Un caso recurrente centra la sexta temporada de Rizzoli & Isles

Bruce McGill y Angie Harmon en la sexta temporada de Rizzoli & Isles

El último episodio de la sexta temporada de “Rizzoli & Isles” se emitió en España el pasado martes de la mano de Calle 13, así que toca comentar la temporada, la penúltima por cierto.

Un caso recurrente centra la entrega, ya que muchas veces se recurre a él, y es que parece que alguien la tiene tomada con Jane Rizzoli (Angie Harmon) a quien hacen daño y cabrean muy mucho a través de sus efectos personales o de las personas a las que quiere.

El equipo ayuda a investigar quién puede estar detrás de Jane, mientras tienen que lidiar con otros casos que, como siempre, han sido más o menos interesantes aunque, como novedad, en algunos de ellos ni nos han dado pie a poder acertar quién era el asesino o la asesina porque no teníamos sospechosos donde elegir. Esta serie tuvo tiempos mejores en lo que a investigación policial se refiere porque se han vuelto bastante vagos a la hora de pensar en casos no haciendo más que repetir tramas que ya hemos visto antes, y con ello me refiero a secuestros y amenazas, principalmente.

Y no solo de “Rizzoli & Isles” bebe esta serie a la hora de repetir fórmulas ya vistas, a las pruebas del último episodio y ese cliffhanger final me refiero, porque previsible no era, para nada (nótese la ironía) lo que iba a suceder.

Pero a pesar de criticarla y de alegrarme de que la séptima temporada vaya a ser la última, porque ya era hora, sigo con “Rizzoli”, que así la llamo yo porque por mucho que haya dos personajes en su título, todo gira alrededor de Jane, porque los personajes molan, y hay algo que nunca han dejado de alimentar: la gran relación de Jane con el genial Vince Korsak (Bruce McGill), que me parece mejor incluso que la que pueda tener con Maura (Sasha Alexander).

Adiós a Doris Roberts, la genial Mildred Krebs

Doris Roberts

El pasado domingo murió a los 90 años de edad en Los Ángeles la actriz Doris Roberts. Las noticias sobre su fallecimiento llenaron Internet y en todas, absolutamente todas, se hacía mención por encima de cualquier otra interpretación de las muchas que realizó durante su carrera a su papel como Marie Barone en la serie “Todo el Mundo Quiere a Raymond” (Everybody Loves Raymond). Lo peor es que casi todas, al menos de las varias que leí, hacían omisión al papel por el que muchos la recodaremos, y es que entre 1983 y 1987 la actriz fue la entrañable e inolvidable Mildred Krebs, quien primero fue a buscarle las vueltas al Remington Steele (Pierce Brosnan) creado por Laura Holt (Stephanie Zimbalist) a cuenta de sus no pagos a Hacienda, y acabó quedándose como secretaria/compañera de fatigas de la detective y su ficticio jefe en “Remington Steele”.

En sus más de sesenta años de carrera, los trabajos de Doris Roberts se centraron en la pequeña pantalla, donde además de en las dos mencionadas series tuvo apariciones en otras como “The Mary Tyler Moore Show” (La Chica de la Tele la llamaron en España), “Las Calles de San Francisco” (The Streets of San Francisco), “Vacaciones en el Mar (The Love Boat), “Cagney & Lacey”, “Se Ha Escrito un Crimen” (Murder, She Wrote), “Padres Forzosos” (Full House), “Sigue Soñando” (Dream On), y más recientemente en “Anatomía de Grey” (Grey’s Anatomy), “The Middle”, “Mujeres Desesperadas” (Desperate Housewives), “Poker de Reinas” (Hot in Cleveland) o “Major Crimes”.

También realizó innumerables telefilmes, en los últimos tiempos unos navideños, y a pesar de su avanzada edad seguía en activo, contando con “JOB’s Daughter” como su último trabajo para la pequeña pantalla en formato de telefilme, y con varios otros trabajos en post y preproducción.

Descanse en paz.

Primera temporada de Shades of Blue

Reparto de Shades of Blue

Cuando leí que Jennifer López iba a protagonizar una serie policíaca, me picó la curiosidad así que cuando NBC estrenó “Shades of Blue” en enero, época de midseason, empecé a verla y la verdad es que me enganchó ya en su piloto.

