Spoilers, malditos spoilers

Spoiler alert

 Hoy quienes hemos amanecido tempraneros, no tanto en realidad, al entrar en Twitter, Facebook o incluso en blogs habremos maldecido (tal vez no) cuan el gato de “Pixie y Dixie” (Pixie, Dixie and Mr. Jinx) pero no habremos dicho “mardito roedore” como la versión doblada de los dibujos en los que en España el gato tenía acento andaluz, sino que habremos exclamado “¡malditos spoilers!” en el caso de ser seguidores de “Anatomía de Grey” (Grey’s Anatomy).

Twitter echa humo porque algo ha pasado en la serie de Shonda Rhimes, algo que ayer predije y que llevaba una semana segura de ello y al parecer, sin haber visto aún el episodio 11×20 de la serie, ha sucedido. No diré qué, si no os habéis tragado el spoiler ahora, afortunados vosotros pero huir como de la peste de Twitter, si sois usuarios, y de cualquier página con información televisiva.

Hay varias cosas que se pueden decir sobre este tipo de spoilers, aunque la más evidente es que son un gran fastidio (por no decir otra cosa) se esperen o no. En este caso concreto el principal culpable ha sido la cadena porque llevaban toda una semana alimentando su página de Facebook con frases lapidarias que, llevando la serie al día, dejaban muy poco a la imaginación. A ellos son a quienes hay que culpar principalmente, y no solamente porque las series estadounidenses se exporten y lleguen a muchísimos países en los que las emisiones no se llevan con cercanía, sino por deferencia incluso a los espectadores de Estados Unidos y Canadá, donde se emiten el mismo día, que pongan sus grabadores a punto porque no puedan o quieran ver el episodio en el mismo momento de su emisión.

En este caso, también se puede culpar a las páginas de comunicación sobre televisión por lanzar rumores antes de la emisión del episodio de turno, y a esas mismas páginas por no cortarse a la hora de escribir sus titulares. Claro que si pones “a nosequién le pasa tal o cuál”, sean desde unos cuernos hasta un accidente pasando por que le metan a la cárcel o conozca al amor de su vida, claramente con o si aviso de spoiler, seguro que acabas teniendo más tráfico en la web.

Y Twitter estaba que ardía, claro, porque blogs, páginas web españolas y hasta periódicos, ya habían destripado lo que había sucedido con titulares incluso tan  directos como los de las webs norteamericanas o dejando las informaciones más que claras.

Al final lo que se consigue es que sabiendo el espectador lo que pasa de antemano, la experiencia de ver un episodio no sea la misma que si se ve a ciegas. En el fondo, hay que hacer autocrítica también porque si somos fans de una serie en Facebook y le hemos dado a Me Gusta en su página o leemos las noticias televisivas o las miramos por encima en la IMDB, siempre corremos el riesgo de enterarnos. Por eso, cada año con los Oscar evito Internet antes de poder ver la ceremonia.

Turn: Espías en la Guerra de Independencia estadounidense

Reparto de Turn

Seatuket, Long Island, 1776. Abraham Woodhull (Jamie Bell) vive en una granja con su mujer Mary (Meegan Warner) y su hijo, y se dedica a cultivar coles. Su padre es el juez Richard Woodhull (Kevin McNally) quien sirve como una especie de mediador con los casacas rojas, los soldados del Rey de Inglaterra, Jorge III, que tratan de poner fin a la rebelión de las trece colonias que poseen en el otrora Nuevo Mundo.

Abe, es un joven que solamente quiere hacer lo correcto y por eso rompió su compromiso con Anna (Heather Lind). Salvado por su padre para que no corra el mismo destino que Selah (Robert Beitzel), el marido de ella, acaba siendo reclutado por sus amigos de la infancia Ben Talmadge (Seth Numrich) y Caleb Brewster (Danel Henshall) para que recabe información para el rebelde, liderado por el general George Washington (Ian Kahn). Anna acabará metida en el ajo también y pondrán sus vidas en peligro mientras tienen que pasar desapercibidos en su propio pueblo.

Estrenada en maratón en España el pasado fin de semana por AMC ya que su cadena madre, la estadounidense, estrenó la segunda entrega (que en España se podrá ver a partir de este mismo jueves 23 de abril), “Turn” se basa en el libro “Washington’s Spies” (Los Espías de Washington) de Alexander Rose y su historia narra acontecimientos reales a través de personajes que realmente existieron.

Realmente está muy bien hecha, a pesar de que se noten determinados cromas, los guiones de los episodios están muy bien. Aunque hay cosas previsibles en ellos, otras no lo son tanto, como esa tensión sexual entre Abraham y Anna, la narración de los acontecimientos está lograda y no les falta ironía y sarcasmo. Pero sin un solvente reparto como el que tiene “Turn” las palabras se las llevaría el viento, y lo cierto es que los actores cumplen.

