Mis comedias de la temporada: Mom, Life in Pieces y The Last Man on Earth

Tres comedias he seguido durante la temporada, llevo años con ellas y lamentablemente a una hay que decirle adiós, al menos las otras dos tendrán al menos una más para seguir haciéndome reír semana tras semana.

Promo de la quinta temporada de Mom

Mom:

Cinco temporadas de Mom” llevamos hasta la fecha, cinco años disfrutando de las andanzas de Bonnie (Allison Janney) y Christy (Anna Faris) Plunkett que desde el principio se han ido reinventando. Bueno, esta temporada han seguido la línea de la última, dónde se ha dado peso a la relación de Bonnie y Adam (William Fichtner) y el grupo de amigas de Alcohólicos Anónimos han seguido con sus cosas. “Mom” se sigue sosteniendo sobre sus dos pilares fundamentales, sus dos protagonistas, pero no se entendería sin Marjorie (Mimi Kennedy), Wendy (Beth Hall) y Jill (Jaime Pressly) quienes aportan mucho.

Han habido episodios hilarantes durante la temporada y es que, a pesar de que se sigan riendo de temas duros que a veces dan pie a que haya algo más de drama, “Mom” sigue en plena forma y demostrando que le queda cuerda para rato.

Promo de la tercera temporada de Life in Pieces

Life in Pieces:

No ha sido esta tercera la mejor temporada desde que los Short aparecieron en la CBS, aunque sí que han habido episodios muy buenos como los de Acción de Gracias o Navidad, de lo mejorcito de hecho de la temporada. Una entrega en la que ha quedado más claro que Sophia (Giselle Eisenberg) ya no es la niña adorable que había en la primera temporada (hasta hicieron una parte de episodio al respecto), y en la que Tyler (Niall Cunnningham) y Clementine (Hunter King) han ganado enteros. La han renovado pero volverá en mid season así que huele a que la cuarta será la entrega final.

Promo de la cuarta temporada de The Last Man on Earth

The Last Man on Earth:

Divertida, con visitas (Jason Sudeikis, Kristen Wiig, Fred Armisen, Chris Elliot) y cambios de lugar (Zihuatanejo es un nombre de lo más molón y más como lo pronuncian en la serie), y una season finale con cliffhanger que dejaba entrever que no hubiese más a pesar del innecesario, a posteriori, cliffhanger, porque FOX se ha cargado la comedia de Will Forte que sin cliffhanger hubiese tenido un muy buen final, pero que con él no has dejado ganas de mucho más. La verdad es que duele la cancelación de una serie tan diferente a lo que las cadenas generalistas emiten y con un reparto de aúpa (Kristen Schaal, Mary Steenburgen o Mel Rodriguez) que nos han hecho reír durante cuatro temporadas. Se la echará de menos.

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One Day at a Time (Día a Día): Una entretenida dramedia familiar

Empiezo esta entrada con la cabecera en español de la serie de Netflix “One Day at a Time” (Día a Día en castellano) porque ese minuto de canción (interpretada por Gloria Estefan) encierra la esencia de este remake de una popular serie de la CBS que se mantuvo nueve temporadas en antena entre 197y y 1984 llamada de la misma manera . De hecho la sintonía de la serie era la misma, aunque se ha modificado, claro.

Netflix la estrenó en 2017 y había leído cosas buenas sobre ella, así que me decidí a ver las dos primeras temporadas del tirón. La protagonista es una familia cubano-estadounidense que vive en Los Ángeles. Tras separarse de su marido y servir en el cuerpo de enfermeras del ejército, Penelope Álvarez se marcha a vivir a casa con su hija Elena (Isabella Gómez) y su hijo Alex (Marcel Ruiz), casa donde se instala también su madre Lydia Riera (Rita Moreno), quien emigró de Cuba cuando era una cría huyendo del régimen de Fidel Castro.

