The Catch, una serie con tres tramas que prometía algo más de lo que da

Reparto de The Catch

La semana pasada finalizó la primera entrega de “The Catch”, una serie que con los nombres de Mireille Enos y Peter Krause como cabezas de cartel ya valía para llamar la atención. La trama se resume en que a la detective privado Alice Vaughan (Enos) se la mete doblada su prometido Christopher (Krause) cuando desaparece quitándole todo lo que tiene,  y es que el tal Christopher, cuyo nombre real es Ben, es un timador que trabaja para la Kensington, un grupo criminal británico. Junto a sus compinches Margot Bishop (Sonya Walger) y Reginald Lenox (Alimi Ballard), tiene la tarea de “recaudar” mucho dinero porque tienen una deuda grande que el hermano de Margot, Rhys (John Simm), acaba yendo a cobrar.

¿Y Alice? Pues la vida sigue, claro, y tiene que trabajar en la compañía que tiene a medias con su mejor amiga Val (Rose Rollins), pero también tiene ganas de pillar a quien la estafó, ya no por todo el engaño y lo que la quitó, sino por orgullo. Pero claro, él la estafó en lo material pero no en lo sentimental y, cuando por fin lo encuentra, las chispas del amor vuelven a saltar.

Leí que los showrunners fueron cambiados después de que ABC diera el visto bueno a emitir la serie porque no tenían muy claro cómo seguir la historia. No es raro porque ¿cuánto iba a tirarse Alice buscando a su amado timador? Así “The Catch” es una serie con tres tramas: la de la detective yendo a por Ben, la de este con su grupo y la del caso episódico de la agencia de detectives. Un tres por uno en toda regla, lo que hace que la serie no tenga identidad alguna porque va de muchas cosas.

Peter Krause y Sonya Walger en la primera temporada de The Catch

Que Alice va muy de lista porque su trabajo lo hace muy bien pero la engañan hasta el fondo una y otra vez, vaya que no aprende y como espectadora no puedo evitar pensar en Mireille Enos embutida en su papel de Linden en “The Killing” y en lo perceptiva que era, deben serlos modelitos o las pestañas postizas extra largas que hacen que no me pueda tomar su personaje en serio, y tanta sonrisa ¿por qué? Chica, ¡tu vida debería ser miserable que te han robado todo!

Los casos episódicos son de esos que pasan sin pena ni gloria porque es lo que menos importa en “The Catch” siendo lo mejor la parte de los timadores que recuerda algo a “Las Reglas del Juego” (Leverage) y que es lo que mejor construido está y más real puede ser de algo tan estúpidamente ficticio como nos quieren vender. Vaya que hasta hay un homenaje a “Downton Abbey” que yendo de simpático es un momento WTF en toda regla.

Mireille Enos y Rose Rollins en The Catch

Buena no es, y yo lo que vería de “The Catch” sería su spin off centrado única y exclusivamente en los timadores, vaya que quiero la precuela la cual sería mucho más interesante que este despropósito. Diez episodios me han bastado, no quiero más a pesar de que volverá.

Duodécima temporada de Anatomía de Grey, o la vida sin Derek Shepherd

James Pickens Jr. y Ellen Pompeo en la temporada 12 de Anatomía de Grey

Se dice pronto pero llevo casi un tercio de mi vida viendo “Anatomía de Grey” (Grey’s Anatomy). Doce temporadas en once años son muchas para una serie pero la de Shonda Rhimes es una de esas rarezas en las que por mucho que pasen los años, la calidad no decae, a pesar de que se recree una y otra vez en dar por saco a los mismos personajes.

Cuánto más tienen que sufrir Callie (Sara Ramírez) y Arizona (Jessica Capshaw), me he preguntado más de una vez y, mira por dónde aún les quedaban cosas por las que pasar. Con una conclusión a una batalla en la que se enzarzan muy buena, sobre todo por todo lo que se dijo en un tribunal a favor y en contra de una y que acaba de forma satisfactoria para la doctora a la que di mi apoyo desde el principio. Y, no es spoiler que ya ha sido noticia, pero la doctora Torres desaparece del plantel porque Sara Ramírez dice necesitar un descanso. Su última escena, cómo no, con Arizona.