La serie presenta a la detective de Nueva York Harlee Santos, López cómo no, que forma parte del grupo de policías corrupto que lidera quien hace tiempo la sacó de un gran lío relacionado con su novio Miguel (Antonio Jaramillo) y padre de su hija Cristina (Sarah Jeffery), el teniente Matt Wozniak (Ray Liotta), Woz para los amigos.

Harlee le debe mucho a Woz y además tiene problemas financieros ya que el colegio de su hija no es barato. Sus problemas se incrementan cuando el agente Robert Stahl (Warren Kole) se acerca a Harlee y le hace su topo para destapar la corrupción. Harlee actúa por el bien de su hija pero Wozniak, que tiene contactos importantes, enseguida descubre que hay un topo en su equipo y se vuelve algo paranoico, claro que en Harlee es en quien más confía además de en sí mismo.

Así, a lo largo de trece episodios se ve cómo Harlee trabaja con el FBI para librarse de la acusación pero también cómo miente e intenta evitar lo inevitable mientras trata, asimismo, de que su equipo salga indemne de la situación y con algunos problemas familiares que surgen con la reaparición de Miguel en escena. Los problemas, por supuesto, se acrecentan episodio tras episodio.

No es “Shades of Blue” la típica serie en la que los protagonistas tienen que atajar un problema mientras resuelven un caso, ya que lo importante es esa investigación en la que han metido a Harlee y lo que acarrea, sin que apenas haya caso episódico en las trece entregas de la temporada.

La verdad es que me ha parecido una temporada entretenida e interesante con un final realmente bueno y tengo ganas de ver por dónde van los tiros en la segunda temporada, ya que a un mes de su estreno la cadena ya anunció que habría más el año que viene. No es una serie de esas que pasarán a la historia, ni mucho menos, pero se deja ver y tiene giros varios, lo que siempre se agradece si no son demasiado rocambolescos.

El adiós de Derek Morgan y el episódico regreso de Emily Prentiss a Mentes Criminales

Shemar Moore y Paget Brewster en un episodio de Mentes Criminales

Hace tiempo dejé “Mentes Criminales” (Criminal Minds), pero leí que Shemar Moore dejaba la serie y decidí que esa despedida tenía que verla, al fin y al cabo el agente Derek Morgan siempre fue uno de mis favoritos. Así que decidí visionar “Derek”, el episodio dieciséis de la undécima temporada de la serie, centrado en él, y el dieciocho, “A Beautiful Disaster”, el de su despedida.

A partir de aquí spoilers.

A Derek le secuestran mientras habla con su novia Savannah (Rochelle Aytes) por teléfono. Le torturan y él, para evadirse de todo el dolor, crea algo con su mente, un lugar en el que aparece su padre, interpretado por Danny Glover, quien cuando el agente del BAU era un niño, fue asesinado por un delincuente.

El equipo busca a Morgan como si no hubiera un mañana, obviamente, y lo cierto es que no tardan en saber quiénes pudieron llevárselo. Mientras Derek consigue “ayuda” de su padre, el equipo le encuentra y le salva, claro.

Shemar Moore en el episodio 11x16 de Mentes Criminales

Lo cierto es que por estas cosas dejé de ver la serie, por las resoluciones tan de baratillo y rápidas que empezaron a tener los episodios. El episodio en sí, no es que fuera muy entretenido, esas conversaciones con su padre… Un padre que en vez de salir con la edad con la que murió, estaba como la que debería tener. No sé, no me gustó demasiado.

Así pasé a la despedida. en la que disparan a la ya esposa de Derek, que está en la recta final de su embarazo, y el equipo se embarca en la búsqueda de quien persigue al agente. Este es quien, solo, va a por él y todo se resuelve. Con su hijo y su esposa, Morgan decide que lo mejor es retirarse.

Fin de los spoilers.

La despedida de Morgan, quien llevaba en la serie desde el primer episodio, fue rápida, en cuestión de cinco minutos hubo lágrimas, y buenas palabras y una frase que, parafraseando, una buena amiga dijo.

