Santa Clarita Diet pintaba mejor de lo que ha acabado siendo

Careta de Santa Clarita Diet

A mí el tema zombi no es que me llame mucho la atención pero leí sobre el estreno de “Santa Clarita Diet” a pocos días de que Netflix la lanzara y decidí darle una oportunidad. La sinopsis nos lleva a un barrio de Santa Clarita, California, donde vive el matrimonio formado por Sheila (Drew Barrymore) y Joel (Timothy Olyphant) Hammond junto a su hija adolescente Abby (Liv Hewson). Ambos son agentes inmobiliarios y llevan una vida tranquila Todo cambia cuando Sheila muere de repente y se despierta de la nada con un hambre voraz de carne fresca y la libido por las nubes.

Sheila se convierte en una “muerta no muerta”, como explica Eric (Skyler Gisondo) el hijo friki de sus vecinos cuando van a pedirle su opinión. Pero el problema aún se agrava más cuando la carne fresca que empieza a demandar Sheila es la humana. Los cuatro empezarán a vivir con ese secreto y, en el caso de los Hammond a ajustar su nueva vida a la conversión de Sheila.

“Santa Clarita Diet” es una comedia, con ese argumento en realidad no podría ser otra cosa y menos teniendo en cuenta que a partir del tercer episodio las situaciones se vuelven más estúpidas por momentos. Su principal atractivo es su pareja protagonista que no tienen unos buenos personajes pero que los salvan gracias a que Barrymore y Olyphant se complementan a las mil maravillas. Hewson y Gisondo están bien también en sus papeles pero el resto de personajes solo aportan como posibles víctimas o para tratar de crear algo de intriga. De eso último hay pero no es que funcione demasiado bien para mi gusto.

Drew Barrymore y Timothy Olyphant en Santa Clarita Diet

Creada por Victor Fresco, la primera temporada son diez episodios y la verdad es que esta “Santa Clarita Diet” es prescindible totalmente ya que aunque en su mayoría no aburra, no aporta nada de nada, no tiene nada reseñable pero sí muchas cosas criticables.

Particularmente, no entiendo por qué hay esos elementos tan gores y asquerosos en determinados momentos ya que son totalmente gratuitos, y tampoco las tonterías que salen de boca de la mayoría de personajes o algunas de sus acciones sin sentido.

Es mala, son diez episodios y por eso la terminé. No creo ni que la renueven, pero en caso de equivocarme lo que tengo claro es que no la seguiré. Pintaba mejor sobre el papel, sí.

Code Black se marca una gran segunda temporada

Y pensar que estuve a punto de dejarla porque a la adorable parejita de la primera entrega se la quitaron de encima sin más explicación una vez anunciada la renovación… Porque, sus personajes eran de mis favoritos y eso siempre molesta, sobre todo cuando hay otros que te disgustan y no aportan ni la mitad.

Pero disfruté tanto con los primeros dieciocho episodios de “Code Black” (Canal+ Series la emite en España bajo el nombre de “Código Negro”) que decidí que debía seguirla y que si no me gustaba lo que veía la dejaría. Madre mía, otra de esas cosas seriéfilas de las que arrepentirse, en este caso del pensamiento que tuve porque la serie de Michael Seitzman es realmente buena.

Fotograma de la segunda temporada de Code Black

Rob Lowe se incorporó al reparto, hicieron fija a la sosainas de Jillian Murphy y también a ese actor que nunca me convenció, Boris Kodjoe, que guapo siempre me ha parecido pero tal vez la culpa la tenían más los personajes que él… Aunque, he tenido que cambiar algo de parecer, la verdad, porque en los últimos episodios su personaje ha dado un giro a mejor.

Y entraron residentes nuevos y el hospital se enfrentó a nuevos problemas, así cómo sus médicos. No he visto serie, “Lost” aparte, en la que les haya temblado menos el pulso a la hora de acabar de cuajo con personajes porque el año pasado hubo sangre y lágrimas en “Code Black” pero en la segunda temporada no las ha habido menos. en el momento menos pensado, zasca, personaje fuera. Pero claro, así hasta dos muy seguidos, ya sea por muerte u otra razón.