Creo que en la vida, es decir todas las temporadas de esta longeva serie, Meredith (Ellen Pompeo) ha estado tan calmada, aunque durante el brillante episodio de la cena, como hay que llamar al quinto “Guess Who’s Coming to Dinner” (Adivina Quién Viene a Cenar), se pasó mucho con la recién llegada Penny Blake (Samantha Sloyan), novia de Callie y quien mató, según Mer, a su marido. Penny ha sido, probablemente, uno de los mejores personajes de la temporada y una de las mejores internas que han pasado por el otrora Seattle Grace, porque casi todos al principio, internos iniciales aparte, fueron horribles. Lástima que la temporada que viene no vaya a estar (es difícil suponer lo contrario).

Samantha Sloyan y Ellen Pompeo en la temporada 12 de Anatomía de Grey

Ninguna relación ha tenido una estabilidad durante la temporada, y eso que hay unas cuantas, porque absolutamente todas han tenido sus altibajos: desde la de Owen (Kevin McKidd) y Amelia (Caterina Scorsone), hasta la de Bailey (Chandra Wilson) y Ben (Jason George) y, sobre todo, la de Jackson (Jesse Williams) y April (Sarah Drew), a quienes dedicaron un aburrido episodio para que viéramos todo lo importante sucedido desde que se casaron hasta que dejaron de estarlo. Porque ninguna relación está a salvo en “Anatomía de Grey” siendo las más estables las de amistad.

El nuevo médico, Nathan Riggs (Martin Henderson), no ha aportado demasiado que se diga, aunque nos han abierto la puerta al final a algo; a Arizona la han tenido de muy secundaria durante buena parte de la temporada hasta la recta final; a Jo (Camilla Luddington) hace tiempo que dejaron de darle historias buenas y Stephanie (Jerrika Hinton) es muy Cristina sin llegarle a esta a los talones. A Maggie (Kelly McCreary) la han dejado estancada con una historia que se repite una y otra vez, la relación amorosa entre un adjunto y un interno. 

Fotograma del episodio 12x01 de Anatomía de Grey

Y, sobre los temas médicos, que en esta serie son lo secundario, puedo seguir hablando bien porque siempre suelen hacerlos interesantes.

No ha estado mal la temporada aunque la primera mitad de la misma fue más entretenida que la segunda pero yo tengo muy clara una cosa, aunque dure treinta años, ahí me van a tener enganchada a ella hasta el último minuto. A partir de septiembre, temporada trece.

Tercera temporada de Mom: Christy y Bonnie han seguido en plena forma

Fotograma de la tercera temporada de MomA “Mom” hay que agradecerle muchas cosas, entre ellas ser una dramedia capaz de reírse de los problemas más gordos y hacer reír al espectador de ellos, y también reinventarse temporada tras temporada. En su primera entrega trató mucho sobre esa recién reconectada relación de madre e hija, Christy (Anna Faris) y Bonnie (Allison Janney) y de sus muchos altibajos, pero había esas historias familiares de los Plunkett, con los hijos de Christy, y también los problemas laborales de esta y las locuras de su progenitora.

En la segunda los hijos pasaron a un segundo plano, ganando en protagonismo la esponsor de Christy, Marjorie (Mimi Kennedy), personaje muy importante en “Mom”, y desapareciendo el lugar de trabajo de Christy casi por completo porque, poco aportaba. El cambio de escenario de la temporada, con esa mudanza a la fuerza, ayudó para situarnos en un espacio diferente, que se ha mantenido durante la tercera temporada, pero ya en él, prácticamente, no hay ni rastro de Violet (Sadie Calvano), salvo al orincipio y final de temporada, ni Roscoe (Blake Garrett Rosenthal) y sí muchas conversaciones madre e hija y visitas varias.

