Unbreakable Kimmy Schmidt, una comedia divertida y muy friki

Promo de la primera temporada de Unbreakable Kimmy Schmidt
Tras pasar quince años encerrada junto a otras tres mujeres en un búnker por culpa de Richard Wayne Gary Wayne (Jon Hamm), líder de una secta que proclamaba que el apocalípsis había llegado; Kimmy Schmidt (Ellie Kemper) decide a sus casi treinta años iniciar una vida en Nueva York, lo que para sus compañeras de encierro es una jungla pero donde ella quiere disfrutar de la libertad.

Logra convertirse en compañera de piso de Titus Andromedon (Tituss Burgess), un cantante gay que quiere hacer carrera en Broadway pero cuyas aspiraciones siempre acaban por los suelos, gracias a la indemnización que le dan y a la buena voluntad de la casera Lillian (Carol Kane) quien buena estima tiene a Titus y que en seguida se la coge a Kimmy.

Para vivir en la Gran Manzana se necesita trabajo y Kimmy lo encuentra de casualidad en casa de Jacqueline Voorhees (Jane Krakowski), la mujer de un rico empresario que nunca está en casa. Allí Kimmy se convertirá en una especie de asistente/niñera del hijo y de la hijastra de Jacqueline, pero también en su confidente.

Tituss Burgess y Ellie Kemper en laprimera temporada de Unbreakable Kimmy Schmidt

El confidente de Kimmy, por el contrario, es Titus la única persona que conoce que es una de las mujeres topo, como la prensa les llamó, de Indiana. Así, a lo largo de trece episodios, Kimmy tendrá que lidiar con su trabajo y con Jacqueline, así como con Xan (Dylan Gelula), la hijastra de esta empeñada en descubrir que no es quien dice ser; volverá al instituto, se enamorará, se desenamorará y se empeñará en ayudar a otros.

Creada por la gran) Tina Fey y Robert Carlock, y rescatada por Netflix (gracias una vez más) después de que la NBC pensara que no encajaba con ella,“Unbreakable Kimmy Schmidt” es una serie muy divertida y muy friki también, lo que la hace no ser apta para todos los sentidos del humor existentes.

Si Owen Wilson en el filme de Woody Allen “Midnight in Paris” hizo de Allen totalmente, Kimmy Schmidt recuerda en gestos a la Liz Lemon de Tina Fey 230 Rock”. Sí, “Unbreakable Kimmy Schmidt” tiene un humor muy Tina Fey y si disfrutasteis con “30 Rock” seguro que esta serie no os defraudará.

Son trece episodios en los que hay casi de todo, aunque se echa en falta que Jane Krakowski se anime a cantar un poco, claro que esa parte está reservada a Tituss Burgess; con un reparto que cumple con creces su cometido donde brilla Ellie Kemper como esa inquebrantable chica a la que nada parece poder parar como dice la canción de cabecera, una sintonía tan puñetera que es difícil quitar de la cabeza.

“Unbreakable Kimmy Schmidt” tendrá segunda temporada el año que viene, ya que Netflix se lanzó a darle dos temporadas de una tacada y me alegro mucho porque se lo merece. Así que gracias a Tina Fey y Robert Carlock y a Netflix de nuevo por darnos a Kimmy y cía.

Downton Abbey cerrará sus puertas tras la sexta temporada

Había rumores y finalmente se han confirmado. La sexta temporada de “Downton Abbey” será la última y el castillo de los Crawley cerrará oficialmente sus puertas, como no podía ser de otra forma, el 25 de diciembre de este año 2015 con el especial de Navidad que desde la segunda temporada llevan ofreciendo.

Los rumores se confirmaron unos días antes de que el creador y guionista de la serie, Julian Fellowes y el productor ejecutivo Gareth Neame, así como la cadena ITV, se pronunciaran al respecto. El propio Gareth Neame ya ha afirmado que prometen una última entrega llena del “drama habitual y de la intriga pero con el entusiasmo añadido de descubrir cómo y dónde terminas todos”.

No me he podido resistir a compartir la foto publicada en el muro de Facebook de “Downton Abbey” en el que se da las gracias a la serie, pero yo me guardo mis agradecimientos personales para fin de año cuando haya concluido.