Poco creo que se habla de esta serie fantásticamente hecha que tiene unos casos médicos realmente interesantes e historias que te tocan la fibra. El factor humano es muy importante en “Code Black” y a eso ayudan actores que se lucen como una grande, Marcia Gay Harden, que la veas donde la veas siempre cumple con creces; un secundario de lujo como Luis Guzmán o quien provoca una tranquilidad extrema en todas sus apariciones y cuyo personaje dio uno de los mejores episodios de la serie, William Allen Young, y de la temporada sin duda alguna, el número trece “Unfinished Business”.

Benjamin Hollingsworth y Emily Tyra en la segunda temporada de Code Black

Hay que mencionar el peso muy bien llevado por Benjamin Hollingsworth que ha acabado dando más de sí que Harry Ford o de las nuevas incorporaciones Emily Tyra y Noah Gray-Cabey. Rob Lowe ha vuelto a demostrar, además, que tanto en drama como en comedia es un tipo que siempre puede hacerlo muy bien.

Muy buena temporada, de verdad, con un doble episodio final con sabor a finale donde un virus amenazó el Angels Memorial y a sus trabajadores y pacientes y que a mí me dejó pegada al asiento y con tensión. Sí, supo a finale más incluso que el final de la primera entrega, así que mi deseo es que CBS, quien la emite en Estados Unidos, vea que “Code Black” es una de esas series tan buenas que merecen tener una vida más larga.

Dedos cruzados para su renovación.

Black Mirror, una serie capaz de lo mejor y de lo peor

Allá por 2012 se emitió en España la primera temporada de la serie “Black Mirror”, que llegaba de Reino Unido avalada por bastante éxito. Al verla comenté que de esas tres entregas que formaron la temporada, me gustó la primera. Cierto es que por el tema general de la serie, la tecnología, a pesar de que los episodios sean independientes siempre se puede sacar una crítica de ellos.

Ahí quedó mi relación con la creación de Charlie Brooker, guionista también de la práctica totalidad de los episodios. Hasta finales del pasado año, cuando en pleno parón de series que veo, leí algunas cosas sobre la tercera temporada que me llevaron a ver un par de episodios de la misma, episodios que hicieron que quisiera ver más, por lo que terminé visualizando tanto la segunda como la tercera temporada.

Fotograma de White Bear, de la segunda temporada de Black Mirror

Tras ello, creo que “Black Mirror” es una serie muy crítica e interesante en sus planteamientos capaz de lo mejor y de lo peor, de ahí que me parezca que tenga muchos altibajos. Por temporadas puedo decir que la segunda fue superior a la primera con unas historias bastante interesantes, excepto por el tedioso especial navideño protagonizado por Jon Hamm que me aburrió soberanamente. Lo planteado en “Be Right Back” era curioso y lo de “The Waldo Moment” totalmente a la orden del día, pero lo que más lució de las cuatro entregas fue, sin lugar a dudas el fantástico y brutalmente duro “White Bear”, una trepidante hora de brillante televisión que te de un puñetazo en toda la cara al final.

Los episodios que vi de la tercera temporada antes de reengancharme con el resto fueron “Nosedive”, coescrito por Rashida Jones y protagonizado por Bryce Dallas Howard, una historia que llega a la exageración pero que deja visualizar muy bien cómo está la sociedad ahora mismo en las redes sociales; y “San Junipero”, nostálgico con su música ochentera que nos dejó una bonita historia de amor en un episodio diferente por carecer de ese tono crítico que se puede encontrar prácticamente en el resto.

Personajes de la tercera temporada de Black Mirror

Ambos estuvieron muy bien así como “Shut Up and Dance”, otro duro a lo “White Bear” en su final cuando se descubre el pastel (hay una tarta de por medio así que me viene muy bien el símil), y superiores al segundo episodio de la temporada que no estuvo mal tampoco pero que tenía algo menos de nivel, “Playtest”. El penúltimo me aburrió soberanamente pero el final de temporada, hora y media apasionante bajo el nombre de “Hated in the Nation” fue excepcional. La tercera temporada, por lo tanto, siendo la más extensa, resultó ser la mejor.

Así que, a pesar de sus altibajos, ciertamente “Black Mirror” es una serie para ver, para disfrutar pegado a la silla y pensar en lo que se critica. Ganas de más hay, y este año llegarán los seis nuevos episodios de la cuarta temporada gracias a que Netflix la rescató.