Promo del episodio 11x19 de Mentes Criminales

Esa buena amiga no es otra que Emily Prentiss, que en el episodio de esta semana, “Tribute”, volvió a la serie y, la nueva vuelta episódica de Paget Brewster no me la podía perder. La directora de la Interpol en Londres pide ayuda a sus antiguos compañeros para dar caza a un imitador de asesinos en serie itinerante. Y esa vuelta da lugar a un caso que se resuelve bastante rápido también, aunque no mal armado, y a lo que es lo mejor del episodio, las escenas de colegueo y el recuerdo a la marcha, aún reciente, de Morgan.

Tampoco es que fuera un episodio muy destacable, pero ya digo que esta serie perdió su rumbo y con ella muy buena parte de su calidad, para mí, hace mucho tiempo. Por cierto, aún CBS no se ha pronunciado sobre su renovación aunque una cancelación sería, cuanto menos, sorprendente.

Genial primera temporada de Life in Pieces

Foto promocional de la primera temporada de Life in Pieces

La nombré Comedia del Año en los premios que cada año “doy” en el blog y no es para menos porque “Life in Pieces” me ha encantado en su primera temporada, tanto que se ha convertido en mi comedia de cabecera.

La familia Short, con los Hughes y Colleen son… fantásticos. Sí, no hay forma mejor de definirlos y, la narración con cuatro historias diferentes está muy bien, aunque a veces esas cuatro piezas también traten sobre el mismo tema, véase el divertido episodio de Acción de Gracias o la finale.

Diría que el 95% de las historias que semanalmente, parones aparte, se han contado en “Life in Pieces” desde que CBS la estrenara el 21 de septiembre, han sido divertidas y/o entretenidas, lo cual no está nada mal teniendo en cuenta que veintidós episodios por cuatro historias hacen un total de ochenta y ocho piezas de comedia.

Los guiones de la serie creada por Justin Adler tienen mucha culpa de ello, pero también el muy buen trabajo realizado por los actores que forman el reparto de la serie. Admito mi admiración hacia dos en particular, Thomas Sadoski desde que en “The Newsroom” acabara de ganarme, y Betsy Brandt que ya en “Breaking Bad” demostraba de vez en cuando su vis cómica; pero Colin Hanks ha acabado de ganarme, Dianne Wiest y James Brolin siempre han sido muy solventes en su carrera, y qué descubrimientos los de Angelique Cabral, Dan Bakkedahl, Zoe Lister-Jones y la adorable niña Giselle Eisenberg, la robaescenas de turno, cuyo personaje muchas veces acaba siendo el más maduro a pesar de su corta edad.

“Life in Pieces” es una serie familiar fresca y divertida que nos ha dado unos personajes entrañables y situaciones de todo tipo. Toco madera porque espero que CBS anuncie pronto su renovación, ya que se lo merece por todo el buen trabajo realizado por los responsables de la misma. Quiero más historias de los Short y los Hughes así que larga vida a esta comedia.

Making a Murderer, una hipnotizadora serie documental para ver del tirón (o casi)

Promo de Making a Murderer

Internet se llenó de comentarios y de reviews tras el estreno de “Making a Murderer” en Netflix el pasado diciembre. Me la recomendaron y decidí dejarla para vacaciones de Semana Santa. Quien me dijo que la viera la consumió en nada, y bien que la entiendo después de haberla acabado en dos tarde-noches.

Laura Ricciardi y Moira Demos leyeron en 2005 un artículo sobre Steve Avery, un tipo de Winsonsin al que, tras dieciocho años en prisión, el ADN había exonerado del brutal ataque a una mujer en Manitowoc, donde vivía, dos años antes y al que de nuevo habían culpado de un crímen. Se interesaron por él y lo que empezó como un proyecto para su tesis de la Universidad de Columbia, ha acabado por convertirse en una hipnotizadora serie documental por la que Netflix apostó. Gracias Netflix.

No se lo pensaron dos veces y decidieron coger el equipo que necesitaban e irse a Winsconsin, al condado de Manitowoc para seguir el caso, donde se instalaron para seguir todos los hechos. Les llevó, nada más y nada menos que diez años y durante el mismo número de episodios nos desgranan la historia de Steven Avery pretendiendo que el espectador vea esos fallos existentes en el sistema judicial estadounidense. Y lo hacen con una edición formidable y llevándonos por la narración, sin voz en off ninguna, a base de giros y cliffhangers.