Reparto de One Day at a Time

Penelope trata de estar para sus hijos en todo lo que necesiten, así como de lograr superar su síndrome de estrés postraumático y de olvidar a su marido. Su madre, por su parte, se mete en la vida de su hija siempre que puede y lleva sus raíces cubanas de bandera desde que se levanta hasta que se acuesta.

Por allí están también el casero del edificio, Schneider (Todd Grinnell), vecino y amigo que disfruta más estando en casa de los Álvarez-Riera que a veces sus propios inquilinos; y el doctor Leslie Berkowitz (Stephen Tobolowsky), jefe de Penelope en la clínica que posee y quien bebe los vientos por Lydia.

En los veintiséis episodios compartidos por Netflix hasta la fecha esta dramedia, porque eso es lo que es “One Day at a Time”, ha hablado sobre la familia, la adicción, el síndrome de estrés postraumático, la amistad, el amor, la homosexualidad, el racismo y sobre todo las raíces y la cultura cubana e incluso de Estados Unidos, con alusiones políticas.

Rita Moreno en One Day at a Time

Me pareció mejor la primera entrega que la segunda pero lo cierto es que los Álvarez-Riera enganchan y entretienen asegurando las risas en casi todos sus episodios. El reparto lo hace muy bien, en especial quienes se comen mucho del protagonismo episódico, Justina Machado y Rita Moreno, que son dos huracanes y no cubanos, precisamente porque la primera nació en Chicago, de padres portorriqueños, y la segunda nació en Puerto Rico. Por cierto, lo que hace Rita Moreno jugando con su acento y todo su lenguaje corporal es digno de elogio y más teniendo en cuenta que este año cumple ochenta y siete años. Todo un descubrimiento esta mujer, la verdad, que lleva la comedia en las venas y que roba todas y cada una de las escenas en las que aparece.

Está bien “One Day at a Time”. El año que viene podremos ver más.

Southland, una fantática serie policíaca

Promo de Southland

Hace años, marzo de 2011 según dejé constancia en este post, me enganché a una serie nueva que empezó a emitir Nitro, (canal de Antena 3), se llamaba, “Southland” y pensé que había visto la primera temporada completa porque desapareció sin más de la parrilla. No la olvidé, lo poco que vi me dejó tan satisfecha que decidí ponerme con ella en condiciones algún día y gracias a Internet así ha podido ser.

No me han durado mucho sus cinco temporadas, no porque en realidad el número total de episodios sea solamente cuarenta y tres, sino porque “Southland” es tan buena que es imposible no consumirla con ganas desmedidas en unas pocas jornadas. El problema llega al final, cuando no quieres que se acabe.

Creada por Ann Biderman, producida por Christopher Chulack y John Wells (quienes ya habían estado juntos en otra maravilla llamada “Turno de Guardia” [Third Watch]) e interpretada principalmente por Michael Cudlitz, Regina King, Ben McKenzie y Shawn Hatosy, la serie nos lleva a las calles de Los Ángeles donde los patrulleros tienen que lidiar con diferentes problemas diarios, los detectives de homicidios con crímenes de sangre y los agentes dedicados a las bandas con todo lo relacionado con estas, aunque en ocasiones las diferentes divisiones mencionadas coinciden en un tema relacionados con ellas.

Ben McKenzie y Michael Cudlitz en Southland

Así, al inicio de la serie, a la división de patrulleros de Hollywood llega el novato idealista Ben Sherman (Ben McKenzie) a quien le asignan al veterano John Cooper (Michael Cudlitz) como su instructor durante el año que duran sus prácticas, por así llamarlas, un período en el que los novatos se descubren como policías o no. Cooper y Sherman provienen de lugares diferentes, Ben es de familia rica pero por algo que sucedió en ella decidió hacerse policía, mientras que John es de familia humilde y se hizo policía poque su padre mató a su novia cuando era un adolescente.

Por su parte, en homicidios está la detective Lydia Adams (Regina King), valiente y rápida como una bala a la hora de correr detrás de los sospechosos; cuyo mejor amigo es su compañero Russell Clarke (Tom Everett Scott) a quien confía prácticamente todo, algo que también hace con su madre, con quien vive. Lydia proviene de los barrios bajos de la ciudad así que sabe bien a qué se enfrenta en muchos de sus casos.

