Cuarta entrega de Madam Secretary: A tope con Rusia

Promo de la cuarta temporada de Madam Secretary

No ha sido la cuarta la mejor temporada de “Madam Secretary”, de hecho ha tenido partes muy aburridas. Lo primero a destacar es que la baja tras los primeros episodios de Bebe Neuwirth como Nadine Tolliver (la actriz decidió dejar la serie para centrarse en otros proyectos) se ha notado, aunque la resolvieron bien dándole a Jay (Sebastian Arcelus) el puesto de Jefe de Gabinete de Bess (Téa Leoni). Porque conforme ha avanzado la serie, Jay Whitman ha ido ganando enteros y la verdad es que quien le da vida lo hace muy bien.

Volvió Dmitri Petrov (Chris Petrovski) a escena y el trabajo de Henry (Tim Daly) y eso fue parte de lo peor de la temporada porque lo mejor de la serie, sigo insistiendo en ello, es cuando se centran en lo político y no en el trabajo de Henry, que afortunadamente volvió a cambiar. Como había que cubrir el hueco dejado por Nadine, ficharon a Kat Sandoval, a quien interpreta Sara Ramírez, un personaje que me ha generado bastante indiferencia. Por un tiempo el presidente Conrad Dalton (Keith Carradine) desapareció de escena pero tuvieron a bien poner al frente a la vicepresidenta, claro, Theresa Hurst (Jayne Atkinson) a quien podrían dar más protagonismo. Y han creado el archienemigo perfecto en la figura del senador Carlos Morejon (José Zúñiga).

La política, quitando algunas otras cosas con países como China o algún país árabe, ha estado muy centrada en la lucha contra Rusia, efecto de la realidad a cuenta de la más que segura ayuda en la realidad del país para que Trump ganase las elecciones. Eso sí, el tema ha sido redundante, que si los rusos estos, que si los rusos lo otro… Pero ha dejado un episodio de campeonato, el último de la temporada que es de echarse las manos a la cabeza por lo que narra.

Por supuesto, también ha habido tiempo para alguna trama familiar y a Stevie (Wallis Currie-Wood) le han quitado de encima a su prometido con el que no pegaba nada. A los hijos de los McCord se les puede sacar, de todas formas, más jugo.

“Madam Secretary” volverá la siguiente temporada y espero que sea algo mejor que esta porque cuando se centra en lo que debe, es de las buenas.

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El final de New Girl

 

Finale de New GirlFOX la dejó para midseason y anunció que sería la temporada final y así, hace dos semanas tras siete temporadas en antena y ciento cuarenta y seis episodios llenos de buenos momentos, risas, algunos bajones pero un gran grupo de amigos, se despidió “New Girl” para siempre.

La serie evolucionó mucho desde que Jessica Day (Zooey Deschanel) se instalara por primera en el loft que compartió hasta el final con Nick Miller (Jake Johnson), donde también tuvo de compañeros de hogar a Schmidt (Max Greenfield), Winston Bishop (Lamorne Morris) y  a Coach (Damon Wayans Jr.). Un loft por el que pasaron muchas personas, principalmente su mejor amiga y futura esposa de Schmidt, Cece Parekh (Hannah Simone) o también la futura esposa de Winston, Aly Nelson (Nasim Pedrad) que fue ganando más protagonismo en las últimas temporadas y que, injustamente, en la última no figuró en los títulos de crédito iniciales.

Aunque en “New Girl” siempre hubo otros escenarios, exteriores incluso, el loft fue el centro desde el piloto y lo fue al final porque prácticamente, quitando Jess y Cece, todos se conocieron allí y con los cinco protagonistas se terminó la temporada final, no podía ser de otra manera y lo hicieron por todo lo alto con guiños, auto homenajes, humor y emotividad, incluso con un flashforward que dejó entrever una inmensa cantidad de hijos y una familia más grande, porque para este grupo la palabra que mejor le viene es familia.