Adiós a Mary Tyler Moore

Mary Tyler Moore

El pasado miércoles nos dejaba una de las grandes de la pequeña pantalla, Mary Tyler Moore, quien aunque se dio a conocer por “The Dick Van Dyke Show”, donde interpretaba a la mujer del célebre actor que daba nombre a la sitcom, se hizo aún más conocida una década después, en los setenta, cuando se convirtió en “La Chica de la Tele”, que es como se tradujo en castellano el título de su propia comedia, producida por su propia compañía MTM, “The Mary Tyler Moore Show”.

Allí, dio vida a uno de los personajes femeninos más importantes no solo de la década sino de la historia de la televisión porque, entre 1970 y 1977 su Mary Richards fue una treintañera soltera y trabajadora que valoraba su independencia como mujer, y no era el retrato que se solía hacer en las series de la época, al menos en las sitcoms. De esta serie ya hablaré en el futuro porque la estoy viendo poco a poco.

Después, Mary Tyler Moore no tuvo mucho éxito con otros proyectos en los que fue protagonista o coprotagonista, aunque no se deberían olvidar sus apariciones como invitada en “Ellen” en los años noventa (en el hilarante episodio de la langosta) o más recientemente en “Póker decReinas” (Hot in Cleveland) donde apareció en un par de ocasiones, una con el reparto femenino completo de “The Mary Tyler Moore Show”.

Eso sí, algunos títulos reconocidos  aparecen en su filmografía cinematográfica, aunque el más importante de ellos fue el que le otorgó una nominación al Oscar a la Mejor Actriz, el filme “Gente Corriente” (Ordinary People). También hizo teatro, fue activista política y filántropa, además de publicar dos autobiografías.

Estatua de Mary Tyler Moore en Minnesota

Pero, volviendo a las series, Mary Tyler Moore a través de su productora produjo muchos éxitos en la pequeña pantalla, empezando por su propio show y siguiendo con los tres que salieron del mismo (“Rhoda”, “Phyllis” y “Lou Grant”), sin olvidar grandes series de los ochenta como “Remington Steele”, “Canción Triste de Hill Street” (Hill Street Blues), “St. Elsewhere” o “Newhart”, además de distribuir otras series y programas como “La Doctora Quinn” (Doctor Quinn Medicine Woman), “Xuxa”, “America’s Funniest Home Videos” o”The Steve Allen Show”.

Mary Tyler Moore sufría varios problemas de salud, pero complicaciones fertivadas de una neumonía apagó su famosa sonrisa (la canción de su show hablaba de ella en su sintonía). Descanse en paz.

Westworld, una historia con luces y sombras que no seguiré

Poster de Westworld

El parón navideño de series estadounidenses es perfecto para ver alguna de las nuevas que se haya quedado en el tintero. Llevaba semanas viendo entusiasmo por “Westworld”, lo último de Jonathan Nolan, y un par de personas me la habían recomendado además. Siendo de diez episodios su primera temporada, era fácil ponerme al día con ella. Y, admito que me duró poco el maratón, y no porque la haya disfrutado, más bien lo contrario, querer llegar al final para no dejarla ni tan siquiera a medias, me hizo utilizar el fast forward.

“Westworld”, cocreada por el señor Nolan y su mujer Lisa Joy, se basa en la película del mismo título que el célebre Michael Crichton dirigió y guionizó en 1973. La premisa nos lleva a una empresa que dirige un parque temático del oeste donde no hay ninguna montaña rusa, ni atracciones acuáticas ni puestos de comida.

James Marsden y Evan Rachel Wood en Westworld

Westworld, que así se llama el parque, claro, es un lugar en el que habitan unos anfitriones robóticos con tramas programadas al que los huéspedes, visitantes adinerados, se acercan para tener la aventura de sus vidas, ya sea persiguiendo a forajidos, visitando el salón/burdel, disparando a diestro y siniestro, o montándose una orgía. En este parque todo cabe, bueno todo, menos el libre albedrío de sus habitantes que sufren una y otra vez lo mismo en sus historias. Es como si vivieran en el Día de la Marmota pero interactuando con personas diferentes.

