Natalie Portman y a Alfred Molina, que supongo que por su trabajo en “Feud” no haya podido aparecer más que en unos tres episodios brevemente.

No es una maravilla, pero “Angie Tribeca” entretiene y una vez al año su consumo se agradece. A ver si la renuevan.

Promo tercera temporada Unbreakable Kimmy Schmidt

Unbreakable Kimmy Schmidt

Normalmente esta serie tendría un post escrito con mucho entusiasmo para ella sola, como acostumbro a hacer pero lo cierto es que la tercera temporada de “Unbreakable Kimmy Schmidt” no ha estado a la altura de sus predecesoras. De hecho, a veces (nunca pensé que diría esto) Kimmy (Ellie Kemper) me ha resultado hasta cansina y es que si un personaje ha brillado para mí esta temporada, esa ha sido Lillian (Carol Kane).

Kimmy ha tenido momentos buenos, claro, también Titus (Titus Burgess) y, como no, Jacqueline (Jane Krakowski) pero los episodios no me han parecido tan redondos, ni de lejos, como sus predecesores.

Ya la temporada pasada empezó titubeante hasta que resurgió a los pocos episodios, pero en esta le ha costado hasta llegar al ecuador de la entrega donde sí que han habido episodios mejores y la voz de Kimmy dejó de retumbarme en los oídos. Apariciones estelares a parte de la citada Laura Dern, las de Josh Charles, Ray Liotta, Tina Fey, Jon Hamm y la hilarante Maya Rudolph, además de viejos conocidos de “30 Rock” como Judah Friedlander, Scott Adsit, John Lutz y Chris Parnell.

Hay algo necesario, más flashbacks del búnker y que vuelva Laura Dern porque el despliegue cómico y dramático que hizo en un momento en el episodio en el que salió fue espectacular, y que Tina Fey escriba más episodios por favor.

A ver si la cuarta entrega llena más.

Segunda temporada de Shades of Blue: Corrupción, mafia y sangre

Reparto de la segunda temporada de Shades of Blue

El pasado domingo finalizó con episodio doble en Estados Unidos y Canadá, que nunca lo digo pero las series allí van a la par, la segunda entrega de “Shades of Blue”, una serie que me enganchó en su primera tanda de episodio y que me ha hecho disfrutar de nuevo durante estos siguientes trece capítulos. No será un serión ni mucho menos pero su cometido lo cumple así que su temprana renovación para una tercera temporada la recibí con alegría a pesar de que, para que llegue, falta mucho todavía. Pero ¡menudo cliffhanger!

Tras el final de su primer año, había que ver qué pasaba con Harlee (Jennifer Lopez) tras terminar con su peor pesadilla, y con Woz (Ray Liotta) al que acechaba el FBI con el agente Robert Stahl (Warren Kole) teniéndole muchas ganas. Una vez resuelto de una satisfactoria manera todo eso, el grueso de la temporada se ha dividido entre los fantasmas de Harlee; los intentos del grupo liderado por Woz, acechado esta vez por Tom Verco (Dov Davidoff) de Asuntos Internos, quien está dispuesto a descubrir cueste lo que cueste qué pasó con su amigo y colega en el departamento Donnie Pomp (Michael Esper); el mafioso Bianchi (Ritchie Coster) al que el FBI quiere pillar junto con la candidata a la alcaldía, expolicía y buena amiga de Woz y algo menos de Harlee, Julia Ayres (Anna Gunn); y la insana obsesión de Stahl con Harlee, que trata por todos los medios de permanecer lo más cerca que puede y de descubrir qué pasó con Miguel (Antonio Jaramillo).

Ray Liotta y Jennifer Lopez en la segunda temporada de Shades of Blue

Hay alguna otra trama relacionada con los componentes del grupo y con la familia de Woz, pero el grueso de la temporada se resume en lo anterior. Cuando hay un mafioso de por medio, siempre hay problemas, aunque con una banda de policías que no juega según las reglas, corruptos al fin y al cabo, las dificultades llegan solas. Y por ellas a veces sigue sorprendiendo en los berenjenales que, principalmente, Harlee y Woz se meten.