Ocho episodios con algunos momentos mejores que otros que, particularmente, amontoné para consumir de forma seguida lo que fue todo un acierto creo yo porque así los momentos de menor calidad quedaron casi eclipsados por los de mayor calidad, que empezaron unos tres años después de donde todo acabó en la sexta temporada. Así, Schmidt y Cece son padres de una niña y él se convierte en amo de casa para que ella siga con su empresa que ha crecido y mucho; Winston y Aly viven juntos, se casaron y ella espera su primer hijo, y Jess dejó su trabajo para viajar con Nick cuya carrera como escritor va bastante bien. Eso sí, ninguno aborda el tema del matrimonio aunque él tenga un anillo guardado y el padre de Jess, Bob (Rob Reiner), le presione y le amenace si no se lo pide pronto.

Reparto de New Girl en la finale

Así que básicamente el grueso de los episodios tiene algo de esa petición que Nick tiene pendiente, de la vida de las parejas y de los momentos de amistad de todos. Y a final pasa lo que tiene que pasar de una forma extraña y con problemas de por medio porque “New Girl” tenía que ser fiel a sí misma. Y aparecen muchas caras conocidas en esos episodios, desde los citados Damon Wayans Jr. y Rob Reiner a Jamie Lee Curtis (Joan, la madre de Jess), June Diane Raphael (Sadie), Dermot Mulroney (Russell), Steve Agee (Outside Dave, el mendigo de fuera del apartamento), Nelson Franklin (Robby), David Walton (Sam), Rebecca Reid (Nadia), Curtis Armstrong (director Foster) o Zoe Lister-Jones (Fawn Moscato).

Buen punto y final para siete años de andadura.

The Marvelous Mrs. Maisel: Bien ambientada y con una genial banda sonora

Promo de la primera temporada de The Marvelous Mrs. Maisel

Amazon Studios estrenó el año pasado “The Wonderful Mrs. Maisel” y con bastante éxito además, tanto que sin haberse estrenado aún su segunda temporada ya la han renovado para una tercera.

Creada por Amy Sherman-Palladino, esta comedia con tintes dramáticos nos presenta a una joven mujer con los ovarios bien puestos para la época en la que vive, los años cincuenta en Nueva York. La adinerada Miriam Weissman (Rachel Brosnahan), se casa con el adinerado Joel Maisel (Michael Zegen) y así se convierte en la señora Maisel que a sus veintiséis años tiene dos hijos y un marido al que cuidar.

A pesar de su trabajo, Joel quiere triunfar como monologuista pero no es que tenga mucho éxito en los clubs de la ciudad. es Midge quien le anima y toma notas con ideas que se le ocurren, pero su marido no las tiene demasiado en cuenta y fracasa noche sí y noche también cuando sale ante el público. Cuando la abandona por su secretaria, típico exclama ella, será Miriam quien acabará actuando en el club Gaslight y triunfando a pesar de acabar en chirona por malhablada y enseñar más carne de la cuenta. Su actuación le servirá a Susie Myerson (Alex Borstein), quien trabaja en el club, a tratar de llevar a Midge al estrellato y por fin tener la suerte que ella no ha encontrado en sus aventuras.

Midge tendrá que empezar una nueva vida bajo el constante escrutinio de sus padres, Rose (Marin Hinkle) y Abe (Tony Shalhoub), en la que buscará realizarse trabajando por la mañana para poder tener dinero y actuando por la noche para poder hacer lo que le gusta. Forjará una extraña amistad con Susie y poco a poco encontrará a su público aunque se meterá en problemas varios por lo que de su boca salga en forma de palabras, ya que lo que la hacen una mejor monologuista es dar caña a los demás.

Está muy bien hecha y ambientada “The Wonderful Mrs. Maisel” y tiene una banda sonora genial repleta de éxitos de los cincuenta. El reparto lo hace francamente bien también, aunque le he visto un problema a lo largo de los ocho episodios de su primera entrega: la serie tiene mucha, pero mucha mucha, palabrería, lo que termina agotando. Los monólogos que se escuchan no son del todo graciosos tampoco, algunos sí pero la gran mayoría sin más. Así que tal vez me piense si seguir con ella o dejarla, aunque no está del todo mal y siendo corta se digiere mejor.