Mientras en la empresa que lleva el parque empiezan a surgir algunos problemas porque el cocreador del complejo, el doctor Robert Ford (Anthony Hopkins), tiene una mano férrea en lo que a los cambios se refiere y no es muy partidario de las historias nuevas que quiere iniciar el encargado de las mismas.

Anthony Hopkins y Jeffrey Wright en Westworld

Bernard Lowe (Jeffrey Wright), mano derecha podríamos decir tanto de Ford como de su jefa directa Theresa Cullen (Sidse Babett Knudsen) descubre que algo está pasando con los huéspedes y trata de averiguar qué es. Una de ellos, Maeve (Thandie Newton), empieza a darse cuenta de que su vida en el salón no es su vida en realidad.

Ciertamente, hay algo de “Westworld” que sí me ha gustado, la parte de la empresa y eso de que la inteligencia artificial se pueda rebelar contra sus creadores, algo que está en el aire desde prácticamente el principio. También me parece que la fotografía y la producción son fantásticas y que hay actuaciones muy buenas como las de Ed Harris o Thandie Newton, pero como conjunto, no me ha convencido.

Clifton Collins Jr. y Ed Harris en Westworld

La serie tiene cosas muy repetitivas y los episodios se me hicieron bastante largos por lo que más que entretenimiento no tardó en provocarme aburrimiento, de ahí que al final acabara optando por el fast forward para ver lo que realmente me interesaba de todo, lo de la empresa. De hecho, del parque los personajes más interesantes son el Hombre de Negro (Ed Harris) y Maeve, con mención especial a Lawrence, y es que siempre que veo a Clifton Collins Jr. pienso que es un secundario de lujo.

De mano de los dos primeros personajes vienen las revelaciones más interesantes de la trama de “Westworld”, que ofrece alguna más al espectador, sobre todo en los últimos tres episodios que componen los diez de la temporada. La idea que se baraja desde el principio, la del libre albedrío como decía, es muy interesante también pero por interesantes las revelaciones o sorpresivas algunas tramas, la serie de Jonathan Nolan y Lisa Joy es extremadamente lenta, dejando la mejor parte de cada episodio para el final. De ahí que me cansara.

Thandie Newton en Westworld

No tengo nada contra las series lentas, sigo algunas que lo son porque necesitan su tiempo para narrar lo que quieren, pero en el caso de “Westworld” esa lentitud me parece exagerada, para mí le falta ritmo. Por ello, por encontrarle más sombras que luces, curiosidad por ver la película tengo, pero de seguir la serie ninguna, así que aquí me planto. Una pena porque podría ser muy disfrutable, pero para mí es lo contrario. Eso sí, su factura, impecable, claro que no se espera menos de HBO.

Más nostalgia y buenos propósitos en la segunda temporada de Fuller House

Careta de la segunda temporada de Fuller House

Parafraseando a D. J. Fuller (Candace Cameron Bure), antes Tanner, “Oh Mylanta!”. ¿Por qué digo esto para empezar? Por el super enganche que tengo con “Fuller House” (Madres Forzosas en España) cuya segunda temporada estrenó Netflix el pasado 9 de diciembre y que consumí en cuatro sesiones antes de finalizar el año 2016.

Nostalgia, toda, porque bajo mi punto de vista “Fuller House” está hecha para los fans de su serie madre, “Padres Forzosos” (Full House), una de las series familiares por excelencia de finales de los años ochenta y principios de los noventa, de hecho la serie tuvo ocho temporadas entre los años 1987 y 1995.

La primera entrega llegó en febrero, puro entretenimiento con buenos propósitos y cosas repetidas de “Padres Forzosos”. Ya dije que de calidad no es que ande sobrada, no es un serión pero no va de ello ni es pretencioso, “Fuller House” es lo que es y se toma o se deja. Yo lo tomo, las veces que haga falta que desde el primer momento halló una fan incondicional en mí ¿cómo no? Para nostálgica quien escribe estas líneas.

Candace Cameron Bure, John Brotherton y Scott Weinger en la segunda temporada de Fuller House

A ver, si fuera un mierdón pues no me molestaría, no lo es desde luego. No hay series así en televisión, estas de buen rollismo familiar con sus diversas historias de amistad, amor, familia, etcétera, que no pretendan solo hacer reír. En los ochenta y en los noventa había muchas, herederas de aquellas que se hicieron décadas antes y que tomaron el testigo acompañándonos durante muchos años (y reemisiones). Eso fue “Padres Forzosos”, eso puede llegar a ser “Fuller House” (ojalá).