En el departamento especializado en bandas encontramos también a dos compañeros y muy buenos amigos, los detectives Nate Moretta (Kevin Alejandro) y Sammy Bryan (Shawn Hatosy) quienes tienen que vérselas con diferentes grupos que se matan y roban entre sí sin importarles las víctimas colaterales de sus acciones.  Si algo deja claro “Southland” es que en la ciudad de Los Ángeles hay una tasa de crimen alto, hablamos de una ciudad enorme, pero que el problema de las bandas contribuye en gran medida a que así sea.

Jenny gago y Regina King en Southland

Hay más policías con protagonismo, entre los patrulleros, por ejemplo, Dewey Dudek (C. Thomas Howell), Chickie Brown (Arija Bareikis) o el sargento Terry Hill (Jamie McShane), aunque más adelante aparecen Lucy Liu y Anthony Ruivivar como los agentes Jessica Tang y Hank Lucero, respectivamente. En homicidios habrá mucho movimiento junto al escritorio de Lydia, por allí pasan otros detectives: Rene Cordero (Amaury Nolasco), Josie Ochoa (Jenny Gago) y Ruben Robinson (Dorian Missick); mientras que en la división de bandas está el jefe de Nate y Sammy, Daniel Salinger (Michael McGrady) que tiene su historia también.

“Southland” es cruda y muy realista en la forma de narrarnos la acción, y de esta hay mucha, ya que no se escatiman persecuciones a la carrera o en coche, y de vez en cuando, aunque esto es lo menos, hay algún tiroteo. Pero es que en la mayoría de episodios, con ese estilo documental, con esa cámara al hombro, es capaz de meternos allí con los agentes de la ley: en el coche con Coop o Bryant, en las calles por donde la detective Adams persigue a quien ose echar a correr delante de ella.

Es además una serie multirracial cuyos casos resultan de lo más interesantes y ágiles, porque así es “Southland” también, una serie tan ágil que no da respiro en los cuarenta y dos minutos que duran sus episodios. Y, de los policías también se nos cuentan sus historias personales: los problemas de Coop con la espalda, su padre o su sexualidad; los daddy issues de Sherman, su estupidez con las mujeres y su transformación; los problemas de Bryant con su mujer, de Moretta con su hija o de Dewey con el alcohol; lo dura que le resulta la maternidad a Adams…

Kevin Alejandro y Shawn Hatosy en Southland

Historias muy interesantes, bien realizadas y filmadas además de un estupendo reparto es lo que tiene “Southland”. Sobre este hay mucho que decir, ya que hay intérpretes que se lucen muy mucho. Es el caso, en especial, de Michael Cudlitz y Regina King, aunque no puedo olvidarme de Shawn Hatosy, que tiene escenas de brillantez, estando Ben McKenzie bien y C. Thomas Howell dejando un personaje tan odioso a veces que acabas cogiéndole hasta cariño.

Y el reparto, quitando los cuatro principales mencionados al principio, dio muchas vueltas, habiendo secundarios que brillaron muy mucho como Jenny Gago (Adams y Ochoa hacen un dúo policíaco femenino de lo mejorcito que se ha visto) o Dorian Missick, ambos fantásticos en su interacción con Regina King; Lucy Liu que tenía mucha química con Michael Cudlitz o alguien que aparece poco pero que en todo lugar donde sale deja su huella, Gerald McRaney.

Tristemente, “Southland” se quedó en cinco temporadas, aunque hay que darle gracias a TNT de que la rescatara tras su cancelación por parte de NBC quien emitió la primera entrega en 2009. TNT le dio una nueva vida en forma de cuatro temporadas antes de su cancelación en 2013.