Anatomía de Grey se recupera en la decimocuarta temporada

Imagen de la season finale 14 de Anatomía de Grey

Tras una terrible decimotercera temporada, en la decimocuarta de “Anatomía de Grey” (Grey’s Anatomy) han hecho bien los deberes para volver a la buena senda y recuperarse de tal batacazo. Aunque han habido episodios sobrantes, las series acaban sufriendo normalmente que tengan veintidós-veinticuatro episodios por entrega, algo que debería cambiar desde ya, el grueso de la temporada ha estado muy bien. Claro que ya ni nos dejan espacio para sorprendernos a cuenta de anunciar antes de la cuenta que había dos personas que no seguirían en la misma. A ello volveré luego.

La vida de Owen (Kevin McKidd) da un vuelco cuando aparece su hermana Megan (Abigail Spencer), como así lo hace la del doctor Nathan Riggs (Martin Henderson) ya que pensó que había perdido al amor de su vida y de repente, ahí está, de vuelta a la vida. La vuelta de Megan hace que vayamos al campo de batalla con los tres y con Teddy (Kim Raver) y que finalmente digamos de nuevo adiós a esta última, y hasta siempre a Nathan que decide mudarse con Megan a la Costa Oeste e iniciar una nueva vida. A Mer (Ellen Pompeo) no parece importarle mucho, ya que ella entiende que un gran amor se tiene una vez y ya (siguen las alusiones a Derek Shepperd siempre).

Jessica Capshaw y Sarah Drew en la temporada 14 de Anatomía de Grey

Empezamos diciendo adiós a Riggs, al que casi estábamos conociendo para decir adiós a dos veteranas como son las doctoras Arizona Robbins (Jessica Capshaw) y April Kepner (Sarah Drew). Que a ambas actrices les habían recortado sus apariciones y no les daban buenas tramas es sabido desde hace tiempo, y han querido redimir un poco a sus personajes a pesar de haberlas despedido de la serie (en buenos términos, pero por ahorrarse dinero claramente). Así, Arizona ha vuelto a ilusionarse con otra novia, la hermana de DeLuca (Giacomo Gianniotti) nada más y nada menos, y Kepner ha bajado a los infiernos al perder su fe. Pero resurgidas, ambas un poco, de sus cenizas, han acabado con más protagonismo y buenas perspectivas en la imaginación del espectador: Arizona con un trabajo jugoso gracias a Nicole Herman (Geena Davis) que volvió para anunciarle sus planes, en Nueva York además donde podría mudarse para que su hija tuviera a sus dos madres en la misma ciudad; y April con la recuperación de su yo y del amor, que falta le hacía, aunque esto último se produce bastante rápido.

Amor hay por todos lados. A Meredith le sale pretendiente, y ojalá vuelva Scott Speedman para repetir papel porque vaya si había química entre ellos. La relación de Alex (Justin Chambers) y Jo (Camilla Luddington) va viento en popa a toda vela y de hecho han tenido a bien volver a convertir a Jo en la que era al principio, tras hacer de su personaje durante dos temporadas casi insufrible. Jo, para mí, se ha convertido en protagonista de la temporada no solo por su relación con Alex sino la que tiene con Meredith y por su historia anterior que queda resuelta y bien resuelta. Una nueva relación surge, ka de Jackson (Jesse Williams) y Maggie (Kelly McCreary) pero la verdad es que no me acaba de convencer además porque Maggie antes molaba más, ahora está ahí sin más.

Camilla Luddington y Justin Chambers en la temporada 14 de Anatomía de Grey

Miranda Bailey (Chandra Wilson) se las tiene que ver con la decisión de que su marido quiera trabajar con los bomberos, pero más con un infarto que sufre y que dejó uno de los mejores episodios de la temporada por él. De hecho, quitando el fantástico final de temporada con igual carga de hilaridad y emotividad (y donde Jessica Capshaw no podía contener las lágrimas en sus escenas de despedidas), los episodios más centrados en unos pocos personajes, Bailey, Alex, April o Arizona, han sido de lo mejorcito, demostrando que “Anatomía de Grey” por el buen camino, tiene vida.

En el medio, con episodios trepidantes e hilarantes además de dramáticos, cosas personales, investigaciones para becas (una línea argumental interesante y entretenida, por otro lado), visitas inesperadas, nuevos internos que no pintan demasiado aunque algunos podrían llegar a ser interesantes, guiños al pasado (a Derek, Cristina, Ellis Grey o Callie con versión de “The Story” de Sara Ramírez incluida en la finale) y una vuelta para la temporada que viene con culebrón asegurado: Kim Raver volverá a ponerse la bata de Teddy Altman en el Grey-Sloan Memorial.