Promo del episodio 3x13 de Mom

El grupo de adictas al alcohol en recuperación se ha incrementado por lo que “Mom” oficialmente ya no la considero una serie familiar, y la dramedia ha seguido su curso porque las adicciones, al fin y al cabo, persiguen a quienes las sufren alguna vez en su vida. En plena forma creo yo que han seguido Bonnie y Christy durante toda esta entrega con sus problemas, algunas tiranteces en su relación y sus historias varias. Los guiones de la serie siguen teniendo calidad y un equilibrio realmente bueno entre lo cómico y lo dramático, pero de lo mejor sigue siendo el gran trabajo que realizan las dos protagonistas a la hora de dar vida a sus personajes y esa química que lleva a pensar que, por dramática que pueda llegar a ser “Mom” a veces, grabándola se lo tienen que pasar muy bien.

Episodios a destacar en el que aparece la madre de Bonnie, interpretada por Ellen Burstyn, en el que ella y Allison Janney tienen una grandísima escena hacia el final del capítulo; y en el que las protagonistas y sus tres amigas, Marjorie, Jill (Jaime Pressly) y Wendy (Beth Hall), viajan en coche a Canadá a por sirope de arce para ganar dinero con él. 

Pero, mi favorito, el vigésimo, “Pure Evil and a Piece of Cheesecake” (Pura Maldad y un Trozo de Cheesecake) en el que Christy y Bonnie tienen una acalorada discusión nocturna, una pelea diurna en una tienda de vestidos de boda y donde al final hay un sorpresón y guiño fantástico a los fans de “El Ala Oeste” (The West Wing).

CBS renovó “Mom” hace semanas para una nueva temporada así que en otoño, madre e hija Plunkett regresarán con más risas.

The Last Man on Earth podría haber sacado más jugo a su segunda temporada

Poster de la segunda temporada de The Last Man on Earth

“The Last Man on Earth” tiene muchas virtudes, ya las demostró en su primera temporada y también lo ha hecho  en su segunda, recién finalizada en Estados Unidos, pero a pesar de ser diferente a todas las comedias actuales, sigue faltándole algo importante y eso es sacarle más jugo a la historia.

Si en la primera temporada me hubiese gustado que Phil (Will Forte) hubiese pasado más tiempo solo antes de conocer a Carol (Kristen Schaal), y después que ambos hubiesen tenido más episodios antes de conocer a nuevos supervivientes tan pronto, en la segunda entrega he tenido la misma sensación. Quiero más de los protagonistas y menos de un grupo desgastado como creo que está, porque realmente esos personajes no son tan buenos para mí.

Fotograma dela segunda temporada de The Last Man on Earth

La lucha de Phil-Tandy con Phil ya me resultó cansina en un principio y explotarla más me ha parecido redundante. Melissa (January Jones) tuvo su momento pero al igual que Gayle (Mary Steenburgen) y Erica (Cleopatra Coleman), poco pinta. El que más aporta es Todd (Mel Rodríguez) porque al menos Phil puede hacerle confidencias y es un tipo bonachón y gracioso, aunque a Gayle sí podrían sacarle más partido y no dejarla en una bebedora compulsiva que prefiere la soledad o compartir catre con Todd.

La aparición de un nuevo personaje podría haber aportado más al asunto, pero en realidad ha vuelto a esa lucha hombre contra hombre de los dos Phil, Tandy y el otro Phil (Boris Kodjoe), aunque ahora sea entre Tandy y ese nuevo aparecido, Mike (Jason Sudeikis), que probablemente no veamos más. Lo mejor de este, esos momentos en los que nos mostraban retazos de su soledad y el episodio que le dedicaron para que viéramos cómo había llegado hasta Malibú y encontrado al grupo. Podrían haber hecho lo propio con el resto, hubiese estado muy bien que les dedicaran un episodio.

Jason Sudeikis en The Last Man on Earth

Me sigue entreteniendo pero ha perdido frescura repitiendo situaciones y perdiendo oportunidades para ser mejor. Ha acabado en cliffhanger y lo que viene parece muy interesante, y es que volverá para una tercera temporada y me alegro, pero quiero más Phil y Carol y menos de los demás. Ellos son lo mejor de “The Last Man on Earth”.