Regina King, Ben McKenzie, Michael Cudlitz y Shawn Hatosy en una promo de Southland

Ahora, he de ponerle un pero, le sobran los últimos cinco minutos por un innecesario cliffhanger que, seguramente de saber que la cancelaban, se hubieran ahorrado. A no ser que se haga una segunda lectura por el personaje con el que acaba todo, y la verdad es que prefiero no hacerla.

Fantástica, de verdad, de esas que perduran en la memoria con cariño.

La segunda entrega de This is Us no escatima en almíbar

Los Pearson en los 90 en This is Us

Tardé en entrar en la serie, gracias a verla más en maratón y por los últimos episodios de la temporada y algunos personajes me enganché y me acabó convenciendo pero ahora he de decir que “This is Us” no ha dado una segunda temporada tan buena como lo fue su primera porque si no fuera por los flashbacks Pearson, las historias del tiempo real han pecado de mucho almíbar y de cosas que hemos visto cientos de veces.

Jack (Milo Ventimiglia) tiene una presencia gigantesca tanto en pantalla como cuando no está porque, podría ser un gran padre y un buen marido, podría ser un gran hombre con defectos pero sin él “This is Us” no se sostendría. Al fin hemos conocido cómo murio, y lo cierto es que me esperaba algo más espectacular, no sé, Jack se fue así, de repente, y creo que gracias a la entereza de Rebecca (Mandy Moore), a la que han dejado brillar más esta vez para mi gusto, esa muerte no fue tan dura como se podría pensar al principio.

Promo de la segunda temporada de This is Us

Los Pearson son todo amor (excepto Kevin) en sus flashbacks, y los niños que interpretan a los hijos de la pareja lo hacen muy bien. En el tiempo real ha habido de todo, cosas buenas y cosas no tan buenas. Vuelvo a mencionar a Kevin, lo guapo que es Justin Hartley no compensa muchas veces lo gilipollas que es Kevin Pearson. De niño y adolescente no hay quien le gane a eso, pero de mayor se lleva la palma muchas veces también. Encima, oh sorpresa, le ponen un problema de adicción que le hace tocar fondo e ir a un centro de rehabilitación donde hay una incómoda reunión con su familia. ¿Dónde he visto yo esto con anterioridad?  En “Cinco Hermanos” (Brothers & Sisters) hace años, por ejemplo. Kevin es un cansino, guapísimo, pero muy cansino.

La historia de Kate (Chrissy Metz) y Toby (Chris Sullivan) ha estado bastante bien. Se complementan a la perfección, él entiende las extrañas, muchas veces, necesidades de ella y es un claro caso en el que el amor tiene que triunfar y que tienen que quedarse embarazados y tener suerte en la vida porque la merecen. Pero a Kate hay que verla más con su amiga Madison (Caitlin Thompson) ya que son un contrapunto estupendo.

Susan Kelechi Watson, Lyric Ross y Sterling K. Brown en la segunda temporada de This is UsY luego están Randall (Sterling K. Brown) y Beth (Susan Kelechi Watson) que deciden hacerse padres de acogida y acaban con una niña llamada Déjà (Lyric Ross) en casa y también inician un nuevo negocio, porque Randall es igual que su padre en muchos aspectos, como en el de hacer las cosas antes de hablar con su mujer, para bien o para mal.

“This is Us” seguirá la temporada que viene y muy probablemente tendrá más raciones de almíbar y querrá seguir tocando la fibra sensible y demás. Tiene mucho por mostrarnos todavía, eso está claro, por lo pronto ya nos han adentrado por sorpresa en el mundo del flashforward pero espero, sinceramente, que no les de por explorar el futuro tan pronto porque aquí lo realmente interesante está en el pasado. Y tampoco deberían alargarla hasta la extenuación porque flaco favor le harán.

Chris Sullivan y Chrissy Metz en la segunda temporada de This is Us

Por cierto, durante la temporada aparecieron Sylvester Stallone, Ron Howard, Elizabeth Perkins, Gerald McRaney, Pam Grier Ron Howard, Kate Burton y Susan Blakely.