Un deseo personal, que fichen a Greg Germann también porque sus apariciones durante la temporada han sido fantásticas a pesar de recordar mucho a su Richard Fish de “Ally McBeal”. Y bueno, que la decimoquinta sea la última, que por mucho que siga enganchada, llevamos más de trescientos episodios encima.

Mis comedias de la temporada: Mom, Life in Pieces y The Last Man on Earth

Tres comedias he seguido durante la temporada, llevo años con ellas y lamentablemente a una hay que decirle adiós, al menos las otras dos tendrán al menos una más para seguir haciéndome reír semana tras semana.

Promo de la quinta temporada de Mom

Mom:

Cinco temporadas de Mom” llevamos hasta la fecha, cinco años disfrutando de las andanzas de Bonnie (Allison Janney) y Christy (Anna Faris) Plunkett que desde el principio se han ido reinventando. Bueno, esta temporada han seguido la línea de la última, dónde se ha dado peso a la relación de Bonnie y Adam (William Fichtner) y el grupo de amigas de Alcohólicos Anónimos han seguido con sus cosas. “Mom” se sigue sosteniendo sobre sus dos pilares fundamentales, sus dos protagonistas, pero no se entendería sin Marjorie (Mimi Kennedy), Wendy (Beth Hall) y Jill (Jaime Pressly) quienes aportan mucho.

Han habido episodios hilarantes durante la temporada y es que, a pesar de que se sigan riendo de temas duros que a veces dan pie a que haya algo más de drama, “Mom” sigue en plena forma y demostrando que le queda cuerda para rato.

Promo de la tercera temporada de Life in Pieces

Life in Pieces:

No ha sido esta tercera la mejor temporada desde que los Short aparecieron en la CBS, aunque sí que han habido episodios muy buenos como los de Acción de Gracias o Navidad, de lo mejorcito de hecho de la temporada. Una entrega en la que ha quedado más claro que Sophia (Giselle Eisenberg) ya no es la niña adorable que había en la primera temporada (hasta hicieron una parte de episodio al respecto), y en la que Tyler (Niall Cunnningham) y Clementine (Hunter King) han ganado enteros. La han renovado pero volverá en mid season así que huele a que la cuarta será la entrega final.

Promo de la cuarta temporada de The Last Man on Earth

The Last Man on Earth:

Divertida, con visitas (Jason Sudeikis, Kristen Wiig, Fred Armisen, Chris Elliot) y cambios de lugar (Zihuatanejo es un nombre de lo más molón y más como lo pronuncian en la serie), y una season finale con cliffhanger que dejaba entrever que no hubiese más a pesar del innecesario, a posteriori, cliffhanger, porque FOX se ha cargado la comedia de Will Forte que sin cliffhanger hubiese tenido un muy buen final, pero que con él no has dejado ganas de mucho más. La verdad es que duele la cancelación de una serie tan diferente a lo que las cadenas generalistas emiten y con un reparto de aúpa (Kristen Schaal, Mary Steenburgen o Mel Rodriguez) que nos han hecho reír durante cuatro temporadas. Se la echará de menos.

One Day at a Time (Día a Día): Una entretenida dramedia familiar

Empiezo esta entrada con la cabecera en español de la serie de Netflix “One Day at a Time” (Día a Día en castellano) porque ese minuto de canción (interpretada por Gloria Estefan) encierra la esencia de este remake de una popular serie de la CBS que se mantuvo nueve temporadas en antena entre 197y y 1984 llamada de la misma manera . De hecho la sintonía de la serie era la misma, aunque se ha modificado, claro.

Netflix la estrenó en 2017 y había leído cosas buenas sobre ella, así que me decidí a ver las dos primeras temporadas del tirón. La protagonista es una familia cubano-estadounidense que vive en Los Ángeles. Tras separarse de su marido y servir en el cuerpo de enfermeras del ejército, Penelope Álvarez se marcha a vivir a casa con su hija Elena (Isabella Gómez) y su hijo Alex (Marcel Ruiz), casa donde se instala también su madre Lydia Riera (Rita Moreno), quien emigró de Cuba cuando era una cría huyendo del régimen de Fidel Castro.