Pero las tramas de “Shades of Blue” están muy bien hiladas y la forma de cerrarlas durante la entrega ha estado bien. Ha habido sangre, además, alguna que otra persecución y momentos de intriga. Eso sí, el caramelo nos lo han quitado otra vez de la boca dejando a Harlee y Woz como los han dejado.

Tercera entrega de Madam Secretary: Las tramas de Henry me siguen sin convencer

3x21 de Madam Secretary

La recién finalizada tercera temporada de “Madam Secretary” ha seguido la línea de su segunda entrega. Por una parte están las tramas políticas y sociales a las que se enfrenta la protagonista, Elizabeth McCord (Téa Leoni), que de normal son bastante interesantes y cercanas a la realidad, incluso se adelantan a ella en ocasiones; por otra las de su marido Henry (Tim Daly), que a mí nunca me convencen. Entiendo que a Tim Daly le tengan que dar su protagonismo, pero la serie va sobre ella, no sobre él y en la parte política a la que se enfrentan Elizabeth y su equipo es donde “Madam Secretary” brilla. En ese sentido no han encontrado un buen equilibrio para mi gusto, y Henry funciona mejor en las conversaciones con su mujer e hijos que actuando de agente por mucho que eso acabe repercutiendo a veces en la trama política.

Sigue siendo una buena serie aún así, y esas tramas políticas enseñan cómo funciona la política, ya no solo la estadounidense sino la mundial, y dan que pensar, en especial cuando son de carácter más social. En ocasiones ambas incluso se mezclan.

Téa Leoni y Sebastian Arcelus en la tercera entrega de Madam Secretary

Antes nombraba al equipo de la secretaria de Estado, y es que son parte muy importante de que todo funcione. Ellos también tienen sus pequeñas historias. Así, durante los veintitrés episodios hemos sido testigos de la reunión de Nadine (Bebe Neuwirth) con su hijo o de su nueva relación sentimental; de los problemas maritales de Jay (Sebastian Arcelus), que casualmente quien hace de su mujer en la serie, Stephanie J. Block, es su mujer de verdad, y de cómo sufre un secuestro sin comerlo ni beberlo en un episodio lleno de tensión; de una nueva relación de Daisy (Patina Miller) y sus consecuencias; de parte de la historia de Matt (Geoffrey Arend) a raíz de la religión; y de una confesión nada sorprendente de Blake (Erich Bergen).

Me sigue gustando bastante “Madam Secretary” aunque, seguiré esperando que las tramas de Henry me digan más.

Entretenida primera temporada de Designated Survivor

Promo Designated Survivor

Kiefer Sutherland volvía a la pequeña pantalla tras “24” para interpretar al presidente de los Estados Unidos por accidente, ya que siendo Tom Kirman, su personaje, secretario de urbanismo, se le designó el miembro del gobierno a permanecer en un lugar secreto mientras todo el gobierno estaba reunido en el Capitolio por si algo sucedía, como así pasa ya que el edificio de Washington DC queda reducido a escombros tras una gran explosión de la que no hay más que un superviviente, el senador Peter MacLeish (Ashley Zukerman) quien crea sospechas en la agente del FBI Hannah Wells (Maggie Q).

Así que lo que yo pensaba que iba a ser una serie sobre las dificultades de Kirkman en su recién adquirido cargo y en el ajuste que tiene que sufrir su familia ante la situación, “Designated Survivor” me dejó claro tras su piloto que tal vez Kirman se iba a tener que ajustar el cinturón para hacer frente a las situaciones que le creen su cargo y a mentalizarse de que se había convertido en el nuevos POTUS, pero también de que parte de la trama se iba a centrar en la investigación sobre la destrucción del Capitolio.Esta parte ha sido al final la más interesante porque la investigación ha venido tanto por Wells como por su jefe y amigo Jason Atwood (Malik Yoba) y, después, por otro superior John Forstell (Reed Diamond); pero también desde la Casa Blanca con Mike (LaMonica Garrett), miembro del Servicio Secreto encargado de la protección de Kirkman, en cabeza ayudando a descubrir a los responsables del atentado.