¿Cómo no ser fan de una serie en la que de vez en cuando sigue apareciendo el estupendísimo tío Jesse (ay, John Stamos y su pelazo), donde las protagonistas crecían a la vez que los espectadores más jóvenes porque eran unas crías. Con D. J., digna heredera de su padre, una Stephanie (Jodie Sweetin) que ya era un personajazo de pequeña y lo sigue siendo de mayor (y somos de la misma generación, la del 82, ¿cómo no iba a ser mi Tanner niña favorita?) y la robaescenas que las sigue haciendo suyas, Kimmy Gibbler (Andrea Barber) que nunca debió desaparecer de televisión pero que lo hizo para volver en la que la identificamos todos los que en su día seguimos “Padres Forzosos”.

Bob Saget, John Stamos y Dave Coulier en la segunda temporada de Fuller House

Y es genial ver a Danny (Bob Saget) y a la tía Becky (Lori Laughlin) y por supuesto ver cómo Joey Gladstone (Dave Coulier) sigue cortando el rollo como nadie. Sin olvidarme de Steve (Scott Weinger), que sigue tan hambriento como siempre.

Pero es que los demás aportan porque los niños de la serie son de otra generación, aunque tienen problemas similares, pero también se pelean, bailan, sacan malas notas y no quieren decepcionar a sus progenitores. Y, no me dejo tampoco a Matt (John Brotherton), y a otro robaescenas cada vez que dice “Kimberlina, mi amor” (así en versión original), Fernando (Juan Pablo Di Pace), que a veces sus personajes no están sembrados pero lo que alegran la vista, madre mía.

Jodie Sweetin en la segunda temporada de Fuller House

La segunda temporada ha tenido más música, más amor, visitas familiares, parodias y homenajes (el de “I Love Lucy” de 10), festividades y muchas buenas intenciones, como siempre.

En fin, que gracias una vez más Netflix porque has confiado en “Fuller House” y en este 2017 nos vas a dar 18 episodios en vez de 13 que se consumen en nada y saben a bien poco. Larga vida a los Tannerinos, Gibblerinos y Fullerinos, que los Fannerinos lo agradeceremos.

VII Premios Diario de una Teléfila

Otro año que se acaba, otros premios que me dispongo a “entregar”. Sí, los Premios Diario de una Teléfila alcanzan su séptima edición en los ocho años de vida de este blog. Cuarenta y cuatro series en total he visualizado, bueno alguna más pero de ellas no he escrito nada ya que son visionados que van poco a poco o capítulos sueltos, y de todas alguna categoría ha costado elegir y otras no podían tener un solo ganador. Así que mi veredicto es el siguiente (OJO que hay spoilers):

Serie del Año: Person of Interest / American Crime Story: The People Vs. O.J. Simpson

Promo de Person of Interest

Me hice fan de “Person of Interest” tarde, pero más vale tarde que nunca. La temporada final me pareció bastante buena a pesar de su poca duración, trece episodios supieron a poco, pero el recuerdo que dejaron es intenso. Y vaya que mi revisionado, más pausado de lo que consumí la serie, llegará en breve. Había ganas de que llegara el final por varios motivos pero no de que acabase. Lo hizo mejor que bien y contenta quedé.

El Dream team de OJ en American Crime: The People V. O.J. Simpson

Impecable de principio a fin es “American Crime Story”: The People Vs. O.J. Simpson” una serie verdaderamente fantástica que se se centró en el famoso caso del exjugador de fútbol americano O.J. Simpson que tuvo repercusión no solo a nivel de Estados Unidos sino mundial. La segunda temporada, con un caso nuevo, la espero con muchísimas ganas.

 Drama del Año: American Crime Story: The People Vs. O.J. Simpson

Poster de American Crime: The People V. O.J. Simpson

Ya la catalogué como fantástica cuando hablé de ella. No me retracto lo más mínimo en lo de imprescindible.

Comedia del Año: Life in Pieces.

Promo de Life in Pieces

Me río mucho con las peripecias de esta familia desde el primer día, y aunque algunas de las historias no sean para tanto, la mayor parte de ellas son muy simpáticas. Los personajes son realmente buenos, además. Me gusta mucho “Life in Pieces”.