Lo que sí quiero expresar es mi alegría porque, aunque por una parte se hará extraño que el otoño no empiece con la llegada de “Downton Abbey” (como un usuario puso en Twitter – siento no recordar el nombre-, y creo que ya parafraseé, “la primavera llega con la primera taza de té de ‘Downton Abbey'”), creo que seis temporadas son más que suficientes y que es mejor terminar cuando se está en lo alto que cuando se pierde calidad.

Tal vez la serie haya pecado a veces de repetir historias aunque, yo le perdono todo incluso los momentos WTF (What the Fuck) que haberlos los ha habido, aunque sí que no me ha gustado por dónde han acabado yendo algunos personajes como el señor Bates (Brendan Coyle), bueno al principio, prescindible al final. Por encima de los errores y redundancias, “Downton Abbey” nos ha dado muy buenos personajes y nos ha permitido descubrir a un grupo de actores y actrices realmente fenomenal, porque Maggie Smith, grande, se lleva siempre mucho mérito pero me parece injusto no alabar el trabajo de prácticamente el resto e incluso de muchos de los intérpretes episódicos o que han salido en un puñado de capítulos.

En otoño empezará la recta final y ya tengo algunos deseos como que la señora Hughes (Phylis Logan) y el señor Carson (Jim Carson) tengan u bodorrio por todo lo alto, que Anna (Joanne Froggatt) y Bates puedan ser felices y tener un bebé, que Mary (Michelle Dockery) aprenda a apreciar a su hermana Edith (Laura Carmichael) y que esta pueda acabar feliz.

Mozart in the Jungle, una muy disfrutable serie

Poster de la primera temporada de Mozart in the Jungle

El mercado seriéfilo se está diversificando. Netflix se lanzó la primera a realizar series y a salvar a otras para darles unos cuantos episodios más (gracias por ello, Netflix) y después llegaron otras plataformas a hacer los propio como el gigante Amazon, que lo está haciendo francamente bien.

De Amazon Studios es precisamente la serie de la que voy a hablar hoy, la más que disfrutable “Mozart in the Jungle”. Basada en las memorias “Mozart in the Jungle: Sex, Drugs, and Classical Music” del oboísta Blair Tindall, la serie se sitúa en Nueva York donde la Orquesta Sinfónica de la ciudad, con Gloria Widsor (Bernadette Peters) contrata a un nuevo director de orquesta, el maestro Rodrigo De Souza (Gael García Bernal), para sustituir a quien lleva muchos años al frente de la misma, Thomas Pembridge (Malcom McDowell). Savia nueva para intentar reflotar a la sinfónica.

Fotograma del piloto de Mozart in the Jungle

En esa misma ciudad vive la joven Hailey Rutledge (Lola Kirke) que toca el oboe y da clases del mismo para sobrevivir, además de participar en alguna orquesta de musical de pequeña escala. Su sueño es entrar en la sinfónica pero cuando le surge la oportunidad, falla notablemente. Pero el maestro Rodrigo le da la oportunidad de aprender junto a él siendo su asistente.

“Mozart in the Jungle” nos muestra los esfuerzos de Hailey por vivir de lo que le gusta así como el trabajo que le encomienda el maestro, que normalmente poco tiene que ver con la música. También vemos los entresijos de la orquesta donde las relaciones se vuelven en ocasiones más que estrechas y donde corren las pastillas para poder aguantar las jornadas y los dolores.

Hay personajes para todos los gustos divididos entre los principales y los secundarios que aportan mucho como Lizzie (Hannah Dunne) la amiga y compañera de piso de Hailey, Cynthia (Saffron Burrows) la llamada mejor violonchelista de la ciudad y la primera amiga de Hailey en la orquesta, Betty (Debra Monk) a quien Hailey no cae nada bien o los citados Gloria y Thomas. Y lo cierto es que el reparto es francamente bueno.

Lola Kirke en la primera temporada de Mozart in the Jungle

Original es “Mozart in the Jungle”, serie a la que música no falta, y no solo clásica, muy disfrutable como ya he dicho, cuyos diez episodios (algunos mejores que otros) se ven sin apenas darse uno cuenta. Habrá segunda temporada y lo que me alegro.