Reparto de Designated Survivor

La verdad es que, en parte, “Designated Survivor” es heredera de “24” al haber logrado hacer lo que aquella en sus primeras cinco entregas, una trama que va por un lado para girar bruscamente en un momento dado y sorprender al espectador.

La parte política de la serie ha tenido sus más y sus menos, con algunas historias interesantes y otras mucho menos. Afortunadamente, la parte familiar de los Kirkman ha quedado en un lejano tercer plano porque, poco aporta, la verdad, quitando algun aspectos de relación de Tom con su mujer Alex (Natasha McElhone).

Me ha entretenido esta primera entrega de “Designated Survivor”, la cuestión ahora es qué nueva amenaza incorporarán en la segunda temporada para que la agente Wells investigue.

Olvidable decimotercera temporada de Anatomía de Grey

Llevo doce años de mi vida viendo “Anatomía de Grey” (Grey’s Anatomy). He visto todos los episodios así que cuando afirmo que la temporada es olvidable, es que lo es. Para mí, la serie no ha tenido una temporada tan mala desde la del tumor de Izzie (Katherine Heigl), que nunca recuerdo si fue la cuarta o la quinta, pero me inclino por que fue la segunda).

Al principio dieron la vara con la paliza que le metió Karev (Justin Chambers) a DeLuca (Giacomo Gianniotti) y con el consecuente juicio y posible entrada en la cárcel. También con lo de Owen (Kevin McKidd) y Amelia (Caterina Scorsone) tras su boda, que digo yo que sin una actriz está de baja maternal, se puede alimentar su personaje de otra manera para no crear un drama de la nada y hacer de su relación un culebrón sin necesidad alguna. Una chapuza, vaya.

Caterina Scorsone, Kelly McCreary y Jerrika Hinton en la temporada 13 de Anatomía de Grey

El personaje de Owen ha perdido mucho peso esta temporada casi tanto como el de Arizona Robbins (Jessica Capshaw), que últimamente siempre pasa por ahí y ahora han querido ponerle una relación con calzador porque es muy forzada bajo mi punto de vista (aunque en la finale se vio algo algo al respecto que fue muy satisfactorio). Hasta la constante de la serie, Meredith Grey (Ellen Pompeo) ha tenido poco o nada de peso en varios episodios y se ha notado, la verdad. A quien sí le han dado bastante protagonismo ha sido a Richard Webber (James Pickens Jr.), un tipo al que da gusto ver actuar con un personaje de los que desde el principio ha sido una constante de las buenas en la serie, al igual que a Stephanie Edwards (Jerrika Hinton).

No sé, le han dado vueltas a cosas que lejos de crear interés han conseguido lo contrario. Así, se les ocurrió que un episodio dedicado a Jackson (Jesse Williams) y April (Sarah Drew) iba a ser muy interesante. Nos sacaron del Grey-Sloan Memorial para 42 minutos de “¿y esto a qué viene?”. Para más inri, luego quisieron que le cogiéramos tirria a Kepner cuando nunca, bueno casi, se lo ha merecido.

13x10 de Anatomía de Grey

Demasiado personaje, poca cosa buena. Algo sí, unos episodios de lo mejorcito de la serie para mí: el número ocho, “The Room Where All Happens” (La habitación donde pasa todo) que se desarrolla íntegramente en un quirófano; el décimo con título de canción, “You Can Look (But You’d Better Not Touch)” (Puedes mirar (pero mejor si no miras) en el que Arizona, Bailey (Chandra Wilson) y Jo (Camilla Luddington) van a una prisión; y el vigésimo, también con nombre de canción, “In the Air Tonight” (En el aire esta noche), el del avión con Meredith Grey de heroína y Nathan (Martin Henderson) de perfecto acompañante. Mención especial al número dieciocho, “Be Still, My Soul” (Sé todavía, mi alma), un episodio muy duro sobre el cáncer centrado en Maggie (Kelly McCreary).