Episodio del Año en Drama:  Casi cualquiera de “American Crime Story: The People Vs. O.J. Simpson” /  “6,741” y “The Day the World Went Away” de Person of Interest

Courtney B. vance en American Crime: The People V. O.J. Simpson

Todos son tan buenos que es imposible prácticamente elegir. A “Marcia, Marcia, Marcia” se le ha dado mucho bombo. Merecido. Pero el piloto es increíble, el dedicado al jurado, alucinante; y el final con el veredicto es un broche no de oro sino de diamante.

"6,741", episodio 5x04 de Person of Interest

Que sí, que me gustó mucho la última temporada de “Person of Interest”, y he de hacer mención a esos dos geniales episodios, el cuarto “6,741”, y el décimo (con el monumental cabreo que me pillé y todo), número 100 de la serie, “The Day the World Went Away”. El primero, por la vuelta de Shaw (Sarah Shahi) aunque todo fuera una simulación, y el segundo porque dejó todo preparado para la agridulce finale.

Episodio del Año en Comedia:  “Kimmy Meets a Drunk Lady” de Unbreakable Kimmy Schmidt

Tina Fey y Ellie Kemper en la segunda temporada de Unbreakable Kimmy Schmidt

“Unbreakable Kimmy Schmidt” es una delicia y en su segunda entrega lo siguió demostrando. “Kimmy Meets a Drunk Lady” fue, para mí, uno de los mejores episodios de los trece que tuvo la segunda temporada por historia y porque ahí estaba Tina Fey haciendo de las suyas y siendo un contrapunto de lo más divertido al personaje de Ellie Kemper.

Mejor Serie de Estreno del Año:  American Crime Story: The People Vs. O.J. Simpson / Stranger Things

Cuba Gooding Jr. en American Crime: The People V. O.J. Simpson

¿Qué más puedo añadir a lo dicho ya? Ah, sí. Si no la habéis visto ¿a qué esperáis?

Poster de la primera temporada de Stranger Things

Mi timeline de Twitter andaba como loco a causa de “Stranger Things” y al volver de mis vacaciones veraniegas me puse con ella. Qué nostalgia, qué música, qué bien hecha y qué entretenida. Y tendremos más, ¿cómo no?

Mejor Finale: Temporada doce de Anatomía de Grey (Grey’s Anatomy)

Promo del episodio 12x05 de Anatomía de Grey

La verdad es que llevar doce temporadas (trece en la actualidad) y terminar con un episodio como lo hizo “Anatomía de Grey” (Grey’s Anatomy) es de aplaudir. Se fue en plena forma, forma que no ha recuperado en ningún momento, prácticamente, desde ese final en mayo, con un episodio que tuvo de todo: boda, nacimiento, despedida y trama para la siguiente entrega.

Mejor Series Finale:  Person of Interest / American Crime Story: The People Vs. O.J. Simpson / The Fall

Jim Caviezel en la finale de Person of Interest

Duro fue decirle adiós a “Person of Interest” por lo que pasó. Pero qué fantástico final se marcaron con “Return 0”.

Sarah Paulson y Sterling K. Brown en American Crime: The People V. O.J. Simpson

“The Verdict” fue tan maravilloso como los anteriores. Broche de diamante he dicho antes.

Fotograma final de The Fall

La última escena de “The Fall” nos mostró así a Stella Gibson (Gillian Anderson), copa de vino en mano, reflexionando sobre el caso del Estrangulador de Belfast o sobre el futuro, quién sabe. “The Fall” brilló con luz propia durante tres temporadas y el final fue de aúpa.

Personaje del Año:  Root de “Person of Interest”

Amy Acker en el 5x10 de Person of Interest, The Day The World Went Away

Sí, Root (Amy Acker) repite por segundo año y por derecho porque habiendo empezado como personaje secundario tuvieron a bien aprovechar su talento, el de Amy Acker también, y acabó convirtiéndose en uno de los pilares más importantes de “Person of Interest” y,  es más, en el verdadero alma de la última temporada. Me cabreé mucho por lo que pasó tras la escena que vino poco después de la imagen que he puesto, pero se le hizo justicia. Grande Root, grande.