The Family, una intriga con poco fuelle pero un genial “final”

Promo de The Family

La ya cancelada “The Family”, que acabó su andadura en Estados Unidos el domingo. La serie de ABC creada por Jenna Bans prometía algo más de lo que a mí, particularmente, me ha dado, que ha sido una intriga con poco fuelle y unos personajes bastante malos. Había escrito una entrada sobre lo mediocre que ha sido y demás, pero, sin cambiar mi opinión general sí que he de decir que ¡menudo final! Bueno, final entre comillas porque cuánto cliffhanger así de repente.

La premisa era que hace diez años Claire Warren (Joan Allen) se presentaba a la alcaldía de su ciudad cuando, estando en un parque con toda su familia, su hijo pequeño desapareció. Alguien acabó en la cárcel por ello, su vecino Hank Asher (Andrew McCarthy) al que atrapó la agente de policía Nina Meyer (Margot Bingham), sin mucha prueba más que estar fichado por haber hecho algo que no debió enfrente de unos niños. Aunque, Hank era un peligro en potencia, a eso volveré luego.

El hecho provocó cambios importantes en la familia Warren, obviamente, que diez años después siguen vigentes: Un matrimonio que se rompe, un hijo que acaba dándole a la bebida más de la cuenta y rompiendo lazos familiares, y una tirante relaci´n madre-hija.

Joan Allen, Liam James y Rupert Graves en The Family

Con Claire presentándose a gobernadora del estado, de repente Adam aparece (Liam James), por lo que Hank es liberado. Danny (Zach Gilford), el hijo mayor de Claire y John (Rupert Graves), sospecha al principio de que ese chico de dieciocho años que llega a su casa puede que no sea quién dice ser. Mientras una periodista en busca de una gran noticia, Bridey Cruz (Floriana Lima) y antigua compañera de colegio de él y de su hermana Willa (Alison Pill), irá descubriendo una trama que poco tiene que ver con lo que desde la casa de los Warren se vende. Una casa en la que las cosas parecen mejorar poco a poco, el matrimonio se acerca y la relación madre-hija se destensa.

Y así entre flashbacks y tiempo real, con rótulos incluidos para que el espectador no se pierda, como si fuéramos tan tontos para hacerlo, se nos narra la historia de estos personajes con esa intriga floja que se resuelve a mitad de temporada en la que sorpresas apenas hay pero tramas nada interesantes sí. Que Joan Allen llene la pantalla poco sirve con ese guión y con las escenas que, principalmente, tiene con Willa, un personaje “creepy” donde los haya, para más inri en sus dos versiones, en la adolescente y en la adulta.

Alison Pill y Floriana Lima en The Family

Desde el principio prácticamente también se muestra quién fue el hombre que se llevó a Adam del parque, y a Hank, extrañamente el personaje más interesante de todos, se le dedican muchos minutos primero porque tiene que ajustarse a su nueva vida tras diez años encerrado sin ser el culpable, y después porque siendo el pederasta que es se nos muestra la lucha contra lo que no puede evitar ser. Realmente, por interesante que parezca tampoco es lógico que se le haga un lavado de cara como el que se le hace, porque nadie en su sano juicio puede estar a favor de un pederasta, y al final todos los minutos de su historia, son el de una víctima que puede tener la clave para resolver parte del misterio, pero que es un peligro para la sociedad y que lo sabe. Pero la verdad es que Andrew McCarthy hace un muy buen trabajo dándole vida.

Por momentos, me ha parecido que en “The Family” iban a pasar cosas que harían la serie más emocionante, pero no ha sido así. Y a la finale se llegó con todo el pescado vendido y esa detective buscando a un tipo que se le escurrió dos veces, una policía de los más inepto que se ha podido ver en pantalla. No solo ella, sino su compañero del FBI, que acaba participando en la investigación y metiéndose en la boca del lobo.