Segunda temporada de American Crime Story: Andrew Cunanan y sus víctimas

Poster de American Crime Story: The Assassination of Gianni Versace

15 de julio de 1997. El diseñador italiano Gianni Versace (Édgar Ramírez)amanece en su mansión de Miami, Florida, donde desayuna y se prepara para ir a dar un paseo. Mientras en la playa un joven con una visera roja y gafas circulares que porta una mochila con un arma grita. Versace vuelve del paseo y el joven, quien se lo encuentra de casualidad, le dispara a bocajarro dejando al diseñador prácticamente muerto en el umbral de su casa. Ese joven era Andrew Cunanan (Darren Criss), al que el FBI llevaba semanas buscando por otros asesinatos y al que tardarían ocho días más en localizar.

Así empieza la segunda temporada de la serie antológica American Crime Story” subtitulada esta vez como “The Assassination of Gianni Versace” (El Asesinato de Gianni Versace). Tras el caso OJ Simpson de hace dos años, imprescindible como indiqué, la nueva entrega iba a tratar sobre el Katrina pero al final adelantaron la de Cunanan, y es que a pesar de su título, esta entrega tiene un protagonista indiscutible y ese es el asesino, no su víctima de más renombre.

Darren Criss en el piloto de American Crime Story: The Assassination of Gianni Versace

“The Assassination of Gianni Versace” se basa en el libro de la periodista Maureen Orth “Vulgar Favors: Andrew Cunanan, Gianni Versace, and the Largest Failed Manhunt in U.S. History” que resumía su trabajo sobre el caso para la revista Vanity Fair, y lo cierto es que era reticente a ponerme con ella porque el caso no me interesaba pero había que darle un voto de confianza tras la brillante primera entrega.

Andrew Cunanan mató a cinco hombres entre el 27 de abril y el 15 de julio de 1997, a todos con la misma arma, la que utilizó para poner fin a su vida al verse cercado por las fuerzas de seguridad en la casa flotante en la que se refugió. La serie no se narra de manera lineal, todo empieza en Miami, la mañana del 15 de julio pero después nos traslada al pasado hasta devolvernos a ese día en el noveno y último episodio. Son todo flashbacks que nos cuentan la historia de Cunanan pero también la de sus victimas, a excepción de la tercera (William Reese) que fue un crimen diferente al resto. Esa línea temporal, aunque spoilea si poco o nada se sabe de la historia, hace que la narración sea más atractiva.

De hecho, Gianni Versace y quienes le rodeaban, su hermana Donatella (Penélope Cruz) y su compañero Antonio D’Amico (Ricky Martin), son personajes secundarios de los que incluso se podría haber prescindido para narrar la historia central de “American Crime Story” en su segunda entrega. Bien es cierto que algunos buenos momentos dejan los hermanos Versace, pero me queda la sensación de que “The Assassination of Gianni Versace” hubiese sido mucho mejor si se hubiera centrado en el asesino únicamente y no haberle dedicado tanto tiempo a otros personajes como sus dos primeras víctimas, Jeff Trail (Finn Wittrock) y David Madson (Cody Fern). Aquí podría incluir también a los Miglin pero lo cierto es que Judith Light está estupenda como  Marilyn, la mujer de Lee Miglin (Mike Farrell) la cuarta víctima, que bienvenidos son todos sus minutos en pantalla.

Edgar Ramírez en American Crime Story: The Assassination of Gianni Versace

No sé, hay bastante mezcla de tramas en “The Assassination of Gianni Versace” y eso hace que se haga bastante pesada en buena parte de los episodios. Además, hay una continua reivindicación contra la homofobia, y a pesar de que las reivindicaciones siempre están bien, creo que se han excedido con ella a cuenta de que Cunanan era gay y cuatro de sus víctimas también. Insisto, reivindicar está bien, pero si se le hace un favor a la historia y en este caso no ha sido así porque la trama principal no era esa. Vale que la situación y el trato a los homosexuales pudiera influir en que Cunanan actuara como actuaba e hiciera lo que hizo pero eso nunca lo sabremos en realidad, sus razones se las llevó a la tumba. Era un psicópata, mentiroso compulsivo y manipulador capaz de encandilar a cualquiera, así es como lo pintan.