Los que hacen de malos tienen unos papeles tan interesantes que solo se les puede desear que si les ocurre algo malo no sea la muerte para que así sigan haciendo de las suyas. Entre estos destacan el teniente John Simcoe (Samuel Roukin) al que desde el primer momento se le tiene tirria, el Mayor Hewlett (Burn Gorman), el Mayor John Andre (JJ Feild) o quien va por libre, el líder de los Rangers Robert Rogers (Angus Macfadyen).

Vista del tirón, un episodio un día y nueve seguidos al siguiente, me ha gustado mucho “Turn” así que a la segunda temporada estoy más que apuntada. Recomendable. Por cierto, atención a la cabecera.

Bajón en las historias de la tercera temporada de Moone Boy

Promo de la tercera temporada de Moone Boy

Hace exactamente dos meses, qué casualidad, dediqué un post a la buena comedia “Moone Boy”. Esperaba con ganas su tercera temporada tras disfrutar las dos primeras entregas seguidas y ya está vista. Seis episodios han compuesto la temporada, seis entregas en las que Martin Moone (David Rawle) y su amigo imaginario Sean Murphy (Chirs O’Dowd) han sido el epicentro de la serie que arrancó con dos episodios en los que me pareció que hubo un bajón en las historias.

Puede que dejaran el listón muy alto en las dos temporadas anteriores o que al verme todos los episodios tan seguidos, haya notado más dicho bajón. Esos dos primeros episodios no me hicieron mucha gracia, al igual que otro por en medio y claro, en una serie con temporadas tan cortas, se nota más cuando algo no gusta del todo.

Pero los otros tres episodios, en concreto el tercero, el quinto y el sexto, sí que me han resultado buenos y muy entretenidos. Pero es que “Moone Boy” es mejor serie a mi parecer cuando toda la familia Moone está involucrada de alguna manera. Cierto es que me gustaría que le sacaran más partido a las hermanas del protagonista. Fidelma (Clare Monnelly) lo ha tenido y lo ha seguido teniendo, a Trisha (Aoife Duffin) se lo han dado al final pero a Sinead (Sarah White) la tienen como esa chica que pasa por ahí. Pero los padres de Martin, Liam (Peter McDonald) y Debra (Deirdre O’Kane) han estado ahí dándolo todo.

Fotograma de la tercera temporada de Moone Boy

Algunas de las historias han sido flojas, sí, pero los robaescenas Padraic (Ian O’Reilly) y Dessie (Ronan Raftery) han estado al pie del cañón, aunque admito que el primero se ha vuelto una caricatura de si mismo.

De seis episodios, como digo, he disfrutado más tres. El final de temporada de “Moone Boy” ha sido a lo grande, con dos muy buenos episodios encadenados en los que Martin ha estado más en un segundo plano y con un invitado de lujo en el último capítulo, Paul Rudd, haciendo un personaje, amigo imaginario como Sean, que ya podría tener serie propia.

Sigue siendo recomendable “Moone Boy”, todo el buen trabajo de dos temporadas y media de calidad no se pueden desechar por tres episodios flojos. Ojalá haya cuarta temporada que yo me apunto sin dudarlo.

Hitler: El reinado del Mal, una miniserie sobre el ascenso del dictador

Poster de Hitler: El Reinado del Mal

Uno de los episodios más tristes de la historia del mundo pero apasionante a la par que indignante fue el la aparición del nazismo en Alemania y su propagación por los aires de grandeza de un tipo llamado Adolf Hitler.

El director canadiense Christian Duguay se encargó en el año 2003 de dirigir “Hitler: El Reinado del Mal” (Hitler: The Rise of Evil), miniserie de dos episodios escrita por John Pielmeier y G. Ross Parker que arranca cuando Hitler era un niño y vivía en una granja con su madre, su padrastro, quien no dudaba en arrearle con el cinturón, y su hermanastra. Por esa etapa pasa rápido, al igual que por sus estudios y deseos de convertirse en artista pero rechazaron sus cuadros, y tras pisar Baviera no duda en alistarse para luchar en la Primera Guerra Mundial y en esa etapa ya da muestras de su carácter.

Después, para completar las casi tres horas de metraje, la miniserie avanza por sus primeros pasos en la política y su capacidad de oratoria y convencimiento, por los aliados y detractores que se gana y por los trapicheos que realiza para lograr no solo ser canciller de Alemania, sino presidente. Las muestras de su carácter y de su ideología son continuas, así como su gusto por las mujeres jóvenes, especialmente.

“Hitler: El Reinado del Mal” no muestra más allá de la fecha en la que se convirtió en presidente, con la excepción de explicar el destino de algunos de los personajes que aparecen y de dar cuenta de los horrores que se dieron en los campos de exterminio y de los estragos de la Segunda Guerra Mundial, brevemente.