Pero sí hay que alabar esa finale, el mejor episodio de la temporada, lo mejor de esta serie sin duda alguna.

Andrew McCarthy en The Family

Aquí unos spoilers así que si no has visto el final, no sigas leyendo.

Con Claire volviendo donde Adam estuvo encerrado y teniendo una conversación que diez años atrás le hubiese costado un severo castigo al niño, siendo consciente de que todo era una imaginación suya y pudiéndose despedir para encontrar la paz que necesitaba, pero para comprender también que Ben lo pasó muy mal y que puede darle un hogar acogiéndole como lo que pensaba que era hasta unos pocos episodios atrás, su hijo.

Nina encuentra, por fin, a su compañero del FBI, que como nadie creía que le hubiese pasado nada se las tuvo que apañar sola. La familia Warren vuelve a ser una familia, con excepción de Danny que se aleja después de que Ben le diga que no es Adam realmente y de que Willa intente disculparse por lo que hizo; y quien secuestró y acabó con Adam, Doug (Michael Esper) recibe su merecido. Claro que, ahí llegan los cliffhangers porque Adam no está muerto y es quien acaba con Doug y se marcha con la mujer de este llamando a casa de los Warren y diciéndle a Ben que irá a por él; y Bridey aparece muerta en el bosque y es fácil pensar que Willa tiene mucho que ver en ello (esa relación entre ambas, por cierto, muy metida con calzador).

Fin de los spoilers.

En mi escrito original puse “porque sabía que iba a ser corta que si no, no me hubiese ni molestado en acabarla”. Pero me desdigo porque aunque siga pensando que como serie, “The Family” no ha sido buena, el episodio final demostró que podría haberl llegado a serlo.

Seguir con Scandal o no seguir… Me quedo con lo segundo

Kerry Washington y Tony Goldwyn en la quinta temporada de Scandal

Inicié mi periplo con la quinta temporada de “Scandal” con pereza y ese sentimiento de “a ver cuánto tardo en decir que la dejo”, y me tragué las palabras porque hasta el parón “navideño” en noviembre, la temporada fue de lo más interesante. Teníamos a Olivia (Kerry Washington) de falsa primera  dama tratando de que la prensa no se enterara de su relación con Fitz (Tony Goldwyn) mientras la intriga política volvía a un primer plano y Mellie (Bellamy Young) dejaba escenas de esas para disfrutar con el guión. Es más, también recuperaron el programa de Sally Langston (Kate Burton) quien merece un spin off, y el papel de Abby (Darby Stanchfield) se acrecentaba. A bien tuvieron, asimismo, dar más protagonismo a la vicepresidenta Susan Ross (Artemis Pebdani).

Pero tras el parón regresaron rápidamente los despropósitos, y lejos de hacer disfrutar, como en la tercera temporada, por ejemplo, la trama se volvió más y más rocambolesca con personajes que dejaron de aportar como, Cyrus (Jeff Perry) o quien se lleva la palma en eso, Jake (Scott Foley), quien tenía escenas de telecomedia pura y dura en las que comía y soltaba una frase en la cocina de la casa de Rowan Pope (Joe Morton). En esa casa solo faltaban las risas enlatadas, la verdad.

Promo de la quinta temporada de Scandal

“Scandal” se repite con lo rocambolesco y cuando trata de hacer tramas políticas en medio de tanto barullo, no suele salirle bien, le sale bien si empieza con ellas y se vuelven después retorcidas. De hecho, le dio por recuperar lo del secuestro de Olivia, a la que el shock postraumático le vino con un retardo de hacérselo mirar. Y claro, si hacer lo que hizo con quien orquestó dicho montaje le trae algo de paz… mejor que vaya a un psiquiátrico si es que no acaba en uno. Siempre me he imaginado la escena final de la serie con Olivia entre rejas, pero ahora la veo más con una camisa de fuerza, que cualquier persona normal, después de tanto como esta chica ha pasado, ya lo estaría pagando con una pérdida enorme de salud mental.