Por último, dar las gracias de nuevo a quien me la recomendó que vuelve a saber más que de sobra quién es.

Broadchurch se ha marcado una muy buena segunda temporada

Promo de la segunda temporada de Broadchurch

Hace una semana finalizó en el Reino Unido la segunda temporada de “Broadchurch”, serie cuya primera temporada me gustó a pesar de no inventar nada nuevo ya que los detectives protagonistas debían resolver un asesinato llevando a cabo todas las tareas pertinentes para ello, llegando a una conclusión que a mí me sorprendió.

La segunda temporada ha roto con la forma narrativa de la primera. Con el “¿quién mató a Danny Latimer?” resuelto, los responsables de “Broadchurch” no han querido dejar la historia de lado, metiéndonos de lleno en el juicio al asesino del pequeño y revolviendo de nuevo las vidas de Beth (Jodie Whittaker), Mark (Andrew Buchan) y Chloe (Charlotte Beaumont) Latimer; de la detective Ellie Miller (Olivia Colman) y de su hijo Tom (Adam Wilson) y del resto de habitantes del pueblo costero.

Jodie whittaker, Andrew Buchan y Charlotte Ramling en la segunda temporada de Broadchurch

Ahí es cuando entran en acción las abogadas de la defensa, Sharon Bishop (Marianne Jean-Baptiste), y de la acusación, Jocelyn Knight (Charlotte Rampling), dos viejas conocidas que pasaron de compañeras a rivales por un caso personal de la primera. La alumna y la maestra frente a frente para salvar el pellejo del asesino confeso o para hacer que pase el resto de su vida entre rejas. Sí, “Broadchurch” ha tenido la fantástica idea de devolvernos a los personajes que ya conocíamos, añadiendo alguno más con mucho que aportar para llevarnos a lo que el resto de series de este tipo omiten, el juicio.

Si no habéis visto aún la temporada, a estas alturas de mi entrada os podéis estar preguntando si no hay una investigación nueva. La respuesta es afirmativa, claro, y en eso los responsables de la serie también han acertado porque el caso ha sido aquel que seguía persiguiendo al detective Alec Hardy (David Tennant) y por el que en la prensa le pusieron a caldo.

Marianne Jean-Baptiste en la segunda temporada de Broadchurch

Hardy, dispuesto a solucionarlo antes de que acabe con su maltrecho corazón, mantiene escondida a Claire (Eve Myles), mujer del que él cree máximo responsable de la muerte de Pippa Gillespie (Hollie Burgess) y de la desaparición de la prima de esta Lisa Newbery (Eliza Bennett). Pide ayuda a Ellie porque su exmujer, policía, no puede reabrir el caso sin pistas nuevas. Claro que en escena aparece Lee Ashworth (James D’Arcy), quien Alec cree culpable y le dice que debería investigar al padre de Pippa y a quien merodeaba por la casa de los Gillespie.

Ellie y Alec acaban pensando que Claire, quien no puede estar en el fondo muy lejos de su marido aunque tengan una relación bastante tóxica, es sospechosa y al final acaban atando todos los cabos para resolver el crímen, mientras no se pierden ni una sesión en el juzgado.

Eve Myles y James D'arcy en la segunda temporada de Broadchurch

Lo que sucede allí vuelve a poner a prueba al matrimonio Latimer así como a otros habitantes del lugar, y a los policías protagonistas en tela de juicio por varias cosas realizadas durante la investigación del caso.

La primera temporada de “Broadchurch” estuvo bien, la segunda me ha parecido mucho mejor incluso. Los ocho episodios que la han compuesto han sido realmente buenos y, particularmente, se me han pasado volando dejándome con ganas de más al finalizar cada uno. La fotografía ha seguido siendo uno de los platos fuertes de la serie junto con sus guiones, pero lo mejor sin duda, con alguna excepción, el trabajo de su reparto. Olivia Colman ha vuelto a tener grandes momentos, David Tennant ha seguido en su línea aunque su personaje ha tenido algunos matices más, tanto Charlotte Rampling como Marianne Jean-Baptiste han estado inmensas y reivindico, porque hay que hacerlo, el gran trabajo de Jodie Whittaker y también de Eve Myles. Ha sido, asimismo, un gusto poder ver a James D’Arcy (los motivos entre líneas).