Flashforward del Año (dícese serie que prometía y que se quedó en nada a las primeras de cambio):  The Family / The Catch

Promo de The Family

No tenía mala pinta “The Family” y sigo convencida de que de haber tenido al menos dieciocho episodios, hubiese sido mucho mejor de lo que fue porque su potencial lo mostró muy tarde, justo al final.

Reparto de The Catch

Mireille Enos y Peter Krause juntos no podía ser mala combinación ¿no? Pues sí, porque “The Catch” quiere contar mucho y se pierde en ello.

No ha llegado ni a Flashforward del año (dícese de la serie que no prometía nada pero que resultó mala malísima): Dead of Summer

Reparto de Dead of Summer

Mala malísima define bien “Dead of Summer”. No fui capaz de llegar a la mitad y eso que tuvo un piloto que no estuvo mal. Cancelada y bien cancelada.

Premio No Entiendo tu Éxito: How to Get Away With Murder.

Reparto de How to Get Away With Murder

Y ahí sigue cosechando audiencia “How to Get Away With Murder” y seguro que la renovarán y que podrá estar en pantalla años. Lo intenté pero me pareció un tostón sin interés.

Premio Deberían Ir Pensando en Terminarla: Scandal.

Promo de la quinta temporada de Scandal

Dentro de poco estrenará nueva temporada pero me bajé del carro. “Scandal” es de esas series que se retuerce sobre sí misma para estirar sus tramas. Deberían haber pensado en cerrarla, deberían ir pensando en hacerlo.

Mejor Actor de Drama: Connor Jessup por “American Crime Story”

Connor Jessup en la segunda temporada de American Crime

Connor Jessup, con esa cara de constante sufrimiento, la mirada perdida en ocasiones y mucha fragilidad ofreció en la segunda temporada de “American Crime” una genial interpretación.

Mejor Actriz de Drama: Lili Taylor por “American Crime” / Sarah Paulson por American Crime Story: The People Vs. O.J. Simpson

Lili Taylor en la temporada dos de American Crime

Se lució en la primera entrega como secundaria, pero aún más lo hizo en la segunda de “American Crime” como principal. Una madre sufridora que no comprende a su hijo pero que no le deja de lado y haría cualquier cosa para protegerle. Extraordinaria actuación de Lili Taylor.

Sarah Paulson en The People Vs OJ Simpson

No menos extraordinaria es la actuación de Sarah Paulson en “American Crime Story: The People Vs OJ Simpson”, que se come la pantalla de tal manera que podríamos dar cualquier cosa porque su personaje, al contrario que en la vida real, se hubiese salido con la suya.

Mejor Actor de Comedia: Will Forte por “The Last Man on Earth”

Will Forte en la segunda temporada de The Last Man on Earth

Will Forte despliega tal habilidad para hacer reír, o al menos sonreír con ganas, en “The Last Man on Earth” que no le importa ni reírse de sí mismo. Suya es la serie y creo que en ese aspecto se nota, lo mejor es que le dejen hacer por frikadas que sean.

Mejor Actriz de Comedia: Ellie Kemper por “Unbreakable Kimmy Schmidt”

Ellie Kemper en Unbreakable Kimmy Schmidt

Sigo pensando que menudo descubrimiento el de Ellie Kemper para quienes no la conocíamos porque ella es el alma de “Unbreakable Kimmy Schmidt” a pesar de que los personajes secundarios sean muy buenos. Lo de esta chica es todo un despliegue cómico episodio tras episodio.

No te Deberían Haber Cancelado:  Criadas y Malvadas (Devious Maids)

Judy Reyes y Tom Irwin en la cuarta temporada de Criadas y Malvadas

Mi serie veraniega por excelencia. Ligera, con tramas que se repetían y con algunos personajes cansinos (ay Marisol, que inaguantable te volviste), pero entretenía muy mucho. Una pena que en su segunda casa no le dieran una temporada más para tener un cierre.

Mejor Banda Sonora: Stranger Things

Escena de Stranger Things

Canciones clásicas como “White Rabbit” de Jefferson Airplane, “Africa” de Toto, “Should I Stay or Should I Go” de The Clash, “Waiting For a Girl Like You” de Foreigner, “The Bargain Store” de Dolly Parton y Kenny Rogers o “White Christmas” de Bing Crosby, entre otras, hacen de la banda sonora de “Stranger Things” una muy buena compilación sonora.