Making a Murderer de Netflix

Creo que las responsables de “Making a Murderer” se posicionan bastante sobre lo que a la historia de Steve Avery se refiere, por eso también han sido criticadas, pero me parece que son bastante sutíles a la hora de hacer que el espectador saque sus propias conclusiones. Cierto es que diez horas no dan para que podamos ver todas las pruebas y que debieron omitir, en base a lo que he leído también, alguna cosa importante, pero sobre lo que como espectadores sabemos, sobre todo como espectadores que no teníamos ni idea del caso (porque los que tenían, también poseían una idea antes de la serie) y que por primera vez nos acercamos a él de forma totalmente objetiva, podemos creer la versión de la acusación o de la defensa.

“Making a Murderer” nos presenta a Avery, a su familia y a alguna otra persona relacionada con él. Vemos a sus abogados y a sus acusadores, así como a la familia de la víctima, a policías, jueces y periodistas. Escuchamos conversaciones telefónicas reales a las que Ricciardi y Demos tuvieron acceso porque aparentemente el estado de Wisconsin es muy amigable con la prensa a la hora de dar material y lo fueron con ellas también, y también vemos tanto interrogatorios grabados como imágenes de juicios y vistas orales de diverso tipo en las que Steve Avery, así como su sobrino Brendan Dassey participaron, ya que este juega un papel muy importante en la historia.

Steven Avery y sus padres en Making a Murderer

He denominado hipnotizadora a “Making a Murderer” porque una vez que te pones con ella, es lo que me ha pasado y me consta que a muchas otras personas también, es una serie documental para consumir del tirón, o casi. También es una serie para poner el grito en el cielo más de una vez tanto por parte de lo que nos muestra la defensa como por parte de lo que dice la acusación. Y, lo peor es que engancha tanto que hay que aguantarse las ganas de abrir Google y ponerse a investigar sobre el caso antes de terminarla.

Las creadoras de “Making a Murderer” han hecho un gran trabajo y creo que el esfuerzo que pusieron durante diez años de su vida por el que Netflix se interesó haciendo que el resto del mundo pudiéramos acceder a la historia, se ha visto recompensado. Posicionamientos u omisiones aparte, “Making a Murderer” es más que recomendable y, como digo, para consumir en maratón porque es casi imposible de dejar. Y pensar, da que pensar en muchas cosas, y eso siempre es bueno.

A Mi Manera, un entretenido programa musical con parte de reality

Promo de A Mi Manera
Hace un par de semanas terminó la emisión de la primera temporada de “A Mi Manera”, programa producido por Magnolia TV para La Sexta en el que siete reconocidos cantantes del panorama musical español vivieron juntos durante unos cuantos días versionando las canciones de sus compañeros.

El programa está basado en “The Best Singers”, show emitido en diversos países europeos y en él, cada semana hay un protagonista y sus compañeros, sin que él o ella sepa cuáles, tienen que cantar una versión de una canción suya o del grupo en el que estuviera anteriormente, caso de varios de los artistas de la entrega.

En los siete programas de los que constó, uno para cada uno de los participantes,  Marta Sánchez, Mikel Erentxun, Sole Giménez, David DeMaría, Antonio Carmona, Nacho García Vega y Manolo Tena compartieron confidencias, anécdotas e historias varias tanto profesionales como personales. No es “A Mi Manera” un reality de esos que buscan que se vea la convivencia, no, de hecho todo fue muy amable y se notaba el buen rollo, sino de que en un ambiente distendido los protagonistas hablaran (bastante guión en lo que a preguntas se refiere creo que se notaba), pero sobre todo que se atrevieran a coger una canción de otra persona y a hacerla suya.

Ciertamente me gustó lo que vi, sin ser fan de ninguno de los participantes en particular, creo que el grupo elegido estuvo muy bien y que el programa es puro entretenimiento. Lo mejor, sin duda, el tema versiones, claro que gustando la música y conociendo diversos de los temas cantados, ¿cómo no disfrutar con las increíbles versiones, en su mayoría, realizadas?

Por eso espero que hagan más, con artistas que aporten conversaciones y chascarrillos interesantes y que se complementen bien como los que hicieron la primera temporada.