Olivia Colman y David Tennant en la temporada 2 de Broadchurch

La cadena ITV ha anunciado que habrá tercera temporada de “Broadchurch”, yo ya la espero con ganas.

En Tierra Hostil, periodismo de calidad y de denuncia

Careta de En Tierra Hostil

Hasta dentro de unas semanas no volverá a Antena 3 el programa “En Tierra Hostil” así que tras cinco emisiones ya es hora de hacer balance del mismo. Los periodistas Jalis de la Serna y Alejandra Andrade son expertos ya en realizar este tipo de programas tras su paso por “Callejeros” o “Encarcelados”. Esta vez se han ido con el resto del equipo a países en los que suceden cosas impactantes como República Democrática del Congo, México, Colombia, Corea del Norte o incluso se han quedado en España para que veamos la realidad de la Barriada del Príncipe en Ceuta.

Se han jugado mucho el tipo metiéndose en la boca del lobo, mezclándose con personas peligrosas o haciendo preguntas incómodas y todo para hacernos ver desde el funcionamiento de las minas de coltán donde mucha gente parece que muere sacando el preciado mineral para que tengamos teléfonos móviles, por ejemplo; en una barriada española que más parece de cualquier país musulmán donde impera una ley que no es la misma que en el resto de la ciudad; en un país donde los carteles de la droga siguen y seguirán sembrando el pánico entre una ciudadanía que a veces es consciente de que algo hay que hacer; entre traficantes y drogadictos en un peligroso barrio colombiano o en un país que solo se puede visitar con un guía porque nadie puede campar a sus anchas no vaya a hacer preguntas no deseadas o a ver cosas que no le corresponde.

“En Tierra Hostil” es un muy buen programa periodístico que nos muestra lugares como tal vez no los habíamos visto y que hace pensar en este mundo en el que vivimos, no solo en lo mal repartido que está sino en que parece que si nadie habla de determinadas cosas, no interesan.

Espero que el retiro del programa sea corto porque lo estoy disfrutando mucho y si se animan a hacer una segunda temporada bienvenida será. Desde aquí mi más sincera enhorabuena a todo el equipo de “En Tierra Hostil” y a Antena 3 por haber decidido emitirlo apostando por el periodismo de calidad.

En la web del programa se pueden ver todos los episodios emitidos.

Buen final para Red Band Society, una serie con muy buenas intenciones

Imagen promocional de Red Band Society

Hace unas semanas FOX decidió retirar de la parrilla estadounidense una de sus series nuevas, “Red Band Society” así que todos supimos que era el fin. Eso sí, prometieron que iban a terminar de emitir los tres episodios que faltaban y así lo han hecho.

Ya dije en su día, allá por el mes de octubre, que la serie basada en “Polseres Vermelles” me estaba gustando y ha sido una pena que la audiencia en su país de origen no haya funcionado porque desde luego que no me ha parecido mala en ningún aspecto. Sí tenía cosas mejorables pero en su conjunto “Red Band Society” era una buena serie.

La serie producida por Steven Spielberg tenía bastantes cosas que decir, sobre todo en lo que a sus protagonistas se refería por ser adolescentes enfermos con sus miedos, sus sueños y sus esperanzas de cara al futuro, ya no solo con respecto a sus enfermedades, sino también a las relaciones con sus progenitores, los “parental issues” estaban en modo on como no podía ser de otra manera, sus amistades o en lo que tenía que ver con el amor.

Jordi (Nolan Sotillo) parecía que iba a tener mucho más protagonismo del que tuvo pero claro, Leo (Charlie Rowe) era el líder y un personaje mucho más interesante tal vez porque el actor lo hacía más creíble. Ahora, de todos los adolescentes enfermos he de decir que el personaje que más sobresalió fue el de Kara (Zoe Levin) que estaba claro que a pesar de ir de tía dura sin sentimientos por la vida, los tenía y que su estancia en el inverosímil hospital, porque lo era, la iba a cambiar.

Y entre los adultos tengo que volver a referirme a Octavia Spencer en el papel de Dena Jackson porque el suyo ha sido el papel más rico en lo que a los personajes adultos se refiere.