Buen trabajo del reparto en general, sobresaliendo Robert Carlyle, encargado de dar vida al dictador, un reparto en el que se incluyen nombres como los de Julianna Margulies, Matthew Modine, Liev Schreiber, Peter Stormare, Peter O’Toole, Stockard Channing, Jena Malone, Patricia Netzer o Stockard Channing. Pero también destaca la realización de la miniserie con unos planos y un montaje muy bien pensados.

Sí que puede hacerse un poco larga porque el ritmo, en mi opinión, decae sobre la mitad del metraje, pero “Hitler: El Reinado del Mal” merece la pena verse. Fue nominada a siete premios Emmy de los cuales obtuvo dos.

Y, hay que felicitar a La 2 por su apuesta por este tipo de series que, aunque esta sea una coproducción entre Canadá y Estados Unidos, la incluyó el pasado viernes en su espacio Euroseries.

Unbreakable Kimmy Schmidt, una comedia divertida y muy friki

Promo de la primera temporada de Unbreakable Kimmy Schmidt
Tras pasar quince años encerrada junto a otras tres mujeres en un búnker por culpa de Richard Wayne Gary Wayne (Jon Hamm), líder de una secta que proclamaba que el apocalípsis había llegado; Kimmy Schmidt (Ellie Kemper) decide a sus casi treinta años iniciar una vida en Nueva York, lo que para sus compañeras de encierro es una jungla pero donde ella quiere disfrutar de la libertad.

Logra convertirse en compañera de piso de Titus Andromedon (Tituss Burgess), un cantante gay que quiere hacer carrera en Broadway pero cuyas aspiraciones siempre acaban por los suelos, gracias a la indemnización que le dan y a la buena voluntad de la casera Lillian (Carol Kane) quien buena estima tiene a Titus y que en seguida se la coge a Kimmy.

Para vivir en la Gran Manzana se necesita trabajo y Kimmy lo encuentra de casualidad en casa de Jacqueline Voorhees (Jane Krakowski), la mujer de un rico empresario que nunca está en casa. Allí Kimmy se convertirá en una especie de asistente/niñera del hijo y de la hijastra de Jacqueline, pero también en su confidente.

Tituss Burgess y Ellie Kemper en laprimera temporada de Unbreakable Kimmy Schmidt

El confidente de Kimmy, por el contrario, es Titus la única persona que conoce que es una de las mujeres topo, como la prensa les llamó, de Indiana. Así, a lo largo de trece episodios, Kimmy tendrá que lidiar con su trabajo y con Jacqueline, así como con Xan (Dylan Gelula), la hijastra de esta empeñada en descubrir que no es quien dice ser; volverá al instituto, se enamorará, se desenamorará y se empeñará en ayudar a otros.

Creada por la gran) Tina Fey y Robert Carlock, y rescatada por Netflix (gracias una vez más) después de que la NBC pensara que no encajaba con ella,“Unbreakable Kimmy Schmidt” es una serie muy divertida y muy friki también, lo que la hace no ser apta para todos los sentidos del humor existentes.

Si Owen Wilson en el filme de Woody Allen “Midnight in Paris” hizo de Allen totalmente, Kimmy Schmidt recuerda en gestos a la Liz Lemon de Tina Fey 230 Rock”. Sí, “Unbreakable Kimmy Schmidt” tiene un humor muy Tina Fey y si disfrutasteis con “30 Rock” seguro que esta serie no os defraudará.

Son trece episodios en los que hay casi de todo, aunque se echa en falta que Jane Krakowski se anime a cantar un poco, claro que esa parte está reservada a Tituss Burgess; con un reparto que cumple con creces su cometido donde brilla Ellie Kemper como esa inquebrantable chica a la que nada parece poder parar como dice la canción de cabecera, una sintonía tan puñetera que es difícil quitar de la cabeza.

“Unbreakable Kimmy Schmidt” tendrá segunda temporada el año que viene, ya que Netflix se lanzó a darle dos temporadas de una tacada y me alegro mucho porque se lo merece. Así que gracias a Tina Fey y Robert Carlock y a Netflix de nuevo por darnos a Kimmy y cía.

Downton Abbey cerrará sus puertas tras la sexta temporada

Había rumores y finalmente se han confirmado. La sexta temporada de “Downton Abbey” será la última y el castillo de los Crawley cerrará oficialmente sus puertas, como no podía ser de otra forma, el 25 de diciembre de este año 2015 con el especial de Navidad que desde la segunda temporada llevan ofreciendo.