Reparto de One Day at a Time

Penelope trata de estar para sus hijos en todo lo que necesiten, así como de lograr superar su síndrome de estrés postraumático y de olvidar a su marido. Su madre, por su parte, se mete en la vida de su hija siempre que puede y lleva sus raíces cubanas de bandera desde que se levanta hasta que se acuesta.

Por allí están también el casero del edificio, Schneider (Todd Grinnell), vecino y amigo que disfruta más estando en casa de los Álvarez-Riera que a veces sus propios inquilinos; y el doctor Leslie Berkowitz (Stephen Tobolowsky), jefe de Penelope en la clínica que posee y quien bebe los vientos por Lydia.

En los veintiséis episodios compartidos por Netflix hasta la fecha esta dramedia, porque eso es lo que es “One Day at a Time”, ha hablado sobre la familia, la adicción, el síndrome de estrés postraumático, la amistad, el amor, la homosexualidad, el racismo y sobre todo las raíces y la cultura cubana e incluso de Estados Unidos, con alusiones políticas.

Rita Moreno en One Day at a Time

Me pareció mejor la primera entrega que la segunda pero lo cierto es que los Álvarez-Riera enganchan y entretienen asegurando las risas en casi todos sus episodios. El reparto lo hace muy bien, en especial quienes se comen mucho del protagonismo episódico, Justina Machado y Rita Moreno, que son dos huracanes y no cubanos, precisamente porque la primera nació en Chicago, de padres portorriqueños, y la segunda nació en Puerto Rico. Por cierto, lo que hace Rita Moreno jugando con su acento y todo su lenguaje corporal es digno de elogio y más teniendo en cuenta que este año cumple ochenta y siete años. Todo un descubrimiento esta mujer, la verdad, que lleva la comedia en las venas y que roba todas y cada una de las escenas en las que aparece.

Está bien “One Day at a Time”. El año que viene podremos ver más.

Southland, una fantática serie policíaca

Promo de Southland

Hace años, marzo de 2011 según dejé constancia en este post, me enganché a una serie nueva que empezó a emitir Nitro, (canal de Antena 3), se llamaba, “Southland” y pensé que había visto la primera temporada completa porque desapareció sin más de la parrilla. No la olvidé, lo poco que vi me dejó tan satisfecha que decidí ponerme con ella en condiciones algún día y gracias a Internet así ha podido ser.

No me han durado mucho sus cinco temporadas, no porque en realidad el número total de episodios sea solamente cuarenta y tres, sino porque “Southland” es tan buena que es imposible no consumirla con ganas desmedidas en unas pocas jornadas. El problema llega al final, cuando no quieres que se acabe.

Creada por Ann Biderman, producida por Christopher Chulack y John Wells (quienes ya habían estado juntos en otra maravilla llamada “Turno de Guardia” [Third Watch]) e interpretada principalmente por Michael Cudlitz, Regina King, Ben McKenzie y Shawn Hatosy, la serie nos lleva a las calles de Los Ángeles donde los patrulleros tienen que lidiar con diferentes problemas diarios, los detectives de homicidios con crímenes de sangre y los agentes dedicados a las bandas con todo lo relacionado con estas, aunque en ocasiones las diferentes divisiones mencionadas coinciden en un tema relacionados con ellas.

Ben McKenzie y Michael Cudlitz en Southland

Así, al inicio de la serie, a la división de patrulleros de Hollywood llega el novato idealista Ben Sherman (Ben McKenzie) a quien le asignan al veterano John Cooper (Michael Cudlitz) como su instructor durante el año que duran sus prácticas, por así llamarlas, un período en el que los novatos se descubren como policías o no. Cooper y Sherman provienen de lugares diferentes, Ben es de familia rica pero por algo que sucedió en ella decidió hacerse policía, mientras que John es de familia humilde y se hizo policía poque su padre mató a su novia cuando era un adolescente.

Por su parte, en homicidios está la detective Lydia Adams (Regina King), valiente y rápida como una bala a la hora de correr detrás de los sospechosos; cuyo mejor amigo es su compañero Russell Clarke (Tom Everett Scott) a quien confía prácticamente todo, algo que también hace con su madre, con quien vive. Lydia proviene de los barrios bajos de la ciudad así que sabe bien a qué se enfrenta en muchos de sus casos.