“Red Band Society”, como ya dije, daba buen rollo no jugando demasiado con el efecto lacrimógeno de las historias, hasta los tres últimos episodios en el que el drama estuvo a flor de piel por muchas cosas. Pero, sabiendo que era el final, creo que cerraron muy bien la historia primero llevándonos por la historia de la anorexia de Emma (Ciara Bravo) y el por qué de la misma, dejando un rayo de luz para que sus padres recapacitaran sobre todo también; después por todo lo sucedido con Kara y Hunter (Daren Kagasoff), que de adolescente poco tiene este; también por explicar mejor la enfermedad de Dash (Astro) aunque no es nada normal que alguien con fibrosis quística se pasee a sus anchas así y haga todo lo que este hacía; y por lo que pasa con Leo y Jordi.

Pero, se lucieron con Charlie (Griffin Gluck), ese pobre crío postrado en una cama con coma que cuando por fin abre los ojos no puede hablar ni mover excepto los ojos y las manos. Fue genial, todo sea dicho, que lo que sus compañeros seguro más querían de él, pasara al final.

Sí, me ha gustado “Red Band Society” y, como digo, es una pena que la hayan cancelado pero bueno, así es la vida seriéfila y estas cosas siempre pasan.

Moone Boy: Un crío, su familia y su amigo imaginario

Reparto de Moone Boy

Martin Moone (David Rawle) es un crío de doce años que vive en Boyle, Irlanda, con su familia. Su padre Liam (Peter McDonald) hace letreros en el garaje da casa y su madre Debra (Deirdre O’Kane) es asesora en un grupo de vigilancia de la obesidad. Luego están sus tres hermanas, la mayor Fidelma (Clare Monnelly) es la más responsable hasta que se enamora del líder del grupo de música de la iglesia Dessie (Ronan Raftery), Trisha (Aoife Duffin) más pendiente de sus auriculares y su música que de cualquier otra cosa y Sinéad (Sarah White) la pequeña con problemas de sobrepeso.

Pero la familia de Martin la forma alguien más a quien solamente puede él ver, Séan Murphy (Chris O’Dowd) su amigo imaginario que le acompaña en todo y que le da consejos, ideas y confianza. Martin no es el único que tiene un amigo imaginario, su amigo de carne y hueso Padraic O’Dwyer (Ian O’Reilly) también lo tiene, más de uno en su caso.
No es “Moone Boy” una serie centrada en las peripecias de Martin y su amigo imaginario Séan, sino que hay momentos para todos, al fin y al cabo es una serie familiar cómica en la que prácticamente todos los que la protagonizan tienen sus buenos momentos, aunque se echa en falta que los personajes de Trisha y Sinéad no tengan algo más de peso, en ocasiones.
David Rawle y Chris O'Dowd en Moone Boy
Algo que le da a la serie gran parte de su encanto, además, es que está ambientada a finales de los años 80. Concretamente la primera entrega se desarrolla en 1989 mientras que la segunda temporada nos lleva a 1990. Y, de vez en cuando la historia intercala alguna animación muy chula que suele venir precedida de un dibujo realizado por Martin, por lo que siempre está más que justificada. Y la música de los ochenta apela a la memoria de los nostálgicos así como ver una Master System anunciada por televisión o a David Hasselhoff con una camisa horrenda cantando en el muro de Berlín tras su caída, la del muro que la de David no llegó hasta años después.
También “Moone Boy” nos acerca a un típico pueblo irlandés, ya que la serie se rueda en Boyle realmente, y a las costumbres de sus habitantes ya sea al ir a misa, en el colegio o en determinadas celebraciones.
Dibujo de Moone Boy
Creada por Chris O’Dowd, al que muchos recordareis como Roy en la divertida “The IT Crowd”, basándose en experiencias propias, “Moone Boy” llegó a las pantallas británicas de la mano del canal Sky en el año 2012. La cadena la renovó para seis episodios más y el año pasado se emitieron. Hasta la fecha hay doce geniales episodios, algunos grandiosos todo sea dicho, y el mes que viene llegará la tercera temporada con seis más.
“Moone Boy” es una comedia realmente divertida y muy recomendable. Así que no me queda más que agradecer una vez más a quien me la descubrió su recomendación.