Los rumores se confirmaron unos días antes de que el creador y guionista de la serie, Julian Fellowes y el productor ejecutivo Gareth Neame, así como la cadena ITV, se pronunciaran al respecto. El propio Gareth Neame ya ha afirmado que prometen una última entrega llena del “drama habitual y de la intriga pero con el entusiasmo añadido de descubrir cómo y dónde terminas todos”.

No me he podido resistir a compartir la foto publicada en el muro de Facebook de “Downton Abbey” en el que se da las gracias a la serie, pero yo me guardo mis agradecimientos personales para fin de año cuando haya concluido.

Lo que sí quiero expresar es mi alegría porque, aunque por una parte se hará extraño que el otoño no empiece con la llegada de “Downton Abbey” (como un usuario puso en Twitter – siento no recordar el nombre-, y creo que ya parafraseé, “la primavera llega con la primera taza de té de ‘Downton Abbey'”), creo que seis temporadas son más que suficientes y que es mejor terminar cuando se está en lo alto que cuando se pierde calidad.

Tal vez la serie haya pecado a veces de repetir historias aunque, yo le perdono todo incluso los momentos WTF (What the Fuck) que haberlos los ha habido, aunque sí que no me ha gustado por dónde han acabado yendo algunos personajes como el señor Bates (Brendan Coyle), bueno al principio, prescindible al final. Por encima de los errores y redundancias, “Downton Abbey” nos ha dado muy buenos personajes y nos ha permitido descubrir a un grupo de actores y actrices realmente fenomenal, porque Maggie Smith, grande, se lleva siempre mucho mérito pero me parece injusto no alabar el trabajo de prácticamente el resto e incluso de muchos de los intérpretes episódicos o que han salido en un puñado de capítulos.

En otoño empezará la recta final y ya tengo algunos deseos como que la señora Hughes (Phylis Logan) y el señor Carson (Jim Carson) tengan u bodorrio por todo lo alto, que Anna (Joanne Froggatt) y Bates puedan ser felices y tener un bebé, que Mary (Michelle Dockery) aprenda a apreciar a su hermana Edith (Laura Carmichael) y que esta pueda acabar feliz.

Mozart in the Jungle, una muy disfrutable serie

Poster de la primera temporada de Mozart in the Jungle

El mercado seriéfilo se está diversificando. Netflix se lanzó la primera a realizar series y a salvar a otras para darles unos cuantos episodios más (gracias por ello, Netflix) y después llegaron otras plataformas a hacer los propio como el gigante Amazon, que lo está haciendo francamente bien.

De Amazon Studios es precisamente la serie de la que voy a hablar hoy, la más que disfrutable “Mozart in the Jungle”. Basada en las memorias “Mozart in the Jungle: Sex, Drugs, and Classical Music” del oboísta Blair Tindall, la serie se sitúa en Nueva York donde la Orquesta Sinfónica de la ciudad, con Gloria Widsor (Bernadette Peters) contrata a un nuevo director de orquesta, el maestro Rodrigo De Souza (Gael García Bernal), para sustituir a quien lleva muchos años al frente de la misma, Thomas Pembridge (Malcom McDowell). Savia nueva para intentar reflotar a la sinfónica.

Fotograma del piloto de Mozart in the Jungle

En esa misma ciudad vive la joven Hailey Rutledge (Lola Kirke) que toca el oboe y da clases del mismo para sobrevivir, además de participar en alguna orquesta de musical de pequeña escala. Su sueño es entrar en la sinfónica pero cuando le surge la oportunidad, falla notablemente. Pero el maestro Rodrigo le da la oportunidad de aprender junto a él siendo su asistente.

“Mozart in the Jungle” nos muestra los esfuerzos de Hailey por vivir de lo que le gusta así como el trabajo que le encomienda el maestro, que normalmente poco tiene que ver con la música. También vemos los entresijos de la orquesta donde las relaciones se vuelven en ocasiones más que estrechas y donde corren las pastillas para poder aguantar las jornadas y los dolores.

Hay personajes para todos los gustos divididos entre los principales y los secundarios que aportan mucho como Lizzie (Hannah Dunne) la amiga y compañera de piso de Hailey, Cynthia (Saffron Burrows) la llamada mejor violonchelista de la ciudad y la primera amiga de Hailey en la orquesta, Betty (Debra Monk) a quien Hailey no cae nada bien o los citados Gloria y Thomas. Y lo cierto es que el reparto es francamente bueno.

Lola Kirke en la primera temporada de Mozart in the Jungle

Original es “Mozart in the Jungle”, serie a la que música no falta, y no solo clásica, muy disfrutable como ya he dicho, cuyos diez episodios (algunos mejores que otros) se ven sin apenas darse uno cuenta. Habrá segunda temporada y lo que me alegro.

Por último, dar las gracias de nuevo a quien me la recomendó que vuelve a saber más que de sobra quién es.