La finale ha tenido dos partes, el episodio veintitrés nos dejó en un cliffhager y, aunque ya se sabía desde hace meses que Jerrika Hinton dejaba la serie (con estas noticias el factor sorpresa se desvanece), el capítulo número veinticuatro ha servido de homenaje a un muy buen personaje que ha crecido mucho con el tiempo y al que han despedido por todo lo alto, haciendo sufrir al espectador, diciendo a Webber lo que se merecía oír desde hacía tiempo y siendo la heroína del año.  El cierre ha sido de lo mejor de la entrega.

He de dar mención especial a Debbie Allen, que como actriz bien pero como directora ha dejado su huella, así como a Kevin McKidd que tras las cámaras ha seguido demostrando saber lo que hace.

En definitiva, una mala temporada que ha resultado aburrida y olvidable. Esperemos que “Anatomía de Grey” remonte el vuelo en la decimocuarta y que den nuevos aires a los personajes porque los están agotando y eso no es bueno.

The Last Man on Earth sigue en su línea en su tercera entrega

Promo de la tercera temporada de The Last Man on Earth

Si no es la serie más friki de la televisión (los fans de “The Big Bang Theory” pondrían el grito en el cielo al leer esto) poco le falta a “The Last Man on Earth” para ello. En su tercera temporada ha seguido en su línea, con episodios mejores y peores, que en algunos se ha quedado algo atascada, pero con raciones de sonrisas y risas aseguradas casi siempre.

Con una nueva, e impresionante localización, el otrora Phil ya conocido solamente como Tandy (Will Forte), Carol (Kristen Schaal), Gail (Mary Steenburgen), Todd (Mel Rodríguez), Melissa (January Jones) y Erica (Cleopatra Coleman), acompañados de Lewis (Kenneth Choi) tras huir precipitadamente de Malibú en una línea argumental trepidante, han seguido con sus aventuras y desventuras. Encontrar ese edificio cual sede de Google (si nunca habéis visto cómo es la sede de la empresa, buscar que seguro que os quedáis con la boca abierta), y cambiar de escenario le ha hecho muy bien a la serie ya que por sus características y su contenido, el edificio se ha convertido en un personaje más. Cómo no, teniendo en cuenta que había agua corriente, inodoros, comida y electricidad. Un chollo sin tener que pagar alquiler alguno.

3x03 de The Last Man on Earth

Así, los personajes han tenido sus historias más o menos interesantes. En lo que a menos se refiere, se lleva la palma Melisa porque ya desde que estaban en Malibú, el personaje por su estado psicópata repentino empezó a ser muy sobrante. De los dieciocho episodios de la temporada de “The Last Man on Earth”, Melisa ha sobrado en quince por lo menos.

Sin embargo la desaparición de Gail en la que la audiencia sabía dónde estaba pero los personajes no, sí que creó algo de intriga, porque Gail es de los mejores personajes y la evolución durante la temporada de su relación con Carol ha estado muy bien. Ha quedado claro de nuevo que Todd es un santo con momentazos en su relación de amistad con Tandy y Erica nunca ha calado en mí, pero bueno, no molesta. Lewis creo que ha aportado también.

Eso sí, el alma de esta serie siempre es y será Will Forte y su Tandy, eso es algo innegable aunque si la serie fuera de él con Carol únicamente, creo que sería igual de buena porque ¡menuda pareja!

Fotograma de la tercera temporada de The Last Man on Earth

Durante esta temporada de “The Last Man on Earth” ha habido también una novedad, un episodio sin nuestros protagonistas (aunque se les viera en vídeo brevemente), dedicado a la figura de una mujer que vivía nen un bunker desde que el virus se iniciara y que no se atrevía a salir por miedo a morir, Pamela (Kristen Wiig), un personaje que tal vez recuperen para la siguiente entrega, aunque todo depende de la agenda de la actriz, y que seguro que daría mucho juego.

FOX ha decidido renovarla y yo me alegro porque, aunque a veces los episodios no sean tan redondos, “The Last Man on Earth” es diferente, fresca y divertida generalmente. Desde luego que sigo recomendándola.