En el departamento especializado en bandas encontramos también a dos compañeros y muy buenos amigos, los detectives Nate Moretta (Kevin Alejandro) y Sammy Bryan (Shawn Hatosy) quienes tienen que vérselas con diferentes grupos que se matan y roban entre sí sin importarles las víctimas colaterales de sus acciones.  Si algo deja claro “Southland” es que en la ciudad de Los Ángeles hay una tasa de crimen alto, hablamos de una ciudad enorme, pero que el problema de las bandas contribuye en gran medida a que así sea.

Jenny gago y Regina King en Southland

Hay más policías con protagonismo, entre los patrulleros, por ejemplo, Dewey Dudek (C. Thomas Howell), Chickie Brown (Arija Bareikis) o el sargento Terry Hill (Jamie McShane), aunque más adelante aparecen Lucy Liu y Anthony Ruivivar como los agentes Jessica Tang y Hank Lucero, respectivamente. En homicidios habrá mucho movimiento junto al escritorio de Lydia, por allí pasan otros detectives: Rene Cordero (Amaury Nolasco), Josie Ochoa (Jenny Gago) y Ruben Robinson (Dorian Missick); mientras que en la división de bandas está el jefe de Nate y Sammy, Daniel Salinger (Michael McGrady) que tiene su historia también.

“Southland” es cruda y muy realista en la forma de narrarnos la acción, y de esta hay mucha, ya que no se escatiman persecuciones a la carrera o en coche, y de vez en cuando, aunque esto es lo menos, hay algún tiroteo. Pero es que en la mayoría de episodios, con ese estilo documental, con esa cámara al hombro, es capaz de meternos allí con los agentes de la ley: en el coche con Coop o Bryant, en las calles por donde la detective Adams persigue a quien ose echar a correr delante de ella.

Es además una serie multirracial cuyos casos resultan de lo más interesantes y ágiles, porque así es “Southland” también, una serie tan ágil que no da respiro en los cuarenta y dos minutos que duran sus episodios. Y, de los policías también se nos cuentan sus historias personales: los problemas de Coop con la espalda, su padre o su sexualidad; los daddy issues de Sherman, su estupidez con las mujeres y su transformación; los problemas de Bryant con su mujer, de Moretta con su hija o de Dewey con el alcohol; lo dura que le resulta la maternidad a Adams…

Kevin Alejandro y Shawn Hatosy en Southland

Historias muy interesantes, bien realizadas y filmadas además de un estupendo reparto es lo que tiene “Southland”. Sobre este hay mucho que decir, ya que hay intérpretes que se lucen muy mucho. Es el caso, en especial, de Michael Cudlitz y Regina King, aunque no puedo olvidarme de Shawn Hatosy, que tiene escenas de brillantez, estando Ben McKenzie bien y C. Thomas Howell dejando un personaje tan odioso a veces que acabas cogiéndole hasta cariño.

Y el reparto, quitando los cuatro principales mencionados al principio, dio muchas vueltas, habiendo secundarios que brillaron muy mucho como Jenny Gago (Adams y Ochoa hacen un dúo policíaco femenino de lo mejorcito que se ha visto) o Dorian Missick, ambos fantásticos en su interacción con Regina King; Lucy Liu que tenía mucha química con Michael Cudlitz o alguien que aparece poco pero que en todo lugar donde sale deja su huella, Gerald McRaney.

Tristemente, “Southland” se quedó en cinco temporadas, aunque hay que darle gracias a TNT de que la rescatara tras su cancelación por parte de NBC quien emitió la primera entrega en 2009. TNT le dio una nueva vida en forma de cuatro temporadas antes de su cancelación en 2013.

Regina King, Ben McKenzie, Michael Cudlitz y Shawn Hatosy en una promo de Southland

Ahora, he de ponerle un pero, le sobran los últimos cinco minutos por un innecesario cliffhanger que, seguramente de saber que la cancelaban, se hubieran ahorrado. A no ser que se haga una segunda lectura por el personaje con el que acaba todo, y la verdad es que prefiero no hacerla.

Fantástica, de verdad, de esas que perduran en la memoria con cariño.