Es innegable que “The Assassination of Gianni Versace” tiene una factura impecable, también que Darren Criss está excelente, aunque al cuarto episodio (si no antes) no se ve el momento de que se meta ya un tiro; que Édgar Ramírez y Penélope Cruz lo hacen muy bien como los Versace y que tienen una química excelente; que Judith Light es la dueña y señora del tercer episodio y de, esperemos, un Emmy en septiembre; y que otros secundarios como Finn Wittrock, Annaleigh Ashford y Joanna P. Adler brillan. No hay que olvidar a Jon Jon Briones que hace del padre de la criatura, Modesto Cunanan, que para creepy él, quien también se hace dueño y señor del octavo episodio.

¿Me ha gustado “American Crime Story: The Assassination of Gianni Versace”? No mucho, la verdad. Si no hubieran sido nueve episodios la habría dejado, pero al ser corta y tener buenas interpretaciones la he terminado aún habiéndome aburrido más que entretenido. La historia de Andrew Cunanan es interesante, el personaje desde luego es complejo donde los haya y se intenta que le comprendamos, pero como decía antes, la serie no se ha acabado de centrar del todo y me queda la sensación de batiburrillo y de relleno. Eso sí, claro queda que se compara a todos los hombres que aparecen, prácticamente, con Cunanan en un aspecto: el esfuerzo.

Darren Criss en American Crime Story: The Assassination of Gianni Versace

Espero impaciente, de todas formas, la temporada sobre el Katrina y me alegro de haber descubierto a Darren Criss al que dudo haber visto con anterioridad y cuyos bailes en la serie son difícilmente olvidables.

La cuarta temporada de Mozart in the Jungle huele a despedida

Promo de la cuarta temporada de Mozart in the Jungle

En dos jornadas he visto la cuarta temporada de la serie de Amazon Studios “Mozart in the Jungle” porque es tan entretenida que los episodios se pasan sin apenas advertirlo. No ha sido la mejor pero no ha estado nada mal. Eso sí, la Sinfónica de Nueva York ha pasado a un tercer plano porque quien ha tenido el mayor protagonismo ha sido Hailey Rutledge (Lola Kirke). Inmersa en una relación amorosa con el maestro Rodrigo de Souza (Gael García Bernal), que ni a los personajes de la serie ni a los espectadores nos ha pillado por sorpresa, Hai Lai, como Rodrigo la llama, ha conseguido liberarse de muchas cosas a lo largo de los diez episodios, algunas de esas cosas relacionadas con los hombres además. La sombra de su padre y de Rodrigo era muy alargada.

El maestro ha seguido con sus rarezas, aunque sin su musa (Mozart) alrededor para guiarle, acaba bastante perdido y bajando su nivel de compromiso por mucho que siga insistiendo a todo el mundo con que hay que tocar con la sangre. Prueba de ello es que por mucho que quiera que la Orquesta Joven que ha creado no desaparezca, si no es por Cynthia (Saffron Burrows) el proyecto no hubiese salido adelante, porque esta está de baja con sus problemas de muñeca. Con Hailey se lleva bien y dice quererla, amor correspondido por otra parte, pero con Rodrigo nunca se sabe y a Hailey dudas le entran, claro.

Lola Kirke en la cuarta temporada de Mozart in the Jungle

Por su parte, otro maestro, Thomas Pembridge (Malcom McDowell) acepta un puesto en otra orquesta, en la de Brooklyn, para tratar de levantarla y hacer algo más moderno. Su pareja, y directora de la Sinfónica de Nueva York, Gloria (Bernadette Peters) no está contenta con la decisión, pero tiene algo más importante entre manos, que un inversor japonés no deje de lado a su orquesta. Claro que Rodrigo no quiere pasar por el aro del inversor y menos cuando le presenta a un robot director de orquesta, un futuro no muy lejano según el hombre, al que da vida Masi Oka.