Más que decepcionante duodécima temporada de Mentes Criminales

Promo de la temporada 12 de Mentes Criminales

Sí, la dejé harta tras el episodio número doscientos porque llevaba tiempo siendo de una calidad muy, pero que muy, inferior a lo que un día fue. Siempre volví a ella cada vez que Emily Prentiss, el personaje interpretado por Paget Brewster, regresaba episódicamente (fueron dos veces desde su marcha tras la séptima entrega), o cuando Shemar Moore dijo que se iba y Derek Morgan abandonó el BAU (la UAC en castellano). Así que decidí retomarla, y eso que tengo mi revisionado parado, cuando leí que a Thomas Gibson le habían despedido y que regresaba Brewster. El fichaje de Adam Rodriguez como el agente Luke Alvez pintaba bien, porque el actor era de mis favoritos en lo que aguanté en su día de “CSI: Miami” (el pelirrojo era tan insoportable que seguir la serie se hizo difícil).

Y, Aaron Hotchner se marchó, Emily Prentiss regresó y, dudo que a nadie se le hiciera raro que la nombraran jefa de la unidad, era lo natural. Los primeros episodios estuvieron bastante bien, incluso uno de ellos, el dedicado al bullying, me pareció digno de entrar en la lista de los mejores de la serie y el personaje de Luke Alvez encajaba en la dinámica de personajes de forma brillante y molaba mucho.

Pero llegó ese momento en el que “Mentes Criminales” (Criminal Minds) volvió a hacerse tediosa, lo que me llevó a dejarla años atrás, con historias poco interesantes y, lo peor, desenlaces rápidos de coger con pinzas, de esos en los que Penelope Garcia (Kirsten Vangsness) teclea y descubre algo que lleva al equipo a pillar al sudes (unsub en inglés) en cero con dos.

Imagen de la temporada 12 de Mentes Criminales

No ayudó la incorporación forzosa e impuesta, esto dicho por la showrunner Erica Messer, de Damon Gupton como el agente Stephen Walker, porque sigue habiendo mucha gente en esta serie y los diálogos de algunos actores se limitan a veces a dos líneas en cuarenta minutos (vergonzoso), un personaje sobrante que no ha terminado de despegar; y el mal uso de Brewster una vez más (ya pasó en la séptima entrega) aunque esto tal vez tenga más que ver con que sus condiciones para volver, comprensibles totalmente, fueron que pudiera compaginar la grabación con sus otros proyectos, pero aunque Prentiss de jefa convenza, si no entra en acción no es lo mismo.

Aunque, por encima de todo ello lo peor con creces ha sido la supuesta única trama seriada de la serie, esto también dicho por Messer que se ve que la memoria no le hace recordar la genial trama de la actual jefa del BAU en la sexta temporada. Una trama centrada en Spencer Reid (Matthew Gray Gubler) que le ha llevado a la cárcel durante bastantes episodios y nos han dado la brasa con que Mr. Scratch estaba detrás de toda su incriminación. Un rollazo en toda regla muy poco interesante por repetitivo y porque si esto se lo llegan a ventilar en cinco episodios centrándose en Reid en vez de combinarlos con casos nada interesantes, seguro que hubiese sido mucho mejor. Aunque, según leí Matthew Gray Gubler debía estar haciendo una película y para que no saliera tanto algo tuvieron que inventarse (de hecho en algunos episodio hacia mitad de la temporada estuvo ausente).

Matthew Gray Gubler y jane Lynch en la temporada 12 de Mentes Criminales

La season finale no estuvo tan mal y para no variar, ya que casi todas las temporadas han acabado así, nos dejaron en cliffhanger. Por eso volveré a la nueva temporada aunque no sé si seré capaz de durar más ya que los tiempos pasados fueron mucho mejores en “Mentes Criminales” que no entiendo que haya conseguido durar tanto porque de tanto estirar el chicle la terminaron estropeando. Pero sí, debo ser algo masoca.