La quinta temporada de “Scandal” aún me ha hecho cogerle más tirria a su personaje principal, que va por la vida de lo que no es y se permite dar lecciones morales a los  demás cuando, desde luego, no es la más indicada para hacerlo. Y, es como su padre, se ha demostrado, sacando más defectos aún. Que todos los tenemos, faltaría más, pero lo de la Pope ha parece de ciencia ficción.

Joshua Malina en la quinta temporada de Scandal

Con lo bien que empezó la temporada y lo mala que ha acabado siendo. Tanto que hasta se les ocurrió hacer un episodio dedicado a Jake (¿en serio?) para que viéramos sus rifirrafes con Rowan Pope. Pero bueno ¿tan difícil es cargarse a ese tío?

Hacia el final Jake y Cyrus recuperaron protagonismo, el primero con ese comportamiento totalmente dual y estúpido, y el segundo volviendo a las andadas manipulativas. No me gusta tampoco lo que han hecho con el personaje más normal, David Rossen (Joshua Malina) y Susan Ross, pero tampoco me extraña.

Dije que si Mellie ganaba las elecciones seguiría con la serie pero creo que lo mejor es dejarla aquí. Lo de estirar tanto el chicle en determinadas series acaba con ellas y el de “Scandal” es un claro ejemplo.

2 Broke Girls pierde su razón de ser en la quinta temporada

Fotograma de la quinta temporada de 2 Broke Girls

Nunca pensé que dejaría de verla, pero al final he de hacerlo porque por mucho que disfrutara con la primera y tercera temporadas, creo firmemente que “2 Broke Girls”  (Dos Chicas Sin Blanca) ha perdido en su quinta entrega su razón de ser. Es más, en algún momento Caroline (Beth Behrs) se ha convertido en mejor personaje que Max (Kat Dennings). El humor de la serie no sale más que de la falta de respeto y los chistes sexuales y me ha acabado de cansar, antes me reía pero ahora ya es raro que me saque una sonrisa, y me da rabia por, como digo, lo que llegué a disfrutar de ella en determinados momentos.

Esos chistes no son los únicos culpables y es que ¿estas chicas no querían triunfar en el, ya pasado de moda, negocio de las cupcakes? Pues menos trabajar en ello durante toda la temporada se han dedicado a otros menesteres, acordándose solo al final de que a lo mejor les vendría bien una idea nueva para relanzar Max’s Homemade Cupcakes. Ya lo podrían haber pensado mucho antes de los episodios finales en ver de dar la chapa con otras cosas como por ejemplo los intentos de Sophie (Jennifer Coolidge) de quedarse embaraza (¿pero quién pude tragarse eso?) y todos los minutos dedicados a quiero quedarme embarazada-no puedo quedarme embarazada-¿será problema de Oleg?-Os sigo a Los Ángeles para ver si una curandera hace que me quede embarazada.

Kat Dennings y Ed Quinn en la quinta temporada de 2 Broke Girls

El citado Oleg (Jonathan Kite) se ha convertido en una caricatura de sí mismo, y Han (Matthew Moy) sigue contestón pero recibiendo por todos lados a causa de lo mismo de siempre. Y Earl (Garrett Morris) siempre ha sido y será el que pasa por ahí de vez en cuando para soltar una frase con chispa.

Ya no hay visitas a clientes para repartirles cupcakes, con el juego que eso daba; ni tan  siquiera apenas han habido clientes en la ventanilla de la cafetería, lo que a veces a las chicas les ha llegado a provocar problemas. La trama continua del viaje a Los Ángeles fue un rollo dejando lo mejor al disfrute de la vista con el personaje de Randy (Ed Quinn) y las escenas en las que sale sin camiseta en escenas totalmente gratuitas (no me quejo de eso, lo admito).

Total que, tras acabar la temporada se acabó, la dejo porque lo que me aportaba “2 Broke Girls” ha pasado a la historia. Quien quiera seguir viéndola que sepa que tendrá más porque CBS la renovó hace unas cuantas semanas. Yo, como digo, me bajo del carro.