Y como Hailey es aceptada en una competición de directores de orquesta, viaja a Japón junto con Rodrigo, Gloria, Thomas e incluso la otrora oboísta y ahora miembro de la junta de la Orquesta, Betty Cragdale (Debra Monk) para participar. En Japón se dilucidan muchas cosas, sobre todo para Hailey aunque a la vuelta en Nueva York se aclaran unas cuantas más. Y el final, el décimo episodio, sabe a despedida total por cómo acaban, sobre todo, Hailey y Rodrigo.

Gael García Bernal en la cuarta temporada de Mozart in the Jungle

Me ha gustado la temporada, ya digo que los episodios se pasan volando por lo entretenidos que resultan pero espero que Amazon renueve “Mozart in the Jungle” para al menos una quinta temporada porque creo que la serie aún tiene cosas interesantes que contar y que hay algunas tramas que estaría bien que se cerraran.

Gracie and Frankie se marca otra genial temporada, y ya van cuatro

Lily Tomlin y Jane Fonda en la cuarta temporada de Grace and Frankie

Como mejor se consume “Grace and Frankie” es en maratón, sobre todo porque cuando un episodio termina el siguiente se reengancha donde su predecesor termina o sigue tramas anteriores porque cada entrega es un todo, no se debe ver saltando episodios en ningún caso. Aunque ¿a quién se le ocurriría?

En esta cuarta entrega los problemas de salud de Grace (Jane Fonda) se han puesto de manifiesto, en especial por sus rodillas. Su excesivo consumo de alcohol (y pastillas) también ha salido a la luz pero no se ha explorado en demasía, que eso sería trama para otra temporada completa. La salud de Frankie (Lily Tomlin) ha estado bastante bien aunque su cabeza se haya puesto en entredicho. Como ella misma dice siempre ha sido una alocada así que la preocupación de su hijo Bud (Baron Vaughn), en concreto, está fuera de lugar. Este la ha hecho abuela y ella está encantada de la vida, a diferencia de Grace con sus nietos, aunque su hija Mallory (Brooklyn Decker) tampoco está muy contenta de tener tantos retoños. Menos contenta está tras su separación pero al menos tiene a Coyote (Ethan Embry) al que ayuda y que es como un niño grande porque las drogas le dejaron el cerebro bastante frito.

Fotograma de la cuarta temporada de Grace and Frankie

Por su parte Brianna (June Diane Raphael) sigue su relación con Barry (Peter Cambor) sin problemas apenas, porque estos le vienen de la empresa que fundó su madre. Bud y su novia Allison (Lindsey Kraft) están a punto de ser padres aunque ningún miembro de la familia (y por familia hay que entender que son todos por parte de Frankie y por parte de Grace) entiende cómo puede aguantarla, y Frankie decide algo muy importante para su relación con Jacob (Ernie Hudson), mientras Grace da pasos adelante en la suya con… Bueno solo diré que con el personaje que interpreta Peter Gallagher.

Los que me quedan por mencionar son Sol (Sam Waterston) y Robert (Martin Sheen) que tienen altibajos en su relación pero que también descubren juntos que ser gays no es nada fácil por todo lo que aprenden que desconocían. 

Lo que se ha seguido afianzando más y más es la bonita relación entre Grace y Frankie porque ya no saben estar la una sin la otra, se han acostumbrado a tenerse cerca y a ayudarse, así como a ser libres para hacer lo que les de la gana.

Sam Waterston y Martin Sheen en la cuarta temporada de Grace and Frankie

Problemas de salud, soledad, amor y desamor, amistad o la mentira de la imagen y la esclavitud que ella conlleva son algunos de los temas que tan bien se han tratado en esta cuarta entrega que ha tenido muy buenos episodios siendo, para mí, el mejor el  octavo titulado “The Lockdown” ( El Encierro, en castellano).

Bravo “Grace and Frankie”, y gracias Netflix por seguir apostando por ella.