Escena del Año:  Lo último de Root

Michael emerson y Amy Acker en el 5x10, The Day the World Went Away, de Person of Interest

He visto muy buenas escenas en este año. Podría haber elegido alguna de “American Crime Story”, o de “American Crime”, o incluso de “The Fall”. Pero si una me dejó con la boca abierta, y eso que me tragué prácticamente al 100% un spoiler antes de ver el episodio y, se veía venir lo que pasó durante esos minutos, tengo que quedarme con lo último de Root en “Person of Interest”.

Ya digo que, para mí, este personaje fue el alma de la última temporada de la serie, y ver cómo tan tontamente, después de todo lo que había hecho con anterioridad y de lo que hizo a lo largo del episodio, acabó con una bala mortal, me dejó diciendo “no, no, no” a la pantalla del ordenador y con rabia, mucha. Pero bueno, lo arreglaron con el recurso de la voz.

Que conste que también podría haber elegido la última escena de John Reese (Jim Caviezel) qye fue dura, muy dura de digerir.

Menciones Especiales: 

Mozart In the Jungle

Monica Bellucci y Gael García Bernal en la tercera temporada de Mozart in the Jungle

Qué delicia, nunca me cansaré de decirlo. Cada temporada de “Mozart in the Jungle” deja con ganas de mucho más. Muy recomendable.

Llama a la Comadrona (Call the Midwife)

Promo de la tercera temporada de Llama a la Comadrona

A esta serie también le podía dar otro premio, el de la que más hace llorar porque, madre mía, es que con todos los episodios se me salen las lágrimas y ¡con ganas! Me puse al día porque esta la veía en la televisión por cable pero AXN White dejó, por alguna extraña razón, de emitirla. “Llama a la Comadrona” es una joyita por muchas razones y, afortunadamente, la vamos a tener para rato.

Fuller House

Protagonistas de Fuller House

La noticia de que Netflix iba a hacernos llegar el spin off de “Padres Forzosos” (Full House), clásico familiar de los ochenta y de las reposiciones noventeras de la televisión española, la tomé con cautela. Pero fue ponerme con la primera temporada de “Fuller House” y devorarla como he hecho con la segunda. DJ (Candace Cameron) y Stephanie (Jodie Sweetin) juntas de nuevo y con Kimmy Gibbler (Andre Barber) robando escenas de nuevo, es pura delicia, a pesar de que la serie no pasa de correcta y nostálgica. Y, por supuesto, es genial disfrutar del tío Jesse (John Stamos) de vez en cuando.

Homicidio (Homicide)

Reparto de la sexta entrega de Homicide

“Homicidio” (Homicide) es una de esas series policíacas que tenía pendientes, un género que me gusta desde siempre. La disfruté, no entera porque perfecta no fue pero sí en su mayoría ya que dejó buenos personajes y episodios muy interesantes. Otros capítulos, cierto es que fueron infumables. La tenían que haber terminado antes ya que duró más de lo debido, haciendo que la calidad bajara y que algunos de esos personajes se volvieran insoportables.

The Fall

Promo de la segunda temporada de The Fall

La primera entrega fue buena, la segunda mejor y la tercera, rompiendo con lo anterior fue una muestra de la grandeza de una serie infravalorada, en mi opinión, que tuvo un final de escándalo. “The Fall” no decayó en ningún momento y lo que exploró en su tercera entrega fue valiente, así como el ritmo en el que lo hizo. Lástima que haya terminado porque la serie daba para mucho más con otros casos.

Making a Murderer

Promo de Making a Murderer

Una de las enganchadas del año. “Making a Murderer” lanzó incógnitas, muchas, y dio pie a poner el grito en el cielo más de una vez. Serie documental muy bien hecha que contó un caso muy interesante que aún colea y que no se posicionó al cien por cien en prácticamente ningún momento, dejando tener nuestras propias conclusiones.

Bases de los premios:

-Los premios son totalmente subjetivos, es decir, están basados en mis gustos sobre lo que veo y he visto.
-El período de series incluye desde enero de 2016 hasta diciembre del mismo año.
-Las series que he tenido en cuenta son todas las que he visto, enteras o no, se hayan estrenado o emitido este año en Estados Unidos, Reino Unido o en España.